Cosas de Casa, Crecimiento Personal, Familia, Organización

La paz y la tranquilidad en el hogar

Estos dos temas van juntos, como causa y efecto.  Si hay tranquilidad, hay paz; si hay paz, hay tranquilidad.  Los abordaremos juntos. 

La paz en el hogar viene, en primer lugar, como resultado de las buenas relaciones.  Podríamos escribir varios libros sobre este tema.  Obviamente no podremos cubrir todas las causas para las relaciones difíciles.  Aquí dejaremos algunas que a nuestro parecer son muy comunes:

1) El orgullo 

2) La falta de flexibilidad

3) La falta de empatía

Creo que todo tiene solución si uno se dispone.  No nos engañemos, cuesta mucho, así que sugerimos hacer pequeños cambios hacia la dirección correcta.  Son actitudes relativamente fáciles que en muchas ocasiones no somos capaces de tenerlas por las emociones.  

Hoy dejamos 3 pasos-bebe, pequeños pero eficaces.

PASSOS PRÁCTICOS:

1) La próxima vez que te equivoques, no tardes en pedir perdón.

2) La próxima vez que un plan no salga a tu manera, toma la actitud de evaluar y no reaccionar. Quizás hay otros caminos mejores que el tuyo.  

3) La próxima vez que discutas con tu pareja o hijos, deja de hablar, oye y trata de ponerte en su lugar antes de dar tu opinión.  En vez de opinar en todo, haz preguntas y escucha.  Si uno tiene la oportunidad de explicar su punto de vista se calma y puede recapacitar.

Estos tres pasos están reflejados en lo que nos enseña la Biblia:

Filipenses 2:3:

No hagáis nada por egoísmo o vanagloria; al contrario, sed humildes y considerad que los demás son mejores que vosotros.

La paz y tranquilidad también pueden fluir del ambiente de la casa, la limpieza y el orden.  Son pequeños detalles que hacen del ambiente acogedor y llenos de paz.  La organización de los horarios, de las finanzas, de las vacaciones – todo en su debido lugar y tiempo promueve la paz.  

Os dejamos una página de la internet que puede ayudaros en la tarea de organizaros y promover el bienestar en vuestras casas.  

Fly Lady en Español

Y para terminar una foto de Vania que nos relaja solo de mirar …

¿Verdad que esta mesa puesta para un té relaja?  Pues es un ejemplo que podemos seguir, aún que no instamos a la perfección del hogar, hay momentos en que los detalles pueden hacen maravillas.  Probad a preparar un desayuno especial o un té inglés para charlar sobre los problemas.  Seguramente podréis tener más buenos resultados en vuestras relaciones familiares. 

Mara y Vania

Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo, manualidades, Scrapbooking, Uncategorized

¿Propósitos o logros? … plasmados en filtros de papel

Queridas amigas, estamos estrenando un nuevo año. Hay todo tipo de cábalas, creencias, referencias a la numerología sobre este año 2020. Aunque si bien es cierto, ¿no os parece recurrente? Cada fin e inicio de año solemos estar rodeadas de balances, anhelos, expectativas, sueños, deseos, etc.

Hace un tiempo me pasó por la cabeza la idea de mejor recordar o registrar los momentos que constituyen un nuevo logro, un avance hacia adelante o simple y llanamente, un momento extraordinario. Cada una desde su perspectiva elige esos momentos que nos van perfilando para nuestra realización personal como mujer, madre, hermana, tía, abuela, prima, etc. Soy yo misma quien tengo que trabajar conmigo misma para poder seguir avanzando hacia nuevas metas, sabiendo que el gozo del Señor Jesús es mi fortaleza (parafraseando algunos versículos del Nuevo Testamento). “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” Nos insta Pablo en su Epístola a los FIlipenses 4:4. Aunque echamos la mirada hacia atrás y vemos que no todos los días son así. Por eso seguía creciendo en mi mente la idea de plasmar de forma física los momentos extraordinarios que yo o mi familia hemos experimentado

En estos instantes, nuestras cabezas creativas escraperas o artesanales están funcionando a mil por segundo para buscar una opción o alternativa más efectiva de forma personal. ¿A que sí? Jejeje. Yo aquí solo os voy a dejar una idea, basada en reciclaje, reutilización en forma de proyecto alterado dentro del área de Scrapbooking.

Os pongo en situación. Soy de las que todavía usa una cafetera con jarra de cristal. En casa solemos tomar mucho café al día, así que hemos considerado que una cafetera con cápsulas sería nuestra ruina. jejejeje. Pues bien, sabéis que por lo general hay que colocar un filtro de papel para el café. De allí viene mi idea ¿qué más se puede hacer con los filtros de café? Hablé con una amiga y me comentó que ya existían tutoriales en youtube donde enseñaban a elaborar un mini álbum con filtros. Me envió algunos enlaces y fotos. Y me puse manos a la obra.

Puedes tener un tutorial completo en: Juguetes Felices

Como mi proyecto consistía en un formato anual, he usado:

  • 12 filtros de café que corresponde a un filtro por mes.
  • cartones para las tapas.
  • arandelas para la sujeción.
  • pegatinas con números y meses, uno para cada filtro.
  • papel de scrapbooking
  • blocs de papeles que venden en las tiendas TEDI (“Design Pad / 32 sheets / 14,8 x 21 cms). De este modo, se desperdicia menos papel y el trozo que queda puede usarse como tag o tarjetón interior.
  • para la decoración: cintas, blondas, die-cuts, charms, etc.
  • para el interior de cada filtro, usé retales y recortes de papel, pero también tarjetones y tarjetas temáticas; por ejemplo, la colección ‘Mamá’ de Project Life by Becky Higgins. Es aquí donde podremos anotar nuestro momento extraordinario del mes.

Ahora os dejo algunas fotos de mi proyecto para vuestra inspiración:

Esperamos que podáis disfrutar elaborando este mini álbum y que vayáis rellenando con aquellos preciados y preciosos momentos que cada una vive.

Nilda

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia, Feliz Año Nuevo, Salud y Belleza

Disciplinas para este nuevo año

Me estreno escribiendo en este blog, así que estoy un poco nerviosa. Pensando en qué compartir con vosotras, y pensando en que estamos en los primeros días del año, es inevitable pensar en nuevos propósitos, nuevos retos, nuevas ilusiones y nuevos hábitos. Y podría hablaros de muchos propósitos que tengo… pero lo cierto es que a veces es mejor proponerse sólo uno, dos o tres como mucho, porque bien sabemos que siempre estamos motivados al principio del año para conseguir los retos, pero lo cierto es que cuando volvemos a la rutina y conforme pasan los días, vamos dejando de seguirlos, nos desinflamos y perderemos el objetivo. Y es que algo muy importante para conseguirlos es la DISCIPLINA. Y os cuento 3 de las Disciplinas que he empezado a poner en práctica en mi vida y que quiero seguir trabajando en este nuevo año.

1. DISCIPLINA POSITIVA

Ha sido mi gran descubrimiento en el año 2017. Soy mamá de dos niños preciosos, Samuel y Oliver, y su educación es un constante reto para mi. Desde el año pasado mi hijo mayor asiste a una escuela Montessori, una educación alternativa a la educación reglada en España, basada en el método que creó María Montessori; y estoy encantada, ya que la base de esta educación es seguir el ritmo de aprendizaje de cada niño, respetar sus intereses y que aprendan disfrutando, fomentando la autonomía y la cooperación. Una de las mejores frases de Maria Montessori es: “Ayúdame a hacerlo por mi mismo”. Creo que en estos primeros años, esto es fundamental. Desde que mis hijos asisten a esta escuela, me planteo como educarlos de una forma respetuosa hacia ellos, hacia mi misma y hacia las circunstancias, educarlos en un ambiente de tranquilidad y diálogo, sin gritos y peleas. Y esto es TODO un reto, pues a menudo la paciencia se pierde, y el cansancio y las prisas no ayudan. Hice un curso en esta escuela sobre DISCIPLINA POSITIVA y me pareció muy interesante empezar a hablar más en positivo a mis hijos, diciéndoles más lo que Sí deben hacer que lo que NO, (es increíble la de veces que las madres decimos la palabra NO) hay muchos que son prescindibles, os aseguro que es cuestión de pensarlo y cambiar el chip. Enfocarnos en soluciones, ver los errores como oportunidades de aprendizaje, ser modelo para ellos, y entender como actúa el cerebro de un niño…son de las cosas más importantes que he aprendido y que intentó poner en práctica cada día.  Intentó preguntar más, dejarles pensar y escucharles, no dar tantas órdenes. Que ellos razonen y entiendan porqué hacemos las cosas. No es fácil, pero lo intentaré y trabajaré en este año.

2. DISCIPLINA EN EL DEPORTE Y LA VIDA SALUDABLE

Otro de mis retos conseguidos en 2017. El deporte y alimentarme bien ya son hábitos de mi vida, pero que necesitan también mucha disciplina. Después de mi doble maternidad engordé bastantes kilos y llevaba mucho tiempo que no había manera de bajarlos. Entré en un bucle de comer mal, de no reservar tiempo para cuidarme y pensar sólo en los demás. Y me di cuenta que no podía seguir así…decidí apuntarme al gimnasio, busqué una entrenadora personal, porque necesitaba mucha motivación y alguien que llevara un control. Ella ha sido muy importante en este proceso, me ha enseñado a alimentarse bien y sacar partido del ejercicio. Y he bajado 14 kilos hasta el momento, y me siento súper bien. Ha sido un súper reto, que continúa en este 2018.

3. DISCIPLINA EN LA ORACIÓN

Y ésta es la más importante, pero la que reconozco que es más difícil de llevar a acabo. ¿Porqué? Porque DIOS es el creador de todo, es mi Creador, relacionarme con Él es tan importante como respirar, y la forma de comunicarme con Él es por medio de la ORACIÓN. Y esto también requiere de mucha Disciplina, pues tenemos que hacer tantas cosas, los días son cortos, tenemos tantas distracciones con lo que tenemos, nos rodea y vemos, que a menudo nos falta tiempo para lo que no vemos, y para lo importante. Sin duda, mi gran propósito este año es pasar más tiempos a solas con mi Dios, Él que más me ama y comprende, El que más oportunidades me da, El que más me enseña y más me inspira, conocer a Dios es lo que da sentido a mi Vida y me hace ser quien soy. Gracias Dios por estar siempre cerca de mí y buscarme para tener una relación personal conmigo. No merezco tanto Amor, pero por medio de Jesús y Su Gracia me lo da, y lo siento en cada detalle y momento de mi vida.
Os animo a proponernos nuevas Disciplinas por las que merezca la pena vivir con propósito este 2018.

FELIZ AÑO NUEVO A TODAS LAS LECTORAS DEL BLOG.

Ana Resa

Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo

La felicidad

En estos días festivos que casi están terminando, muchos decidimos que nuestra felicidad depende de un décimo de lotería, que resultar agraciados nos resolverá la vida. Pero esto no es así, nos puede ayudar a tapar algunos agujeros (como dicen muchos), pagar deudas, hacer reformas, etc., pero esto realmente no nos da la felicidad. En la Biblia leemos en 1ª Timoteo 6:10 ” porque raíz de todos los males es el amor al dinero”. Cuantos hay que teniéndolo todo no son felices y tienen un vacío en su corazón, este vacío solo lo puede llenar Dios.

Esta meditación sobre la felicidad y la suerte, me surge de haber leído una frase de Benjamín Franklin que me hizo pensar en lo que ocurre en estas fechas navideñas. Todos o algunos van a comprar su décimo de lotería con la esperanza de que si les toca, serán librados de todas sus aflicciones. La frase decía: ” La felicidad humana, generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que puedan ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurran todos los días”.

¿Cuáles son esas pequeñas cosas que te hacen sentir feliz?

En tus propósitos para este nuevo año, ¿qué pequeñas cosas vas a ir haciendo para que tu felicidad sea real? Para que al final de este año puedas decir que de esos pequeños trocitos de felicidad has hecho uno de los años más felices de tu vida. 

Muchos de esos pequeños momentos de felicidad nos pasan un poco desapercibidos. Puede ser estar tomándote en casa un té o café y disfrutando de la lectura de un buen libro o escuchar la música que te gusta…  Tal vez salir y compartir con algunas de tus amigas sabiendo que te van a escuchar y van a ser un apoyo para ti; e incluso esos momentos en familia en los que disfrutáis de hacer juntos aquello que os gusta; ayudar a alguien que esté en necesidad o quizás al ir a dormir, darte cuenta que has tenido un día más de vida para poderlo disfrutar, vivir y sentir.

A veces damos por sentado que ciertas cosas o personas van a estar siempre ahí y no disfrutamos de ellas. Estamos tan acostumbrados a la rutina de todos los días, que no nos damos cuenta de que las situaciones de un día para otro pueden cambiar.

Una de las descripciones que he encontrado para la palabra FELICIDAD es que, “es el estado emocional de una persona feliz; es la sensación que experimentamos cuando alcanzamos nuestras metas, deseos y propósitos; es un momento duradero de satisfacción, donde no hay necesidades que apremien, ni sufrimientos que atormenten.”

¡Os deseo mucha felicidad para este año!

Isabel

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, La Biblia

Cuando necesitas renovación, restauración y un camino

Ayer me reuní con una amiga para cenar y celebrar su cumpleaños. Como es de esperar, surgió el tema de la edad y el paso de los años. El reloj del tiempo es indetenible y con esto, por supuesto, vienen las distintas etapas de la vida, cada una con sus desafíos.

Cuando David escribió Salmos 23 de cierta manera también reflexionó en esto.  De hecho, muchos creen que lo hizo hacia el final de su vida, quizá durante la rebelión de su hijo Absalón. Mira lo que dice el versículo 3:

«Él renueva mis fuerzas.Me guía por sendas correctas,y así da honra a su nombre.» (NTV)

Él renueva mis fuerzas. ¿Quién? El Señor, el Buen Pastor. Todas necesitamos fuerzas renovadas, porque la vida pesa y produce cansancio, ¿verdad? Si lees los versículos anteriores encontrarás que una de las maneras en que lo hace es llevándonos a Su descanso, Su reposoEs en la quietud de la presencia de Dios que nuestras fuerzas se renuevan.

En tantas ocasiones me he sentido débil… ¡al punto de querer tirar la toalla ante una u otra situación! Pero Jesús nos recuerda que su gracia es suficiente; justo en nuestra debilidad, en nuestra falta de fuerza, es donde su poder se perfecciona (2 Corintios 12:9). Cuando algo parece demasiado grande como para sobrepasarlo, cuando la vida nos lanza de esas cosas que aplastan, ¡la gracia de Dios es suficiente! Tú y yo no tenemos que pretender que somos «campeonas, súper fuertes». La verdad es que allí, en lo escondido de nuestro corazón, sabemos que detrás de la coraza, se esconde una mujer que ayuda para renovar sus fuerzas. ¡Y ahí está Jesús, haciéndolo a través de su Espíritu que vive en nosotras! No se trata de nuestra fortaleza, ni de nuestra capacidad, se trata de Él, de entender que podemos tener fuerzas renovadas cada día por su gracia y misericordia.

Mujer, una manera muy sencilla de vivir en el diseño de Dios es reconocer que necesitamos de Él. Nunca la intención fue que venciéramos solas, en nuestras escasas y precarias fuerzas humanas. ¡Él ganó la guerra en la cruz! Y ahora, en las batallas cotidianas, cuando creamos que no podemos más, que desfallecemos… ¡el Buen Pastor viene a socorrernos y nos renueva!

Pero hay otra manera de mirar este versículo, y para ellos veamos como lo tradujo la Biblia de las Américas: «Él restaura mi alma».

Jesús es experto en restaurar almas, o traerlas de vuelta a la vida, que es una manera de traducir la palabra original. Solo Él trae de muerte a vida (Colosenses 2:13). Solo Él puede llevar a luz un alma que antes vagaba en oscuridad (1 Pedro 2:9). Solo Él puede blanquear el alma ennegrecida por el pecado (1 Juan 1:7). Mi querida lectora, nuestra alma solo puede experimentar restauración en Jesús. Mientras eso no suceda, andamos con un alma muerta eternamente. ¿Ha sido tu alma, tu vida, restaurada por Cristo, el Buen Pastor?

El versículo continúa diciendo esto: «me guía por senderos de justicia [o de rectitud] por amor de su nombre» (LBLA).

Las ovejas necesitan del pastor para caminar por un sendero seguro, conocido, donde no resbalen. En el original la palabra para senderos indica un camino muy transitado, un surco. Así que por ahí el pastor las guía, para que no se desvíen ni se caigan. Eso es lo que ha hecho Jesús. Nos ha abierto un camino de justicia, un camino seguro, recto y agradable a Dios. Él nos guía por ese camino, no podemos transitarlo sin su dirección. Y lo hace por amor a su nombre, porque somos las ovejas que el Padre le ha dado (Juan 10:29).

Amiga que estás leyendo este artículo, es mi oración que estas palabras hablen a tu corazón para que entiendas que no hay camino seguro fuera del que tenemos junto a Jesús, el Buen Pastor. En el próximo artículo veremos que a veces la vida se torna muy difícil y no es lo que pensábamos, pero cuando como «ovejas» conocemos la voz del Pastor que nos guía, podemos caminar confiadas y salir renovadas. ¿Conoces su voz?  ¿La estás siguiendo? Algo para pensar.

Bendiciones,

 Wendy

Publicado originalmente en wendybello.com

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo, La Biblia

¡Déjalo ir!

Nota de la editora: Continuamos dando unos excelentes textos para que empieces bien el año, poniendo todo en su debida perspectiva.  En esta ocasión compartimos un texto del blog de Wendy Bello, de hace algunos años pero muy pertinente en estos momentos del año:

Hace unos días estuve organizando las gavetas de mi escritorio para comenzar el año un poquito mejor. Por alguna razón el desorden me estresa. Y fue en medio de eso que me encontré una tarjeta con un versículo que anoté hace ya un tiempo, no recuerdo cuándo. Contiene una promesa de Dios del libro de Isaías: 

«Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer» (Is 43:18, NTV).

Como Dios siempre es oportuno, me vino a la medida porque justo ese día, y algunos otros también, había estado pensando en el año que terminó, en todo lo bueno que tuvo y en que si 2018 se le compararía. No hay sabiduría en tales pensamientos, como nos lo asevera Eclesiastés: 

«Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor. No es de sabios hacer tales preguntas» (Ec 7:10 NVI).

Cuando un año termina es excelente hacer un inventario de las cosas buenas que Dios hizo en nuestra vida, de hecho, lo mejor es ir haciéndolo a diario porque eso enfoca nuestra mente en la gratitud. Pero no es bueno cuando comenzamos a comparar mentalmente y dejar que nuestros pensamientos divaguen por el rumbo del futuro desconocido.

La verdad es esta: no sabemos los planes que Dios tiene, pero tenemos que creer su Palabra. Y su Palabra dice que siempre obrará a favor de los que le aman (Romanos 8:28).

Es muy probable que 2018 no sea igual que 2017 en muchos sentidos. Tal vez algunas experiencias se repitan, y otras tantas no. Pero lo mejor que yo puedo hacer, y tú también, es mirar estos próximos meses con expectación, con la misma con la que abrimos un regalo que alguien querido nos da. Porque así es Dios.
Y sí, mezclado con todo eso vendrán cosas no tan lindas o fáciles, pero es parte del proceso. Recuerda que Dios está trabajando para que «lleguemos a la plena y completa medida de Cristo» (Efesios 4:13), es decir, a madurar en la vida de fe. Esa parte no ocurre sin dolores, sin dificultades. Así como el crecimiento físico tiene etapas, el espiritual también. En eso 2018 debe ser mejor que 2017, porque cada año debesuponer un paso de avance. Pero incluso si así no fuera, sigue caminando. No dejes que tu mente se quede en el pasado, ¡déjalo ir!
Pablo nos los recuerda con palabras claras: 

«…pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús» (Filipenses 3:13-14).

Sí, no es sabio andar merodeando en el pasado. ¿Por qué? Porque nos quita la mirada del presente que, en realidad, es lo único que tenemos. Y si nos enfocamos mucho en el futuro, de seguro caeremos presa de la ansiedad y el temor, porque son desconocidos para nosotros. Ese es terreno exclusivo de Dios.

Mi querida lectora, es hora de abrazar lo que Dios nos regala hoy. Este día. Y vivirlo para su gloria, confiando en su amor, y en su Palabra.

Él es el Dios que hace algo nuevo cada día, que renueva su misericordia, que hace fluir agua en el desierto, que convierte imposibles en posibles, que nos levanta si caemos y nos reviste de gracia a través de Jesús. Entonces, ¡soltemos el pasado! 

Deja ir todo anhelo por tiempos que aparentemente fueron mejores, porque, aunque sí hayan sido buenos, Dios sigue obrando a nuestro favor. Él no se quedó en 2017, él sigue presente en tu vida, y en la mía. ¿Lo creemos?

Vivamos como Dios lo diseñó,

Wendy

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo, La Biblia

Algo que puedes hacer para tener un año diferente

Nota de la editora: una publicación de 2018 pero tan relevante como entonces. Puedes hacerte las mismas preguntas y evaluar 2019, haciendo buenos planes para 2020.

Un nuevo año.

No sé a ti ¡pero a mí me parece increíble que ya estemos en 2018! En estos últimos días he estado haciendo un inventario de lo que fue 2017 para mí. Cada año que termina nos presenta la oportunidad de dar un vistazo a nuestra vida y ver dónde crecimos, dónde todavía nos queda mucho por andar. ¿Por qué es bueno esto del inventario? Las razones son varias, pero una que creo encabeza la lista es esta: nuestro tiempo en este mundo es corto, realmente muy corto. Y Dios nos llama a aprovechar el tiempo y no desperdiciarlo. De hecho, nuestros días aquí son un regalo que él nos ha hecho y debemos administrarlo bien.

Si hace un tiempo que lees este blog tal vez recuerdes que cada año le pido a Dios una palabra o frase que me sirva de enfoque. Por lo general he visto que esa palabra indica algún aspecto de mi vida en el que todavía queda mucho por hacer. Y claro, junto con esa palabra viene un pasaje bíblico. Es curioso que este año primero llegó a mí el pasaje bíblico y de ahí la palabra… o más bien la frase.

Pero antes de compartir contigo cuál será mi palabra/versículo para 2018, quiero invitarte un poco a la reflexión, y lo haré de manera sencilla, mediante preguntas. ¿Una sugerencia? Responde a ellas por escrito, no lo hagas mentalmente. ¿Por qué? Porque al escribir podemos expresar mejor lo que estamos pensando, porque quedará plasmado y te servirá de referencia, y porque además es un ejercicio que tiene muchos beneficios para nuestro cerebro ¡y eso siempre es bueno! Ya sé que no a todos les gusta escribir, pero si poco a poco desarrollas el hábito, verás que se hace más fácil y hasta puedes llegar a disfrutarlo.
Bueno, vayamos a las preguntas.

Inventario del 2017 
¿Qué fue lo mejor que te sucedió en 2017?

¿Qué cosas no quisieras olvidar nunca de ese año?

¿Cómo creció tu relación con Dios en 2017?

¿Qué fue lo que ayudó o impidió el crecimiento?
Con toda honestidad,

¿a qué dedicaste la mayor parte de tu tiempo en 2017?

Si pudieras cambiar algo de 2017, y que no dependa de otros sino de ti, ¿qué sería?

¿Leíste algo en 2017, además de la Biblia? (¡Surfear la internet no cuenta!)

¿Tuviste alguna palabra o tema para tu vida en 2017? ¿Viste algún cambio en tu vida como resultado? 

Pensando en 2018
¿Qué quisieras hacer diferente este año? (No hagas una lista demasiado larga, piensa y quizá enfócate en unas tres cosas.)

¿Has escogido algún plan de lectura bíblica? (Yo decidí leer la Biblia en un año pues hace un tiempo no lo hago y además estoy haciendo un estudio temático relacionado con mi versículo del año.)

¿Qué puedes hacer para mejorar tu salud física en 2018?

¿Cómo pudieras mejorar tus relaciones interpersonales (reales, no virtuales) en 2018?
Si eres esposa o mamá, ¿de qué manera pudieras servir y bendecir mejor a tu familia en 2018?

¿Cómo puedes honrar más/mejor a Dios en tu trabajo o roles en 2018?

Si no eres una lectora ávida, ¡decide comenzar este año! Un pequeño paso a la vez. Escoge quizá un libro por mes. Leer es clave para crecer, para ser mejores líderes, para enriquecer nuestro vocabulario y cultura general. Eso sí, escoge sabiamente tu lectura. No pierdas tiempo en lo que no edifica.

Y, por último, si nunca lo has hecho, te animo a tener una palabra y versículo para el año. En lugar de tener muchas metas que casi siempre terminan en nada, esa palabra y versículo te pueden servir de faro para todas las esferas de la vida.

Mi versículo para 2018 está en Proverbios 4:23.

En este enlace encontrarás una imagen del mismo que puedes imprimir si gustas.

Mi querida lectora, te deseo un feliz 2018. Te invito a continuar aprendiendo a vivir como Dios lo diseñó, ¿me acompañas?

Bendiciones,

Wendy 

(Publicado originalmente en wendybello.com)

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo

¡Que éste sea tu propósito para el Nuevo Año!

Este escrito fue pensado cuando hablé con una amiga hace pocos días, y en confianza me dijo: “Me siento más triste en estas fechas navideñas, NO HE PODIDO PERDONAR, AÚN HAY HERIDAS EN MI CORAZON”.  Mi único consejo fue “¡Perdona, perdona!”, a lo que ella me respondió: ¡Será mi propósito de año nuevo!

Sé que estás sufriendo, sólo tú sabes cuánto dolor y amargura llevas, pero perdonar es la única manera de sacar ese dolor que llevas por dentro, porque el perdón es la mejor medicina para tu paz interior.

Yo sé que no es fácil perdonar cuando te han hecho tanto daño, no es fácil al principio, porque te niegas a tener compasión, porque te duele demasiado la ofensa que te han  hecho. Quieres de alguna manera” castigar” a quien te hirió. No es fácil porque sientes que te estás traicionando a ti misma. Sin embargo, querida amiga, no puedes avanzar si en tu corazón hay rencor y algunas veces hasta deseos de venganza.  Crees que ver a esta persona mal, es la única solución de justicia y para tu tranquilidad.

¿Pero sabes? No es así. El rencor y la ira, a ti no te hacen bien. La venganza o saber que a tu ofensor le vaya mal no te hará sentir mejor y nada cambiará. ¡Debes saber que tú eres la única víctima! Esa persona que te ofendió, que te hirió, humilló o cualquiera que haya sido su ofensa, sigue con su vida, tal vez es muy feliz, tal vez no sienta que te hizo tanto mal, o ni se acuerde.

¿Quieres tranquilidad? ¿Quieres paz en tu corazón? — ¡Perdona! Aunque esta persona no te pida perdón, perdona!  Perdonar no es un favor o un beneficio que le haces, es una liberación que te das a ti misma. Perdonar es una actitud buena y beneficiosa para ti.

¡Ten la decisión y actúa por tu tranquilidad!

Si tú, como mi amiga, aún no perdonas, éste puede ser un propósito para año nuevo, pero empieza desde hoy mismo. Si te decides, date el regalo del perdón, porque te beneficiarás enormemente. Al hacerlo te liberas del pasado y te permites estar bien, cumplir con tu verdadero propósito. Al perdonar no quiere decir que no pasó nada, o que tu relación con esa persona volverá a ser igual. No necesariamente, pero tú vivirás mejor.

Reconstruye tu vida a partir de la libertad, no del rencor, perdonar te libera  de la carga del dolor, de seguir pensando en el daño que te hicieron. El perdón es un acto de inteligencia, perdonas sin necesidad de decirle al otro que lo perdonas. Sólo déjalo ir, deja ir la ira, el rencor. Suelta y sé feliz, piensa que no te debe nada, o aún mejor, bendice a esta persona.

¡Bendícela! Desea que le vaya bien. Sé que cuesta desearlo, pero pide ayuda a Dios. Poco a poco El Señor sanará tu corazón y verás que el Espíritu Santo te muestra el camino. Acuérdate como dice la oración  de El Padre Nuestro: Perdona nuestras ofensas como también perdonamos a los que nos ofenden y no nos dejes caer en tentación, Amén.

Date el regalo de la libertad y paz interior.

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también vuestro Padre Celestial. –Mateo 6:14-15

Sonia

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo

Año Nuevo: el alcance del deseo de la felicidad y dicha

Mar Mediterráneo: un lugar entre Viladecans y Sitges

Esta foto que hice unos días desde el tren en dirección a Vilanova i la Geltrú para visitar unos queridos amigos me trajo nuevamente a la mente la metáfora de la inmensidad de la vida, llena de vaivenes pero con la esperanza de que lo venidero, lo desconocido nos ofrece retos para superar, a veces más agradables que otros.

De otro lado, también recordé una felicitación especial que mandó una amiga a través de esos innumerables grupos de whatsapp que mantenemos en nuestros dispositivos. Algunas la conoceréis quizás. Se trata de la felicitación muy personal, peculiar y que se hizo viral hace un par de años escrita y publicada por la psicóloga argentina Mirta Medici, la cual reproduzco a continuación.

“No te deseo un año maravilloso donde todo sea bueno. Ése es un pensamiento mágico, infantil, utópico.  Te deseo que te animes a mirarte, y que te ames como eres.  Que tengas el suficiente amor propio para pelear muchas batallas, y la humildad para saber que hay batallas imposibles de ganar por las que no vale la pena luchar.  Te deseo que puedas aceptar que hay realidades que son inmodificables, y que hay otras, que si corres del lugar de la queja, podrás cambiar.  Que no te permitas los “no puedo” y que reconozcas los “no quiero”. Te deseo que escuches tu verdad, y que la digas, con plena conciencia de que es solo tu verdad, no la del otro. Que te expongas a lo que temes, porque es la única manera de vencer el miedo. Que aprendas a tolerar las _*manchas negras*_ del otro, porque también tienes las tuyas, y eso anula la posibilidad de reclamo. Que no te condenes por equivocarte; no eres todopoderos@  Que crezcas, hasta donde y cuando quieras. No te deseo que el 2020 (modificado el año) te traiga felicidad.Te deseo que logres ser feliz, sea cual sea la realidad que te toque vivir… *Que tu felicidad sea tu camino, no tu meta…*”

El mensaje de la psicóloga argentina Mirta Medici que sirve para la reflexión y el propósito verdadero de un año nuevo

Este es un enlace que corresponde al blog miamidiario.com que se hizo eco para su publicación. También puedes localizar a esta psicóloga en su perfil de Facebook.

Como la propia psicóloga anuncia no somos todopoderosas; pero tenemos de nuestro lado y dispuesto a ayudarnos, cobijarnos y acompañarnos en este camino diario al Todopoderoso Dios Creador del Universo.

¡A por el 2020 con todo nuestro corazón y mente!

Nilda

Crecimiento Personal, Feliz Año Nuevo, La Biblia

Feliz Año Nuevo: Nuevas Prioridades

Esperamos que tengáis un año maravilloso y que podamos ser parte de ello.  Lo esperamos con todo nuestro cariño. 

Os dejamos unos pensamientos para hoy:

Nuestro Pan Diario

Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas… (Eclesiastés 9:10).


Siempre quise aprender a tocar el violonchelo, pero nunca encontré tiempo para tomar clases. O más precisamente, nunca me hice de tiempo. Pensé que tal vez en el cielo, pueda dominar ese instrumento. Mientras tanto, quise enfocarme en usar mi tiempo en las formas específicas en que Dios me ha llamado a servirle ahora.


La vida es corta, y muchas veces, nos sentimos presionados a aprovechar al máximo el tiempo en este mundo, antes de que se nos vaya. Pero ¿qué significa esto en realidad?


Tras meditar en la vida, el rey Salomón recomendó dos cosas. Primero, vivir de la forma más significativa posible, disfrutando las cosas buenas que Dios nos permite experimentar: comida y bebida (Eclesiastés 9:7); ropa y perfumes (v. 8); el matrimonio (v. 9); y todas sus buenas dádivas… ¡incluso quizá, aprender a tocar el violonchelo!


La segunda recomendación es trabajar con diligencia (v. 10). La vida está llena de oportunidades, y debemos aprovechar todas las que Dios nos da, buscando su sabiduría para saber cómo equilibrar el trabajo y la diversión mientras ejercitamos nuestros dones para servirlo.


La vida es un don maravilloso de Dios, y lo honramos a Él cuando nos deleitamos, tanto en sus bendiciones diarias como en un servicio útil.

Señor, ayúdame a vivir este año para ti y cumpliendo tus propósitos.


Equipo DF