Cosas de Casa, Crecimiento Personal

Crecimiento personal, armarios limpios y corazones limpios

En junio di a luz a nuestro cuarto hijo. Cada vez que tengo un bebé, es como si hubiera pulsado un gran botón rojo de "restablecer", o “reset”, en mi vida. 
Todo debe empezar de nuevo y debo aceptar que las limitaciones de mi pequeño recién nacido son ahora mis limitaciones. Esto es frustrante, pero no necesariamente malo. Una de las cosas maravillosas de estar sentada amamantando a un recién nacido es que puede darle mucho tiempo para leer y reevaluar cómo está tratando a tu hogar, tu matrimonio y a sus hijos mayores. En resumen, la etapa del recién nacido puede ser un buen momento para el crecimiento personal.
Leí un libro sobre el desorden y la organización del hogar esta semana mientras amamantaba al bebé. Me dio la inspiración para limpiar toda la ropa en mis armarios y cajones (cuando el bebé esté durmiendo, por supuesto). Tirar las cosas fue doloroso. No me gustó tener que revisar todas las cosas viejas que solía usar y para las cuales ya no tengo utilidad. Pero después, cuando reorganicé la ropa de mi armario, se veía tan bonita y limpia que sentí como si me hubieran quitado un peso de cinco kilos de la mente.
 
No fue tan difícil para mí tirar la ropa que ya no utilizo en mi armario, pero hay otras cosas inútiles en mi vida que no tengo el poder de tirar por mí mismo. Oro una oración especial cuando empiezo a preguntarme si mi corazón necesita ser ordenado. Es del libro de los Salmos en la Biblia. El Salmo 51:10 dice: "Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu firme dentro de mí".
No puedo deshacerme de mis viejos enojos, viejos pensamientos pecaminosos o viejas amarguras por mí mismo. Pero cuando oro, Jesús me ayuda a ordenar mi corazón. Él me ayuda a dejar ir las cosas viejas, y cuando finalmente se me quitan las cargas, me siento alegre y en paz, como un niño que finalmente logra quitarse una mochila pesada llena de libros de texto.
Estoy agradecida por mi nuevo bebé y por la nueva temporada de crecimiento personal que estoy atravesando en este momento. ¿Cómo estás creciendo y adaptándote a la temporada que atraviesas?
Sandra
Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, La Biblia

¿Contradicción o costumbre?

Esta frase que aparece en “Kelly’s Treehouse” significa en español: ¿No es irónico…? Ignoramos a aquellos que nos quieren o que nos necesitan, queremos a aquellos que nos ignoran; amamos a aquellos que nos hacen daño y hacemos daño a aquellos a los que amamos.

Empecé a reflexionar sobre los hábitos o actitudes que a veces tomamos y lo expresamos con un sinnúmero de excusas. Entre las cuales están: “no tengo tiempo”, “él/ella sabe que le quiero”, “es que no hay derecho que me haga esto o aquello”, “ya no le quiero más; ahora he encontrado el verdadero amor”, “ ha sido un malentendido”, “lo está /lo estoy pasando mal, por eso reacciona así”, etc. Cuántas más excusas nos pueden venir a la cabeza en estos momentos…

Por supuesto, en cualquier momento, nos puede acontecer un suceso o experiencia que no esperábamos o deseábamos y pasa por nuestra cabeza alguna de esas frases y hasta la llegamos a expresar en voz alta. Somos humanos. No somos perfectas. No obstante, cada día estamos en nuestro camino de renovación para que seamos un testigo fiel de la obra del Señor Jesucristo en nuestras vidas.

Quizás muchas veces el primer paso para restaurar ese daño, esa contradicción en nuestro pensamiento o reacción, esa costumbre que nos está resultando difícil erradicar, sea dar pequeños pasos de cambio en nuestra mente. Que no nos de miedo dar el primer paso. Por ejemplo, busquemos sentir y tener paz cada vez que vayamos a reaccionar ante cualquier situación. Busquemos poder trasmitir seguridad, tranquilidad y paz a las personas con las que nos relacionamos cada día. Aunque podemos pensar ¿Dónde voy a encontrar paz? ¿A quién debo acudir para buscar paz? Puede parecer difícil o simple, pero las palabras del Señor Jesucristo en el Evangelio de San Juan 14: 27 nos ofrecen la invitación total para encontrar la paz que necesitamos. Aquí pueden ver una imagen que encontré en Internet con ese versículo.

También San Pablo en su primera carta a los Tesalonicenses 5: 15 nos insta a actuar de una manera que puede parecernos un sacrificio. Revisemos esta imagen de DailyVerses.Net

Amigas, demos el primer paso. Marquemos la diferencia para que este mundo que nos rodea sea cada vez mejor. Podemos pensar que mi pequeño cambio, no va a contribuir demasiado. Pero ¿quién ha dicho que sea fácil? Mi pequeño granito de arena en un futuro cercano o lejano será recompensado; de ese modo, el respeto y amor mutuos dejarán de ser utopía y el amor al prójimo sea una verdadera realidad.

Un fuerte abrazo a cada una.

Nilda

Crecimiento Personal, Familia

Vincent Vang Gogh: dejando un legado

A estas alturas, Vincent Vang Gogh no necesita ninguna presentación. Es uno de los pintores más conocidos, por propios o extraños, por chicos y grandes. Hace ya muchos años que podríamos decir que Vang Gogh está de moda. Su vida y su obra, quizás a partes iguales, son la causa de ello. Tengo que confesar que su obra me encanta, y su vida me intriga.
He tenido la ocasión de contemplar algunos de sus cuadros en museos que los exponen de manera permanente o temporal, pero el pasado mes de agosto tuve la oportunidad de contemplar algunos de los escenarios de sus cuadros. Y de nuevo he comprobado cómo su obra y su vida continúan siendo sugerentes e inspiradoras para mí.

Pude reflexionar sobre su capacidad de “ver”. Los olivos, los girasoles, o los campos de lavanda, que para muchos no son más que eso, para él fueron escenas dignas de ser inmortalizadas. Él vio belleza en lo cotidiano y eso me gusta…

Contemplando esos escenarios que él pintó, pude reflexionar también a cerca de nuestro legado, de lo que quedará de nosotros cuando no estemos aquí. Nuestras obras, nuestro trabajo; los frutos de nuestra vida siempre nos trascienden (nuestra familia, nuestros hijos) Hace más de cien años de la muerte de Vang Gogh pero su obra sigue viva. Las obras quedan, las gentes se van, como dice la canción…

Y relacionado con esto último, recordé un hecho sorprendente. Vincent Vang Gogh produjo más de 900 pinturas y más de 1000 dibujos, y cuentan que en vida apenas si logró vender un único cuadro…. Su influencia en el postimpresionismo, expresionismo y fauvismo, entre otros, ha sido enorme. Sus obras han batido récords en las subastas de todo el mundo, pero él murió sin ver, ni tan siquiera imaginar o anticipar la trascendencia de su trabajo… Cuando contemplaba esos campos de girasoles o lavanda, pensaba en todo esto.

 Si os gustan sus cuadros podéis echarles un vistazo a través de este link. A través de googleartproyect vas a poder entrar literalmente en muchos de los museos del mundo y contemplar cara a cara alguna de las obras que te gustan, casi, como si estuvieras allí.

“Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre”.

Apocalipsis 3:8

Goyi

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo, La Biblia

Cómo formulo mi visión para el Año Nuevo

¡Feliz Año Nuevo!

Esta ha sido una frase que siempre me ha llamado la atención:

“She turned her cants into can and dreams into plans”

Ella transforma sus “no puedo” en “puedo” y sus sueños en planes.

Desde cuando puedo recordar, este ha sido un lema para mí: nada es imposible cuando Dios está en la ecuación.

Un hombre sabio una vez dijo:

Si Dios es tu compañero, planea a lo grande.

He siempre llevado eso en serio esta idea. Las palabras “no podrá ser” no están en el diccionario de Dios, ¿Por qué tiene que estar en el mío? No siempre soy así, como todos, tengo altos y bajos, pero confío en Dios para sacarme de los agujeros del “no puede ser”, cuando ocurren.

Cuando veo un año nuevo, es como una hoja en blanco, sin errores y llena de posibilidades. Esto llena mi mente y corazón de sueños por cumplir, y tengo que decir, es de gran importancia tener la perspectiva de Dios. Así que con los años he desarrollado una estrategia que seguramente necesita mejoras, a cada año va cambiando un poco.

1- Sueños inmediatos o urgentes y sueños de larga duración

Hay sueños que son para ahora y otros que tendrán lugar en el futuro, pero nada quita de tomar pequeños pasos en la dirección. Con el tiempo, Dios puede llegar a cambiar algunos de esos, y está bien. Al final Él es el más importante en la planificación de todos nuestras metas, o debería ser. Hay metas, sin embargo, que son para hoy, así que tengo que poner manos a la obra ahora. Suelo dividir en 4 partes: 1) Dios 2) Yo 3) mi Familia 4) Los demás. En cada una de estas areas hay entre 2-5 metas, dependiendo del año.

2. Oración que Dios dirija mis pensamientos

Orar pediendo dirección es importante. Dios está muy interesado en hablarnos cuando queremos escuchar. Tengamos en mente que Él también quiere nuestro bien. Tiene planes que ni siquiera podemos imaginar, si nos rendimos a Él. No es una mala idea apartar una mañana, tarde o todo un día, para leer Su Palabra, orar y escuchar lo que quiere decirnos.

3. Elijo una palabra, un versículo y una canción que me inspiran

Esto es algo que he estado haciendo por 3 años y me gusta mucho. Eso me da um lema para mis planes y dirección para mis esfuerzos. Para elegirlos, me remeto a los últimos meses del año: que ha estado pasando, cuales son mis necesidades, cómo Dios me ha estado hablando, etc. Esto me da una idea de lo que es relevante para mi en este momento. Es interesante como Dios mismo me muestra Su voluntad cuando me intereso en tener dirección.

Os dejo mi Cuadro de Visión Personal para 2021

En este año, por las circunstancia obvias, me he empeñado en leer más la Biblia, lo que me ha llevado a conocer más a Dios. Cuanto más Le conozco, más Le quiero conocer. Él es infinito así que hay mucho terreno que cubrir, y eso quiero hacer. Un día Le conoceré como es, pero por ahora puedo acercarme más y más disfrutando de plena comunión con Él. Otro beneficio es trabajar lado a lado con Él en lo que se refiere a mi vida. Cuanto más Le conozco, más entiendo Su mentalidad y valores – Sus caminos inescrutables empiezan a desvelarse poco a poco. Así que esta es mi visión para este año.

Os deja también con mi canción de inspiración:

Espero que os pueda ser de ayuda.

Mara

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Espiritualidad, Navidad, Navidades

La Luz Verdadera

Existía la Luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre.

Juan 1:9


La Navidad 2020 ha llegado y ha pasado. Pasó tan rápido como llegó. Este año definitivamente será uno para recordar. Han pasado tantas cosas que será difícil hacer un seguimiento.

En tiempos pasados hemos mirado hacia atrás y analizado todas las cosas que el año ha traído, las buenas y las malas. Pero sin duda, la mayoría de nosotros puede estar de acuerdo en que parece que lo malo ha superado a lo bueno en este año 2020 y por eso estamos listos para que termine.

En general, ha sido un año oscuro en muchas maneras y por eso estamos tentados a mirar el 2021 con incertidumbre. ¿Cómo será el 2021? ¿El año nuevo se verá afectado por esta pandemia? ¿Qué otras sorpresas pueden surgir?

Sin embargo cuando leemos la Biblia, vemos que Dios en su maravillosa providencia a redimido al malo, lo feo y el pecado. ¿Cómo ha hecho esto? Ha tomado la cosa más oscura y la ha vencido. Él destruyó y derrotó al pecado. Él lo ha derrotado con Su luz, luz verdadera.

En un mundo contaminado por el pecado, decidió bajar y vestirse de carne para vencer el pecado y la muerte. Esto ha sido una promesa que Dios ha hecho desde el libro de Génesis, profetizada una y otra vez a través del Antiguo Testamento y hecha realidad en el Nuevo Testamento. El vino a esta tierra en forma de hombre para vivir la vida que se suponía que tu y yo debíamos vivir y morir la muerte que todos merecíamos impulsados por su amor
por nosotros.

1 Juan 4:9 dice “En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios haenviado a Su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de Él.” Esta no es solo la razón por la que celebramos la Navidad, pero es algo que debemos celebrar todos los días y todos los años particularmente en los días oscuros y en los años oscuros. Estas etapas oscuras no se comparan con esta luz verdadera porque esta luz es Dios mismo. No se comparan con el amor de nuestro Dios quien es omnisciente, omnipresente y omnipotente.

Este hecho, amiga mía, es la razón por la que no deberíamos temer cuando surjan años como 2020 y la razón por la que no deberíamos temer lo que traerá 2021. Recordemos lo que dice Romanos 8:38-39;

Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 8:38-39

Hay un detalle importante, nada puede separarnos de Su amor, ni las circunstancias presentes ni las futuras. Nuestra única esperanza, en esta vida llena de incertidumbres
debe estar aferrada al amor de nuestro Salvador, porque Él nos lo ha hecho posible al venir a este mundo y vencer el pecado para siempre. Entonces, por esta razón, sea lo que traiga el 2021, no nos preocupemos, pero aferrémonos a su amor. Esto es más que suficiente para traernos vida y paz, haciendo posible que esperemos con anticipación, esperanza y alegría al 2021 con todo lo que trae.

Querido Señor, eres el Padre perfecto. Gracias por tu amor interminable que nos rescató
de nuestra esclavitud al pecado. Danos nuevos ojos para ver que estás trabajando a nuestro alrededor e incluso, aunque no entendemos por qué suceden las cosas, confiamos en que Tú estás en control. Confiamos en tu amor para con nosotras por media de nuestro Salvador Cristo Jesús. –Amén.

Annie Tortolero

Simple Faith by Annie

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Navidad, Navidades

¿Sabemos lo que celebramos?

¿Sabemos lo que estamos celebrando?

Estas navidades van a ser distintas para todos. Algunos de vosotros están llenos de tristezas debido a la pérdida de seres queridos, otros lo estarán por no poder compartir ni abrazar a su familiares. 

Un 2020 inolvidable, lleno de eventos que nos han cambiado la vida y nuestra rutina diaria. Todos nuestros planes han quedado solo escritos porque no se han podido completar. Todo es diferente.

Os cuento que estaba cocinando y pensando cómo iba a pasar la Navidad. Preocupada sobre mi salud, de los eventos venideros, las malas noticias que uno ve por los noticiarios, las cosas que me faltan, o sea, estaba convirtiendo la Navidad en un evento de “YO”, un evento egoísta que no me permitía pensar en nada más – en la verdadera razón de porque la celebro.

 Y hoy quiero decirte que la celebro porque hay esperanza en el Dios encarnado. Él es la razón de la Navidad, el que cargó con todas mis aflicciones y enfermedades. El que dejo todo pero todo por mí. Dejó su trono, su reino para llegar a este mundo y caminar entre nosotros, padecer insultos, desprecio, y mucho más.

 Como dice Lucas 1:79:

Para dar luz  (claridad) para los que habitan en tinieblas (oscuridad, incertidumbre) y en sombra (lugar de muerte, ruina); para encaminar nuestros pies por camino de paz. 

Te invito que en este día reflexiones sobre el verdadero significado de la Navidad, necesitamos más de él y menos de las cosas que nos alejan de su presencia. ¡Recuerda que la razón de la navidad se llama Cristo!

Jelisa

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

El Evangelio y el cuidado de la Creación

Hoy enfocamos en nuestra tierra, en nuestro hogar.

Dejaremos el enlace para ver una entrevista de nuestra colaboradora, Rocío.

Ella habla sobre el cuidado del planeta y cómo los cristianos, junto a nuestras iglesias, podemos tener el papel preponderante que Dios nos ha dado. Eso no es algo que hacemos como una actividad extra, es nuestra responsabilidad, la mayordomía que nos encargó Dios.

Os dejamos con la entrevista. Para leerla, solo pinchar en la foto:

Rocío

Celebración, Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Navidad

Thanksgiving y Navidades

Thanksgiving y Navidad: dos celebraciones familiares que despertaron en mí la gratitud por mi amado Jesús.  

“Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido”. 1 Corintios 13:12

¿Alguna vez has experimentado la ilusión de abrir un regalo de alguien especial? No sabes lo que será, pero aprecias tanto a la persona que sabes que sea lo que sea, ¡te va a hacer mucha ilusión abrirlo!

De pequeña mi madre envolvía los regalos de Navidad y los colocaba de adorno bajo el árbol ¡por lo menos una semana! De niña recuerdo que la ilusión de imaginar lo que podría haber en esos paquetes dorados se convirtió en una de las tradiciones más anticipadas de las festividades navideñas.

No habíamos abierto los regalos, pero estábamos agradecidos, y alegres de tenerlos allí, ¡listos para abrir! La Biblia dice en 1 Corintios 2:9 que, “… está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman”.

Dios nos amó tanto que nos regaló a Su Hijo. Nos dio acceso directo a caminar y vivir cerca de Él experimentado una intimidad con Dios incalculablemente valiosa a través del Espíritu Santo. Aunque ahora no entendamos la completa magnitud de ese regalo, cada día vamos descubriendo algo más de Él, y si somos sinceros, con cada año que pasa, nuestra relación íntima con Él nos sorprende cada vez más y más de todo lo bueno y maravilloso que es con nosotros. El que ama a Dios y le busca, le haya y es bendecido. “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”. Mateo 7:7

Por nuestra cultura estadounidense celebramos Thanksgiving o “Día de Acción de Gracias” la cuarta semana de noviembre. Para mi familia el mes de noviembre siempre ha sido un mes en que intencionalmente nos enfocamos en meditar y cultivar una más profunda actitud de gratitud y generosidad.

Tomamos tiempo para mirar hacia atrás en familia recordando todas las bondades de Dios en nuestras vidas. Y como dice un antiguo himno y como mi madre me recordaba, “hija, cuenta tus muchas bendiciones, enuméralas una por una”. Años más tarde, este énfasis en la gratitud también me ayuda a preparar mi corazón para el verdadero sentido de la celebración de la Navidad: Anunciar a todos a gran voz que estamos convencidos de que sí, ¡Jesús llegó!, y es hoy el mejor regalo y el más preciosos tesoro que puedas tener aquí en esta vida y en la venidera.

¡Feliz mes de Thanksgiving a todos!

Angela

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

Para cuando la vida es difícil

Ha sido una semana agotadora. No porque esté muy cansada físicamente. El cansancio es más bien mental y emocional.

Esta semana he visto, bastante de cerca, a tres familias sufrir por seres queridos: una abuela, un esposo y padre, un hijo… Y aunque no conocía a ninguna de estas tres personas, de algún modo me pude unir al clamor de sus familias. Hoy en la mañana las tres han partido. Sé que al menos dos de ellas eran cristianas, de modo que sabemos que su eternidad está garantizada junto al Salvador. Sin embargo, no fuimos creados para morir y la muerte siempre nos disminuye, como dijera aquel poeta inglés. En Cristo no sufrimos como los que no tienen esperanza, pero la separación nos duele y nos saca las lágrimas.

El país donde vivo está sumido en la mayor división política de su historia, división que incluso ha llegado a las iglesias. El caos parece reinar rampante en muchas ciudades. El futuro luce tan incierto como nunca para esta nación.

Criar hijos es siempre un reto y, cuando son adolescentes, todavía más. Esta semana tuvo de eso también.

Por otro lado, ha sido una semana desafiante a nivel mental porque después de muchos años regresé a la escuela. Comencé a estudiar en un seminario teológico. La noticia de la aceptación fue emocionante y provocó en mí ese entusiasmo de lo nuevo. En verdad llevaba muchos años considerando la idea, pero por una razón u otra la posponía. Este año surgió la oportunidad y, en medio de una pandemia, me lancé a la aventura de los libros, los exámenes, ¡y los trabajos de curso! Sin embargo, estudiar en esta etapa de la vida es muy diferente a cuando fui a la universidad por primera vez. Ahora soy esposa, soy madre, tengo varias responsabilidades de ministerio… ¡y ya no soy tan joven!

Decir que es desafiante sería el eufemismo del año. Para comenzar, es un mundo donde la mayoría de los estudiantes son hombres. Eso en sí ya lo hace medio intimidante. De ellos, la gran mayoría también son pastores. ¡Más susto todavía! Las lecturas asignadas requieren toda concentración, porque leer a teólogos es cosa seria. Y aunque parezca irónico, lo que más me aterra es escribir los ensayos requeridos. Digo irónico porque, aunque soy escritora, este es un mundo diferente, con requisitos y estilos muy específicos. De cualquier modo, aunque lo estoy disfrutando, ha provocado en mí cierto nivel de estrés.

Quizá al llegar a este punto de la lectura te preguntes por qué estoy contando todo esto. Bueno, sin dudas no es para añadir a las cargas que de seguro ya llevas. Tampoco para desanimarte si estás considerando comenzar a estudiar alguna carrera nueva, incluso el seminario. No, no es mi propósito. Mi propósito es compartir contigo el pensamiento recurrente que me ha servido de ancla, incluso en los momentos en que me he visto tentada a «tirar la toalla». ¿Cuál es? ¡Cristo es suficiente!

Cuando veo el dolor de otros y siento que no puedo hacer nada, Cristo es suficiente.

Cuando me pregunto hacia dónde nos dirigimos como nación y qué futuro aguarda aquí a nuestros hijos, Cristo es suficiente.

Cuando como madre creo que se me agotan las fuerzas, la paciencia, la sabiduría… ¡Cristo es suficiente!

Cuando un nuevo desafío llega a mi puerta o en este caso a mi computadora, ¡Él es suficiente!

Cuando mis temores amenazan y las inseguridades gritan muy fuerte, ¡Él es suficiente!

Amiga lectora, a veces nos hemos creído la mentira de que tenemos que ser mujeres fuertes, que en nosotras tenemos todo lo que se necesita para salir adelante en la adversidad o la prueba. Tal vez te han vendido la idea de que porque eres cristiana no puedes sentirte débil o asustada. Quizá puedas recordar aquella noche, en un jardín de olivos, cuando nuestro Salvador sufrió angustia. Cuando la perspectiva de una muerte dolorosa le sacó gotas de sangre. Él, en su humanidad, ¡también experimentó nuestra debilidad! Y por eso ahora puedo decir, ¡Cristo es suficiente! Él conoce, Él entiende, Él sostiene, Él abraza, Él perdona, Él da fuerzas, Él me regala su gracia. Sí, en toda mi debilidad, mi insuficiencia, ¡Cristo es suficiente!

Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna. (Hebreos 4:15-16)

No sé cómo será la próxima semana, pero dadas las circunstancias que vivimos, es muy probable que se parezca mucho a esta. El sufrimiento de este lado del sol es seguro. La tarea de ser madre no termina. La política es una bomba de tiempo. Mis clases continuarán. Pero, más cierto que todo eso, es la presencia de Cristo, en todas y cada una de nuestras circunstancias. ¡Él es suficiente! 

Wendy

Cosas de Casa, Crecimiento Personal, Salud y Belleza

Organizando un menú semanal

Hace unos años el agobio de la pregunta: ¿qué hay para cenar? era aterrador. Para una necesidad tan primordial es increíble lo agotador que puede ser la alimentación. Al final del día me encontraba comiendo comida de preparación rápida o, en los peores casos, llamando al Domino’s Pizza para saciar el hambre con algo poco nutritivo. Pero la verdad es que estas decisiones solo nos llevaron a tener una salud menos de lo ideal y sabía que algo tenía que cambiar. Te mentiría si te dijera que el cambio vino de un día para el otro. La verdad es que tardó tiempo y aún hoy estoy haciendo cambios.

Quiero compartir algunas ideas para facilitar la planificación de comidas de una manera alcanzable.

1. Planea por adelantado

Aunque al principio pensarás que tarda demasiado tiempo planear por adelanto lo que vas a comer en los próximos días, en realidad ahorrarás tiempo y dinero. Tener un plan reduce el estrés y también la cantidad de veces que tendrás que correr al supermercado. Lo más importante es que sepas que puedes planear noches de comida rápida. ¡Planear no significa que tienes que cocinar cada noche! Yo he encontrado que mi ideal es planear la comida para la semana entera y comprar los ingredientes en una sola compra. Si eso te agobia, intenta planear el menú para tres días. Verás lo liberador que es tener no solo un plan, pero los alimentos que necesitas ya en la nevera.

2. Intercambiando una receta a la vez

Ya que estás planeando el menú, tal vez decides que quieres comer comida más sana. Lo difícil de cambiar la dieta de un día para el otro es que muchas veces significa aprender a cocinar de nuevo. Tendrás que encontrar recetas nuevas y pasar tiempo extra en el supermercado encontrando los ingredientes. En vez de cambiar toda la dieta de golpe, intenta encontrar una receta nueva cada vez que te sientas a planear el menú de los próximos días. Así encontraras que el cambio pasa de forma más natural y, poco a poco, construirás un menú más sano.

3. Encontrando opciones mas sanas

Hablando de comer más sano… a veces los cambios más significativos vienen en los cambios pequeños. Muchas veces podemos substituir lo que estamos consumiendo con opciones más sanas sin cambiar mucho los hábitos. Por ejemplo, en vez de tomar refrescos que tienen muchos ingredientes no naturales, intenta comprar un zumo que sea 100% fruta sin aditivos y mezclarlo con agua carbonatada. También puedes substituir el arroz por la quinoa, lo cual está llenísimo de nutrientes. ¡O la próxima vez que te pongas a hacer un plato de pasta, substituye la pasta con alguna calabaza o calabacín horneado. Te lo prometo, disfrutarás de la salsa igual de bien!

La salud es unos de los regalos más grandes que tenemos. Es bueno aprovechar de ella y mantenerla lo mejor posible.

La comida es vida y la comida buena y sana es la mejor medicina.

Carina