Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, La Biblia

¿Contradicción o costumbre?

Esta frase que aparece en “Kelly’s Treehouse” significa en español: ¿No es irónico…? Ignoramos a aquellos que nos quieren o que nos necesitan, queremos a aquellos que nos ignoran; amamos a aquellos que nos hacen daño y hacemos daño a aquellos a los que amamos.

Empecé a reflexionar sobre los hábitos o actitudes que a veces tomamos y lo expresamos con un sinnúmero de excusas. Entre las cuales están: “no tengo tiempo”, “él/ella sabe que le quiero”, “es que no hay derecho que me haga esto o aquello”, “ya no le quiero más; ahora he encontrado el verdadero amor”, “ ha sido un malentendido”, “lo está /lo estoy pasando mal, por eso reacciona así”, etc. Cuántas más excusas nos pueden venir a la cabeza en estos momentos…

Por supuesto, en cualquier momento, nos puede acontecer un suceso o experiencia que no esperábamos o deseábamos y pasa por nuestra cabeza alguna de esas frases y hasta la llegamos a expresar en voz alta. Somos humanos. No somos perfectas. No obstante, cada día estamos en nuestro camino de renovación para que seamos un testigo fiel de la obra del Señor Jesucristo en nuestras vidas.

Quizás muchas veces el primer paso para restaurar ese daño, esa contradicción en nuestro pensamiento o reacción, esa costumbre que nos está resultando difícil erradicar, sea dar pequeños pasos de cambio en nuestra mente. Que no nos de miedo dar el primer paso. Por ejemplo, busquemos sentir y tener paz cada vez que vayamos a reaccionar ante cualquier situación. Busquemos poder trasmitir seguridad, tranquilidad y paz a las personas con las que nos relacionamos cada día. Aunque podemos pensar ¿Dónde voy a encontrar paz? ¿A quién debo acudir para buscar paz? Puede parecer difícil o simple, pero las palabras del Señor Jesucristo en el Evangelio de San Juan 14: 27 nos ofrecen la invitación total para encontrar la paz que necesitamos. Aquí pueden ver una imagen que encontré en Internet con ese versículo.

También San Pablo en su primera carta a los Tesalonicenses 5: 15 nos insta a actuar de una manera que puede parecernos un sacrificio. Revisemos esta imagen de DailyVerses.Net

Amigas, demos el primer paso. Marquemos la diferencia para que este mundo que nos rodea sea cada vez mejor. Podemos pensar que mi pequeño cambio, no va a contribuir demasiado. Pero ¿quién ha dicho que sea fácil? Mi pequeño granito de arena en un futuro cercano o lejano será recompensado; de ese modo, el respeto y amor mutuos dejarán de ser utopía y el amor al prójimo sea una verdadera realidad.

Un fuerte abrazo a cada una.

Nilda

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo, La Biblia

Cómo formulo mi visión para el Año Nuevo

¡Feliz Año Nuevo!

Esta ha sido una frase que siempre me ha llamado la atención:

“She turned her cants into can and dreams into plans”

Ella transforma sus “no puedo” en “puedo” y sus sueños en planes.

Desde cuando puedo recordar, este ha sido un lema para mí: nada es imposible cuando Dios está en la ecuación.

Un hombre sabio una vez dijo:

Si Dios es tu compañero, planea a lo grande.

He siempre llevado eso en serio esta idea. Las palabras “no podrá ser” no están en el diccionario de Dios, ¿Por qué tiene que estar en el mío? No siempre soy así, como todos, tengo altos y bajos, pero confío en Dios para sacarme de los agujeros del “no puede ser”, cuando ocurren.

Cuando veo un año nuevo, es como una hoja en blanco, sin errores y llena de posibilidades. Esto llena mi mente y corazón de sueños por cumplir, y tengo que decir, es de gran importancia tener la perspectiva de Dios. Así que con los años he desarrollado una estrategia que seguramente necesita mejoras, a cada año va cambiando un poco.

1- Sueños inmediatos o urgentes y sueños de larga duración

Hay sueños que son para ahora y otros que tendrán lugar en el futuro, pero nada quita de tomar pequeños pasos en la dirección. Con el tiempo, Dios puede llegar a cambiar algunos de esos, y está bien. Al final Él es el más importante en la planificación de todos nuestras metas, o debería ser. Hay metas, sin embargo, que son para hoy, así que tengo que poner manos a la obra ahora. Suelo dividir en 4 partes: 1) Dios 2) Yo 3) mi Familia 4) Los demás. En cada una de estas areas hay entre 2-5 metas, dependiendo del año.

2. Oración que Dios dirija mis pensamientos

Orar pediendo dirección es importante. Dios está muy interesado en hablarnos cuando queremos escuchar. Tengamos en mente que Él también quiere nuestro bien. Tiene planes que ni siquiera podemos imaginar, si nos rendimos a Él. No es una mala idea apartar una mañana, tarde o todo un día, para leer Su Palabra, orar y escuchar lo que quiere decirnos.

3. Elijo una palabra, un versículo y una canción que me inspiran

Esto es algo que he estado haciendo por 3 años y me gusta mucho. Eso me da um lema para mis planes y dirección para mis esfuerzos. Para elegirlos, me remeto a los últimos meses del año: que ha estado pasando, cuales son mis necesidades, cómo Dios me ha estado hablando, etc. Esto me da una idea de lo que es relevante para mi en este momento. Es interesante como Dios mismo me muestra Su voluntad cuando me intereso en tener dirección.

Os dejo mi Cuadro de Visión Personal para 2021

En este año, por las circunstancia obvias, me he empeñado en leer más la Biblia, lo que me ha llevado a conocer más a Dios. Cuanto más Le conozco, más Le quiero conocer. Él es infinito así que hay mucho terreno que cubrir, y eso quiero hacer. Un día Le conoceré como es, pero por ahora puedo acercarme más y más disfrutando de plena comunión con Él. Otro beneficio es trabajar lado a lado con Él en lo que se refiere a mi vida. Cuanto más Le conozco, más entiendo Su mentalidad y valores – Sus caminos inescrutables empiezan a desvelarse poco a poco. Así que esta es mi visión para este año.

Os deja también con mi canción de inspiración:

Espero que os pueda ser de ayuda.

Mara

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Espiritualidad, Navidad, Navidades

La Luz Verdadera

Existía la Luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre.

Juan 1:9


La Navidad 2020 ha llegado y ha pasado. Pasó tan rápido como llegó. Este año definitivamente será uno para recordar. Han pasado tantas cosas que será difícil hacer un seguimiento.

En tiempos pasados hemos mirado hacia atrás y analizado todas las cosas que el año ha traído, las buenas y las malas. Pero sin duda, la mayoría de nosotros puede estar de acuerdo en que parece que lo malo ha superado a lo bueno en este año 2020 y por eso estamos listos para que termine.

En general, ha sido un año oscuro en muchas maneras y por eso estamos tentados a mirar el 2021 con incertidumbre. ¿Cómo será el 2021? ¿El año nuevo se verá afectado por esta pandemia? ¿Qué otras sorpresas pueden surgir?

Sin embargo cuando leemos la Biblia, vemos que Dios en su maravillosa providencia a redimido al malo, lo feo y el pecado. ¿Cómo ha hecho esto? Ha tomado la cosa más oscura y la ha vencido. Él destruyó y derrotó al pecado. Él lo ha derrotado con Su luz, luz verdadera.

En un mundo contaminado por el pecado, decidió bajar y vestirse de carne para vencer el pecado y la muerte. Esto ha sido una promesa que Dios ha hecho desde el libro de Génesis, profetizada una y otra vez a través del Antiguo Testamento y hecha realidad en el Nuevo Testamento. El vino a esta tierra en forma de hombre para vivir la vida que se suponía que tu y yo debíamos vivir y morir la muerte que todos merecíamos impulsados por su amor
por nosotros.

1 Juan 4:9 dice “En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios haenviado a Su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de Él.” Esta no es solo la razón por la que celebramos la Navidad, pero es algo que debemos celebrar todos los días y todos los años particularmente en los días oscuros y en los años oscuros. Estas etapas oscuras no se comparan con esta luz verdadera porque esta luz es Dios mismo. No se comparan con el amor de nuestro Dios quien es omnisciente, omnipresente y omnipotente.

Este hecho, amiga mía, es la razón por la que no deberíamos temer cuando surjan años como 2020 y la razón por la que no deberíamos temer lo que traerá 2021. Recordemos lo que dice Romanos 8:38-39;

Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 8:38-39

Hay un detalle importante, nada puede separarnos de Su amor, ni las circunstancias presentes ni las futuras. Nuestra única esperanza, en esta vida llena de incertidumbres
debe estar aferrada al amor de nuestro Salvador, porque Él nos lo ha hecho posible al venir a este mundo y vencer el pecado para siempre. Entonces, por esta razón, sea lo que traiga el 2021, no nos preocupemos, pero aferrémonos a su amor. Esto es más que suficiente para traernos vida y paz, haciendo posible que esperemos con anticipación, esperanza y alegría al 2021 con todo lo que trae.

Querido Señor, eres el Padre perfecto. Gracias por tu amor interminable que nos rescató
de nuestra esclavitud al pecado. Danos nuevos ojos para ver que estás trabajando a nuestro alrededor e incluso, aunque no entendemos por qué suceden las cosas, confiamos en que Tú estás en control. Confiamos en tu amor para con nosotras por media de nuestro Salvador Cristo Jesús. –Amén.

Annie Tortolero

Simple Faith by Annie

Crecimiento Espiritual, Espiritualidad, Lectura de Proverbios, Reto de lectura

Lee Proverbios con nosotros

El libro de Proverbios es una colección de consejos de Dios para nosotros. Dios tiene sus preferencia y su voluntad. En este libro nos desvela sus valores de una manera muy práctica. Os invitamos a pasar por aquí a cada día a las 8 de la mañana.

También:

Youtube: 7:30 de la mañana

Blog y Facebook: 8:00 de la mañana

Instagram: por la tarde

El mes de enero tiene 31 días, siendo que Proverbios tiene 31 capítulos, lo terminaremos juntas al final del mes.

Eso podéis hacer varias veces al año, lo recomendamos.

Además, continuamos ofreciendo:

Para recibir este regalo, seguir este ENLACE.

Este es el regalo:

Os pedimos que podáis compartir esta foto en tus redes sociales para promoverlo entre amigas y familiares:

EQUIPO DULCE FRAGANCIA

Crecimiento Espiritual, Espiritualidad, La Biblia, Navidad

¿Cómo saber que Dios existe?

Al mirar con detalle a mi alrededor y ver la majestuosidad de la luna, el sol, las estrella, acariciar las flores con mis dedos y sentir la suavidad de sus pétalos, la precisión de sus formas y observar que a los ojos humanos parece igual sin embargo no hay nada igual en toda la creación. Es más, tú y yo somos tan particulares, tan especiales, tan únicas, tan individuales, Dios nos llenó de detalles tan singulares a cada una, ya que Él quiere relacionarse así con nosotras, en una forma individual. Se tomó su tiempo contigo y cuando te termino de crearte, rompió el molde. Dios nos contempló desde antes de la fundación del mundo, como únicas y especiales.

El apóstol Juan escribió este hermoso libro para dar a conocer a Cristo, y se centra en su obra redentora.

El verbo encarnado Jesús el Mesías se convirtió en ser humano para que todos los que creyeran en él y le aceptaran fueran salvos, pero él, fue y es desde el principio, nunca dejo de ser Dios, Dios tomó un cuerpo mortal, frágil y común igual que el de nosotros, Jesús vino para dar a conocer a Dios ¡y exaltarlo!

En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Juan 1:1

El Verbo era Jesucristo, el Hijo de Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin el nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

Juan 1:3

En el estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Juan 1:4

La clave del Verbo está en sus cualidades. “Vida y luz”, solamente para las que hemos creído y aceptado en él como Salvador, estamos en la luz, apartadas para él, para santidad y pureza, las tinieblas nos hacen vivir en la falsedad del pecado.

Esa luz verdadera, desde antes de la creación derramó Su gracia delante de ti y de mí, Él dio de Su gracia para nuestra salvación, así hemos recibido el derecho de ser sus hijas.

Mas a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

Juan 1:12

Recibir el Verbo de Dios es reconocerlo, y depositar nuestra fe en Él, aceptando el regalo de la salvación.

Hoy, aunque no sabemos la exactitud de su nacimiento, lo celebramos, ese Verbo hecho carne, glorioso nos ha hecho no prevalecer más en el pecado, las tinieblas no pueden prevalecer en la luz, porque Jesús murió y resucitó de la muerte para darnos vida eterna.

Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Juan 1:16

Juan 1:16

Su gloria fue manifiesta a través del perdón derramado en nuestras vidas para que sepamos que no tenemos justificación para pecar, sino que podemos ver Su gloria a través del arrepentimiento y de llevar una vida íntegra aun cuando nadie nos ve.

Jesús el Verbo encarnado el que era y el que es, fijó Sus ojos en ti para que creas en Él y no te pierdas más tengas vida eterna (Juan 3:16) Su más grande anhelo es que vengas al conocimiento pleno de Él. Que reconozcas tu maldad y pidas su salvación, Jesús te ama y solo espera que tu clames a Él. El puede borrar tu pasado y darte nueva vida, tal como lo hizo conmigo, mientras gozas de ser parte de la familia del gran rey.

Así, la luz de la gloria de Cristo que resplandece en el evangelio es la luz de la gloria de Dios. Y la razón principal es que Dios mismo habla de la luz de la gloria que resplandece en nuestros corazones”

John Piper

Al único y sabio dios,

Jess

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Navidad, Navidades

¿Sabemos lo que celebramos?

¿Sabemos lo que estamos celebrando?

Estas navidades van a ser distintas para todos. Algunos de vosotros están llenos de tristezas debido a la pérdida de seres queridos, otros lo estarán por no poder compartir ni abrazar a su familiares. 

Un 2020 inolvidable, lleno de eventos que nos han cambiado la vida y nuestra rutina diaria. Todos nuestros planes han quedado solo escritos porque no se han podido completar. Todo es diferente.

Os cuento que estaba cocinando y pensando cómo iba a pasar la Navidad. Preocupada sobre mi salud, de los eventos venideros, las malas noticias que uno ve por los noticiarios, las cosas que me faltan, o sea, estaba convirtiendo la Navidad en un evento de “YO”, un evento egoísta que no me permitía pensar en nada más – en la verdadera razón de porque la celebro.

 Y hoy quiero decirte que la celebro porque hay esperanza en el Dios encarnado. Él es la razón de la Navidad, el que cargó con todas mis aflicciones y enfermedades. El que dejo todo pero todo por mí. Dejó su trono, su reino para llegar a este mundo y caminar entre nosotros, padecer insultos, desprecio, y mucho más.

 Como dice Lucas 1:79:

Para dar luz  (claridad) para los que habitan en tinieblas (oscuridad, incertidumbre) y en sombra (lugar de muerte, ruina); para encaminar nuestros pies por camino de paz. 

Te invito que en este día reflexiones sobre el verdadero significado de la Navidad, necesitamos más de él y menos de las cosas que nos alejan de su presencia. ¡Recuerda que la razón de la navidad se llama Cristo!

Jelisa

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

El Evangelio y el cuidado de la Creación

Hoy enfocamos en nuestra tierra, en nuestro hogar.

Dejaremos el enlace para ver una entrevista de nuestra colaboradora, Rocío.

Ella habla sobre el cuidado del planeta y cómo los cristianos, junto a nuestras iglesias, podemos tener el papel preponderante que Dios nos ha dado. Eso no es algo que hacemos como una actividad extra, es nuestra responsabilidad, la mayordomía que nos encargó Dios.

Os dejamos con la entrevista. Para leerla, solo pinchar en la foto:

Rocío

Celebración, Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Navidad

Thanksgiving y Navidades

Thanksgiving y Navidad: dos celebraciones familiares que despertaron en mí la gratitud por mi amado Jesús.  

“Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido”. 1 Corintios 13:12

¿Alguna vez has experimentado la ilusión de abrir un regalo de alguien especial? No sabes lo que será, pero aprecias tanto a la persona que sabes que sea lo que sea, ¡te va a hacer mucha ilusión abrirlo!

De pequeña mi madre envolvía los regalos de Navidad y los colocaba de adorno bajo el árbol ¡por lo menos una semana! De niña recuerdo que la ilusión de imaginar lo que podría haber en esos paquetes dorados se convirtió en una de las tradiciones más anticipadas de las festividades navideñas.

No habíamos abierto los regalos, pero estábamos agradecidos, y alegres de tenerlos allí, ¡listos para abrir! La Biblia dice en 1 Corintios 2:9 que, “… está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman”.

Dios nos amó tanto que nos regaló a Su Hijo. Nos dio acceso directo a caminar y vivir cerca de Él experimentado una intimidad con Dios incalculablemente valiosa a través del Espíritu Santo. Aunque ahora no entendamos la completa magnitud de ese regalo, cada día vamos descubriendo algo más de Él, y si somos sinceros, con cada año que pasa, nuestra relación íntima con Él nos sorprende cada vez más y más de todo lo bueno y maravilloso que es con nosotros. El que ama a Dios y le busca, le haya y es bendecido. “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”. Mateo 7:7

Por nuestra cultura estadounidense celebramos Thanksgiving o “Día de Acción de Gracias” la cuarta semana de noviembre. Para mi familia el mes de noviembre siempre ha sido un mes en que intencionalmente nos enfocamos en meditar y cultivar una más profunda actitud de gratitud y generosidad.

Tomamos tiempo para mirar hacia atrás en familia recordando todas las bondades de Dios en nuestras vidas. Y como dice un antiguo himno y como mi madre me recordaba, “hija, cuenta tus muchas bendiciones, enuméralas una por una”. Años más tarde, este énfasis en la gratitud también me ayuda a preparar mi corazón para el verdadero sentido de la celebración de la Navidad: Anunciar a todos a gran voz que estamos convencidos de que sí, ¡Jesús llegó!, y es hoy el mejor regalo y el más preciosos tesoro que puedas tener aquí en esta vida y en la venidera.

¡Feliz mes de Thanksgiving a todos!

Angela

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

Para cuando la vida es difícil

Ha sido una semana agotadora. No porque esté muy cansada físicamente. El cansancio es más bien mental y emocional.

Esta semana he visto, bastante de cerca, a tres familias sufrir por seres queridos: una abuela, un esposo y padre, un hijo… Y aunque no conocía a ninguna de estas tres personas, de algún modo me pude unir al clamor de sus familias. Hoy en la mañana las tres han partido. Sé que al menos dos de ellas eran cristianas, de modo que sabemos que su eternidad está garantizada junto al Salvador. Sin embargo, no fuimos creados para morir y la muerte siempre nos disminuye, como dijera aquel poeta inglés. En Cristo no sufrimos como los que no tienen esperanza, pero la separación nos duele y nos saca las lágrimas.

El país donde vivo está sumido en la mayor división política de su historia, división que incluso ha llegado a las iglesias. El caos parece reinar rampante en muchas ciudades. El futuro luce tan incierto como nunca para esta nación.

Criar hijos es siempre un reto y, cuando son adolescentes, todavía más. Esta semana tuvo de eso también.

Por otro lado, ha sido una semana desafiante a nivel mental porque después de muchos años regresé a la escuela. Comencé a estudiar en un seminario teológico. La noticia de la aceptación fue emocionante y provocó en mí ese entusiasmo de lo nuevo. En verdad llevaba muchos años considerando la idea, pero por una razón u otra la posponía. Este año surgió la oportunidad y, en medio de una pandemia, me lancé a la aventura de los libros, los exámenes, ¡y los trabajos de curso! Sin embargo, estudiar en esta etapa de la vida es muy diferente a cuando fui a la universidad por primera vez. Ahora soy esposa, soy madre, tengo varias responsabilidades de ministerio… ¡y ya no soy tan joven!

Decir que es desafiante sería el eufemismo del año. Para comenzar, es un mundo donde la mayoría de los estudiantes son hombres. Eso en sí ya lo hace medio intimidante. De ellos, la gran mayoría también son pastores. ¡Más susto todavía! Las lecturas asignadas requieren toda concentración, porque leer a teólogos es cosa seria. Y aunque parezca irónico, lo que más me aterra es escribir los ensayos requeridos. Digo irónico porque, aunque soy escritora, este es un mundo diferente, con requisitos y estilos muy específicos. De cualquier modo, aunque lo estoy disfrutando, ha provocado en mí cierto nivel de estrés.

Quizá al llegar a este punto de la lectura te preguntes por qué estoy contando todo esto. Bueno, sin dudas no es para añadir a las cargas que de seguro ya llevas. Tampoco para desanimarte si estás considerando comenzar a estudiar alguna carrera nueva, incluso el seminario. No, no es mi propósito. Mi propósito es compartir contigo el pensamiento recurrente que me ha servido de ancla, incluso en los momentos en que me he visto tentada a «tirar la toalla». ¿Cuál es? ¡Cristo es suficiente!

Cuando veo el dolor de otros y siento que no puedo hacer nada, Cristo es suficiente.

Cuando me pregunto hacia dónde nos dirigimos como nación y qué futuro aguarda aquí a nuestros hijos, Cristo es suficiente.

Cuando como madre creo que se me agotan las fuerzas, la paciencia, la sabiduría… ¡Cristo es suficiente!

Cuando un nuevo desafío llega a mi puerta o en este caso a mi computadora, ¡Él es suficiente!

Cuando mis temores amenazan y las inseguridades gritan muy fuerte, ¡Él es suficiente!

Amiga lectora, a veces nos hemos creído la mentira de que tenemos que ser mujeres fuertes, que en nosotras tenemos todo lo que se necesita para salir adelante en la adversidad o la prueba. Tal vez te han vendido la idea de que porque eres cristiana no puedes sentirte débil o asustada. Quizá puedas recordar aquella noche, en un jardín de olivos, cuando nuestro Salvador sufrió angustia. Cuando la perspectiva de una muerte dolorosa le sacó gotas de sangre. Él, en su humanidad, ¡también experimentó nuestra debilidad! Y por eso ahora puedo decir, ¡Cristo es suficiente! Él conoce, Él entiende, Él sostiene, Él abraza, Él perdona, Él da fuerzas, Él me regala su gracia. Sí, en toda mi debilidad, mi insuficiencia, ¡Cristo es suficiente!

Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna. (Hebreos 4:15-16)

No sé cómo será la próxima semana, pero dadas las circunstancias que vivimos, es muy probable que se parezca mucho a esta. El sufrimiento de este lado del sol es seguro. La tarea de ser madre no termina. La política es una bomba de tiempo. Mis clases continuarán. Pero, más cierto que todo eso, es la presencia de Cristo, en todas y cada una de nuestras circunstancias. ¡Él es suficiente! 

Wendy

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

Una pandemia que trae cambios

Mi 2020 no está ni dañado ni malo. El 2020 está para sacarme de mi zona de confort, de esa que solo vivimos para el “yoismo” y mis planes.

Para que aprenda el verdadero significado de lo que es amar a tu prójimo, o sea, a los que viven bajo mi techo. Eso porque no les tengo paciencia o tolerancia y exijo cosas que ni yo misma hago. ¡Soy tan imperfecta! Siguiendo y corriendo asfixiada detrás de un Dios perfecto.

Mi 2020 está para darme bofetones para que reaccione que hoy estamos, pero en una horita ya no. Acabo de pasar un domingo donde vi una persona conocida viva y pasaron menos de 6 horas y murió.

Mi 2020 está para que vea que la tierra tiembla, los vientos soplan y las pandemias existen, que todos los meses hay cosas cambiantes PERO Dios sigue siendo el mismo. ¡¡¡Él nunca cambia!!! Sigue estando junto a mí y me acompaña en este caminar por este mundo ¡el cual es temporero!

Que el Niagara sí se puede pasar en bicicleta cuando usas una bici tándem y lo montas a Él. Nadie puede asegurar que el 2021 será mejor; SOLO se puede asegurar que Dios si estará contigo si se lo permites…

Al final le doy gracias a Dios por darme un 2020 diferente lleno de muchos subes y bajas emocionales. Pero sobre todo que en este 2020, he visto Su mano como nunca lo había visto y con solo eso puedo decirle: No importa ya como serán mis meses venideros, solo importa que sigas conmigo y no me sueltes, sigue acompañándome porque ¡contigo todo se convierte en propósitos buenos!!

«Ya que has puesto al Señor por tu refugio,
 al Altísimo por tu protección,
 ningún mal habrá de sobrevenirte,
 ninguna calamidad llegará a tu hogar»

Salmo 91:9

Jelisa