Familia

El hábito que está inyectando vida a mi matrimonio

La vida pareciera ir mucho más rápido en estos tiempos que en siglos atrás. Las obligaciones se multiplican y las cosas que nos distraen de lo que realmente importa proliferan como esas florecitas pequeñas que parecen atractivas pero que en realidad son malas hierbas y nos cuesta mucho eliminarlas del jardín.

Hace algunas semanas mi esposo y yo decidimos que saldríamos a caminar todos los días. Como vivimos en lugar de clima muy caliente, hacerlo al anochecer nos resulta maravilloso, especialmente ahora que los días son más largos por el horario de verano. El motivo original de la decisión fue la salud. Tanto él como yo pasamos mucho rato sentados frente a la pantalla de una computadora y ya todos sabemos que eso no es nada bueno cuando del bienestar físico se trata.

Pero resulta que esas caminatas nos han traído mucho más que oxígeno a la sangre y la quema de calorías. Las caminatas de las tardes se han convertido en el tiempo en que podemos conversar, sin interrupciones. Hablamos de asuntos importantes y otros no tanto. Comentamos lo que hicimos durante el día. Aprovechamos para hacer planes, compartir sueños. Miramos el vecindario, disfrutamos ver el sol desaparecer, escuchar los sinsontes que son muy comunes donde vivimos. Las caminatas se han convertido en un momento para reconectarnos el uno con el otro después de muchas horas separados por el trabajo y los quehaceres del día.

Y la razón por la que te cuento todo esto es porque como dice el título, este hábito está inyectando vida a nuestra relación. Si no somos intencionales, el ajetreo, las responsabilidades y la rutina poco a poco van deteriorando un matrimonio. Esta relación, como el cuerpo físico, necesita su propio “oxígeno”. Necesita tiempo para mirar a los ojos del otro. Necesita caminar tomados de la mano. Un buen matrimonio se nutre cuando silencia al resto del mundo y se enfocan el uno en el otro.

Sí, hay días en que por una razón u otra se nos hace imposible dar la caminata, pero lo estamos convirtiendo en prioridad. Mi querida lectora, quizá una caminata no sea lo que quieres incorporar a tu horario, aunque es excelente para la salud; pero quiero invitarte a descubrir algo que pueda aportar ese oxígeno tan necesario a la relación. Conversa con tu esposo y decidan qué pueden hacer para dedicar un espacio del día a ustedes dos.

Al principio pudiera incluso hacerte sentir un poco egoísta por apartar este espacio de tiempo y quitarlo a la casa, los hijos o cualquier otra cosa; incluso puede que tengas que renunciar a ver un programa de televisión o algo parecido, pero vale la pena. Esta es una inversión que tiene dividendos seguros y buenos. Para que se convierta en hábito tienen que pasar más de 30 días, según dicen algunos expertos en el tema de formación de hábitos. Sin embargo, llegará un momento en que anhelarás esta parte de tu día. ¡A mí me está pasando! A veces me cuesta ponerme los tenis y salir a caminar, pero cuando pienso en el beneficio de disfrutar unos minutos con el amor de mi vida, ¡salgo adelante!

Hace poco le dije a alguien: “las cosas buenas de la vida siempre cuestan, especialmente las relaciones”. Y hoy te lo digo a ti. Un buen matrimonio no puede subsistir con los recuerdos del noviazgo o de los primero años… como mismo tú y yo no podemos vivir hoy con el oxígeno de ayer. Necesitamos respirar cada día aire nuevo y el matrimonio necesita que se le inyecte vida cada día también. Esto nadie lo puede hacer por nosotros, es nuestra responsabilidad.

Como te dije al principio, la vida pasa rápido, muy rápido. Entender eso debe hacernos  dar prioridad a lo verdaderamente importante: “Enséñanos a entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría” (Salmos 90:12).

¡Bendiciones!

Wendy

(Publicado originalmente en wendybello.com)

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia, Feliz Año Nuevo, Salud y Belleza

Disciplinas para este nuevo año

Me estreno escribiendo en este blog, así que estoy un poco nerviosa. Pensando en qué compartir con vosotras, y pensando en que estamos en los primeros días del año, es inevitable pensar en nuevos propósitos, nuevos retos, nuevas ilusiones y nuevos hábitos. Y podría hablaros de muchos propósitos que tengo… pero lo cierto es que a veces es mejor proponerse sólo uno, dos o tres como mucho, porque bien sabemos que siempre estamos motivados al principio del año para conseguir los retos, pero lo cierto es que cuando volvemos a la rutina y conforme pasan los días, vamos dejando de seguirlos, nos desinflamos y perderemos el objetivo. Y es que algo muy importante para conseguirlos es la DISCIPLINA. Y os cuento 3 de las Disciplinas que he empezado a poner en práctica en mi vida y que quiero seguir trabajando en este nuevo año.

1. DISCIPLINA POSITIVA

Ha sido mi gran descubrimiento en el año 2017. Soy mamá de dos niños preciosos, Samuel y Oliver, y su educación es un constante reto para mi. Desde el año pasado mi hijo mayor asiste a una escuela Montessori, una educación alternativa a la educación reglada en España, basada en el método que creó María Montessori; y estoy encantada, ya que la base de esta educación es seguir el ritmo de aprendizaje de cada niño, respetar sus intereses y que aprendan disfrutando, fomentando la autonomía y la cooperación. Una de las mejores frases de Maria Montessori es: “Ayúdame a hacerlo por mi mismo”. Creo que en estos primeros años, esto es fundamental. Desde que mis hijos asisten a esta escuela, me planteo como educarlos de una forma respetuosa hacia ellos, hacia mi misma y hacia las circunstancias, educarlos en un ambiente de tranquilidad y diálogo, sin gritos y peleas. Y esto es TODO un reto, pues a menudo la paciencia se pierde, y el cansancio y las prisas no ayudan. Hice un curso en esta escuela sobre DISCIPLINA POSITIVA y me pareció muy interesante empezar a hablar más en positivo a mis hijos, diciéndoles más lo que Sí deben hacer que lo que NO, (es increíble la de veces que las madres decimos la palabra NO) hay muchos que son prescindibles, os aseguro que es cuestión de pensarlo y cambiar el chip. Enfocarnos en soluciones, ver los errores como oportunidades de aprendizaje, ser modelo para ellos, y entender como actúa el cerebro de un niño…son de las cosas más importantes que he aprendido y que intentó poner en práctica cada día.  Intentó preguntar más, dejarles pensar y escucharles, no dar tantas órdenes. Que ellos razonen y entiendan porqué hacemos las cosas. No es fácil, pero lo intentaré y trabajaré en este año.

2. DISCIPLINA EN EL DEPORTE Y LA VIDA SALUDABLE

Otro de mis retos conseguidos en 2017. El deporte y alimentarme bien ya son hábitos de mi vida, pero que necesitan también mucha disciplina. Después de mi doble maternidad engordé bastantes kilos y llevaba mucho tiempo que no había manera de bajarlos. Entré en un bucle de comer mal, de no reservar tiempo para cuidarme y pensar sólo en los demás. Y me di cuenta que no podía seguir así…decidí apuntarme al gimnasio, busqué una entrenadora personal, porque necesitaba mucha motivación y alguien que llevara un control. Ella ha sido muy importante en este proceso, me ha enseñado a alimentarse bien y sacar partido del ejercicio. Y he bajado 14 kilos hasta el momento, y me siento súper bien. Ha sido un súper reto, que continúa en este 2018.

3. DISCIPLINA EN LA ORACIÓN

Y ésta es la más importante, pero la que reconozco que es más difícil de llevar a acabo. ¿Porqué? Porque DIOS es el creador de todo, es mi Creador, relacionarme con Él es tan importante como respirar, y la forma de comunicarme con Él es por medio de la ORACIÓN. Y esto también requiere de mucha Disciplina, pues tenemos que hacer tantas cosas, los días son cortos, tenemos tantas distracciones con lo que tenemos, nos rodea y vemos, que a menudo nos falta tiempo para lo que no vemos, y para lo importante. Sin duda, mi gran propósito este año es pasar más tiempos a solas con mi Dios, Él que más me ama y comprende, El que más oportunidades me da, El que más me enseña y más me inspira, conocer a Dios es lo que da sentido a mi Vida y me hace ser quien soy. Gracias Dios por estar siempre cerca de mí y buscarme para tener una relación personal conmigo. No merezco tanto Amor, pero por medio de Jesús y Su Gracia me lo da, y lo siento en cada detalle y momento de mi vida.
Os animo a proponernos nuevas Disciplinas por las que merezca la pena vivir con propósito este 2018.

FELIZ AÑO NUEVO A TODAS LAS LECTORAS DEL BLOG.

Ana Resa

Salud y Belleza

Cuidando de nuestra salud en el invierno

Llegan las bajas temperaturas, la lluvia y en varios rincones del país, la nieve. 

Durante el invierno, las personas son más propensas a sufrir enfermedades respiratorias, aumentar de peso y hasta sufrir depresiones y cuadros de estrés. Por eso, es recomendable adoptar algunos consejos para sobrellevar de mejor manera la temporada de frío que ya se instaló entre nosotras. 

Mantener y reforzar los hábitos de higiene: en el invierno, los virus que causan los constipados y la gripe circulan con mayor frecuencia y la tasa de contagio aumenta por el hecho de estar en ambientes cerrados y mal ventilados. Para ello, lavarse las manos sigue siendo una de las mejores formas de evitar el contagio. 

Evitar cambios bruscos de temperatura:  los extremos de temperatura son perjudiciales en esta época del año. Débese ventilar periódicamente los ambientes. 

Estar atentos a la protección del hogar:  el invierno es la estación donde ocurren más incendios en el hogar. En este sentido, es aconsejable triplicar la atención sobre este aspecto y enseñarles a los chicos qué hacer en casos de accidentes doméstico. 

No desatender la protección solar:  los rayos de sol pueden quemar la piel durante esta época del año, especialmente para aquellos que practican deportes invernales o al aire libre o en lugares con alto reflejo de los rayos del sol (como agua y nieve). Por eso, es necesario aplicar protección solar. Es aconsejable estar pendientes de hidratar, proteger y nutrir la piel para evitar descamaciones, quemaduras y grietas. 

Cuidar el estado de ánimo:  los meses de frío representan para muchos, tiempos de estrés y de tristeza. Por eso, es importante mantener una actitud y una disposición mental positiva y lecturas enriquecedoras.  La Biblia es un libro esencial donde podrás meditar en momentos de angustia o tristeza. 

Practicar deporte, aún en tiempos de frío:  practicar ejercicio físico ayudará a entrar en calor y combatir el frío. Por eso, es ideal programar actividades físicas adecuadas para la época del año. 

Vestirse adecuadamente. El consejo más práctico es vestirse en capas (técnica “cebolla”) para poder mantenerse secos y calientes. Si el clima es muy frío, es recomendable vestir ropa térmica. 

“Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come.” –Isaías 55:10  

Rose