Crecimiento Personal, Familia

La comunicación en familia

¿Os ha pasado alguna vez que queriendo decir algo, acabais por decir una cosa diferente?  Pues, enhorabuena, ¡eres humana!

El arte de comunicarse adecuadamente es algo que se puede aprender.  Hay pequeños pasos y técnicas que nos pueden ayudar para una mejor comunicación. 
Desafortunadamente, las personas que más queremos, son las que más sufren con nuestras palabras, porque están a nuestro lado en los momentos de mayor estrés, cuando hemos recibido noticias no deseadas o cuando hemos sido maltratados por alguna circunstancia. 
Nuestra tendencia es decir lo que en verdad no deseamos, pero no podemos contenernos.

Quisiera compartir algunos pasos/consejos para mejorar la comunicación, encontrados en Educación Emocional:
1. Lo que vas a decir … ¿soluciona algo?
2. Trabaja el auto control: momento, escribe, enfría y apaga. 
3. Sugiere, no ordenes.  Sustituye el “tienes que” por “¿qué te parece?”
4. No es “te lo dije”, sino “¿en qué te puedo ayudar?”
5. A la basura con “jamás, siempre, nunca”.
6. Sustituye “eres un” por “me molesta cuando …”
7. Baja el altavoz y el tono agresivo. 
8. Necesitas argumentos y razones, en lugar de agresividad e ironía. 
9. Recuerda que quien está contigo es una persona. 
10. La calidad de tus relaciones personales depende de tu comunicación.

Os dejo también algunas referencias Bíblicas que ayudan a las relaciones humanas…


Santiago 1:19″Mis queridos hermanos y hermanas, sed prontos para oír, tardos para hablar y lentos para la ira”

Proverbios 15:1″Una blanda respuesta ahuyenta la ira, pero la palabra áspera provoca la cólera”.

Efesios 6:4″no provoquen a sus hijos con la ira, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor”

Mara

Familia

Enseñando sobre la solidaridad en casa

Las imágenes de los refugiados en estas últimas semanas nos superan. La situación mundial de guerras, eternos conflictos y hambrunas es realmente preocupante. ¿Cómo podemos abordar estas realidades en casa?  Nuestra fe nos recuerda las palabras de Jesús:Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me disteis alojamiento;  necesité ropa, y me vestisteis; estuve enfermo, y me atendisteis; estuve en la cárcel, y me visitasteis.”  Y le contestarán los justos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber?  ¿Cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o falto de ropa y te vestimos?  ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?” El Rey les responderá: “Os aseguro que todo lo que hicisteis por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, por mí lo hicisteis.”  Mateo 25:35-40

Nuestros hijos aprenden mucho más de aquello que hacemos que de lo que decimos. Nos pueden ver consternados frente a las imágenes de las noticias, pero vernos recolectar la ropa de invierno que aun está en buen estado o comprar algunos kilos de arroz o legumbres más para llevar a algún centro que atienda a personas con necesidad, será el ejemplo que llegue a su corazón, a su mente y a su misma voluntad de hacerlo ellos mismos algún día. Podemos hablar de lo mucho que hemos recibido de Nuestro Padre y lo mucho que deseamos compartir ese amor con los demás, pero hasta que no demostremos con hechos, especialmente a los menos afortunados, nuestra intención de hacerlo, no estaremos siendo coherentes con nuestras palabras. La  enseñanza de Jesús fue importante; los pequeños gestos, son grandes en realidad, y hechos en el nombre de Jesús llegan a bendecir con la bondad y el amor de Dios en gran manera. Unamos nuestras fuerzas en familia para ser solidarios y tener un impacto en nuestras comunidades. 

Como familia podemos hacer cosas juntos. Pensemos a quién podemos ayudar. Haced una lista de personas  que necesiten vuestra ayuda, ánimo o tal vez una simple visita. Hay muchas persona mayores en nuestros vecindarios que necesitan del cariño de generaciones más jóvenes.  Como familia es una buena manera de visitar y animar a persona enfermas o solas, enseñando así también el valor de la amistad y la compasión a nuestros hijos. Aquí os dejo unas ideas:

  1. Este es sencillo y personal, ¿eres buen repostero/a? Elabora unas rosquillas o torrijas o cualquier dulce y envuélvelo para regalo. Entrégaselo a un vecino o amigo que necesite un poco de ánimo, no olvides escribirle una notita que alegrará su día.
  2. Busca información en tu ayuntamiento o en tu iglesia acerca de organizaciones serias y confiables que estén ayudando en las actuales crisis mundiales. Tomaos tiempo en familia para decidir cual sea la mejor ONG, centro de acogida o esfuerzo solidario al que decidáis ayudar. 
  3. ¿Tienes tiempo? Dedícate al voluntariado en tu comunidad una vez a la semana o una vez al mes con tus hijos. Es bueno para toda la familia. Hay muchas oportunidades, tus hijos pueden pasear mascotas abandonados y acogidos en alguna protectora de animales, puedes ofrecerte a leer cuentos a niños en la biblioteca, o acompañar a personas mayores  haciendo manualidades sencillas en residencias de ancianos. 
  4. No sobreprotejas a tus hijos del conocimiento y trato con personas que  tengan enfermedades o discapacidades. Si tus hijos te hablan de alguien nuevo en le colegio este año con alguna dificultad física, hablad de ello con naturalidad  e intenta ver si hay algo que se puede hacer para apoyar a ese compañero. Tal vez ayudarle con los deberes o pasar tiempo con él conociendo y adaptándose a su situación, será enriquecedor para ambos. 
  5. Deja que alguna idea nazca de ellos mismos. Haz preguntas que les ayuden a pensar de qué manera ellos sienten que pueden ayudar a los demás. Cuándo nazca de ellos sabrás que es verdaderamente un valor que están adquiriendo y que probablemente emplearán a lo largo de su vida.  Además, esa iniciativa propia nos lleva a esos momentos tiernos, que como padres nos alegramos de ver a nuestro hijo, por ejemplo, regalar algo suyo a alguien que lo pueda necesitar más que él.

Hay muchas cosa más que podríamos añadir a esta lista y lo cierto es que cada una de ellas contribuirá a una familia más unida. ¿Por qué? Porque es más fácil mantener la perspectiva cuando toda la familia está involucrada en ayudar a los demás. C.S Lewis lo dijo bien, “Ser humilde no es pensar menos de uno mismo, si no menos EN uno mismo.” Este tipo de humildad mata otros grandes enemigos de la unidad familiar como son los rencores, las rencillas, las envidias y las comparaciones. Pensar en los demás te ayuda a valorar a todos los que te rodean empezando por los que están cerca de ti. 

Ángela

Crecimiento Personal, Espiritualidad, Familia, Uncategorized

¿Perder un hijo y vencer el dolor? Sí, se puede.

El 12 de Septiembre del año 2003, murió nuestro hijo mayor David, mientras practicaba submarinismo frente a la isla de Es Vedrá en Ibiza, a la edad de 29 años.

Él era el mayor de nuestros seis hijos y su muerte nos dejó como familia, completamente conmocionados, devastados y en estado de shock. Unas horas antes estábamos tranquilamente cenando cuando sonó el teléfono para anunciarnos que David no había vuelto a casa, que estaba pescando y que siempre llegaba antes de esa hora.

Entonces, recuerdo: el corazón empezó a latirme fuertemente pero procuré con todas mis fuerzas aferrarme a lo que estaba haciendo, intentando captar el sentido de la película que veía en la televisión, a pesar de que intuía que algo iba mal, muy mal.

Las horas que precedieron al hallazgo de su cuerpo fueron interminables. Mi hermana Patri estuvo conmigo durante estas horas angustiosas de búsqueda, y de incertidumbre, siendo para mí un bastión de incalculable valor. Me transmitió una serenidad y una paz extraordinarias que me permitieron afrontar los primeros momentos sin derrumbarme.

CUANDO EL MUNDO SE DESMORONA
El desenlace se produjo cuando recibí la llamada de mi esposo, al que acompañaban el resto de nuestros hijos, al comunicarme que habían hallado el cuerpo… Y entonces, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, la vida que conoces se detiene. Tu mundo se desmorona y crees (Continuar leyendo en Protestante Digital)

Gina

Decoración, Familia, Recetas

Celebrando en familia: Cake Pops (piruletas de bizcocho)

Siempre me han encantado los cake pops y pensaba que sería muy difícil de hacer.  Después de buscar mucha información en la red y hablar con mi amiga Sonia, me animé a intentar. Aquí va un publicación de mi blog El Rincón de Mara, de hace unos años:

Bueno, si estás en España y quieres hacer un cake pop como los que nos enseñan en la red, tendrás que gastar bastante porque los productos que utilizan son importados.  Yo me atrevería decir que no haces una receta por menos de 25 euros.  A lo mejor exagero, pero no mucho.  Así que va mi versión Spanish!!

Cake Pops (para mi hijo y para mi marido, un día separa sus cumpleaños)

Empezaremos por los ingredientes … todos de Mercadona:

Una Coca de Azucar, pueden ser magdalenas también en cantidad proporcional
1 tarrina de crema de queso
fideos, colorines para tarta, coco rallado, nueces picadas (un poco, a tu gusto)
Chocolate blanco, con leche o negro (una barra para cada 10-12 pops)
Esta receta ha cundido 50 cake pops.
Palos para brochetas
Primero se deshace el bizcocho como una harina y se añade la crema de queso, mezclando  hasta  que se haga una  masa.

Hacer bolitas de unos dos centímetros de diámetro más o menos. 

La textura es de una plastilina, inclusive puedes cortar en formas como corazones, estrellas, etc. Como era la primera vez, me  he decidido por la más facil.  

Una vez que estén hechas las bolitas, llevar al congelador por 30 minutos. Una vez que las
saques, un poco por ver para mantener la temperatura, derrite una parte de una de las
barras de chocolate.  He utilizado palillos para brochetas, cortando unos centímetros del
final afilado.  Se moja uno de los lados en el chocolate. 

Y se mete más o menos hasta la mitad en la bolita.  El hecho de estar congelado ayudará mucho a que se mantenga y que el chocolate se seque.  

Una vez que todas estén listas, llevar al congelador por 30 minutos o más. Sacando, para el próximo paso, poco a poco unas cuantas para trabajar. 

Organizarse para decorar.  Derretir el chocolate, ahora puedes hacer una barra por vez.
Organizar algunas decoraciones y un bol u otro recipiente decorado para ser la base.  Para colocar los pinchos, yo he utilizado unos trozos de espuma de poliestireno y los he cubierto con papel de seda.  

Sumergir cada bolita en el chocolate derretido y decorar inmediatamente, como ya están congeladas el chocolate se seca rápidamente. 

Este es el momento divertido donde puedes hacer lo que quieras, siempre luce mucho y vas a impresionar a tu familia y amigos.  Mantener en la nevera hasta la hora de servir.  

Preparada para sorprender a mi marido … el primero en cumplir años. 

Le sorprendí en la cena especial para parejas de nuestra comunidad cristiana.

¡Espero que os haya gustado!

“Y dijo Josué a todo el pueblo [de Israel]. . . escogeos a quién sirváis. . . pero yo y mi casa serviremos al Señor” (Josué 24:2, 15).

Mara

Crecimiento Personal

DESCANSA

UN NUEVO AÑO ESCOLAR SE APROXIMA Y COMO BUENAS MADRES, GUARDAREMOS EL BOLSO DE LA PLAYA, NUESTRAS ENORMES GAFAS DE SOL Y COMENZAREMOS A INSPECCIONAR LOS ARMARIOS Y LA DESPENSA PARA VER CÓMO NOS ORGANIZAMOS PARA LA NUEVA RUTINA.

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El verano suele plantearse como un tiempo de descanso, relax y desconectar, pero ¿por qué no tomar tiempo para descansar así todo el año? Médicos y consejeros familiares coinciden en que el descanso habitual es necesario para nuestra salud física y emocional.  También será importante modelar buenos hábitos de descanso para nuestros hijos y sin duda, el descanso nos ayudará a despejar la mente para poder enfocarnos en las cosas más importantes de la vida.  

AMIGA, LOS PROBLEMAS Y LAS PREOCUPACIONES PUEDEN ESPERAR, SEGURAMENTE SERÁN MÁS FÁCILES DE ENFRENTAR CUANDO HAYAS DESCANSADO.

RECUERDA ESTOS TRES CONSEJOS Y AÑÁDELE UNA BUENA DOSIS DE HUMOR, RISAS, ABRAZOS, BESOS Y CARIÑOS.

DES    CAN    SA

1) ¡DESCONECTA!

Toma un rato cada día para desconectar de verdad. Busca un rinconcito en tu casa y apártalo para pasar un tiempo especial diariamente haciendo algo que te encante hacer como leer, coser, pintar o cualquier otra cosa que realmente te relaje. Decóralo con alguna planta especial, tus colores favoritos, tus fotos favoritas o cualquier cosa que te haga sonreír.  Pasa tiempo en ese sitio cada día, apaga el móvil, la televisión, la radio y las pantallas y conéctate a algo más profundo que te llene. Tomará un tiempo acostumbrarse a desconectarte de todas tus responsabilidades y redes sociales durante esta hora, pero ten paciencia. En mi caso es la lectura, escribir en mi diario y tocar la guitarra. Guarda este tiempo como cualquier otra tarea importante del día que no puedes dejar para otro momento. Evita leer, contestar mensajes electrónicos o ver multimedia en linea, esfuérzate en enfocarte realmente en pasar tiempo a solas con esas cosas que te aportan paz, luz y una oportunidad de desconectar de todo.

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¡Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os daré descanso! – Jesús 

2) ¡CANTA!

¡Canta algo que levante tu ánimo! La música tiene un aspecto terapéutico incuestionable. Incontables melodías han ayudado las a personas a superar momentos de guerra, injusticias y extremas situaciones de estrés. La música Góspel, por ejemplo, ayudó a generaciones de esclavos a encontrar esperanza y consuelo en sus versos, notas y melodías que levantaban sus corazones desalentados y maltratados con música que hoy siguen llegando a miles de personas con su sentimiento y mensaje. ¡Inténtalo! Sube el volumen, invita a los más jóvenes en casa a que te acompañen y disfruta de música que os haga sonreír, os aporte valores sanos, os ayude a recordar buenos tiempos y a conectar.  Una noche de karaoke familiar puede traer mucha alegría, risas e incluso puede ayudaros a todos a eliminar estrés. 

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         …de día muéstrame tu amor, y por la noche tu canto me acompañe- oración hebrea

3) ¡SAL DE LA RUTINA!

Sal de la rutina y planifica salidas que te ayuden a conectar con la naturaleza y con tu familia. Esa cocina estará esperándote cuando vuelvas, siempre habrá ropa para planchar, aprovecha esas tardes de otoño y los fines de semana para explorar el campo, la montaña y las  zonas verdes de tu entorno. Para crear un hábito en este aspecto, no os limitéis a viajes complicados, largos o preparados con mucha antelación. Un paseo de último momento por un parque cerca de casa, o una escapadita improvisada por la mañana en un fin de semana, puede resultar ser uno de los mejores momentos para toda la familia para respirar aire limpio, recargar las pilas emocionales y descubrir algo nuevo. ¡Prepara unos bocadillos sencillos, fruta y agua, llena esas mochilas, y sal de la rutina!

Hike

  Porque las cosas invisibles de Dios, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo- El apóstol Pablo “No os inquietéis por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presentad vuestras peticiones a Dios y dadle gracias.  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”-Filipenses 4:6-7

Angela

Espiritualidad, Familia, La Biblia

Edurne Mencia: “Mi legado”

http://dulcefragancia-mujer.blogspot.com.es/2014/04/nueva-colaboradora-edurne-mencia.html

Hoy estamos tristes. Nuestro equipo pierde una colaboradora. Edurne Mencia se ha ido con el Señor. Queda nuestra confianza de que un día nos reencontraremos. Nosotros nos quedamos con sus escritos, sus enseñanzas y la inspiración que compartía.

Queremos continuar publicando los muchos artículos que ha dejado para que más y más mujeres podamos aprender y hacer cambios en nuestras vidas para alinearnos con el Señor. Este era su deseo.

Edurne, te extrañaremos pero sabemos que estás el los brazos de Aquél que siempre te ha inspirado, al que amabas y servías. Podemos imaginar el momento de este encuentro maravilloso.

Hoy compartimos uno de sus artículos que habla directamente a este momento. Ella ha dejado un legado. Mientras lo leemos, oremos por sus hijos.

Mi Legado por Edurne Mencia: El Viaje de una Mujer

Un legado es todo aquello que pasa de padres a hijos. Como mamá, quiero que mis hijos afronten su vida en las mejores condiciones posibles, trabajando para dejarles cosas materiales. Como mamá a la manera de Dios, es mi deber trabajar igual de duro (o más) para dejarles a mis hijos un legado espiritual.

Mi legado espiritual.

El impacto que mi vida tiene y va a tener no sólo sobre mis hijos, sino sobre las generaciones futuras después de ellos.

Hay cosas que nuestros hijos heredan de nosotras sobre las que no tenemos ningún tipo de control: la estatura, el color de ojos, el cabello liso o rizado, la piel blanca u oscura… pero hay otras sobre las que debemos ser totalmente intencionales. 
Jueces 2:10

Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.”

Debemos ser intencionales no sólo en enseñar a nuestros hijos lo que la Biblia dice, sino también en ser un modelo positivo de lo que significa tener una relación personal con Cristo y vivir de acuerdo a la Palabra de Dios. Debemos ser intencionales en mostrarles cómo servir al Señor, cómo servir a otros, vivir de acuerdo a principios y valores, amar la iglesia… Pasar a la siguiente generación un legado con valor eterno es mucho más importante que dejarles uno material.

Si no enseñamos a nuestros hijos a seguir a Cristo, el mundo les enseñará a no hacerlo”.

Aunque no te des cuenta, ya estás formando tu propio legado, estás teniendo un impacto en la vida de tus hijos a través de la forma en la que……oras…alabas…demuestras tu amor por Dios…hablas…respondes a las dificultades…superas (o no)  tus malas actitudes y hábitos…manejas la decepción…tratas a tu familia…gastas tu tiempo cada día…

¿Qué clase de impacto estás teniendo en la vida de tus hijos? ¿Qué tipo de legado estás construyendo? Hay tres cosas que no se pueden recuperar: las palabras, una vez que salen de tu boca, los momentos, una vez que pasan y el tiempo, una vez que se va ¿Qué palabras estás usando con tus hijos? ¿Qué sale de tu boca cuando te diriges a ellos? ¿Estás aprovechando cada momento para hacer un impacto positivo en la vida de tus hijos? ¿De qué forma utilizas tu tiempo cada día?

Los cristianos de hoy debemos pelear la batalla por las almas y el destino eterno de nuestros hijos” Kathy Howard

No puedes decidir por tus hijos. No te toca a ti decidir cuál va a ser su destino eterno. Pero sí es tu responsabilidad equiparlos de la mejor manera posible para que por sí mismos y con la ayuda del Espíritu Santo puedan desarrollar una relación personal con Cristo y tener una vida espiritual activa, comprometida y productiva.

Mi legado comienza de rodillas, batallando por las almas de mis hijos.

Quiero dejarte algunas cosas que podemos hacer para comenzar a construir nuestro legado espiritual:
– Involucra a tus hijos en cada aspecto de tur elación con Jesús: ora con ellos, lee con ellos, memoriza con ellos, sirve con ellos.
– Crea recuerdos y tradiciones espirituales, no atesores solamente fotos de cumpleaños y logros académicos
– Muéstrales su nombre escrito en tu Biblia junto a los versículos con los que oras por ellos.
– Decide cuáles son los valores y las virtudes bíblicas que deseas inculcar en tus hijos y comienza a ser intencional en vivirlos para poder transmitírselos a ellos (puedes comenzar con nuestro calendario de oración “31 virtudes bíblicas para orar por nuestros hijos”)
– Regala a cada uno de tus hijos una Biblia especial y diles por qué es especial.
– Comparte con tus hijos tus experiencias como creyente: cómo llegaste a Cristo, cuáles son tus dones y cómo los descubriste, tus versículos favoritos, tus sueños para Dios, en qué te sientes mejor trabajando en la obra…
Deuteronomio 6:6-9, 12, 20-21

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.Cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó? entonces dirás a tu hijo: Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y Jehová nos sacó de Egipto con mano poderosa.”

Comienza a edificar tu legado eterno… hoy.

Desafío para esta semana: Escribe una carta a cada uno de tus hijos. Cuéntales detalles de su vida, cómo fue su nacimiento, anécdotas y recuerdos que estén grabados en tu memoria. Háblales también de cómo te sentiste tú, tus emociones. Cuéntales cuáles son tus anhelos como madre, tus sueños, tus objetivos, lo que esperas para su futuro. Compárteles tus oraciones por ellos, versículos que guían tu visión como madre. Puedes darles la carta el día de su mayoría de edad, de su matrimonio, o incluso guardarla para cuando tú faltes. Tómate un tiempo para hacer de este ejercicio algo especial, algo que atesoren cuando tú no estés. Que sea parte de tu legado.

Crecimiento Personal, Espiritualidad, Familia

Estar

Desde hace tiempo y, especialmente, en las últimas semanas, he recibido mensajes y hablado con mamás en distintas partes del mundo que comparten el dolor de ver a sus hijos apartados del Señor y viviendo en pecado y desobediencia.
En mi propia iglesia son muy pocos los jóvenes entre 18 y 30 años que se congregan habitualmente y tratan de llevar una vida piadosa. Y, de esos pocos, la mayoría ha vuelto después de haberse apartado del Señor.
Una vez que son mayores de edad y empiezan a tomar sus propias decisiones, la mayoría de ellos decide mal.
Y me duele porque conozco muchos de esos hogares y son hogares piadosos, de familias que aman a Dios, en los que esos muchachos han visto a sus padres orar, congregarse fielmente y servir al Señor.
Son hogares como el mío. Y me hace pensar en mis hijos y en su futuro.
El viernes pasado regresé de un viaje de dos semanas de duración que hice a Dallas, Tx, con el equipo internacional de Ama a Dios Grandemente. Cuando estaba por volar a casa lo único en lo que podía pensar era en llegar lo antes posible. El Señor había puesto una palabra en mi corazón cada vez que pensaba en mi regreso: estar.
Estar. Estar presente. Buscar de manera intencional formas de estar con mis hijos. Estar del todo, sin una pantalla cerca. Estar en aquello que ellos disfrutan.
Y, quizás… ¡ojalá! Esa sea la clave para ayudar a mis hijos a que vayan por el buen camino y para que, una vez que sean adultos, amen al Señor con todo su corazón, con toda su alma, con todas sus fuerzas.
Para mí, en este momento en el que mis hijos son pequeños, “estar” de manera intencional implica cosas sencillas como…

cocinar con Nahiara. A mi hija le gusta la cocina y, aunque hay muchas cosas que podrían salir mejor o más rápido si las hiciera yo sola, pasar ese tiempo con ella nos está ayudando a las dos a disfrutar de la compañía, a entablar conversaciones y a, simplemente, estar juntas.
leer en voz alta. Un hábito que ha “ido y venido”. Casi siempre he sido consistente con eso porque me encanta leer. Pero ahora he sido intencional en buscar libros de temas que sé que les gustan especialmente. Ahora mismo estamos leyendo la historia de Gladys Aylward, misionera en China y lo próximo que tengo es una biografía de Amelia Earhart para niños.
utilizar las mañanas para todo lo que tenga que ver con la computadora. Trabajo desde casa por internet y buena parte de mi ministerio es online también. La computadora ha sido siempre para nosotros un arma de doble filo que hemos tenido que aprender a manejar. Utilizo las mañanas que ellos pasan en la escuela para hacer todo lo que pueda y ser lo más efectiva posible en lo que tengo que hacer en la compu y eso me permite pasar las tardes sin lista de tareas pendientes. Siempre hay pequeñas cosas que me quedan pendientes pero que no interfieren con la dinámica de las tardes en casa.
…orar con ellos y por ellos. Mucho. No solamente orar por su presente y, desde ya, por su futuro, sino mostrarles cómo oro por ellos y pedirles que ellos oren también. 

involucrarlos en la iglesia local. Les gusta cantar, así que buscamos oportunidades para que lo hagan en la iglesia. Los llevamos al club de niños, no solo como participantes, sino como ayudantes. Tratamos de llevarlos también lo más posible a los viajes que hacemos a la selva para que vivan de primera mano la experiencia de servir a Dios. 
restringirles los electrónicos. Otro arma de doble filo. Si yo estoy ocupada, lo más fácil (para mí) es darles permiso para jugar en electrónicos o ver la tele. Pero lo más fácil no siempre es lo mejor. Que ellos pasen menos tiempo en electrónicos supone que yo tenga que hacer un esfuerzo extra y pasar más tiempo con ellos. Pero, de eso se trata, ¿no?
tener un pequeño devocional. Que no termine el día sin que hayamos leído y meditado en un versículo. Ahora mismo estamos haciendo juntos el estudio de Ama a Dios Grandemente en 1 y 2 Timoteo, que trae una guía para niños también. Cada día ven un pequeño devocional y hacen una manualidad sobre el pasaje bíblico. Otras veces es solamente la lectura de un versículo e iniciar una conversación sobre qué significa y cómo podemos aplicarlo a nuestra vida. No tiene por qué ser complicado.
ver una peli con ellos. Aunque me quede dormida, que es lo que sucede habitualmente. Las películas me aburren y suelo dormirme a la mitad, pero, oye, lo que cuenta es “estar” ¿cierto? En lugar de ponerles la peli para yo poder hacer algo, se la pongo para pasar ese tiempo con ellos.
risas, muchas risas. Bromas, cosquillas y, en general, restarle gravedad e importancia a las cosas, especialmente a los cientos de accidentes que suceden a lo largo del día.

No sé qué pasará con mis hijos el día que tomen sus propias decisiones. No tengo fórmulas mágicas ni un manual del tipo “si haces esto… entonces sucederá esto”. Pero debo, al menos, intentar de todas las formas posibles que, una vez que sean adultos, sigan teniendo la hermosa fe que tienen ahora como niños. Que sigan emocionándose al comprender la Palabra de Dios. Que sigan queriendo servirle. 

“Estar” significa para mí hacer que se sientan amados con mi presencia y mostrarles de todas las maneras posibles cómo Dios los ama también.
¿Qué significa para ti “estar presente”? ¿De qué manera intencional puedes estar con tus hijos y encaminarlos en el Señor? Si te animas, comparte tus ideas.
Contenta en Su servicio,

Edurne

entretenimiento, Familia, manualidades

¡Socorro! Los niños siguen de vacaciones 1

El verano sigue y muchas veces no estamos listas para lo que esto representa: horas y horas de entretenimiento para los niños que ya están en casa todo el día. 

Foto: Pinterest


He tenido tres niños, el tercer nacido era cuando la mayor tenía recién cumplidos los 4 añitos. Imaginaos que durante una época de nuestra vidas, mucho de mi tiempo lo aplicaba a entretenerles.  He tenido el privilegio de estar en casa con los niños durante aquellos años y coleccioné muchas ideas, y me gustaría compartirlas con vosotras.


Verano:  la clave es la organización
Yo os recomiendo que hagáis una reunión familiar acordando algunos motivos:

a) que harás todo lo posible para que se diviertan y tengan un verano inolvidable

b) que tendrán que seguir las pautas que compartirás con ellos.

c) ten las actividades ya pensadas para que en este día se las compartas con ellos. Tienes que creer en ellas y compartirlas con mucho entusiasmo. 


1. Hacer el plan y tenerlo a la vista para que los niños sepan que todo está pensado y así verán que no están a cargo sino tú.  Mira esta idea con scrapbooking, donde la familia escribe lo que quieren hacer en una hoja o en un mini album. 

Foto:  Pinterest


2. A veces pensamos, que el verano es el tiempo en que cada cual hace lo que quiera con el tiempo libre.  PERO, no tardarás en escuchar la famosa frase ” me aburro” por alguno de tus niños.  Para tales momentos, yo recomiendo un recipiente con la siguiente frase: “Cosas que hacer cuando me aburro”.  Tienes que entrar en un acuerdo que cuando sea el momento, ellos tienen que hacer lo que dice el papelito.  Tú también tiene que estar lista para lo que te toque hacer o preparar en este momento. 

Foto: Pinterest

Cada vez que el niño se aburra tiene que sacar un papel de esos y tendrá que hacer lo que dice.  Algunas opciones. que pueden ser repetidas muchas veces, son:


1. leer un libro o “tal” libro  (ver abajo, cesto de libros)

2. colorear un libro o página imprimida de antemano (abajo verás la idea del cesto de pinturas)

3. Jugar a las cartas (solitario o en grupo si hay más hermanos)

4.  Jugar con la plastilina (abajo pondré una receta), dependiendo de la edad.

5. ver una película

6. Jugar con agua

7. Hacer burbujas

8. jugar con el balón

9. Juegos de palabras (scrable)

10. cuadernos de revisión del cole

11. ayudar a cocinar

12. ayudar a limpiar las ventanas (considerando la seguridad) con derecho a una limonada hecha por mamá

13. Pintar con los dedos

14. ir al parque

15. piscina (si la tienes) o jugar en la bañera con agua fresca.

16. ver sus álbumes de fotos

17. escoger algo del cesto de diversión …

Otras cosas serán más específicas a tus hijos,la casa en que vives y la edad.  

Puedes añadir cosas a tu gusto o al gusto de los niños (arte, dibujo, música, etc). 
Ahora las ideas un poco más ilustradas:

Tener un cesto con libros apropiados para la edad de tu hijo, o tus hijos para que pueda
elegir.
Foto: Pinterest

Para un incentivo extra, los niños pueden construir su propio helado, una bola por libro
leído.  
Foto: Pinterest

como son tan visuales es importante sacar provecho de ello.

Foto: Pinterest
Preparar un cesto artístico para el niño.  No tienes que comprar nada nuevo, incluso
puedes usar los materiales del año escolar, pero como están un una cajita tan organizada,
a ellos les gusta utilizarla.
Foto: Pinterest
Organizar los juegos de cartas infantiles en cajitas como estas de Ikea, es fácil para guardar y resistentes. 
Foto: Pinterest
Enséñales a ser creativos con lo que tienen en manos.  Unas cartas no necesariamente son para jugar.
Foto: Pinterest
Receta de Plastilina: 
1 Taza de Harina, 
1 Taza de agua, 
1/4 taza de sal, 
1 cucharada de aceite vegetal, 
2 cucharaditas de crémor de tártar (es un polvo utilizado en repostería profesional, lo que
hace es mantener la plastilina por más tiempo, si no lo utilizas lo que va a pasar es que se estropeará pronto), 
colorante alimentario, 
purpurina (opcional, si quieres ser la mamá más divertida del planeta!)
Mezclar todo y cocer en una olla hasta que se despegue de las paredes haciendo una bola alrededor de la cuchara. Enfriar y guardar en recipiente hermético.
Foto: Pinterest
Tener una colección de vídeos familiares apropiados para  la edad de los niños. Una idea es improvisar un club entre mamás, y una vez a la semana intercambiar 10 títulos.  Así siempre hay una variedad disponible, aunque en muchos casos, si les gusta determinada película, no les importar verla una vez tras vez.
Foto: Pinterest

La semana que viene vuelvo con más recetas e ideas para la cajita de:

“Que hacer cuando me aburro”


Salmo 127:3. “Herencia del Señor son los hijos, cosa de estima el fruto del vientre.

Mara

Espiritualidad, Familia

Lo mejor que puedes hacer por tu matrimonio

El matrimonio es la más hermosa de las relaciones humanas, y también la más compleja. Piénsalo. Dos personas completamente diferentes deciden unir sus vidas, compartir todo tipo de experiencias, construir un futuro como familia.
Pero son dos personas imperfectas, con sus propios equipajes de cosas que fueron recolectando por el camino. Actitudes, hábitos, pensamientos, temores, dudas, prioridades. Lo que para uno de los parece ser muy importante, para el otro no lo es. Los conceptos de cosas tan sencillas como el orden de la casa pueden ser tan diferentes como el agua y el aceite. Y a todo eso súmale que se trata de un hombre y una mujer, ¡qué seres tan distintos!

Sin darnos cuentas muchas veces llegamos al matrimonio con una agenda escondida. ¿Cuál? La de cambiar a la otra persona. Nos lo proponemos y luchamos a brazo partido por lograrlo. En la mayoría de los casos terminamos frustradas y hasta resentidas porque no vemos el resultado esperado.
Hoy quisiera proponerte un método diferente. Quiero sugerirte que dejes a un lado esa estrategia y tomes otra, más sencilla pero con enorme poder. ¡Decide orar por tu matrimonio! Y voy a darte algunos puntos de partida. El resto es tarea extra clase, puedes buscar tú misma de acuerdo a tu necesidad y decidir cómo vas a orar por tu matrimonio. Estoy convencida de que si perseveramos en esto, sí veremos resultados.
¿Te atreves?
Padre hoy yo oro por:

…la prioridad de esta relación para los dos. Ninguna otra relación humana puede ser más importante y tenemos que protegerla. “el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo”, Génesis 2:24.

…que como familia sirvamos a Dios siempre y esa sea nuestra misión. “Pero en cuanto a mí y a mi familia, nosotros serviremos al Señor” Josué 24:15.

…la pureza de mi matrimonio. Esta relación es algo santo para Dios, es decir, algo separado. No podemos contaminarlo con cosas que sean abominación para él. No hay lugar para la pornografía en un matrimonio que ame a Dios. “Honren el matrimonio, y los casados manténganse fieles el uno al otro. Con toda seguridad, Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio”, Hebreos 13:4.

…una actitud de amor, a la manera de Dios. “Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente”, Romanos 12:10.

…que cada uno desempeñe su rol. “Es más, sométanse unos a otros por reverencia a Cristo. Para las esposas, eso significa: sométase cada una a su marido como al Señor… Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella” Efesios 5:21, 22, 25.

…que seamos bondadosos y no egoístas.  “El amor es bondadoso… si tienen ambiciones egoístas en el corazón, no encubran la verdad con jactancias y mentiras… la envidia y el egoísmo no forman parte de la sabiduría que proviene de Dios”, 1 Corintios 13:4, Santiago 3:14-15.

…que no caigamos presa de celos. “El amor no es celoso… Por lo tanto, desháganse de toda mala conducta…. celos”, 1 Corintios 13:4, 1 Pedro 2:1.

…que al criar a nuestros hijos lo hagamos con amor y sabiduría divina. “Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor…  Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla”, Efesios 6:6, Santiago 1:5.

…que entendamos que la otra persona es humana, se equivoca, no es perfecta y como yo, necesita recibir gracia y perdón, de Dios y de mi parte. “El amor es paciente… sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo”, 1 Corintios 13:4, Efesios 4:32.

…que las palabras que usemos sean para bendición. “Por lo tanto, desháganse de toda mala conducta. Acaben con toda clase de comentarios hirientes… Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean de tu agrado, oh Señor, mi roca y mi redentor”,  1 Pedro 2:1, Salmos 19:14.

{Los versículos no están completos, son fragmentos a manera de oración.}
Como te dije, esto es solo un comienzo, ¡hay mucho más! Lo importante es comenzar. No podemos olvidar algo que ya hemos hablado antes: nuestra función es orar por nuestro esposo, la función de cambiarlo es del Espíritu Santo. Y primero que nada, oremos para que el Señor cambie nuestro propio corazón.
Muchas bendiciones,

Wendy


(Este artículo fue publicado originalmente en wendybello.com)   

Familia, Uncategorized

Mamá sana, familia sana.

Cada maestro tiene su librito y cada mamá sus propios métodos. Pero una cosa se cumple de cualquier manera: una mamá  siempre cansada es una mamá gruñona.  Y fíjate en que dije “siempre”, porque en realidad es un hecho que las mamás muchas veces nos sentimos cansadas. Especialmente cuando los niños son pequeños, las noches no se duermen bien, una personita depende de ti para comer, para dormir, para bañarse, para sentirse limpia, etc. Eso nos agota físicamente.

Pero esa etapa que acabo de describir es normalmente eso, una etapa, y pasa. El problema está cuando por distintas razones nos volvemos adictas a estar cansadas. Sí, nos parece que es algo inherente al título de madre y hasta lo ondeamos como bandera aunque no se lo digamos a nadie: “¡Estoy extenuada, símbolo de que soy una madre extraordinaria!”
Ahora bien, no me malentiendas. Sé que cuando tenemos que trabajar, atender una casa, una familia, y a eso sumarle tal vez otras responsabilidades en la iglesia o la sociedad, es muy lógico que nos sintamos cansadas físicamente. Y hago un paréntesis para decir que admiro muchísimo a las mamás solteras porque carecen del apoyo de un esposo y tienen que enfrentarlo todo solas. ¡Eso sí que es agotador!

Pero en muchos casos nuestro problema con el cansancio viene también porque no sabemos o no hacemos nada por cuidarnos.


Y regreso a mi afirmación del principio, cuando estamos cansadas nos volvemos gruñonas, perdemos muy fácilmente la paciencia y no disfrutamos la vida.


Te confieso que a mí no me gusta hacer ejercicios pero sé que es algo en primer lugar necesario y en segundo muy bueno para no estar cansadas siempre. Cuando practicamos el ejercicio físico, hay mayor movimiento de sangre y por lo tanto de oxígeno. Eso produce bienestar, mejor enfoque y aunque parezca contradictorio, menos cansancio. De modo que aquellas de nosotros que somos menos deportivas, tenemos que intentar hacer algún tipo de ejercicio físico. Nuestro cuerpo y nuestra familia nos lo agradecerán.


Otro problema que tenemos las mamás es que no nos alimentamos bien. ¿Alguien me secunda? Es así. Nos preocupamos mucho por cuidar de nuestra familia, preparamos los almuerzos de nuestros hijos para que los lleven a la escuela y demás. Pero nosotras “comemos cualquier cosa”. Un día recogí a mi hijo de cinco años después de la escuela y le dije: “¡Tengo un hambre!” ¿Sabes que me contestó? “Mami, ¿otra vez no almorzaste?”

(¡No por gusto dice Jesús que tenemos que ser como niños!) En realidad tenemos que priorizar el estar bien alimentadas porque un cuerpo mal alimentado es un cuerpo débil y mal preparado para luchar contra las enfermedades. Así que cuidemos nuestra dieta. No comamos “cualquier cosa”, ni tampoco saltemos los horarios de comida.


El último problema que quiero abordar es el tiempo. Cuando nos convertimos en mamá enseguida nos damos cuenta de que el tiempo ya no nos pertenece de la misma manera porque en el horario en que antes quizá te sentabas a leer, ahora estás cambiando pañales. O ya no puedes ir tanto de compras con amigas porque tienes proyectos escolares con los cuales ayudar, ropa por lavar, comidas que preparar, etc.


Sin embargo, necesitamos dejar un margen en el calendario para nosotras. ¡Y no sentirnos culpables por hacerlo! Un espacio en la semana donde puedas hacer algo que no implique tu tarea de mamá te ayudará a mantener mejor estado de ánimo, recargará tus baterías físicas y emocionales. Por supuesto,  en toda nuestra administración del tiempo no olvidemos que cada día necesitamos una cita con Dios. Esa es la más importante para que todo lo demás ocupe su lugar.


Amiga lectora, independientemente de en qué etapa de la vida te encuentres, eres responsable ante Dios de cuidar de tu cuerpo como un todo (incluyendo tu espíritu y tu alma) porque ese cuerpo te lo dio él y ahora también es su casa. Así como cuidamos de nuestros hijos y de nuestros esposos, aprendamos a cuidar de nosotras mismas y les estaremos dando a ellos lo mejor, una mamá y/o esposa sana y feliz.

¡Bendiciones!

Publicado originalmente en wendybello.com

Wendy