Crecimiento Personal, Espiritualidad, Familia, Uncategorized

¿Perder un hijo y vencer el dolor? Sí, se puede.

El 12 de Septiembre del año 2003, murió nuestro hijo mayor David, mientras practicaba submarinismo frente a la isla de Es Vedrá en Ibiza, a la edad de 29 años.

Él era el mayor de nuestros seis hijos y su muerte nos dejó como familia, completamente conmocionados, devastados y en estado de shock. Unas horas antes estábamos tranquilamente cenando cuando sonó el teléfono para anunciarnos que David no había vuelto a casa, que estaba pescando y que siempre llegaba antes de esa hora.

Entonces, recuerdo: el corazón empezó a latirme fuertemente pero procuré con todas mis fuerzas aferrarme a lo que estaba haciendo, intentando captar el sentido de la película que veía en la televisión, a pesar de que intuía que algo iba mal, muy mal.

Las horas que precedieron al hallazgo de su cuerpo fueron interminables. Mi hermana Patri estuvo conmigo durante estas horas angustiosas de búsqueda, y de incertidumbre, siendo para mí un bastión de incalculable valor. Me transmitió una serenidad y una paz extraordinarias que me permitieron afrontar los primeros momentos sin derrumbarme.

CUANDO EL MUNDO SE DESMORONA
El desenlace se produjo cuando recibí la llamada de mi esposo, al que acompañaban el resto de nuestros hijos, al comunicarme que habían hallado el cuerpo… Y entonces, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, la vida que conoces se detiene. Tu mundo se desmorona y crees (Continuar leyendo en Protestante Digital)

Gina

Espiritualidad, La Biblia, Salud y Belleza

15 minutos diarios que pueden cambiar tu salud mental y física

†

Este es un reclamo bastante impresionante pero os puedo garantizar que funciona, esta ha sido mi experiencia.  
He tenido dolores en la espalda por casi un año, unos días mejores y otros peores, pero no se me iba.  Tengo que decir que todavía tengo algo de dolor pero ha mejorado muchísimo.  
Hace una semana también tuve una presión en el pecho que me llevó a urgencias.  Pensé que me pasaba algo con el corazón, pero después de algunas horas y muchos chequeos, todo estaba bien, y me comunicaron que era un episodio de ansiedad.  
Sin extenderme mucho, desde el año pasado he estado preocupada con mi hija que se va en un viaje humanitario cristiano de 11 meses por varios países subdesarrollados empezando en este mes de agosto.  A parte de esto mi hijo más pequeño se marcha para estudiar en la universidad por 4 años también este verano.  Mi hija mayor vuelve a casa después de 4 años y eso representa una adaptación a una hija más independiente y adulta.  Todas estas cosas son buenas pero pueden ser causa de mucha ansiedad si la perspectiva no es la correcta. 
Abro mi corazón para que entendáis lo que voy a decir ahora. 
Desde que me pasó esto he estado descansando mucho, he estado leyendo más la Biblia y dándome más tiempo para cosas tan pequeñas pero necesarias como leer más, ver alguna película o conversar tranquilamente con mi hijo y marido, sin nada que me necesite mi atención.  He estado leyendo también sobre cómo luchar en contra este mal y algunos recomiendan la meditación.  También el otro día pusieron la película Resucitado en la tele.  Me acuerdo de una escena en que el guardia romano pasa toda una noche mirando el mar, al lado de Jesús, y cómo Jesús demostró que conocía los dilemas más íntimos de su corazón.  Pensé:  ¡que bonito sería pasar una noche así al lado de Jesús!
Un versículo de la Biblia ha saltado de la página para mi esta semana.  Este es:  

” … echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”  1 Pedro 5:7

Entre mis lecturas informativas, la relajación que hago en mi clase de Pilates y este versículo, se me ocurrió una idea.  He estado utilizando esta estrategia por 6 días y lo que ha ocurrido me impacta. 
Paso 15 minutos al día en relajación con Jesús.
Parece ser algo muy sencillo pero muchas, incluida yo, no encontramos 15 minutos enteramente dedicados a oír a Jesús.  La vida demanda nuestro tiempo y atención desde el momento que salimos de la cama.  Es difícil estar un tiempo totalmente aisladas de la vida.  Pero con este experimento, que espero haga parte de mi vida de hoy adelante, veo su vital importancia


Pasos prácticos:
1) Elijo un lugar aislado (la cama, el sofa, y otro lugar confortable).  Me gusta estar acostada por el relajamiento completo de mi cuerpo.  La posición es en la que más te puedas relajar. 

 
2) Asegurarse de la temperatura:  que sea la ideal para ti.  Aún que tengas que poner la calefacción o el aire por un momento.  Puedes utilizar una manta para abrigarte o un ventilador. 


3) Tener una selección de “música” en Spotify o YouTube.  Yo he buscado sonidos de la naturaleza pues mientras me relajo me transportan a lugares de mi niñez, la playa, el campo, los animales silvestres.  Hay muchas listas de sonidos naturales.  Además, la Biblia dice, que la creación habla del Creador.  Cuando oigo las olas del mar, o la lluvia que cae, los truenos de una tempestad, todo eso me arrima a Dios.  


4) Con un cronómetro, marco 15 minutos.  Pongo el sonido de la naturaleza, y empiezo a imaginar que Jesús está conmigo en este lugar al que me lleva mi imaginación.  En la verdad, creo que Él está conmigo allí, en mi interior, no es una alucinación … Jesús promete en la Biblia estar con nosotros todos los días. 


5) Hay días en que me imagino acostada en su regazo oyendo a unas cascadas.  En otras ocasiones caminamos tomados de la mano por la playa mientras oímos las olas.  Hubo momentos que me imaginaba oyendo las tormentas tropicales en el porche de mi casa en Brasil, sentados los dos en las tumbonas.  Tengo que decir que “hemos estado” en muchos lugares en estos últimos días. 🙂


6) Estos momentos, que empiezan con sencillamente “estar”,  pasan a ser de vez en cuando una conversación o un compartir de lo más profundo.  He abierto mi corazón a Él, y al hacerlo, me he dado cuenta de mis miedos, de mis preocupaciones, de mi estado de ansiedad …  Los he rendido a Sus pies, uno a uno … y hay mucho por rendir todavía. 


RESULTADO:  He notado un cambio en mi ánimo, la presión en el pecho casi se ha ido totalmente, ha cambiado la manera en que empiezo el día (siendo que lo hago por la mañana).  Hay días que noto que los 15 minutos no fueron suficiente y pongo 15 minutos más. 🙂  Si no puedes por la mañana, no dejes de hacerlo aún que sea antes de dormir.  Puede que sea de mucha ayuda para las que en alguna ocasión no podemos conciliar el sueño.   Lo más increíble es que mi espalda ha mejorado bastante esta semana:  ¡lo mejor que ha estado en estos últimos 10 meses!   Todavía siento algo de dolor pero no me impide para nada levantarme por la mañana o agacharme, como era el caso. 
Creo que mi problema con la espalda/ansiedad tiene que ver con momentos en que no puedo entregar todas mis preocupaciones a Dios.  Mi visión distorsionada de quién es Dios me impide de confiar plenamente.  Basta pasar tiempo íntegro con Jesús para ver las cosas desde Su perspectiva.  Hay tantos versículos que podría compartir a respecto … queda para la próxima publicación.  
No quiero dar la impresión que ya he llegado.  No, esto es un camino, pero que bueno es estar en este camino en tan buena compañía.  Lo recomiendo. 

Mara

Crecimiento Personal, Equipo

Encontrando libertad…

Es hermosa la postal con el versículo ¿verdad?  Qué representación más gráfica, la mariposa volando con libertad…. Y mi pregunta es, ¿ya somos mariposas siendo las hijas del Gran Rey? O como me comentó una hermana de la iglesia hace varias semanas, “aún me queda mucho para convertirme en mariposa” y yo le decía, “no, no, ya lo somos en la libertad y la salvación que nos trajo Jesús con su sacrificio en la cruz….” 


Pero me hizo reflexionar…. ¿Realmente somos libres? ¿O nos lo queremos creer? Porque a veces de verdad no me siento libre para nada, y soy hija del gran Rey, pero entonces ¿qué falla?


Falla que estamos demasiado atadas a nuestras cadenas pecaminosas, cadenas que no queremos abandonar por miedo, por no confrontarnos al pasado, dolor, angustia, y si queremos vivir en la comodidad del día a día, sin examinarnos profundamente y confrontar temas como el perdón de situaciones donde hemos sido abusadas emocionalmente, físicamente, hasta sexualmente…. Pero me diréis, es que somos las víctimas de esas situaciones y nos duele demasiado, nos llena de ira y sentimos mucha frustración porque nadie nos entiende…. Sí, tenéis razón, ¿pero Jesús quiere que vivamos siendo víctimas con todo ese dolor? ¿Quiere Jesús que llevemos el lastre del saco de mentiras como: no puedo perdonar, le odio, no puedo confrontar, ya no puedo más, soy débil, no me van a oír o entender, etc..?


No, Jesús vino a darnos la libertad verdadera, a darnos las fuerzas para confrontarlo, el amor para sentirnos especiales y únicas y no permitir que nos sigan arrebatando lo mejor que Dios nos ha dado, el ser Mujer, con esencia femenina y todo el esplendor que conlleva reflejando Su Gloria!


Sí! Ya Somos MARIPOSAS! Pero depende de nosotras, si lo queremos creer y si le entregamos a Él nuestro dolor, nuestras heridas profundas, y nuestra confesión de pecado que nos hacía vivir en ese pozo de mentiras.

Porque el mismo David lo dijo “Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día. Mi fuerza se fue debilitando como el calor del verano, porque de día y noche tu mano pesaba sobre mí.” Salmo 32:3,4 y si seguís leyendo sabéis que al confesarlo, Dios en su gran misericordia nos perdona, pero también NOS RESTAURA de las heridas que provocaron esos pecados, que fueron consecuencias del dolor que nos infringieron….


Os animo a que luchemos para volar alto, con esos colores preciosos que Dios nos da, colores que son el fruto del Espíritu Santo, (todo lo contrario que antes mencionábamos), colores que llenan la creación de Dios, colores que reflejan el amor y el poder de Dios!

Somos Mujeres fuertes, somos mujeres llenas de pasión y amor, decidamos decir NO a la oruga y luchemos por vivir el propósito de Dios que tiene para nosotras!

Con amor

Susana

Equipo, Espiritualidad

¿Qué quieres de mí?

En esta época de verano donde hay más descanso, podemos leer más, podemos ver lo que Dios quiere de nuestras vidas.

Una buena pregunta que nos propone nuestra colaboradora Edurne en su blog EL VIAJE DE UNA MUJER.

¿Qué quieres de mí?
¿Alguna vez has levantado los ojos al cielo y le has preguntado a Dios qué es lo que quiere de ti?
No entiendo. No aguanto. No sé por qué está sucediendo esto. No te siento cerca.
¿Qué quieres de mí? 

Yo le hago esa pregunta cada vez que sucede algo “extra” en nuestra vida. Señor, he renunciado a todo para servirte. Señor, mira todo lo que estamos sufriendo…y encima ¿esto? 
¿Qué más quieres de mí?  Esa misma pregunta se la hizo el pueblo de Israel a Dios en el libro de Miqueas. El capítulo 6 nos muestra un diálogo entre Dios y el pueblo de Israel. En ese diálogo, Dios les dice:
Pueblo mío, ¿qué te he hecho, o en qué te he molestado? Responde contra mí.” (Miqueas 6:3)
Dios no había hecho más que bien a Israel, pero el pueblo le había pagado con rechazo y rebelión. ¿Te suena de algo? ¿No se parece a la época en la que estamos viviendo? Hoy en día incluso los creyentes en Cristo se rebelan contra Dios y lo rechazan.
Israel responde con gran amargura e ironía:
¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma?” Miqueas 6:6-7

¿Qué quieres de mí? Le dice Israel. ¿Qué haga holocaustos? ¿Qué traiga ofrendas en un número imposible o que te dé mi primer hijo? ¿Qué más quieres de mí?
Es esta una pregunta hecha desde el resentimiento, desde la amargura. Israel está diciéndole a Dios: “pides demasiado de mí, es imposible satisfacerte”.
Y Dios, con Su infinita misericordia, se vuelve a Israel y le dice:
Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.” Miqueas 6:8
En otras palabras: no hace falta que inventes nada, que busques nada o que hagas nada.
Te quiero a ti. Quiero tu corazón.
Eso es lo que Dios quería de Israel. Eso es lo que Dios quiere de ti hoy.
El Señor quiere que le amemos y vivamos conforme a Su Palabra. Fíjate qué específico es en Su requerimiento a Israel:
1 – Quiero que hagas justicia
Actuar de manera justa con respecto a los demás o, lo que es lo mismo, tratar a los demás como queremos que nos traten a nosotros.Mateo 7:12“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos
2 – Quiero que ames misericordia
Que des a otros la medida de misericordia que esperas recibir de Dios y que ames hacerlo, que no lo hagas por compromiso o por obligación, sino con un corazón genuino.
Colosenses 3:12“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia
3 – Quiero que te humilles ante tu Dios
Que recuerdes quién es Dios y quién eres tú. Que tengas un corazón humilde que impregne toda tu vida y que surja de manera espontánea en cada aspecto de tu existencia.Solo cuando amamos a Dios y queremos agradarle y someternos a Su voluntad para nuestra vida podemos vivir con un corazón humilde y entregado.Filipenses 2:3-4“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros

Muchas veces vivimos frustradas haciendo una cosa y la otra y la de más allá intentando agradar a Dios cuando, en realidad, lo que Dios quiere es que permanezcamos cerca de Él, en comunión con Él.
Intentamos hacer la obra de Dios sin tener relación con el Dios de la obra. En nuestra fuerza, a nuestro criterio, según nuestra opinión.
Con un corazón lejos de Él.
Con una vida de oración vacía o inexistente. Leyendo la Biblia por obligación más que por el deleite de ver lo que Dios tiene para nosotras cada día.
Hoy te animo a que puedas hacer lo que Dios quiere de ti y que lo hagas de todo tu corazón. Él está más preocupado de Su relación contigo que del millón de cosas que puedas hacer en Su nombre.
Contenta en Su servicio,

Edurne

Espiritualidad

Ser antes que hacer

Mi esposo salió ayer a un viaje a la selva con un grupo de hermanos. Algunos de ellos llegaron desde Argentina para ver “en directo” el ministerio que se está haciendo entre los indígenas de la selva de Venezuela. Y uno de ellos compartió algo que me ha dado que pensar:

Ser antes que hacer.

Los cristianos comprometidos con la obra de Cristo estamos siempre ocupados en hacer. Soñamos y oramos por hacer cosas grandes para Dios, en hacer un impacto a nuestro alrededor, en conseguir las metas que nos hemos trazado en nuestro servicio al Señor.
Ministerio. Servicio. Hacer.

Pero, muchas veces, nos olvidamos del ser. Nos olvidamos de que antes de hacer cosas para Dios tenemos que ser discípulos. Tenemos que ser adoradores. Tenemos que ser estudiosos de la Palabra. Tenemos que ser parte de una relación entre nosotras y Dios.
Comunión. Adoración. Ser.

La única manera de tener un ministerio efectivo es siendo. Ser antes que hacer.
Mis hijos están acostumbrados a vernos hacer muchas cosas, a servir a Dios de muchas maneras y de hacer ministerio hasta el agotamiento. Tienen en casa un ejemplo continuo de trabajo para el Reino y estoy muy contenta por eso. Creo que es algo que está forjando su carácter y les está dando una idea clara y práctica de cómo ser adultos que aman y sirven a Dios.

Pero me puse a pensar si también están recibiendo de nosotros la instrucción en el “ser”. ¿Estamos siendo ejemplos en comunión? ¿Estamos siendo ejemplos en nuestro tiempo de oración, de alabanza y de estudio de la Palabra de Dios? ¿Estamos enseñándoles a ser discípulos como lo más importante de todo?

No siempre. No de manera constante ni intencional al menos.
¿Cómo ayudarlos a entender que “ser” siempre tiene que venir antes que “hacer”? ¿Qué disciplinas espirituales necesitamos enseñarles y, sobre todo, en qué aspectos de nuestra relación con Dios debemos ser ejemplo a nuestros hijos? ¿De qué manera lo hacemos?
Oración

Desarrollar la disciplina de la oración lleva tiempo y esfuerzo. Lo primero que tienes que enseñarles es que no hay oraciones “correctas” o “incorrectas”. Orar no es nada más que hablar con Dios. Ayúdalos a entender que pueden hablar con Él de cualquier cosa: preocupaciones, cosas que les gustan, cosas que no les gustan, peticiones, acciones de gracias… Enséñales a orar versículos de la Biblia, ayúdales a perder el miedo de orar en público, ora por ellos y con ellos. Anota las peticiones de oración de los miembros de la familia y amigos para que puedan estar todos orando por eso.
Lectura de la Palabra

Enseñemos a nuestros hijos a leer una porción de la Biblia todos los días. No solamente a leerla, sino también a pensar en ella, en qué dice, y, sobre todo, a buscar cómo aplicar a su vida diaria lo que han leído. Anímalos también a memorizar la Palabra de Dios. Puedes encontrar planes de lectura para ti y para tus hijos (con devocionales y actividades específicas para ellos) en Ama a Dios Grandemente.
Alabanza y adoración

Asociamos la alabanza al “tiempo de canto en la iglesia” y poco más. Pero esto no debe ser así. Seamos ejemplo de adoración para nuestros hijos. Enseñémosles que cualquier momento y lugar es bueno para adorarle, que no se trata de las canciones que cantas, del tono que usas o de que haya instrumentos o no. Que la alabanza y la adoración a Dios son una actitud del corazón.

Ayudemos a nuestros hijos (y a nosotras mismas en el proceso) a ser antes que hacer.
Contenta en Su servicio,

Edurne

Crecimiento Personal, Espiritualidad

3 maneras en que celebrar la Cuaresma

Hemos empezado la Cuaresma. Para muchos, es un tiempo de recogimiento en el cual buscamos parecernos más a Cristo en su manera de vivir y morir.

Hoy quisiera compartir algunas maneras de celebrar: 

1) El ayuno es una de las costumbres más populares de hacerlo.  El ayuno puede ser de algún alimento especial, de un pasatiempo favorito (TV, ordenador) o de una costumbre.  Es ideal para empezar hábitos más saludables.  Durante el ayuno estamos diciendo a Dios que nuestras oraciones son nuestro alimento y más importante de lo que estamos dejando de hacer/comer. Es una disciplina bíblica e importante.

2) Buscar inspiración en la Biblia.  Siendo que la Cuaresma anticipa el tiempo en que celebramos el sufrimiento y la resurrección de Cristo, debemos conocer los hechos de aquellos días.  Recomiendo leer la Biblia a diario.  Os recomendamos seguir las meditaciones 40 días con Jesús: Evangelio de Mateo del blog Mujeres que oran. A cada día se publica un video basado integralmente en el Evangelio de Mateo. Se acompaña el video con una oración sencilla.

3) La generosidad es parte fundamental de la Cuaresma, y más allá, de la vida del seguidor de Cristo..  Dar a los más necesitados es una disciplina que nos trae mucha alegría y nos sentimos más cerca de Dios.  He oído de una familia que en cada día de la Cuaresma, cada miembro de la familia escogía algo para dar a una familia necesitada.  Lo iban poniendo todo en un cesto.  Los papás ponían 1 kilo de alimento, un abrigo, una pieza de decoración, etc.  Los niños compartían de sus juguetes, de sus libros, de sus ropas, etc.  Al final del tiempo de la Cuaresma lo entregaban a una o más familias necesitadas.  El cesto les ayudaba a acordarse a menudo lo cuánto tenían y de dar gracias a Dios.

Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; Romanos 6:5

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¿Qué quieres de mí?

Una buena pregunta que nos propone nuestra colaboradora Edurne en su blog EL VIAJE DE UNA MUJER.

¿Qué quieres de mí?
¿Alguna vez has levantado los ojos al cielo y le has preguntado a Dios qué es lo que quiere de ti?
No entiendo. No aguanto. No sé por qué está sucediendo esto. No te siento cerca.
¿Qué quieres de mí? 

Yo le hago esa pregunta cada vez que sucede algo “extra” en nuestra vida. Señor, he renunciado a todo para servirte. Señor, mira todo lo que estamos sufriendo…y encima ¿esto? 
¿Qué más quieres de mí?  Esa misma pregunta se la hizo el pueblo de Israel a Dios en el libro de Miqueas. El capítulo 6 nos muestra un diálogo entre Dios y el pueblo de Israel. En ese diálogo, Dios les dice:
Pueblo mío, ¿qué te he hecho, o en qué te he molestado? Responde contra mí.” (Miqueas 6:3)
Dios no había hecho más que bien a Israel, pero el pueblo le había pagado con rechazo y rebelión. ¿Te suena de algo? ¿No se parece a la época en la que estamos viviendo? Hoy en día incluso los creyentes en Cristo se rebelan contra Dios y lo rechazan.
Israel responde con gran amargura e ironía:
¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma?” Miqueas 6:6-7

¿Qué quieres de mí? Le dice Israel. ¿Qué haga holocaustos? ¿Qué traiga ofrendas en un número imposible o que te dé mi primer hijo? ¿Qué más quieres de mí?
Es esta una pregunta hecha desde el resentimiento, desde la amargura. Israel está diciéndole a Dios: “pides demasiado de mí, es imposible satisfacerte”.
Y Dios, con Su infinita misericordia, se vuelve a Israel y le dice:
Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.” Miqueas 6:8
En otras palabras: no hace falta que inventes nada, que busques nada o que hagas nada.
Te quiero a ti. Quiero tu corazón.

Eso es lo que Dios quería de Israel. Eso es lo que Dios quiere de ti hoy.

El Señor quiere que le amemos y vivamos conforme a Su Palabra. Fíjate qué específico es en Su requerimiento a Israel:

1 – Quiero que hagas justicia
Actuar de manera justa con respecto a los demás o, lo que es lo mismo, tratar a los demás como queremos que nos traten a nosotros.Mateo 7:12“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos

2 – Quiero que ames misericordia
Que des a otros la medida de misericordia que esperas recibir de Dios y que ames hacerlo, que no lo hagas por compromiso o por obligación, sino con un corazón genuino.
Colosenses 3:12“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia

3 – Quiero que te humilles ante tu Dios
Que recuerdes quién es Dios y quién eres tú. Que tengas un corazón humilde que impregne toda tu vida y que surja de manera espontánea en cada aspecto de tu existencia.Solo cuando amamos a Dios y queremos agradarle y someternos a Su voluntad para nuestra vida podemos vivir con un corazón humilde y entregado. Filipenses 2:3-4 “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros

Muchas veces vivimos frustradas haciendo una cosa y la otra y la de más allá intentando agradar a Dios cuando, en realidad, lo que Dios quiere es que permanezcamos cerca de Él, en comunión con Él.

Intentamos hacer la obra de Dios sin tener relación con el Dios de la obra. En nuestra fuerza, a nuestro criterio, según nuestra opinión.

Con un corazón lejos de Él.

Con una vida de oración vacía o inexistente. Leyendo la Biblia por obligación más que por el deleite de ver lo que Dios tiene para nosotras cada día.

Hoy te animo a que puedas hacer lo que Dios quiere de ti y que lo hagas de todo tu corazón. Él está más preocupado de Su relación contigo que del millón de cosas que puedas hacer en Su nombre.

Contenta en Su servicio,

Edurne

Espiritualidad

El Dios que habla

¿Ya te encontraste en un centro comercial y de repente te das cuenta que están tocando tu música favorita? Te desilusionas cuando ves que son las últimas notas de la música y pones atención tiempo suficiente para disfrutar de los últimos acordes. 

Pues de eso quisiera hablar hoy. La vida con sus actividades múltiples tiene el poder de quitarnos de la sintonía de lo que deberíamos oír. A veces insistimos que Dios está allí tan lejos y callado, pero no nos damos cuenta que no estamos sintonizadas a su voz. 

¿Cómo habla Dios? Para empezar no voy a cubrir todas las maneras en que Dios habla pues son infinitas como es Él. Lo único que puedo decir de mi experiencia, es que cuando Él habla, tú sabrás que es Su voz.

En mi limitada experiencia, estas son algunas de las manera en que Dios me ha “hablado”, no de manera audible (aún que pudiera si lo quisiera), pero trayendo pensamientos en mi mente, reforzando conceptos suyos:


1) Su Naturaleza : Salmo 19:1 dice …


“Los cielos proclaman la gloria de Dios;

el firmamento revela la obra de sus manos.”


¿Ya has salido de paseo por una ruta natural? Yo sí, y me es imposible ver la naturaleza y no pensar en Dios. La naturaleza, obra de sus manos, proclama quien es Él. A través de ella podemos tener una pequeña visión de la grandeza de Dios.


Yo os recomiendo un día en la naturaleza tratando de “oír” la voz de Dios. Si sintonizas tu oído, Le oirás.


2) Su Palabra escrita: 2 Timoteo 3:15-17


“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”


Me encanta recibir cartas. Mi proprio noviazgo fue a través de cartas. Llegué a conocer mucho de mi marido por medio de las cartas. Así es la Biblia para nosotros. Son cartas de Dios hacia nosotros, con diferentes propósitos: indicarnos el camino, corregir nuestros pasos, e instruirnos en todo. Dios ha hecho su parte, nos ha escrito. ¿Hemos hecho la nuestra parte en leerla? Muchos no la leemos y aún así, la juzgamos sin conocerla.


Os recomiendo leer las Escrituras. Un buen lugar para comenzar es en Los Evangelios. Todos ellos traen diferentes perspectivas del mismo hecho: la vida de Jesús.


3) Las circunstancias: Romanos 8:28


“Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo a su propósito.”


La experiencia nos enseña que si el cielo está gris, puede llover. Como en este caso, la experiencia nos puede ayudar en “leer” o “oír” la voz de Dios en las circunstancias. Dios no muda. Una vez que empecemos a conocerle a través de su Palabra, empezaremos conocer sus valores, sus facetas, sus maneras de actuar. Poco a poco, puedes empezar a oírle a través de las circunstancias.


Siempre me pregunto, y os recomiento estas preguntas: ¿Cómo ve Dios esto? ¿Qué haría Jesús en mi lugar?


4) Personas: 


Proverbios 24:6

“Porque la guerra se hace con buenos planes,

y la victoria se obtiene con muchos consejos.”


La Biblia nos insta a tener buenos amigos y pedir consejos. También en la Biblia está que debemos respectar los que tienen autoridad sobre nosotros: padres, profesores, jefes, etc. Muchas veces, estas son las personas que tienen poder para decidir nuestro futuro. Debemos pedir consejos, oírles y compararlos con lo que dice la Biblia. El consejero perfecto viene de uno que conoce la Biblia para darte la perspectiva correcta.  Si tienes un amigo así, date por afortunado y busca consejo. PERO, Dios puede usar a cualquiera persona para hablar con nosotros.

MI CONSEJO PARA TI: Trata de ver Dios en la naturaleza, conócele a través de sus cartas (la Biblia), trata de ver las circunstancias desde Su perspectiva y busca consejos en amigos que Le conocen también.


Publicado en El Rincón de Mara

Crecimiento Personal

¿Eres perfeccionista?

24 octubre, 2018

PERFECCIONISMO VS. EXCELENCIA

El perfeccionismo versus un deseo profundo de alcanzar la excelencia en todo, pero ¿Cuál es la diferencia? 

Amiga, ¿Eres perfeccionista? ¿Vives una vida estresada por la exigencia de tus propios sentimientos para obtener la perfección en todo? Te animo a cambiar el chip y cambiar tu sentido de perfeccionismo personal por una vida enfocada en un deseo profundo de alcanzar la excelencia en todo lo que haces. 

  • Deberás cambiar tu meta de obtener resultados perfectos por la meta de obtener una satisfacción genuina personal en el hecho de que has dado tu mejor esfuerzo y que has hecho el mejor intento posible.
  • La clave aquí será que cuando falles en cualquier aspecto de llegar a tu meta dando tu mejor esfuerzo, deberás aprender a ser generosa y buena contigo misma y contentarte con los resultados, sabiendo que de los fallos (que todos cometemos) siempre se aprende. Es más…

APRENDE A ANTICIPAR Y AMAR LAS LECCIONES QUE TUS FALLOS TE APORTAN.

Young Architect using cell phone at desk

¿CUÁLES SON LOS PENSAMIENTOS QUE GUÍAN TU VIDA? La consejera estadounidense June Hunt en sus libros Esperanza para el Corazón, nos da varias formas de autoevaluar la salud emocional de nuestras motivaciones personales en las áreas más importantes de nuestras vidas, como en las relaciones, la familia y el trabajo. En su artículo, El perfeccionismo: la presión por lograr la perfección, Hunt nos explica la diferencia entre estas dos actitudes.

EL PERFECCIONISMO DICE QUE…

  • En realidad lo mejor que yo pueda hacer no será suficiente.
  • Debo ascender en el trabajo y mejorar en todo lo que hago.
  • Debo tener una casa impecable.
  • Debo sacar solamente las más altas calificaciones/notas en todo.
  • Prefiero estar muerta a ser mediocre.
  • Estoy segura que lo hice mejor que mis amigas.
  • No puedo descansar hasta que consiga la perfección en esto.
  • Lo más doloroso en la vida es ser un fracaso.
  • Tengo que hacerlo mejor.
  • Me siento frustrada.
  • Puedo ser perfecta si me esfuerzo más.
  • Tengo pavor a la hora de iniciar un nuevo proyecto incierto.

EL DESEO DE LA EXCELENCIA DICE…

  • Estoy satisfecha con dar lo mejor de mí.
  • Guardo la esperanza de conseguir un ascenso, ¡sería maravilloso!
  • Quiero mantener limpia mi casa.
  • Me gustaría sacar las más altas calificaciones/notas posibles para mis habilidades.
  • Me siento competente en muchas áreas de mi vida.
  • Lo hice mejor que nunca.
  • Estaré contenta con hacer lo mejor que pueda.
  • El fracaso de vez en cuando es parte natural de la vida.
  • Me gustaría intentarlo de nuevo y hacerlo mejor.
  • Me siento satisfecha por haberlo intentado.
  • Espero obtener la excelencia si estoy haciendo mi mejor esfuerzo.

Así,  la primera persona acaba siendo idealista en todo, mientras la segunda, tiene un concepto equilibrado y sano de si misma, y por consecuencia tiene más paz y alegría a la hora de emprender algo nuevo. Estas son algunas actitudes características de cada una: 

El idealista..

  • Exige el éxito
  • Permanece en sus errores
  • Teme el fracaso
  • Se pone a la defensiva cuando se le critica
  • Se enfoca en lo que ha logrado
  • Detesta perder por temor a sentirse rechazado

El realista…

  • Desea el éxito
  • Aprende de sus errores
  • Acepta el fracaso
  • Se beneficia cuando se le critica
  • Se enfoca en cómo se logra
  • No le gusta perder pero todavía se siente aceptado

¡Vamos a poner estas nuevas actitudes en práctica amigas! 

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En fiestas familiares…

Disfruta de que estáis todos juntos, recuerda que para muchos no es el mejor momento, faltan seres queridos, algunas situaciones tensas se agudizan en estos días. No juzgues cada detalle, especialmente los que están fuera de tu control. En lo que esté en tus manos haz lo mejor que puedas en cuanto a regalos, comidas especiales, visitas, etc. No te juzgues a ti misma ni juzgues a los demás muy severamente. Recuerda qué es lo importante de las fiestas familiares para ti y tu familia y esfuérzate en la medida de lo posible por contribuir lo mejor de ti. Recuerda que muchas veces puedes lograr esto sin gastar tanto dinero, ¡se creativa!

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En tu trabajo…

No compitas con los demás, las comparaciones no te llevan a nada bueno. Aprende a trabajar en equipo, alégrate por los logros de los demás. No vivas en los logros o los fracasos del pasado. Quédate con los buenos consejos de las críticas de las personas y elimina los sentimientos negativos que ellas te aporten. Perdona a las personas que te hacen daño y no pagues mal por mal.

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En la crianza de tus hijos…

Tus hijos no necesitan padres perfectos, necesitan padres que les apoyen y les enseñen las lecciones más importantes de la vida. ¡Cuidado! el perfeccionismo causa mucho daño a los hijos. Ayúdales a aprender de sus errores, así que no acentúes cada error que ellos comenten.

Amiga, toma unos momentos conmigo y piensa, ¿que pensamientos guían mis decisiones, mis actitudes, mis emociones…? Aquí te dejo unos tesoros de la Biblia que me han ayudado mucho en esta área de la búsqueda de la excelencia. Espero que los disfrutes, ¡prepárate un buen café y las leemos juntas!

Angela

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No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Filipenses 3:12

Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.Romanos 12:18-19

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;Colosenses 3:23

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.Romanos 12:3

¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Mateo 6:27-33

Angela

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Perdonar es sanar


Es impresionante como el perdón libera y relaja las personas que se sienten heridas! Conozco a muchas personas que sufren depresión o  que no disfrutan de su vida al máximo porque su corazón está cargado con tristeza, rencores y sufrimiento do pasado. Quiero que sepas de una cosa:- el perdón es sanador! 

Una vez un profesor nos contó que los Romanos tenían una costumbre muy peculiar. Cuándo alguien era asesinado, se ataba el muerto en las espaldas del asesino y este era obligado a ir por las calles cargando con el muerto y la multitud detrás insultando y tirándole cosas. No he podido verificar si esta historia era verdad, pero esto aclara muy bien cómo nos afecta la falta de perdón.. Dejar de perdonar es castigarse a uno mismo. Es estar con este muerto (algo no perdonado) atado en tu corazón impidiéndote de vivir una vida plena, con tu cónyuge, tus hijos, tus amigos, todos pagando la deuda del ofensor, menos él, porque muchas veces la persona que nos ha hecho daño no se arrepiente, y está por ahí disfrutando de la vida, menos tú y tu familia! Libérate de tu enemigo, porque esta persona que te ha herido no merece que pases la vida ocupándose con ella!

El psicólogo Frederic Luskin, director del proyecto Stanford Forgiveness Projects y autor de varios libros enfocó su vida a estudiar a las personas que se han visto afectadas por conflictos políticos internacionales (víctimas del atentado de las Torres Gemelas) explica que el perdón debe ser visto por quien lo concede como un favor autodirigido que viene a otorgar beneficios internos, no externos.

Hoy vamos ver dos claves para aprender a perdonar:

1- La obsesión con el perdón es tan malsana como la obsesión con la venganza.

EL PERDÓN TOMA TIEMPO

Por supuesto, el perdón toma su tiempo, no es solo un proceso interno esencial para librarse de emociones negativas y reforzar la buena salud mental, también es un camino empinado cuyo recorrido puede implicar años de resentimiento y ansias de tomar represalias en contra de un ofensor.

Un lastre común que dificulta el perdón es que las personas asumen que el hecho de perdonar equivale a minimizar la gravedad de la ofensa, restar importancia a su sufrimiento o permitir que quien los hirió se salga con la suya. No tiene por qué suponer un proceso de reconciliación con el ofensor, sino de liberación personal.

2- Perdonar, porque la herida que sufrimos pudo haber sido causada por nosotros en otras circunstancias

Perdón empático:- Una práctica que impulsa y facilita perdonar es el ejercicio de ponernos en el lugar de la otra persona, es decir, de quien nos lastimó. Una técnica efectiva para esto es el ejercicio de la silla vacía, que consiste en sentarse frente a una silla vacía y vaciarnos emocionalmente como si en ella estuviese sentada la persona que nos ofendió. El proceso incluye cuestionar a esa persona por lo que hizo y, más adelante, cambiar lugares y ocupar su silla para dar respuesta a nuestras propias preguntas.

El ejercicio está pensado para despertar sentimientos de empatía o incluso de lástima hacia el ofensor, lo cual reduce el malestar y las emociones negativas.

Y siempre nos faltan ganas de perdonar, no obstante podemos pedir y contar con la ayuda de Dios!

3:- Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.

Oración Padre Nuestro Evangélio de Lucas capitúlo 

¿Vamos Hacer algo Divertido ?

Esta chica hace pintura super divertida con su bebe, se puede hacer con los niños, adolescentes…  También es una actividad muy interesante para provecho personal: pensar en la vida, evaluar situaciones o reflexión sobre el perdón.  A disfrutar:

Rosa