Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia

La fuerza en los momentos difíciles

Hola mi amiga, soy Nataly. Soy brasileña, casada, madre de dos niñas, una de 6 años y otra de 3 años. Como profesión, elegí el camino de la belleza: he sido maquilladora profesional durante 10 años. Sin embargo, desde el nacimiento de mi primera hija, he optado por darle a mi carrera un poco de tiempo para aplicarme plenamente al cuidado de mi familia.

Confieso que no ha sido un viaje fácil. Es un viaje aparentemente solitario, en la mayoría de las veces. Podemos parecer prácticamente inútiles a los ojos de los extraños. Ser una madre a tiempo completo es dedicarte a una ocupación que no muestra resultados inmediatos. Sin embargo, veo cuánto he aprendido sobre el ser humano, sobre mí y sobre Dios mismo, mientras observo el crecimiento físico, emocional y espiritual de mis hijas.

Siempre he sido realista sobre los grandes desafíos que la maternidad impone. El más grande fue el descubrimiento de una infección asmática de mi hija mayor a principios de 2018, lo que llevó a un ingreso en el hospital durante 4 días. Entró en una crisis grave y llegó al hospital sin poder respirar sola, y fue hospitalizada allí durante 4 días.

Creo que fue uno de los momentos más difíciles de mi vida donde me sentí tan sola. Eso fue al principio, porque poco a poco vi a Dios a mi lado dándome la fuerza que necesitaba y protegiendo a mi hija de lo peor. Ella tenía cuatro años y medio, y yo estaba aterrorizada, llena de incertidumbre, no tenía respuestas a muchas de las preguntas que le hice a los médicos. Todo lo que dijeron fue: no sabemos cuándo podrá volver a casa. Me destrozó el corazón.

Creo que hoy, en todo el mundo, frente a esta pandemia que se ha desatado, estamos buscando respuestas, estamos buscando explicaciones, estamos buscando algo que nos dé paz. Sin embargo, parece que nadie tiene la respuesta, de hecho, parece que nadie puede calmar nuestros corazones.

Así que me gustaría decirles que en ese hospital, en medio del caos encontré paz en la palabra de Dios: la Biblia. Encontré paz cuando cerré los ojos y le pedí que se quedara allí conmigo, que me diera sabiduría, protegiera a mi hija y nos diera fuerzas para vivir lo que teníamos que vivir.

En este momento donde todo el mundo enfrenta el caos, tú y yo podemos volvernos a Dios nuevamente. Habla con El … pongamos nuestros miedos, ansiedades, incertidumbres ante Él, y sepamos que hay un Dios que nos ama, y que está dispuesto a comunicarse con nosotras.

Quiero dejar aquí un texto bíblico que me alienta en tiempos difíciles como la hospitalización de mi hija, como la que estamos viviendo en todo el mundo, o en cualquier otro momento difícil que se presente en nuestra vida.

Mientras callaba, envejecían mis huesos
de tanto gemir todo el día,
pues noche y día me abrumaba tu mano,
se extinguía mi vigor entre intensos calores. [ Pausa]
Pero yo reconocí mi pecado, no te oculté mi culpa;
me dije: “Confesaré mi culpa ante el Señor”.
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. [ Pausa]
Por eso todo fiel te implora
en los momentos de angustia;
y aunque a raudales se desborde el agua,
no les podrá dar alcance.
Tú eres para mí un refugio,
tú me proteges de la angustia
y me rodeas de cantos de salvación. [ Pausa]
Yo te instruiré y te enseñaré
el camino que debes seguir,
te aconsejaré y pondré mis ojos en ti.
No seáis como caballos o mulos que nada entienden:
con el freno y las riendas hay que dominar su brío,
pues de otro modo no se acercarán a ti.
10 Muchos son los sufrimientos del malvado,
pero el amor rodea al que confía en el Señor.
11 Alegraos en el Señor los justos, regocijaos,
gritad de gozo los de corazón recto.

Salmo 32:3-11

Nataly

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

El sufrimiento de los justos

Una de las experiencia más desoladora en mi vida ha sido experimentar:
“El Silencio de Dios”

A menudo los salmistas protestaron porque Dios parecía darles la espalda ¿Por qué, entonces a veces siento que Dios calla  y que Dios  no actúa cuando más le necesito?

San Juan de la Cruz  describió esta sensación llamándola “la oscura noche del alma”.

Me puedo identificar con Jesús, cuando sintió una  gran soledad diciendo: “Padre, porque me has abandonado”.

Job me enseña que es posible desilusionarse de Dios y  ver el poder de Él en mi vida .Y me  enseña el modo más elevado de responder ante lo “irreparable”. El Señor lo dio. Cuando Dios le privó de todo, lo primero que dijo Job fue: “el Señor lo dio”. Job pudo recordar en medio de la desolación que todo lo que había tenido y disfrutado no fueron derechos que podía exigir, sino regalos que Dios en Su bondad le había obsequiado por un tiempo. Eligió dirigirse a Dios en términos de reconocimiento.“La gratitud llenaba su alma con tranquila tristeza, y se despidió de todo con amistad y mansedumbre”. El Señor lo quitó . Responsabiliza a Dios. El Dios de la Biblia es todopoderoso y soberano. “¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?”. Precisamente porque Dios es soberano Job no teme la furia de la tormenta o la violencia de los hombres: “No eres tú, tú nada puedes; es el Señor quien lo ha quitado.”[1] Ante mi desgracia pienso : “Dios podía (guardarme), pero en su soberanía decidió no hacerlo”

¿Pero qué pensar entonces de este Dios? Sea el nombre del Señor bendito. Es cuando Job dice: ‘Bendito sea Dios’, quiere decir que acepta lo que Dios le manda.” Job “no le echó la culpa a Dios”.

Job demostró que es posible adorar a Dios y confiar en Él, aún sintiéndose en la noche más oscura del alma.

Mayo 2013, Basado en un artículo de Emmanuel Buch

Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, y diplomado en Magisterio por la Universidad de Valencia. Se graduó en el Seminario Teológico Bautista Español, donde actualmente es profesor de Ética Cristiana, y pastor evangélico.

Bibliografía:http://www.actualidadcristiana.com.es/2010/06/el-silencio-de-dios.html

Mari Cruz

Crecimiento Espiritual

El Maravilloso Mundo de un Devocional Diario con Dios

El hábito que tengo cada mañana de leer y meditar acerca de un pasaje de la Biblia me ha llenado de fuerza y paz constante a lo largo de mi vida.

Por esos momentos de quietud cada día he tenido la fuerza que necesito para enfrentar cualquier situación que pueda surgir.

Algo sobrenatural sucede cuando cada día aparto un momento por la mañana para respirar, meditar y escuchar la voz de Dios.

Mi tiempo a solas es exactamente eso, un momento para dirigirme a Dios y escucharle a través de la lectura de la Biblia, de la meditación en un tiempo de oración, recibiendo la guía del mejor maestro, Jesús.

Es increíble como durante estos momentos Jesús se hace sentir en mi medio a través de la obra del Espíritu Santo. 

Mi tiempo devocional refleja las distintas formas que la Biblia enseña que podamos conectar con el Dios del universo desde la intimidad de nuestra habitación.

  • La Biblia me enseña que podemos ver la mano de Dios a través de la naturaleza. En cada amanecer que veo desde mi ventana, mis plantas, la risa de un bebé, incluso en una taza de café junto a mi Biblia, me conecto con el creador a través de Su creación.  (Salmos 19)
  • La Biblia me enseña que puedo conocer a Dios estudiando la vida de Jesús. Cuando leo todo lo que está escrito en la Biblia acerca de la vida de Jesús y todo lo que se ha documentado acerca de lo que Él dijo, me acerco al mensaje de Dios para mi vida.  (Hebreos 1:1-4)
  • La Biblia enseña que puedo conocer a Dios leyendo Su Palabra. La Biblia en su totalidad, desde el Génesis al Apocalipsis, nos habla del plan divino de un Creador, de un mundo caído y de mi necesidad de un Redentor que me ama, que me perdona y que me restaura.  (2 Timoteo 3:16-17)
  • La Biblia me enseña que cuando Jesús cumplió Su propósito, muriendo y resucitando al tercer día, también nos dejó a todos lo que íbamos a creer el Él un Ayudador. El Espíritu Santo por el cual también puedo distinguir entre lo bueno y lo malo y conocer el camino que me lleva a mi Creador y me guía cada día. (Juan 14:16)

Hace años, hice a Jesús Rey y Señor de mi vida, le pedí perdón por mis pecados y el me llenó de una vida nueva. En ese momento entendí que quería caminar de Su mano, así que el propósito de tener un tiempo íntimo con Dios todos los días es precisamente ese, verdaderamente CAMINAR DE LA MANO DE JESÚS cada día de mi tiempo aquí.

Hay muchas estrategias y ayudas para leer la Biblia, tu iglesia local es el lugar idóneo para ayudarte con consejos en esta área de tu vida de crecimiento espiritual. También debes saber que es algo personal y que en última instancia, dependerá de ti si realmente lo haces o no. Como el ejercicio físico, nadie lo puede hacer por ti.

Puedes estudiar la Biblia libro por libro, por temas, usando guías de lecturas, en grupo, individualmente o con grupos bíblicos de tu iglesia… todos son de gran bendición, y como el ejercicio físico, a menudo el cambio de rutina y de estrategia o de formas puede ser muy bueno para mantenerte entusiasmada con ello, pero lo esencial permanece,

Que cada día apartes un tiempo a solas con Dios para:

La lectura, la observación y la reflexión, la oración y la meditación, la escritura y la aplicación práctica a tu vida diaria.

Hay un blog de mujeres muy bueno que provee grupos para el estudio devocional de la Biblia en muchos idiomas con el fin de ayudarte a tener un tiempo devocional personal.

Durante varios años he seguido sus guías de lecturas y hoy te las comparto aquí, el ministerio se llama Ama A Dios Grandemente.

Si quisieras conocer este Maravillo Mundo de un Devocional con Dios aquí puedes conocer un ministerio ¡con un corazón que late por esa razón!

Este curso empieza el lunes, 27:

Creciendo cada día en Su Presencia,

Angela

Crecimiento Espiritual, La Biblia, La oración

21 días hacia una transformación

Queridas seguidoras, a partir de hoy estaremos compartiendo los videos de nuestra colaboradora Iva Kirilova, basados en su libro UN PASO DE FE.

Podemos utilizar esta cuarentena para poder evaluar nuestro camino espiritual.

Tú puedes encontrarte en uno de estos momentos y darnos una de estas 4 respuestas:

1- “No tengo un camino espiritual”

Nosotras te decimos: ¡Empieza uno!

Hoy es el momento. Dios nos habla de diferentes maneras. Quizás esta publicación hoy sea el mensaje de Dios para ti. Anímate a probar a caminar con Jesús a cada día.

2- Tenía uno, pero lo he dejado.”

Nosotras te decimos: ¡Es momento de retomarlo!

El Señor te perdona este tiempo en que te has alejado. Él quiere tu amistad y devoción y te espera de brazos abiertos. Hoy es el momento de tomar esta decisión, Él hará lo demás.

3. “Estoy en el camino pero no estoy creciendo.”

Nosotras te decimos: ¡Abre tus alas y vuela! Dios tiene mucho para ti.

La vida está llena de ocupaciones y suele tomar nuestro tiempo y atención. Hijos, esposo, trabajo, amigos, casa … todos son partes importantes de nuestra vida, pero tenemos que hacer de Dios nuestra prioridad. Empieza ahora. No te conformes con el poco que tienes, lo que Dios nos promete es infinito.

4. “Estoy bien pero ¡quiero más!

Nosotras te decimos: Estás bien cuando sabes que no tienes suficiente.

Cuanto más tienes de Dios, más quieres. Cuando más cerca de la luz estamos, más vemos cuánto debemos cambiar. Acompáñanos. Queremos crecer juntas.

Espero que en estos 21 días haya mucha transformación entre nosotras. Empieza donde estás y toma pasos en Su dirección. Jesús caminará contigo, y a cada paso, te ayudará.

Mara

Celebración, Crecimiento Espiritual, Espiritualidad

Alabanza, alabar, alabemos

En estos días en los que pasar el rato en casa se está convirtiendo en una suerte de imaginación en su máxima expresión. También me organizo para poder disfrutar más de la lectura bíblica diaria, del estudio bíblico y las predicaciones. Debido a que vivimos en la era tecnológica, estamos entendiendo que los avances en las comunicaciones de forma instantánea, temporal y grupal pueden ser efectivas para el Evangelio. Como nos insta Pablo en la Primera Epístola a los Tesalonicenses 5:21: “Examinadlo todo, retened lo bueno”.

Muchas de nosotras ya no asistimos al templo para el servicio dominical, aunque lo cierto es que la iglesia somos nosotros, la conformamos cada una de las personas que entregó su vida a Nuestro Salvador y Redentor, el Señor Cristo Jesús. Por lo tanto, nuestros pastores están acometiendo unos esfuerzos magnánimos para que tanto ellos como nosotros sigamos conociendo y aprendiendo más de nuestro amado Dios.

En este sentido me llamaron la atención unos estudios bíblicos e infografías del pastor Carl Hardmeier, desde Suiza ¿a qué no es hermoso este salmo?

Nos explicaba Carl en su estudio que en estos momentos de desaliento, pena y desasosiego por la crisis que estamos viviendo, los creyentes estamos llamados a seguir alabando a Dios, al Hacedor de la Vida. Pero nos abría el camino a las diferentes formas de alabanza práctica, partiendo de nueve significados que el pueblo de Israel le daba a esta actividad, que sobre todo tiene que partir desde nuestro corazón. En general, estamos acostumbrados a la imagen del principio de este artículo como actitud de alabanza. Por supuesto, que es una de las formas muy válidas y reconfortantes.

Los otros significados de alabar que podemos encontrar en el Antiguo Testamento se encuentran en los siguientes versículos que Carl nos iba mostrando:

  • 1 Crónicas 23: 5-> Expresar sin miedo, hacer que otro brille; alabar en cualquier lugar.
  • Nehemías 12:8 -> Cantos de acción de gracia.
  • Deuteronomio 10:20 -> Enfocándonos en Dios y en lo que ha hecho; El es el centro.
  • Isaías 45: 4 -7 -> Halagar en publico; dar títulos de honor; decir los atributos de Dios.
  • Salmos 66:8 -> Tiempo tranquilo con Dios; calmar el ritmo de la vida para poder sosegarse y compartir con Dios esos momentos de quietud.
  • Salmos 104:34 -> Meditar, reflexionar, compartir tu dolor con Dios, susurrar tu pena a Dios.
  • Salmos 95:6 -> Arrodillarse, postrarse ante Dios, poner a su entera disposición.
  • Salmos 50:23 -> Sacrificio de alabanza para honrar a Dios. Alabar a Dios en medio de las dificultades.
  • Éxodo 17:11 ->Levantar las manos buscando ayuda y protección. También se podría entender que lo hacemos reconociendo el pecado con la intención de sacarlo hacia afuera.

Todos estos versículos queridas amigas me han ayudado para comprender las muchas maneras en las que puedo alabar a Dios a lo largo del día, sobre todo, en esta época, marzo 2020, del confinamiento en Madrid, debido a la alerta sanitaria.

Apliquemos estos otros significados en nuestras alabanzas privadas, particulares o familiares.

Un fuerte abrazo, #YoMeQuedoEnCasa

Nilda

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

Consejos para vivir en medio del caos

En un mundo de tanto estrés e inestabilidad, es muy fácil ir con la corriente y convertirnos en un manojo de mujeres nerviosas y temerosas. Sin embargo, nada más lejos del diseño de Dios. Eso no es lo que nuestro Padre amoroso quiere para ti y para mí. El caos seguirá rodeándonos por todas partes, nuestra manera de reaccionar marcará toda la diferencia.

¿Qué hacer entonces? Hoy quiero compartir contigo algunas lecciones que he aprendido en mi caminar con Jesús.

  • Nuestra paz no viene por un cambio de circunstancias, nuestra paz es una persona, Jesús, y por tanto viene al conocerle. Cultiva cada día tu relación con él.
  • Sé selectiva al escuchar. Las malas noticias son lo que produce el sustento a la mayoría de las cadenas noticiosas pero no son el alimento para una mujer de Dios. Si les seguimos la rima, acabaremos escondidas debajo de las sábanas.
  • Cuando el temor saque la cabeza, acude a tu arsenal de promesas de Dios. Si dejas que asome más que la cabeza, le darás oportunidad de apoderarse de ti; si lo atacas desde el principio, la batalla estará ganada.
  • Pon tus reacciones bajo el control del Espíritu Santo. No podemos controlar lo que sucede, en la mayoría de los casos, pero sí cómo reaccionamos.
  • El negativismo es muy contagioso, rodéate de personas que te hagan reír y recordar que Dios te ama, sea lo que sea.
  • Camina, contempla la creación, respira profundo y da gracias por la belleza que nos rodea. Este simple acto nos hace recordar que estamos vivas y eso por sí solo es un regalo de Dios.
  • Canta, alaba. No importa si eres afinada o no, ni si tu voz es digna de una compañía de óperas. Cuando alabamos a Dios dejamos de pensar en las circunstancias y nos enfocamos en aquel que controla toda circunstancia.    
  • Dedica tiempo a las relaciones humanas. No hay nada que las pueda sustituir. Dios nos hizo para vivir en comunidad.
  • Memoriza la Palabra de Dios. Aquello que llene tu mente, llenará tu corazón.
  • Lee un buen libro. La lectura nos enriquece, nos permite viajar con la imaginación y nos da la oportunidad de aprender sin mucho esfuerzo.
  • Usa la creatividad. Hay algo en este acto que produce una sensación de bienestar. No importa qué sea, desde un rico plato de comida, una manualidad, hasta algo para el hogar, el jardín o algún miembro de la familia.
  • Descansa. El cansancio es el peor enemigo de un buen estado de ánimo, tal es así que Dios nos mandó a descansar. Sé intencional en disfrutar el descanso. Tú no eres una máquina, eres una persona.

Espero que estos consejos sean de bendición para tu vida, y si así es, ¡compártelos con tus amigas!

Bendiciones,

Wendy

(Publicado originalmente en wendybello.com)

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia, Organización, Salud y Belleza, Uncategorized

7 maneras de vivir con intencionalidad

¿Sabías que en el siglo XXI estamos padeciendo de un problema general? Se llama falta de atención. Y no me refiero a la enfermedad desde el punto de vista clínico. No, me refiero al fenómeno que cada vez se expande más por la sociedad aplastada por el peso de la tecnología.

Varios estudios han demostrado cuánto ha disminuido la productividad de las personas porque sus cerebros están cambiando constantemente de actividad: correo electrónicos,  alerta de mensajería instantánea, mensajes de texto, varias ventanas abiertas en el navegador de internet y un ratón que hace clic aquí y clic allá, actualizaciones en Facebook, llamadas telefónicas… solo de pensarlo me agota pero sé que así vivo yo también.

El resultado de todo esto es primero, como dije, poca productividad. El famoso mito de la multitarea quita más de lo que da.  Muchas tareas comenzadas, pocas terminadas. Agotamiento físico y mental.

Y últimamente Dios ha estado llamando mi atención al respecto. Aparentemente estamos en muchas cosas y lugares a la vez, pero nuestra mente no está en ninguno. No de manera completa.

Esa no es la vida abundante que Dios quiere para ti y para mí. Una vida de torbellino, agotada, con la mente corriendo de aquí para allá, ese no es el plan de Dios. El plan de Dios es una vida con prioridades, una vida con paz en medio del caos, una vida en la que aprovechemos el tiempo. Pero aprovechar el tiempo no es hacer varias cosas a la vez durante el mismo período de tiempo sino vivir a plenitud cada período de tiempo…porque nuestros días son muy cortos en esta Tierra. El plan de Dios es que vivamos con intención. 

intención.(Del lat. intentĭo, -ōnis).f. Determinación de la voluntad en orden a un fin.

¿Qué vamos a determinar? Bueno, empecemos por hacer lo que leí una vez (lamento no recordar el libro): donde estemos, estemos allí 100%.  Y no me refiero solamente a un lugar físico, me refiero a la tarea que estemos haciendo, a la conversación que entablemos, etc.

Así que hoy te propongo otra lista de “7”, para vivir con intención la semana y ver qué tal nos va.

  1. Aparta al menos 30 minutos para darle tu atención completa a Dios. {Si esta meta es muy alta para empezar, dedica menos tiempo, pero con toda intención.} Ese será sin duda el momento más importante de tu día.
  2. Cuando tu esposo llegue a casa en la tarde, o los niños regresen de la escuela, conversa con ellos mirándoles a los ojos, escuchando de veras. No trates de combinar ese momento con otro para ganar tiempo. Estas son las personas más importantes en tu vida. Lo demás puede esperar.
  3. Besa y abraza. En la vorágine del siglo XXI hasta esto se ha vuelto escaso. Dicen los que saben que los matrimonios que se besan y abrazan todos los días, son más felices. Y los niños que reciben besos y abrazos de sus padres se sienten más seguros y queridos.
  4. Usa un reloj o temporizador. Dividir las tareas por tiempo ayuda a concentrarnos mejor. Veinticinco minutos es un buen número. Y al terminar los 25, toma agua, camina un poco, haz algo que implique cambio de actividad. Y vuelve a empezar con otros 25 minutos.
  5. Alimenta tu alma. Cambia un poco de televisión por un buen libro. Y si no eres de las que gusta mucho de la lectura {gracias de paso por dedicar unos minutos a esta}, entonces “escucha” un libro. Esta era de tecnología nos da esa ventaja. Leer, o escuchar, un buen libro nos desafía a pensar, y así ejercitamos el cerebro, que a fin de cuentas también es un músculo.
  6. Cuida de tu cuerpo. El templo del Espíritu. Sé que nos cuesta…a mí me cuesta. Pero somos responsables de él. ¿Media hora de ejercicios cada día es mucho? Comienza por menos, quizá tres veces por semana. El asunto es ser intencionales con los ejercicios, con lo que comemos.
  7. Cena en familia. Este es otro de los hábitos casi extintos de nuestra era post-moderna. Pero, ¿sabías que las familias que cenan juntas son más saludables emocionalmente? ¿Y que los hijos que cenan con sus padres son más abiertos y menos propensos a conductas dañinas? Los horarios a veces chocan, el tráfico nos demora, etc. Pero no es imposible. Si no todos los días, busca que sea la mayoría.

Podríamos añadir otras cosas, pero voy a empezar por estas siete. Sí, para mí misma. Tal vez tú las quieras hacer tuyas.

Quiero vivir con intención mis días y así traer al corazón sabiduría.

¡Esa es la vida que Dios diseñó!

Wendy

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia

Edurne Mencia: ser antes que hacer

Mi esposo salió ayer a un viaje a la selva con un grupo de hermanos. Algunos de ellos llegaron desde Argentina para ver “en directo” el ministerio que se está haciendo entre los indígenas de la selva de Venezuela. Y uno de ellos compartió algo que me ha dado que pensar:

Ser antes que hacer.

Los cristianos comprometidos con la obra de Cristo estamos siempre ocupados en hacer. Soñamos y oramos por hacer cosas grandes para Dios, en hacer un impacto a nuestro alrededor, en conseguir las metas que nos hemos trazado en nuestro servicio al Señor.
Ministerio. Servicio. Hacer.

Pero, muchas veces, nos olvidamos del ser. Nos olvidamos de que antes de hacer cosas para Dios tenemos que ser discípulos. Tenemos que ser adoradores. Tenemos que ser estudiosos de la Palabra. Tenemos que ser parte de una relación entre nosotras y Dios.

Comunión. Adoración. Ser.

La única manera de tener un ministerio efectivo es siendo. Ser antes que hacer.
Mis hijos están acostumbrados a vernos hacer muchas cosas, a servir a Dios de muchas maneras y de hacer ministerio hasta el agotamiento. Tienen en casa un ejemplo continuo de trabajo para el Reino y estoy muy contenta por eso. Creo que es algo que está forjando su carácter y les está dando una idea clara y práctica de cómo ser adultos que aman y sirven a Dios.

Pero me puse a pensar si también están recibiendo de nosotros la instrucción en el “ser”. ¿Estamos siendo ejemplos en comunión? ¿Estamos siendo ejemplos en nuestro tiempo de oración, de alabanza y de estudio de la Palabra de Dios? ¿Estamos enseñándoles a ser discípulos como lo más importante de todo?

No siempre. No de manera constante ni intencional al menos.

¿Cómo ayudarlos a entender que “ser” siempre tiene que venir antes que “hacer”? ¿Qué disciplinas espirituales necesitamos enseñarles y, sobre todo, en qué aspectos de nuestra relación con Dios debemos ser ejemplo a nuestros hijos? ¿De qué manera lo hacemos?

Oración

Desarrollar la disciplina de la oración lleva tiempo y esfuerzo. Lo primero que tienes que enseñarles es que no hay oraciones “correctas” o “incorrectas”. Orar no es nada más que hablar con Dios. Ayúdalos a entender que pueden hablar con Él de cualquier cosa: preocupaciones, cosas que les gustan, cosas que no les gustan, peticiones, acciones de gracias… Enséñales a orar versículos de la Biblia, ayúdales a perder el miedo de orar en público, ora por ellos y con ellos. Anota las peticiones de oración de los miembros de la familia y amigos para que puedan estar todos orando por eso.Lectura de la Palabra
Enseñemos a nuestros hijos a leer una porción de la Biblia todos los días. No solamente a leerla, sino también a pensar en ella, en qué dice, y, sobre todo, a buscar cómo aplicar a su vida diaria lo que han leído. Anímalos también a memorizar la Palabra de Dios. Puedes encontrar planes de lectura para ti y para tus hijos (con devocionales y actividades específicas para ellos) en Ama a Dios Grandemente.

Alabanza y adoración

Asociamos la alabanza al “tiempo de canto en la iglesia” y poco más. Pero esto no debe ser así. Seamos ejemplo de adoración para nuestros hijos. Enseñémosles que cualquier momento y lugar es bueno para adorarle, que no se trata de las canciones que cantas, del tono que usas o de que haya instrumentos o no. Que la alabanza y la adoración a Dios son una actitud del corazón.

Ayudemos a nuestros hijos (y a nosotras mismas en el proceso) a ser antes que hacer.

Contenta en Su servicio,

Edurne

Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo

La felicidad

En estos días festivos que casi están terminando, muchos decidimos que nuestra felicidad depende de un décimo de lotería, que resultar agraciados nos resolverá la vida. Pero esto no es así, nos puede ayudar a tapar algunos agujeros (como dicen muchos), pagar deudas, hacer reformas, etc., pero esto realmente no nos da la felicidad. En la Biblia leemos en 1ª Timoteo 6:10 ” porque raíz de todos los males es el amor al dinero”. Cuantos hay que teniéndolo todo no son felices y tienen un vacío en su corazón, este vacío solo lo puede llenar Dios.

Esta meditación sobre la felicidad y la suerte, me surge de haber leído una frase de Benjamín Franklin que me hizo pensar en lo que ocurre en estas fechas navideñas. Todos o algunos van a comprar su décimo de lotería con la esperanza de que si les toca, serán librados de todas sus aflicciones. La frase decía: ” La felicidad humana, generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que puedan ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurran todos los días”.

¿Cuáles son esas pequeñas cosas que te hacen sentir feliz?

En tus propósitos para este nuevo año, ¿qué pequeñas cosas vas a ir haciendo para que tu felicidad sea real? Para que al final de este año puedas decir que de esos pequeños trocitos de felicidad has hecho uno de los años más felices de tu vida. 

Muchos de esos pequeños momentos de felicidad nos pasan un poco desapercibidos. Puede ser estar tomándote en casa un té o café y disfrutando de la lectura de un buen libro o escuchar la música que te gusta…  Tal vez salir y compartir con algunas de tus amigas sabiendo que te van a escuchar y van a ser un apoyo para ti; e incluso esos momentos en familia en los que disfrutáis de hacer juntos aquello que os gusta; ayudar a alguien que esté en necesidad o quizás al ir a dormir, darte cuenta que has tenido un día más de vida para poderlo disfrutar, vivir y sentir.

A veces damos por sentado que ciertas cosas o personas van a estar siempre ahí y no disfrutamos de ellas. Estamos tan acostumbrados a la rutina de todos los días, que no nos damos cuenta de que las situaciones de un día para otro pueden cambiar.

Una de las descripciones que he encontrado para la palabra FELICIDAD es que, “es el estado emocional de una persona feliz; es la sensación que experimentamos cuando alcanzamos nuestras metas, deseos y propósitos; es un momento duradero de satisfacción, donde no hay necesidades que apremien, ni sufrimientos que atormenten.”

¡Os deseo mucha felicidad para este año!

Isabel

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, La Biblia

Cuando necesitas renovación, restauración y un camino

Ayer me reuní con una amiga para cenar y celebrar su cumpleaños. Como es de esperar, surgió el tema de la edad y el paso de los años. El reloj del tiempo es indetenible y con esto, por supuesto, vienen las distintas etapas de la vida, cada una con sus desafíos.

Cuando David escribió Salmos 23 de cierta manera también reflexionó en esto.  De hecho, muchos creen que lo hizo hacia el final de su vida, quizá durante la rebelión de su hijo Absalón. Mira lo que dice el versículo 3:

«Él renueva mis fuerzas.Me guía por sendas correctas,y así da honra a su nombre.» (NTV)

Él renueva mis fuerzas. ¿Quién? El Señor, el Buen Pastor. Todas necesitamos fuerzas renovadas, porque la vida pesa y produce cansancio, ¿verdad? Si lees los versículos anteriores encontrarás que una de las maneras en que lo hace es llevándonos a Su descanso, Su reposoEs en la quietud de la presencia de Dios que nuestras fuerzas se renuevan.

En tantas ocasiones me he sentido débil… ¡al punto de querer tirar la toalla ante una u otra situación! Pero Jesús nos recuerda que su gracia es suficiente; justo en nuestra debilidad, en nuestra falta de fuerza, es donde su poder se perfecciona (2 Corintios 12:9). Cuando algo parece demasiado grande como para sobrepasarlo, cuando la vida nos lanza de esas cosas que aplastan, ¡la gracia de Dios es suficiente! Tú y yo no tenemos que pretender que somos «campeonas, súper fuertes». La verdad es que allí, en lo escondido de nuestro corazón, sabemos que detrás de la coraza, se esconde una mujer que ayuda para renovar sus fuerzas. ¡Y ahí está Jesús, haciéndolo a través de su Espíritu que vive en nosotras! No se trata de nuestra fortaleza, ni de nuestra capacidad, se trata de Él, de entender que podemos tener fuerzas renovadas cada día por su gracia y misericordia.

Mujer, una manera muy sencilla de vivir en el diseño de Dios es reconocer que necesitamos de Él. Nunca la intención fue que venciéramos solas, en nuestras escasas y precarias fuerzas humanas. ¡Él ganó la guerra en la cruz! Y ahora, en las batallas cotidianas, cuando creamos que no podemos más, que desfallecemos… ¡el Buen Pastor viene a socorrernos y nos renueva!

Pero hay otra manera de mirar este versículo, y para ellos veamos como lo tradujo la Biblia de las Américas: «Él restaura mi alma».

Jesús es experto en restaurar almas, o traerlas de vuelta a la vida, que es una manera de traducir la palabra original. Solo Él trae de muerte a vida (Colosenses 2:13). Solo Él puede llevar a luz un alma que antes vagaba en oscuridad (1 Pedro 2:9). Solo Él puede blanquear el alma ennegrecida por el pecado (1 Juan 1:7). Mi querida lectora, nuestra alma solo puede experimentar restauración en Jesús. Mientras eso no suceda, andamos con un alma muerta eternamente. ¿Ha sido tu alma, tu vida, restaurada por Cristo, el Buen Pastor?

El versículo continúa diciendo esto: «me guía por senderos de justicia [o de rectitud] por amor de su nombre» (LBLA).

Las ovejas necesitan del pastor para caminar por un sendero seguro, conocido, donde no resbalen. En el original la palabra para senderos indica un camino muy transitado, un surco. Así que por ahí el pastor las guía, para que no se desvíen ni se caigan. Eso es lo que ha hecho Jesús. Nos ha abierto un camino de justicia, un camino seguro, recto y agradable a Dios. Él nos guía por ese camino, no podemos transitarlo sin su dirección. Y lo hace por amor a su nombre, porque somos las ovejas que el Padre le ha dado (Juan 10:29).

Amiga que estás leyendo este artículo, es mi oración que estas palabras hablen a tu corazón para que entiendas que no hay camino seguro fuera del que tenemos junto a Jesús, el Buen Pastor. En el próximo artículo veremos que a veces la vida se torna muy difícil y no es lo que pensábamos, pero cuando como «ovejas» conocemos la voz del Pastor que nos guía, podemos caminar confiadas y salir renovadas. ¿Conoces su voz?  ¿La estás siguiendo? Algo para pensar.

Bendiciones,

 Wendy

Publicado originalmente en wendybello.com