Crecimiento Personal, Familia

Explorando el mundo en la sobremesa

Hola, soy Susie … con una idea para cuando recibas invitados en casa. Ahora que el tiempo es mejor, es un buen momento para recibir en casa a nuevas familias o personas que hayas conocido este año.  En España hay personas de todo el mundo, y te animo a invitar a casa los amigos internacionales que tengas o que quieras conocer mejor.

Uso un atlas mundial como un registro de invitados. Esto funciona entre familias y parejas, y es genial para solteros.  Después de comer, en la sobremesa, sacamos el atlas e invitamos a cada persona a mostrarnos en el mapa ese lugar donde nació o se crió. ¿A quién no le gusta hablar de su historia personal?  Los demás pueden preguntar y comentar, y es un tiempo de aprender mucho de primera mano sobre otra cultura. 

Luego, pido que cada invitado esriba su nombre y lugar de origen en un papel que guardo dentro del atlas en la página del mapa de su país. Es una manera simple de mostrar interés en mis invitados y profundizar en el conocimiento de su familia y cultura; además, sirve para recordar momentos gratos de compañerismo. 

Este atlas funciona como registro de invitados, y es un recordatorio para mi familia de que cada persona y cada cultura tienen valor, porque somos creados por el mismo Dios quien ama a todos.  

Porque Dios amó al mundo y envió a Su Hijo … Evangelio de Juan 3:16 

Susie

Familia

¿A quién quieres más, a papá o a mamá?

Recuerdo que de pequeña escuché esta pregunta con frecuencia. Era una de esas preguntas típicas que los mayores nos hacían a los pequeños. Yo detestaba oírla.

Es curioso cómo involuntariamente los adultos podemos alistar a los niños a nuestra guerra de sexos, más o menos declarada.

Pero más allá de esta anécdota que guardo en mi memoria, ¿por qué a veces hombres y mujeres pareciera que estamos en guerra? Una posible respuesta es porque, sencillamente, somos diferentes. No me refiero, claro, a derechos u obligaciones, eso es evidente. Lo que a veces no resulta tan evidente es que somos diferentes física y biológicamente. Este es el origen de muchos conflictos en nuestras parejas. Esto no se podrá evitar, pero si somos conscientes de cuáles son esas diferencias y cómo manejarlas, el número de conflictos será menor y además se resolverán más fácilmente.

El psicólogo norteamericano John Gray habló de estas diferencias en su best seller Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. Tal magnitud tienen esas diferencias, que él nos presentó como pertenecientes a planetas diferentes…

Nuestra capacidad para comunicar, para expresar sentimientos; nuestra respuesta a la hora de enfrentar los problemas; de hacer varias cosas a la vez; de relacionarnos con nuestro entorno y de expresar afectividad; y también, claro, nuestra sexualidad. Todo esto, y mucho más, se ve afectado por el hecho de proceder de “dos planetas diferentes”.

Lo mejor de todo esto es que hombre y mujer, como polos opuestos que somos, nos atraemos y nos complementamos. Pero como les ocurre a los erizos al llegar el otoño, que se preparan para hibernar y se unen abrazándose para darse calor, si no ponemos atención y cuidado, en lugar de hallar un refugio en nuestra pareja, nos haremos daño, provocándonos heridas con nuestras púas.

Acabo con un ejemplo: Las mujeres nos quejamos mayoritariamente de que nuestras parejas no nos hablan y que se comunican con monosílabos con nosotras, sobre todo al final del día. Muchos hombres se quejan de que sus mujeres los quieren cambiar…….

¿Estás de acuerdo? ¿Te sientes identificada? Os animo a leer el libro de Gray, o cualquier otro que hable de las diferencias entre hombres y mujeres.

Goyi Mejino