Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Espiritualidad, La Biblia

La vida en cuarentena

Nota: editorial: Artículo publicado originalmente en wendybello.com

Hace apenas un par de semanas lo que hoy vivimos no pasaba por la mente de nadie, en nuestro mundo occidental. Las noticias de lo que ocurría en China eran solo eso, algo que sucedía a miles de kilómetros, pero sin afectar a nadie más.

Huelgan las explicaciones, hoy todos estamos viviendo la misma pesadilla, por decirlo de alguna manera. Esta pandemia y sus efectos eran algo que solo habíamos visto en películas, jamás imaginamos que se convertiría en nuestra realidad; pero lo es. Ayer estuve en el supermercado y los anaqueles vacíos, las personas usando máscaras y guantes, la distancia entre unos y otros, los rostros asustados me recordaron que no estaba soñando ni viendo una película futurista. ¡Era real!

Las redes sociales compiten por nuestra atención con noticias que a veces no sabemos si quiera si son ciertas. Muchos proponen supuestos métodos de protección para evitar el contagio. Circulan videos que nos dejan sin palabras. Los gobiernos tratan de encontrar soluciones que disminuyan el avance del ya relevante Covid-19, mientras que en Twitter las guerras de opinión no cesan.

Ante todo este cuadro surgen preguntas que en realidad todavía no tienen respuesta, y quizá no la tendrán por mucho tiempo. Pero la vida continúa, ¿cómo lo hacemos? ¿Cómo se vive cuando el mundo está al revés, cuando el futuro parece tan borroso?

Bueno, yo no tengo una respuesta con solución a muchos de los problemas que enfrentamos por este virus, pero sí puedo compartirte lo que dice Dios para cualquier situación: vivimos un día a la vez. A lo mejor te preguntas dónde está eso en la Biblia. Ven conmigo a Mateo 6 y veamos estas 4 verdades.

«Por tanto, no se preocupen, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”. Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que el Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por tanto, no se preocupen por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástenle a cada día sus propios problemas.» (31-34)

No preocuparnos es un mandato que tenemos los que estamos en Cristo. No es opcional. De hecho, la Biblia lo repite una y otra vez, de diferentes maneras: «no estén afanosos, no estén ansiosos, no se preocupen»… Y sí, la preocupación puede llegar en un momento, y llegará porque nuestra naturaleza humana caída está sujeta a todas estas cosas, pero la preocupación no debe dominarnos. ¿Por qué?

Porque nuestro Padre celestial está al tanto de nuestras necesidades, Él lo sabe. Aquí es donde nos frustramos porque nuestra lista de necesidades muchas veces es más bien una lista de deseos. Jesús en este pasaje nos está diciendo que Dios nos dará todo lo que necesitemos. Y sabes, ¡qué bueno que es así!, porque en muchas ocasiones nuestros deseos provienen de un corazón torcido, que no sabe bien lo que quiere y mucho menos lo que necesita. En tiempos como estos, tenemos que descansar en que Él sabe, está al tanto.

En lugar de preocuparnos por estas cosas, pongamos la mirada en el reino de Dios. Ahora que tenemos tanto tiempo en nuestras manos es un buen momento para meditar en lo que realmente consume mi mente, mis esfuerzos, mis metas. ¿Realmente vivo para el reino de Dios? Pensar en cristianos de tantos lugares con carencias y persecución me recuerda lo que en verdad es vivir para el Reino y con el Reino como meta. En este pasaje Jesús deja claro que ésa debe ser nuestra prioridad; de todo lo demás, Dios se encargará.  Y, por tanto…

Vivamos un día a la vez. Eso es lo que enseña el versículo 34. El día de hoy es lo que tenemos. Ayer pasó, mañana no está en nuestras manos. El Señor nos regala este día que Él ha hecho, para buscar Su reino, para buscar Su gloria. Y también para cuidar de nuestra familia, para hacer nuestro trabajo o lo que sea que ahora podamos hacer, un día a la vez.

Así que, mi querida lectora, quisiera que meditáramos en estas cuatro verdades, y que decidamos no solo escuchar la Palabra, sino obedecerla. Vivir un día a la vez no solo nos ayudará en este tiempo de aislamiento, cuarentena e incertidumbre, sino que estaremos viviendo de la manera en que Cristo nos llamó a hacerlo.

Quiero también que sepas que desde mi casa aquí en Florida estamos orando por el pueblo de Dios en cualquier rincón del mundo, para que no desaprovechemos la oportunidad que el Señor nos está dando de buscar más Su rostro, ser luz en medio de esta oscuridad, y recordar, o reconocer, que Él gobierna, Él reina y nada le toma por sorpresa. Su amor no cambia y nada nos puede separar de Él, aunque tengamos que vivir una pandemia.

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Vivamos un día a la vez, ¡Dios es bueno! 

Wendy

Celebración, La Pascua, La Semana Santa

El jardín de la Resurrección en miniatura

Nota editorial: esta es una publicación de hace un par de años pero pensamos que sería interesante para hacer con la familia, mientras vivimos esta cuarentena que probablemente se extenderá hasta Semana Santa.

Yo creo profundamente que nuestro hogar debe reflejar nuestros valores y creencias.  Al ver ciertos objetos o decoraciones a diario, debemos recordar lo que de verdad nos importa.

En mi casa veréis fotos de la familia, objetos que he coleccionado de nuestros viajes y versículos bíblicos en diferentes versiones y presentaciones. Tengo algún libro con mensajes cortitos en la mesita de centro para que pueda ojear en un momento de relax y tengo cuadros con frases de la Biblia que me recuerdan que Jesús está presente allí.

Hoy os presento una idea de decoración pero que también puede ser una actividad familiar. Es un jardín en miniatura que reproduce las dos escenas más representativas de la Semana Santa, las 3 cruces y después la cueva que obviamente está vacía.  Puedes dejar volar la imaginación con las diferentes plantas que elijas.

Unos pasos sencillos para esta actividad familiar para decorar la casa:

1) Elegir una maceta apropiada.  Debe ser ancha y mas bien baja.

2) Elegir unas plantas pequeñas apropiadas.  Tened en consideración elegir diferentes alturas, diferentes texturas y colores.  La variedad producirá una apariencia más atractiva.

3) Necesitarás una maceta pequeña que estará parcialmente enterrada debajo del área donde están las cruces.  Esta maceta representará la cueva.

4) Conseguir piedras para decorar a tu gusto, teniendo en mente tener una más grande para servir como la roca que cerraba la cueva.

5) Puedes añadir otras cosas como un vaso de  plástico enterrado lleno de agua para que sea como un estanque de agua decorado con las piedras.

6) Las cruces de madera: las puedes comprar o hacerlas con palos secos.

7) Necesitarás tierra.

Con todo esto a mano, puedes montarlo en familia.  Va a ser una actividad muy divertida durante la cual puedes contar la historia de la muerte y resurrección de Jesús.  Puedes leerla aquí en el Evangelio de Lucas.

Otra opción es ver este video antes, para que la actividad cobre aún más significado.
Esperamos que os guste esta idea.

Mara

manualidades

Latas recicladas

Nota editorial: Pensamos que esta manualidad puede ser interesante para estos días de cuarentena, tanto para hacer con los niños como para organizar la casa. ¡A disfrutar de este proyecto!

Me encantan las latas porque son muy útiles para muchas cosas, ¿se acuerdan de las mini tartas hechas en lata?    Hoy nos tocan las manualidades y las latas dan mucho juego para decorar, podremos usarlas como floreros vintage.

  Es súper sencillo;  sólo necesitamos:

-Latas de conservas de diferentes tamaños,

-Pintura en spray o aerosol, de preferencia en colores pastel, o bronce.

– cinta Washi tape.

Lava las latas y las píntalas con la pintura en aerosol, yo use un color rosa pastel. Deja secar por un par de horas y da otra capa de pintura, deja secar y vuelve a pintar. No olvides de hacerlo al aire libre para evitar respirar la pintura y usa papel periódico en el suelo para evitar manchar.

Cuando ya esté seco, usa la cinta washi tape y ponla donde te guste más, yo puse arriba y abajo de la lata.

¡Qué fácil!  puedes usarlas para poner flores,  o úsala de maceta, de portalápiz, para tus brochas de maquillaje, para los cubiertos, o para los lápices de colores de los niños.

También os dejo estas otras fotos de otras ideas de» Pergamino clasificado # reciclado de latas».

reciclado de latas

Estas fotos vía» we heart it»

Se secará la hierba, se caerá la flor; mas la palabra de Dios nuestro, permanecerá para siempre. –Isaías 40:8-8.

Sonia

Celebración, Crecimiento Espiritual, Espiritualidad

Alabanza, alabar, alabemos

En estos días en los que pasar el rato en casa se está convirtiendo en una suerte de imaginación en su máxima expresión. También me organizo para poder disfrutar más de la lectura bíblica diaria, del estudio bíblico y las predicaciones. Debido a que vivimos en la era tecnológica, estamos entendiendo que los avances en las comunicaciones de forma instantánea, temporal y grupal pueden ser efectivas para el Evangelio. Como nos insta Pablo en la Primera Epístola a los Tesalonicenses 5:21: «Examinadlo todo, retened lo bueno».

Muchas de nosotras ya no asistimos al templo para el servicio dominical, aunque lo cierto es que la iglesia somos nosotros, la conformamos cada una de las personas que entregó su vida a Nuestro Salvador y Redentor, el Señor Cristo Jesús. Por lo tanto, nuestros pastores están acometiendo unos esfuerzos magnánimos para que tanto ellos como nosotros sigamos conociendo y aprendiendo más de nuestro amado Dios.

En este sentido me llamaron la atención unos estudios bíblicos e infografías del pastor Carl Hardmeier, desde Suiza ¿a qué no es hermoso este salmo?

Nos explicaba Carl en su estudio que en estos momentos de desaliento, pena y desasosiego por la crisis que estamos viviendo, los creyentes estamos llamados a seguir alabando a Dios, al Hacedor de la Vida. Pero nos abría el camino a las diferentes formas de alabanza práctica, partiendo de nueve significados que el pueblo de Israel le daba a esta actividad, que sobre todo tiene que partir desde nuestro corazón. En general, estamos acostumbrados a la imagen del principio de este artículo como actitud de alabanza. Por supuesto, que es una de las formas muy válidas y reconfortantes.

Los otros significados de alabar que podemos encontrar en el Antiguo Testamento se encuentran en los siguientes versículos que Carl nos iba mostrando:

  • 1 Crónicas 23: 5-> Expresar sin miedo, hacer que otro brille; alabar en cualquier lugar.
  • Nehemías 12:8 -> Cantos de acción de gracia.
  • Deuteronomio 10:20 -> Enfocándonos en Dios y en lo que ha hecho; El es el centro.
  • Isaías 45: 4 -7 -> Halagar en publico; dar títulos de honor; decir los atributos de Dios.
  • Salmos 66:8 -> Tiempo tranquilo con Dios; calmar el ritmo de la vida para poder sosegarse y compartir con Dios esos momentos de quietud.
  • Salmos 104:34 -> Meditar, reflexionar, compartir tu dolor con Dios, susurrar tu pena a Dios.
  • Salmos 95:6 -> Arrodillarse, postrarse ante Dios, poner a su entera disposición.
  • Salmos 50:23 -> Sacrificio de alabanza para honrar a Dios. Alabar a Dios en medio de las dificultades.
  • Éxodo 17:11 ->Levantar las manos buscando ayuda y protección. También se podría entender que lo hacemos reconociendo el pecado con la intención de sacarlo hacia afuera.

Todos estos versículos queridas amigas me han ayudado para comprender las muchas maneras en las que puedo alabar a Dios a lo largo del día, sobre todo, en esta época, marzo 2020, del confinamiento en Madrid, debido a la alerta sanitaria.

Apliquemos estos otros significados en nuestras alabanzas privadas, particulares o familiares.

Un fuerte abrazo, #YoMeQuedoEnCasa

Nilda

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Espiritualidad

El perdón: aprender inteligencia emocional

Nota de la Editora: mientras estamos en cuarentena, mucho sentimientos escondidos pueden aflorar. El perdón debe de ser algo constante en nuestras familias y otras relaciones. Que durante este tiempo de estar en casa aprendamos a buscar perdón y perdonar.

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”

Aristóteles, Ética a Nicómano

Primavera es tiempo de ventilar las ropas, tiempo de abrir ventanas y dejar ventilar la casa. Pues, ¿ por qué no lo hacemos también con nuestros viejos sentimientos? Es tiempo de dejar ventilar nuestras emociones, es tiempo de limpiar nuestro corazón de viejos rencores.

Todos  sabemos lo que es el enfado. El Diccionario ABC define Enfado es el disgusto o enojo que generalmente sentimos por otra persona como consecuencia  de la realización de alguna acción o manifestación  inoportuna y que nos incomoda.”  Es una emoción  nosotros solemos manifestar a través de la furia, irritabilidad, el resentimiento entre otros estados. Generalmente viene acompañado de una serie de efectos físicos  tales como el aumento del ritmo cardíaco, de la presión sanguínea  y con incremento de los niveles de adrenalina y noradrenalina. 

Mantenerse enfadado por mucho tiempo nos cuesta mucha energía y desperdicio  de la energía necesaria para vivir y enfrentarse a los retos diario de nuestras vidas.  Y además, puede costarnos la salud y  mermar o destruir nuestras interrelaciones con las personas que amamos.

Nosotros podemos hacernos personas rencorosas por estar enfadados  con alguien o con alguna cosa  que nos  pasó  y que nos ha hecho  daño o quizás por heridas emocionales. He dicho hacernos personas rencorosas porque es posible desaprender el rencor y aprender a ser perdonadores, o sea, personas que se esfuerzan en aprender el hábito de perdonar!

Quiero compartir un secreto con vosotras: Siendo niña sufrí abuso por parte de un pariente, ha sido la cosa más difícil de perdonar, pero este perdón fue lo que más  me trajo paz, alegría y sentimiento de liberación. Y además Dios me ha usado en la vida de muchas mujeres. Podemos perdonar con la ayuda de Dios, podemos ser felices aunque pasemos por una experiencia  dolorosa. ¡Dios es  más grande que todo eso!  Lo sé. Yo tenía  derecho de ser amada y protegida de niña, pero no pude evitar lo que pasó, mas ahora puedo escoger recordar las cosas buenas que me pasaron en la infancia y no traer a mi memoria lo malo que me pasó;  al contrario perdonar y liberar mi corazón para ser feliz. ¡¡¡Y cuán feliz soy!!!  Cada día con mi marido, hijos y nietos que el Señor Jesús me ha regalado!

« Venid  a mi todos que los que  estáis cansados y agobiados, y yo os haré descansar» Mateo 11:28

 Agua aromatizada natural

Chicas os doy una idea que he utilizado al recibir a mis  hijos  y nietos en casa.

Agua de la sierra madrileña, hojas de menta fresca de mi jardín, fresas congeladas , limón y ¡¡mucho amor !!!¡ Muy refrescante y muy rico! Perfecto para las comidas al aire libre. Que disfrutéis mucho. Besos.

Rosa

Salud y Belleza

Maquillaje Natural – “Makeup no makeup”

Nota de la Editora: en estos días de estar en casa, que podamos cuidarnos y ponernos guapas aunque sea para hablar con amigos y familiares por Zoom o Whatsapp. Lo importante es no perder la ilusión.

Uno de los estilos favoritos que me gusta al maquillarme es conocido como “make up
no make up”, esto es una manera de estar maquillada pero con naturalidad. El énfasis es en la belleza natural. Hoy quiero traeros una propuesta para hacer esto de una manera muy fácil y lo mejor: utilizando solamente 4 productos.

Son estos:

1 – BB cream – Es un producto que proporciona tanto hidratación como uniformidad
del tono de la piel del rostro, con un acabado más ligero e hidratado. He utilizado el de
la marca Mischa, pero hay otras opciones, como por ejemplo de la marca Kiko, que
también tiene muy buena calidad. Además es importante elegir uno que proporcione
protección solar.

2 – Bronzer – He utilizado este de Physicians Formula. He aplicado también como una
sombra para los ojos, difuminándolo por todo el párpado móvil y cóncavo (arriba del
párpado móvil). Como bronzer, aplícalo sobre las mejillas, trayéndolo hacia el lateral del
rostro y un poco también sobre la parte superior de la frente. Esto va a proporcionar una
naturalidad y apariencia como si hubieras tomado un poquito más de sol.

3 – Labial – Este producto puede tener 2 funciones. Como labial, obviamente, y como
colorete/blush. Con los dedos pones un poco de producto ligeramente sobre las mejillas.
Puedes utilizar los de colores rosado o melocotón. He utilizado uno de Kiko de la línea
Smart, color 405.

4 – Máscara de pestañas – Para resaltar ligeramente tus ojos. El Lash Princess de
Essence tiene un efecto muy bonito. Pero si quieres un efecto aun más natural puedes
utilizar una máscara sin color, solo para alzar un poco las pestañas.

He utilizado los productos que tenía disponibles, pero puedes utilizar por supuesto
productos similares, de otras marcas también.

El resultado es ¡un maquillaje natural y fresco! Puede ser utilizado todos los días sin la preocupación de tener que utilizar muchos productos o gastar mucho tiempo.

Otra manera que contribuye para tener una mejor apariencia de manera natural, es
en primer lugar tener alegría en tu corazón. ¡Esto puede ser a través de la gratitud a
Dios por toda las cosas buenas que tienes, como la salud, los amigos, poder
despertarte por la mañana y mirar el sol, las flores, etc.!

O sea, desde las cosas más sencillas hasta las más importantes. ¡Porque la principal belleza es la que proviene de nuestro interior!

“El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se
abate.” Proverbios 15:13

Marilia

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, La Biblia

Las Crisis, escrito por Lidia Martín (libro) – parte 2

Diez  realidades bíblicas ante las crisis

(Para ver la primera parte pinchar aquí)

Ayer comentábamos algunos aspectos relacionados a nuestra forma de reaccionar ante las crisis como humanos que somos. Pero llegados al punto álgido de por qué a mí, por qué Dios permite que sufra, la autora nos reta con la siguiente frase: “puede ser más enriquecedor darnos cuenta de que solos no podemos y que debemos mirar más arriba en busca de otras fuentes de ayuda más eficaces” (página 100) . Por lo tanto, la crisis acaba por convertirse en algunos casos en el vehículo que Dios usa para que nos acerquemos más a EL. Pasemos, pues, a revisar las diez realidades bíblicas sobre las crisis.

Realidad 1: Dios permite la crisis “Este hombre era íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal” (Job 1:1b). Dios tiene un plan para cada uno de sus hijos, pero nuestra capacidad de análisis ante el sufrimiento solo se queda en lo superficial. Solo cuando ha pasado la crisis, podemos observar los beneficios, con temor, temblor y reverencia, que Dios nos proporcionó durante el sufrimiento.

Realidad 2: Dios está en la crisis “No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú”  (Isaías 43:1) A lo largo de la Biblia, cuando se quiere expresar el poder de Dios , se ponen ejemplos de su control en la naturaleza. Por ejemplo, cuando el Señor Jesús calmó la tormenta. Por este motivo, no es casualidad que en nuestra vida usemos la metáfora de la tormenta en nuestra vida para las crisis por las que pasamos.

Realidad 3Dios escucha en la crisis “¿Está alguno de vosotros afligido? Haga oración” (Santiago 5:13) Es un consuelo saber que Dios nos escucha y presta oído a nuestro clamor. La oración, esa conversación con Dios, es la herramienta insignia de la vida cristiana. Reconozcamos Su Soberanía, El es Todopoderoso, acerquémonos con confianza y fe en medio de las lágrimas quizás para contar a Dios nuestro sufrimiento o el de nuestros seres más queridos como nuestra pareja o hijos, familiares o amigos.

Realidad 4: Dios habla en la crisis “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré  osas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3) Dios siempre está interesado en comunicarnos con nosotros; El escucha nuestras oraciones, conoce nuestro corazón y comprende nuestro clamor.

Realidad 5: Dios provee generosamente en la crisis y según su absoluta sabiduría  “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas (…) a él sea la gloria” (Efesios 3: 20 – 21) La gracia de Dios queda manifiesta y sobrepasa nuestro entendimiento. Dios cumplirá Sus promesas, responderá nuestras súplicas, siempre dentro de Su voluntad, Su misericordia y Su generosidad.

Realidad 6:  Dios orienta nuestra mirada hacia lo verdaderamente importante durante la crisis “Una cosa he demandado al Señor , ésta buscaré; que esté yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y para inquirir en su templo” (Salmos 27:4) Una consecuencia inevitable durante la crisis es la preocupación; somos incapaces de evitarlo. Pero Dios en su infinito amor y gracia, nos sigue invitando a que confiemos en El, y que si hay preocupación que sea por estar cerca de El.

Realidad 7. Dios protege en la crisis “Muchas son las angustias del justo, pero el Señor lo librará de todas ellas; le protegerá todos los huesos y ni uno solo le quebrarán” (Salmos 34: 19, 20) La consecuencia de nuestras malas decisiones trae consigo sufrimiento. Por lo tanto, si sufrimos puede ser que estemos ausentes de Dios. Todas las crisis suponen un desgaste físico y mental inigualable, por este motivo, debemos recurrir a Dios para recibir su misericordia, protección y gracia.

Realidad 8:  Dios controla constantemente las circunstancias en la crisis.  “Vida y misericordia me concediste; y tu cuidado guardó mi espíritu” (Job 10:12) Dios tiene puesta su atención en cada uno de nosotros, no nos abandona, no se ausenta. Aunque a veces dudamos del favor y la gracia de Dios y por eso nos sentimos solos, sin solución. En esos momentos es cuando debemos sacar fuerzas y hacer el balance y análisis de lo que nos está pasando y querer confiar en la presencia y protección de Dios en medio del sufrimiento.

Realidad 9: Dios usa la crisis para enseñarnos, moldearnos “mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, el mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y  establezca” (1 Pedro 5: 10) Entonces las pruebas, las crisis, el sufrimiento no es un periodo vacío sin sentido. En ese periodo si confiamos en Dios, si pedimos su protección, si logramos analizar la situación sin tomar decisiones equivocadas, estaremos madurando, creciendo, aprendiendo que nuestra vida diaria está en consonancia perfecta con Dios.

Realidad 10 El fin de la crisis es glorificar a Dios en ella  “Invócame en el día de la angustia, yo te libraré y tú me honrarás” (Salmos 50:15) Empezábamos esta reseña diciendo que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros. No es más que este: nuestro propósito como cristianos es glorificar a Dios, Y por raro que lo parezca también durante una crisis. Se espera de nosotros que aprendamos en los momentos buenos y malos a honrar a Dios.

Este nuevo viaje en la reseña de un nuevo libro ha terminado. No obstante, quiero dejaros aquí con un poema anónimo. Podemos tomarlo como una metáfora, un ejemplo o una realidad. Lo cierto es que cada uno de nosotros podemos vernos identificados.

Nilda

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Espiritualidad, La Biblia

Las crisis, libro por Lidia Martín

Las Crisis, escrito por Lidia Martín (Libro)

Diez realidades bíblicas sobre las crisis
En esta ocasión, nos acercamos a un libro escrito por la psicóloga Lidia Martín, publicado por Ediciones Andamio. En este libro llamado «Las Crisis, Diez realidades bíblicas sobre las crisis», encontramos la perspectiva humana sobre el sufrimiento durante una crisis, nuestra participación humana para resolverlas o superarlas o sobrellevarlas con nuestra conducta, nuestras emociones, nuestro  raciocinio y los aspectos físicos de la propia crisis. Toda esta especie de preámbulo nos va preparando para el descubrimiento que la presencia divina de Dios nos acompaña durante todo el proceso de una crisis. ¿esto significa que Dios permite una crisis? En las propias palabras de la autora “la gran oportunidad de la crisis está siempre, para el cristiano y el no cristiano, en encontrarse frente a la realidad de su debilidad y ante la irrevocable verdad de un Dios Todopoderoso que está por encima de cualquier circunstancia. Es en nuestra necesidad donde Él se hace fuerte y somos más conscientes de nuestro papel, de Su papel” (p. 101)

La mayoría de nosotros ha pasado por alguna crisis en algún momento de nuestra vida, por este motivo, no vamos a enumerar la significación que nos aportan los profesionales especializados. Resumamos diciendo que la crisis es una situación que nos coloca de forma temporal en una falta de capacidad para su solución por los recursos que usamos o no usamos, donde nuestro entorno queda resquebrajado y nuestra capacidad para valorarla puede ser optimista o pesimista. La autora nos ofrece en detalle tanto los factores de riesgo como la categorización de las crisis que podemos sufrir en diferentes etapas de nuestra vida. Cualquiera de nosotros no podrá evitar identificarse con al menos alguno de los factores (edad, baja autoestima, experiencia temprana de frustración, soledad, etc) o no podrá evitar evocar algún recuerdo por crisis evolutiva o inesperada. Lo cierto es que como muchas veces y en muchos casos, la presencia del núcleo familiar es preponderante para dar cobijo; pero sobre todo, lo primordial es no subestimar una crisis.


En consecuencia, nos ponemos a buscar soluciones sin antes percatarnos ni analizar en profundidad lo sucedido o lo que es peor acabamos más sumidos en la desesperación y la desesperanza de que nuestro sufrimiento nunca va a desaparecer. En este libro, su autora nos ayuda a aclarar conceptos y realidades. Os invito a que podáis leerlo detenidamente, ya que podemos pensar que es un tratado de más de quinientas hojas; sin embargo, este libro nos espera con menos de ciento cincuenta páginas en una narrativa sencilla de seguir y donde párrafo a párrafo vamos recordando, superando o afrontando el dolor sufrido durante una crisis. Aquí solo os mostramos una pequeña reseña del mismo. Volviendo a la intervención humana ante las crisis. Para contrarrestar nuestros pensamientos, emociones y  conducta de pasividad, de normalidad o de evitación, tenemos que buscar recursos de pensamiento positivo inteligente, contar con personas de nuestro entorno cercano, buscar soluciones marcando las circunstancias de la crisis y las ventajas y desventajas en la toma de cierta decisiones, buscar afrontar la crisis con el apoyo de la religiosidad manifestada en la fe, ya que esta última es una forma activa de afrontamiento. 

Otra parte importante que debemos mencionar es nuestra intervención en los aspectos físicos ante la crisis. Esto tiene que ver desorden alimenticio, del sueño, el stress, nuestra actividad fisiológica y el peligro ante el uso de sustancias. Sobre todo, seamos conscientes que los mínimos hábitos de una vida sana son primordiales. Nuevamente la autora nos recuerda la necesidad de la presencia de personas cerca de nosotros, aquellas en las que podemos confiar porque nos apoyan, aunque deseemos alejarles de nosotros. Entonces, cómo vamos a contrarrestar todas estas circunstancias, queridos amigos lectores, mañana podremos aprender que en el proceso del dolor y del sufrimiento la asistencia y misericordia de Dios nos está esperando porque  tiene un plan para cada uno de nosotros. 

(Nota editorial: mañana publicamos la segunda parte)

Nilda

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Este hábito dará grandes beneficios a tu vida

Nota de la editora: más que nunca, practiquemos este hábito. Durante este tiempo de cuarentena, busquemos el valor de lo que de verdad es importante: familia, amigos, salud, relaciones personales, – y seamos agradecidas. Os dejamos con Wendy:

Cuando sabemos que hacer algo nos produce beneficios, normalmente somos más propensos a incorporar ese algo a nuestra vida, o por lo menos lo intentamos. Y por esta razón quiero hoy darte algunas razones de por qué es bueno dar gracias, ¿qué ganamos tú y yo con eso, a nivel personal?

Voy a comenzar por compartirte los resultados de un estudio realizado, nada muy complicado ni estadístico, ¡al contrario!

Se dice que las personas agradecidas:

Tienen menos estrés y depresión.
Avanzan hacia las metas personales importantes. Tienen niveles más altos de decisión y energía
Se sienten más cerca en sus relaciones personales y tienen el deseo de construir relaciones más fuertes
En ellas la felicidad aumenta en un 25%.

¡Solo con esto ya tenemos motivos suficientes!, ¿no es cierto? Pero quiero ir un poco más allá y darte otros motivos para inspirarnos a ti y a mí, que queremos vivir como Dios diseñó, a buscar una vida de gratitud.

Dar gracias genera confianza. Cuando pensamos en lo que Dios ha hecho en nuestras vidas en las diferentes etapas; en la provisión que nos ha dado cuando no sabíamos de dónde vendría el sustento necesario; etc., y le damos gracias, estamos recordándonos a nosotros mismos que el Dios que lo hizo ayer, lo hará hoy y lo hará mañana. Y así crece nuestra confianza. No por gusto Dios les decía a los israelitas que construyeran monumentos que les recordaran lo que él había hecho, como sucedió por ejemplo cuando cruzaron el río Jordán. Dios sabe que tenemos un problema de memoria, y recordar lo que él ha hecho fomentará nuestra confianza. Cuando recordamos con acción de gracias nuestra fe se hace grande. Alguien dijo que “la cualidad principal de un discípulo que confía es el agradecimiento”.

Dar gracias produce alegría. Es imposible estar agradecido y deprimido a la misma vez. Cuando damos gracias, reconocemos el favor de Dios sobre nuestras vidas y nos enfocamos en su bondad y en toda la bendición que tenemos. Tal es así que en el idioma hebreo, por ejemplo, la palabra gratitud muchas veces lleva una connotación de alabanza, canto. Cuando nuestros corazones se llenan de gratitud hacia Dios, no debe haber lugar para la tristeza.

Dar gracias nos hace más parecidos a Jesús. Cuando de corazón damos gracias a Dios, y a los demás, aprendemos a ser más humildes. Reconocemos que todo lo que somos y tenemos es en primer lugar el producto del favor de Dios. ¿Sabías que eso es lo que quiere decir dar gracias en griego, el idioma del Nuevo Testamento? La palabra griega es ‘eucharisteo‘ y uno de sus significados es ser conscientes del favor de Dios. Cuando tomamos conciencia del favor de Dios, nuestro corazón se viste de humildad. Y fue el mismo Jesús quien dijo: “…aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón”. Si me permites una definición más, esto es lo que dice la Real Academia sobre la humildad: Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento. Dar gracias nos recuerda nuestras limitaciones y nos dirige la mirada hacia la omnipotencia de Dios.

Así que dar gracias también tiene estos tres beneficios para nuestras vidas. Tal vez nunca lo habías visto de esta manera. ¿Te animas a asumir como estilo de vida una vida de gratitud? De hecho, es en realidad un mandato de Dios: “den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18, cursivas de la autora).

Y ofrecer gratitud a Dios es una manera de honrarle (Salmo 50:23).

Bendiciones,

Wendy

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

No hay fórmulas mágicas para el dolor

Nota de la editora: una publicación de hace tiempo pero es muy relevante en estos momentos en que muchos van perdiendo seres queridos. Que este texto os pueda ayudar mientras pasáis por este momento difícil.

De parte de la asociación Decir Adiós en su celebración pasada de las jornadas de formación ´Acercamiento a la muerte´

Gina Campalans, de 56 años, perdió a su hijo mayor, David, hace ocho años. Sufrió, vivió con dolor mucho tiempo, pero aprendió a vivir echándole de menos. Años después decidió crear, con la ayuda de la Fundación Abel Matutes y de su amigo Bruno Reymond, la asociación Decir Adiós para ayudar a otras personas a afrontar la muerte de un ser querido.

¿Se puede aprender a decir adiós?
—Sí, no es fácil, pero se puede. Tenemos que aprender a vivir sin esa persona. El camino del duelo es nuevo, desconocido, y cada uno lo transita como puede.

—¿Cómo se aprende?
—El tiempo no lo cura todo. No es el tiempo el que hace que te recuperes de la muerte de un ser querido. Hace falta un trabajo personal. Depende de la actitud que tengas. Necesitas querer superar ese momento, poner de tu parte.

—¿La gente pide una fórmula milagrosa para que no duela?
—Desde el principio aclaramos que no hay fórmulas mágicas. El duelo es tremendamente doloroso y es peligroso refugiarse en sustancias porque pueden cronificarlo. Hay que atravesarlo. Hay que llorar, cuidarse y aprender a vivir sin esa persona. La vida continúa. Tenemos que seguir duchándonos, haciendo la compra, ocupándonos de la familia, etc

—¿Qué señales alertan de que un duelo no es normal?
—Hasta el deseo de morir cuando el dolor es insoportable, de irse con la otra persona, de no encontrar sentido a la vida sin ella, es normal durante un tiempo. Si transcurren seis meses y todos estos pensamientos persisten, hay que pedir ayuda a un profesional.

—¿Tener gente alrededor en esos momentos ayuda o molesta?
—La soledad es imprescindible para encontrarte con tu propio dolor, escuchar a tu corazón, tus pensamientos, llorar y sentirte triste, pero hay que hallar el equilibrio. El aislamiento es peligroso. Hay que dejar que los que nos rodean nos ayuden. A mí me ha ocurrido, había gente en casa y necesitaba estar sola, pero hay que dejar que los demás nos muestren su cariño.

—¿Hay buenas intenciones que hacen daño?
—Sí, muchas. Hay frases demoledoras. ´No te preocupes, tendrás otro hijo´. ´Era la voluntad de Dios´. ´Ha pasado a un lugar mejor´. ´Eres fuerte, lo superarás´. Mejor que estuvieran callados.

—¿Mejor un abrazo que una palabra?
—Robert A. Neimeyer, un psicólogo, decía que tres ´A´ son la clave de la ayuda a una persona en duelo: el amor, los abrazos y el azúcar.

—¿El azúcar?
—Sí. No sé el efecto que tiene, pero dicen que es estimulante.

—¿Hay duelo sin depresión?
—Sí. El duelo no es una enfermedad, pero puede derivar en patologías. La tristeza, la falta de ilusión, puede parecer una depresión, pero forma parte del proceso, no es una depresión. Hay que diferenciar una depresión de un duelo, pero un duelo mal elaborado puede derivar en una depresión.

—¿Un grupo de apoyo ayuda?
—Poner palabras al dolor ayuda a empezar a curarlo. La única manera de sanar el duelo es atravesándolo. Y la mejor forma de hacerlo es expresando los sentimientos que surgen: dolor, tristeza, ira, culpa, vergüenza, añoranza, incredulidad, etc. Las personas que mejor nos comprenden son las que han pasado por esa situación y que no nos juzgan cuando, pasado un tiempo, seguimos estando tristes o enfadados.

—¿Se llora mucho en los grupos de apoyo?
—Muchísimo. Se invierte mucho en pañuelos. El otro día me llamó una madre que acaba de perder a su hija. Estuvo al teléfono diez minutos. Solo lloró. Estoy segura de que saber que al otro lado había alguien escuchándola era terapéutico. Para mí lo era.

—¿Cuándo se sabe que ese dolor tiene un final?
—Hay un momento en el que la vida te vuelve a ilusionar. Vuelves a querer quedar con los amigos, salir a cenar, ver una película, disfrutar de un atardecer, etc. La propia vida te dice que estás dejando atrás ese dolor, te anima a seguir.

—¿Da miedo volver a pasar por eso?
—Yo no solo perdí a mi hijo, también a mis dos hermanos pequeños. ¿Miedo? Yo no lo he tenido, pero imagino que habrá gente que sí. La mayoría de las personas creemos que esto es algo que le pasa al vecino, pero no a nosotros porque nuestra cultura no aborda la muerte con naturalidad. He estado en África, en Mozambique, y en miles de familias faltan hijos. No diré que no sufren la muerte de sus hijos, pero la viven con más naturalidad. En nuestro mundo el impacto es mayor. De hecho, alejamos a los niños de todo lo relacionado con la muerte.

—¿Cómo pasa un niño un duelo?
—Depende del apoyo que tenga. A un niño hay que transmitirle la verdad con sencillez, naturalidad y con palabras que pueda entender. Si no se le engaña, no se le esconde lo que está sucediendo y se vela durante el tiempo que va a tener que enfrentarse a que mamá, papá o un hermano no va a volver, podrá atravesar el duelo de forma sana. No hay que engañarles. Nunca. Ni decirles que esa persona se ha dormido o que está enferma porque cuando estén enfermos pueden pensar que se van a morir o tener miedo a cerrar los ojos. Es importante no convertir en un tabú la muerte de esa persona, recordarla. En muchas familias el dolor es tan grande que se borra a esa persona, no se habla de ella y se quitan las fotos.

—¿La gente se siente culpable por reír o pasárselo bien?
—Sí. En los grupos de apoyo ayudamos a que la gente se permita disfrutar de la vida. Muchos padres se sienten culpables porque piensan que su hijo ya no puede hacerlo. Los momentos de dolor van a venir quieran o no. Ver una película, charlas con los amigos o tomar un café y reírse un rato, es sanador, necesario e imprescindible.

—¿El dolor desaparece?
—Sí. Aminora y llega a desaparecer. Recuerdo haber sufrido tanto que pensaba que jamás podría continuar, pero el dolor desaparece. Hay momentos, un comentario, una música, que te recuerdan a esa persona y vuelves a sentir casi el mismo dolor que entonces. Pero puedo garantizar que el dolor pasa.

Gina