Cómo llegar preparada a julio sin que te pille el toro
Cada año parece ocurrir lo mismo.
Durante semanas pensamos que aún queda tiempo para las vacaciones, y de repente llega el último día de colegio.
Entonces aparecen las prisas: las compras pendientes, las comidas improvisadas, los niños aburridos al segundo día, y la sensación de que el verano ha empezado antes de que nosotras estuviéramos listas.
La buena noticia es que unas pocas decisiones ahora pueden hacer que las próximas semanas sean mucho más tranquilas.
1. Revisa la salud y la logística
Antes de comenzar las vacaciones, dedica unos minutos a revisar:
✓ Revisiones médicas pendientes
✓ Dentista
✓ Renovación de medicamentos
✓ Protector solar
✓ Botiquín básico
✓ Gafas de sol y gorras
✓ Documentación necesaria para viajes
Son pequeñas tareas que es mejor resolver antes de que empiece el ritmo veraniego.
2. Organiza la nevera y la despensa
Una cocina preparada puede salvar muchas mañanas.
Haz una lista de productos básicos:
🍉 Frutas de temporada
🥛 Yogures
🥪 Ingredientes para meriendas
🍦 Algún capricho especial
💧 Agua y bebidas frescas
No hace falta llenar la despensa.
Solo facilitar el día a día.
3. Prepara tu rincón de belleza para el verano
Las madres solemos ocuparnos de todos…
y olvidarnos de nosotras.
Dedica unos minutos a revisar:
☀️ Protector solar
☀️ After sun
☀️ Hidratante corporal
☀️ Productos para el cabello
☀️ Bálsamo labial
Pequeños cuidados que también forman parte de disfrutar el verano.
4. Planifica solo la primera semana
No hace falta diseñar todo el verano.
De hecho, suele ser contraproducente.
Piensa únicamente en:
✓ Menús básicos
✓ Algunas actividades
✓ Visitas familiares previstas
✓ Momentos de descanso
Eso ya reduce muchísimo la carga mental.
5. Un calendario sencillo para los niños
Los niños necesitan diversión.
Pero también rutinas.
Y el verano es una oportunidad fantástica para aprender habilidades que utilizarán toda la vida.
Un día equilibrado puede incluir:
☀️ Tiempo de juego
📚 Lectura
🎨 Actividad creativa
🧹 Pequeñas responsabilidades
🍦 Tiempo libre
No buscamos niños perfectos.
Buscamos ayudarles a crecer.
Una idea que puede cambiar vuestro verano
Prueba a crear un calendario visual sencillo.
No para controlar cada minuto.
Sino para que los niños sepan qué se espera de ellos y puedan disfrutar de un ritmo equilibrado.
La estructura aporta seguridad.
Y la seguridad permite disfrutar más.
Reflexión final
El verano no necesita ser perfecto para ser maravilloso.
No necesita grandes viajes ni planes espectaculares.
Muchas veces los recuerdos más bonitos nacen alrededor de una mesa, en una tarde tranquila o mientras todos colaboran en casa.
Prepararnos un poco ahora nos permitirá disfrutar mucho más después.
📖 «Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.» (Eclesiastés 3:1)
Que este verano esté lleno de descanso, propósito y momentos que merezcan ser recordados. 💛
El verano más bonito no es el más perfecto — es el más vivido. Y para vivirlo bien, hay que prepararlo con intención.
Quedan tres semanas para que suene el último timbre del cole. Y aunque ahora mismo el verano parece lejano — entre los exámenes finales, las tutorías y el fin de curso — llega antes de lo que creemos.
Y cuando llega, llega de golpe.
De repente los niños están en casa, los horarios desaparecen, el calor aprieta y la pregunta que muchas madres se hacen en julio es siempre la misma: ¿por qué no lo organicé antes?
Este post es exactamente eso — una invitación a preparar el verano ahora, con calma, para llegar a julio con ilusión en vez de con agobio. No hace falta un plan perfecto. Solo cinco cosas sencillas que marcan una gran diferencia.
1. EL PRESUPUESTO DE ILUSIÓN
Cuando hablamos de presupuesto de verano, lo primero que pensamos es en dinero. Y sí — tener claro cuánto podéis gastar es importante. Pero el presupuesto de ilusión va más allá.
Es decidir, antes de que empiece el caos, dónde queréis poner vuestra energía y vuestro tiempo este verano.
¿Queréis hacer un viaje o preferís varios planes cortos cerca de casa? ¿Campamentos para los niños o más tiempo en familia? ¿Playa o montaña? ¿Casa de los abuelos o explorar vuestra propia ciudad?
No hay respuesta correcta. Hay la respuesta que encaja con vuestra familia, vuestros recursos y vuestros valores. Pero decidirlo ahora — en junio, con calma — evita las discusiones de julio y las decepciones de agosto.
Sentaos con vuestra pareja o solas con un cuaderno. Escribid tres cosas que queréis que este verano incluya. Eso es vuestro presupuesto de ilusión. Lo demás se organiza alrededor.
2. LA RUTINA FLEXIBLE
Sin cole no significa sin estructura. Y esto es algo que muchas familias aprenden por las malas en la primera semana de julio.
Los niños — especialmente los de edad escolar — necesitan saber qué viene después. La previsibilidad les da seguridad. Y a las madres nos da cordura. 😄
Una rutina flexible no es un horario rígido. Es un ritmo suave que da forma al día sin asfixiarlo. Hora aproximada de levantarse. Desayuno juntos. Tiempo de actividad — juego libre, lectura, manualidades, salida. Comida. Descanso. Tarde.
No hace falta cronometrar nada. Solo tener un hilo conductor que evite que el día se disuelva en pantallas y aburrimiento.
Preparad vuestra rutina flexible ahora — antes de que empiece el verano — y ponedla en práctica la primera semana. Los niños se adaptan enseguida y vosotras llegaréis al final del día con mucha más energía.
3. EL KIT DE AVENTURAS
Este es el consejo más práctico y más infrautilizado de todos.
Una bolsa preparada y lista — con lo básico para salir de casa en cualquier momento — cambia completamente la dinámica del verano.
Protector solar. Agua. Snacks sencillos. Un par de tiritas. Dinero en efectivo. Las llaves de repuesto.
Preparadla una vez — a principios de junio — y recargadla cada semana. Cuando llegue ese día en que alguien diga «¿y si vamos al parque?» o «¿os apetece ir a la piscina?» — podréis salir en cinco minutos sin el estrés de buscar el protector, llenar la botella y recordar si hay algo para comer.
La espontaneidad más bonita del verano nace de la preparación previa. 😊
4. MENÚS DE VERANO
El calor quita las ganas de cocinar. Los niños en casa multiplican las peticiones de comida. Y si no tenéis un plan mínimo — el verano se convierte en una cadena interminable de «¿qué comemos hoy?»
No os pedimos un menú semanal perfecto. Solo tener en la cabeza — o mejor escrito — un repertorio de comidas frescas, rápidas y sin complicaciones que funcionen en verano.
Gazpacho. Ensaladas completas. Bocadillos creativos. Pasta fría. Tortilla. Cosas que los niños pueden ayudar a preparar.
Preparar ese repertorio ahora — antes de que empiece el calor — os ahorra decisiones agotadoras en julio. Y os da más tiempo para lo que importa: estar con los vuestros fuera de la cocina. 💛
5. TIEMPO DE CALIDAD — AGENDADLO
Este es el punto más importante — y el más fácil de olvidar.
El verano tiene fama de ser el tiempo de la familia. Más tiempo juntos, menos prisas, más momentos. Y sin embargo muchas familias llegan a septiembre con la sensación de que no han conectado de verdad.
¿Por qué? Porque el tiempo libre no garantiza la conexión. La conexión hay que crearla.
Agendad — de verdad, en el calendario — momentos de conexión real. Una tarde de juegos de mesa a la semana. Una noche de cine en casa con palomitas. Un paseo sin destino. Una comida sin móviles donde cada uno cuenta lo mejor y lo peor de su semana.
No hace falta que sea elaborado. Hace falta que sea intencional.
«Lo que no se agenda no ocurre.» Y estos momentos son los que vuestros hijos van a recordar. No los viajes ni los regalos — sino esos ratos sencillos donde estabais todos juntos de verdad.
PARA TERMINAR
El verano más bonito no es el más perfecto ni el más caro. Es el más vivido.
El que se preparó con ilusión. El que tuvo ritmo sin rigidez. El que incluyó aventuras pequeñas y momentos grandes. El que dejó espacio para la conexión real.
Tenéis tres semanas para prepararlo. Empezad hoy — con una sola cosa de esta lista. Solo una.
¿Cuál será la vuestra? 💛
«Todo tiene su momento oportuno.» — Eclesiastés 3:1
El legado más poderoso no lo construye la madre perfecta — sino la que cae y se levanta.
Hay una imagen que todas conocemos. La madre en la cocina antes de que empiece el día. El café en la mano. La lista mental ya en marcha. Y por fuera — calma aparente.
Por dentro — otra cosa.
¿He sido suficiente ayer? ¿Debería haber reaccionado diferente? ¿Por qué pierdo la paciencia tan fácil? ¿Por qué me cuesta tanto lo que a otras parece salirles solo?
Si os habéis reconocido en alguna de esas preguntas — este post es para vosotras.
Porque llevamos demasiado tiempo creyendo que el mejor legado lo deja la madre perfecta. Y hoy queremos contaros por qué eso no es verdad.
EL MITO DE LA MADRE PERFECTA
Nunca en la historia ha sido tan fácil compararse. Las redes sociales nos muestran madres que cocinan sin gluten, hacen manualidades los miércoles, tienen el salón de Pinterest y además sonríen en todas las fotos.
Y aunque sabemos que eso es una selección cuidada de la realidad — una fracción de un día concreto — el efecto sobre nosotras es real. Nos hace sentir que estamos haciendo algo mal. Que nos falta algo.
La psicóloga Brené Brown lleva años investigando la vergüenza y la perfección, y una de sus conclusiones más claras es esta: la perfección no es una aspiración saludable — es una armadura. Una forma de protegerse del juicio ajeno que termina alejándonos de las personas que más amamos.
Incluidos nuestros hijos.
Porque la madre que se esfuerza en parecer perfecta ante sus hijos no les está enseñando fortaleza. Les está enseñando que los errores son inaceptables. Que la vulnerabilidad es debilidad. Que hay que aparentar aunque por dentro todo tiemble.
LO QUE NUESTROS HIJOS REALMENTE NECESITAN VER
Los niños aprenden más de lo que observan que de lo que les decimos. Y lo que observan en nosotras — en los momentos difíciles, en los días grises, en las situaciones que no controlamos — es lo que se instala en ellos para siempre.
Por eso el legado más poderoso no lo construye la madre que nunca se equivoca.
Lo construye la madre que se equivoca y pide perdón.
Hay algo extraordinariamente formador en ver a una madre mirar a su hijo a los ojos y decirle: «Me equivoqué. Lo siento. Te quiero.» Esa escena le enseña al niño que los errores no destruyen — que la relación es más grande que el fallo. Que pedir perdón no es debilidad sino valentía.
Lo construye la madre que tiene un día horrible y al día siguiente lo intenta de nuevo.
La perseverancia no se enseña en un libro. Se aprende viendo a alguien levantarse. Y la persona que más ven levantarse vuestros hijos — sois vosotras.
Lo construye la madre que reconoce que no puede sola y aprende a pedir ayuda.
En una cultura que glorifica la autosuficiencia, enseñar a pedir ayuda es un acto revolucionario. Y vuestros hijos lo están aprendiendo de vosotras.
CUANDO EL AGOTAMIENTO HABLA MÁS ALTO QUE LA RAZÓN
Seamos honestas. Hay días en que todo lo anterior suena muy bonito en teoría.
Y en la práctica — alguien derrama el zumo, hay una discusión por los deberes, el teléfono no para de sonar y el agotamiento acumulado de semanas hace que la respuesta que sale no sea la que queríamos dar.
Eso no os hace malas madres. Os hace humanas.
Lo que marca la diferencia no es no perder la paciencia nunca — es lo que hacéis después. El apartaros un momento para contar hasta tres. El volver cuando estáis más calmadas. El reparar.
Los psicólogos tienen un término para esto: la teoría de la reparación. El investigador John Gottman, uno de los mayores expertos en relaciones del mundo, concluyó que lo que determina la salud de una relación no es la ausencia de conflicto — sino la capacidad de reparar después del conflicto.
Una madre que repara es una madre que está construyendo una relación sólida con sus hijos. Aunque no lo parezca en el momento.
LO QUE DICE LA BIBLIA — Y VA MÁS A LA RAÍZ
Todo lo que la psicología moderna nos dice sobre la imperfección, la reparación y la vulnerabilidad — la Biblia lo lleva diciendo siglos.
No con ese lenguaje, claro. Pero con una profundidad que va más a la raíz.
Pensad en Pedro. El discípulo que más confianza declaró — «aunque todos te abandonen, yo no.» — y que horas después negó a Jesús tres veces. Un fallo monumental. Público. Doloroso.
¿Y qué hizo Jesús con ese Pedro roto? Le restauró. Le llamó. Le usó para construir su iglesia.
Porque Dios no busca personas perfectas. Busca personas disponibles.
«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.» — Filipenses 4:13
Esta promesa no es para las madres que lo tienen todo controlado. Es para las que están al límite y siguen. Para las que se levantan aunque estén agotadas. Para las que vuelven a intentarlo aunque ayer no salió bien.
La fortaleza que necesitáis no viene de vosotras. Viene de Él. Y eso — esa dependencia, esa confianza, esa fe en los momentos difíciles — también lo están viendo vuestros hijos.
Cuando os ven orar en los momentos difíciles — aunque sea en silencio, aunque sea con lágrimas — están aprendiendo que hay Alguien más grande que los problemas. Que la fe no es para los días fáciles sino para los días imposibles.
Eso es legado. Eso es lo que se queda.
EL LEGADO QUE NADIE VE VENIR
Dentro de veinte años, vuestros hijos no recordarán si la casa estaba perfecta. No recordarán si la merienda era elaborada o si los deberes salieron sin drama.
Recordarán cómo les mirabais cuando os contaban algo importante. Cómo pedíais perdón cuando os equivocabais. Cómo os levantabais después de los días difíciles. Cómo confiabais en Dios cuando todo era incierto.
Ese es el legado de la madre imperfecta. Y es el más duradero de todos.
No necesitáis ser perfectas. Solo necesitáis seguir. 💛
PARA TERMINAR
Esta semana, cuando llegue ese momento — y llegará — en que la respuesta que dais no es la que queríais dar… recordad esto:
Lo que importa no es el fallo. Es lo que hacéis después.
Apartaos. Respirad. Pedid fuerzas. Volved.
Y si podéis — mirad a vuestro hijo a los ojos y decidle: «Lo siento. Te quiero. Lo intento de nuevo.»
Eso también es gloria. Eso también es legado. 💛
«Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada.» — Proverbios 31:28
¡Las horas de sol y luz aumentan! Eso significa que dentro poco tendremos reducción de jornada en los colegios y algunos padres de familia también en sus trabajos. Nos ponemos sobre la marcha a organizar el verano: tiempo libre, vacaciones, trabajos, actividades lúdicas, reuniones familiares, etc. Nuestro objetivo es poder invertir tiempo de calidad en familia, repasando lo aprendido sin perder la diversión.
Hemos encontrado este material super útil para los dos primeros ciclos de la educación primaria.
Está publicado en el blog: Orientación Andújar.
Es un material integral que abarca las áreas de lengua, matemáticas, inglés, sociales, entre otras. Son unos cuadernos imprimibles.
La vida está hecha de pequeños momentos que moldean nuestro carácter. Dicen que somos el reflejo de nuestros hábitos, y nuestros hijos, el fruto de lo que sembramos en ellos.
¿Por qué no incorporar sencillas prácticas en nuestra rutina diaria para construir un hogar lleno de armonía y del amor de Dios?
📖 “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Proverbios 22:6)
🙏🏻 Cartas de gratitud a Dios
📅 Una vez al mes: Escriban juntos cartas agradeciendo a Dios por las bendiciones recibidas. Al final del año, en una ocasión especial, léanlas en familia para recordar la fidelidad de Dios a lo largo del tiempo.
📖 Historias bíblicas dramatizadas
📅 Una vez por semana: Lean un pasaje de la Biblia y luego representen la historia. Puede ser Noé construyendo el arca o David venciendo a Goliat. ¡Hagan voces, usen disfraces o improvisen escenarios! La Palabra cobrará vida en su imaginación. 📖 “Para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados.” (Deuteronomio 6:2)
🏃🏻❤️ Actos de Amor en Acción
📅 Una vez al mes: Hagan juntos una obra de servicio: visitar a un enfermo, escribir una carta a un ser querido o ayudar a alguien que lo necesite. 📖 “Amemos de hecho y en verdad.” (1 Juan 3:18)
💌 Notas de amor con versículos
📅 Un par de veces por semana: Deja mensajes en su mochila o almohada con palabras de cariño y promesas de Dios. Ejemplo: “Dios te ama con amor eterno.” (Jeremías 31:3)
👣 Paseo con propósito
📅 Varias veces al año: Salgan juntos a caminar y hablen sobre la creación de Dios. Tómense un momento para dar gracias, observar los detalles de la naturaleza y reconocer su presencia. También pueden orar o cantar alabanzas mientras disfrutan del paseo.
✨ La mejor herencia que podemos dejarles es el amor de Dios reflejado en nuestra vida diaria.
El verano sigue y muchas veces no estamos preparados para lo que esto representa: horas y horas de entretenimiento para los niños que ya están en casa todo el día. He tenido tres hijos, el menor nació cuando la mayor tenía recién cumplidos los 4 años. Durante una época de nuestras vidas, gran parte de mi tiempo lo dedicaba a entretenerlos. Tuve el privilegio de estar en casa con los niños durante aquellos años y coleccioné muchas ideas que me gustaría compartir.
Verano: la clave es organización
Recomiendo hacer una reunión familiar para acordar algunos puntos:
a) Hacer todo lo posible para que se diviertan y tengan un verano inolvidable.
b) Seguir las pautas que compartirás con ellos.
c) Tener las actividades ya pensadas para que, en esta reunión, las compartas con entusiasmo.
Planificación visible
Hacer un plan y tenerlo a la vista para que los niños sepan que todo está pensado y así verán que tú estás a cargo. Una idea es crear un scrapbook donde la familia escribe lo que quieren hacer en una hoja o en un mini álbum.
El bote de «cosas que hacer cuando me aburro»
A veces pensamos que el verano es el momento en que cada cual hace lo que quiera con su tiempo libre. PERO, no tardarás en escuchar la famosa frase «me aburro» de alguno de tus niños. Para esos momentos, recomiendo un recipiente con la siguiente frase: «Cosas que hacer cuando me aburro». Entra en un acuerdo con ellos para que, cuando sea el momento, hagan lo que dice el papelito. Tú también debes estar lista para lo que te toque hacer o preparar en ese momento.
Cada vez que el niño se aburra, tiene que sacar un papelito y hacer lo que dice. Algunas opciones, que pueden repetirse muchas veces, son:
Leer un libro (ten un cesto con libros apropiados para su edad).
Colorear un libro o una página impresa de antemano.
Jugar a las cartas (solitario o en grupo si hay más hermanos).
Jugar con plastilina (puedes hacerla en casa, abajo te dejo la receta).
Ver una película.
Jugar con agua.
Hacer burbujas.
Jugar con el balón.
Juegos de palabras (Scrabble).
Cuadernos de repaso del cole.
Ayudar a cocinar.
Ayudar a limpiar las ventanas (considerando la seguridad), con derecho a una limonada hecha por mamá.
Pintar con los dedos.
Ir al parque.
Piscina (si tienes) o jugar en la bañera con agua fresca.
Ver sus álbumes de fotos.
Escoger algo del cesto de diversión.
Personaliza las actividades
Otras cosas serán más específicas según tus hijos, la casa en la que vives y la edad de los niños. Puedes añadir actividades a tu gusto o al gusto de los niños (arte, dibujo, música, etc.). Aquí algunas ideas más ilustradas:
Cesto de libros: Ten un cesto con libros apropiados para la edad de tus hijos para que puedan elegir. Para un incentivo extra, los niños pueden construir su propio helado, una bola por libro leído.
Cesto artístico: Prepara un cesto artístico para el niño. No necesitas comprar nada nuevo, incluso puedes usar los materiales del curso escolar, pero al estar en una cajita tan organizada, les gustará utilizarla.
Juegos de cartas: Organiza los juegos de cartas infantiles en cajitas. Es fácil para guardar y resistente.
Colección de vídeos familiares: Ten una lista de buenas películas recomendadas para los niños de la edad apropiada. Comparte una lista con otras mamás, recibiendo sus recomendaciones también.
Plastilina casera: 1 taza de harina, 1 taza de agua, 1/4 taza de sal, 1 cucharada de aceite vegetal, 2 cucharaditas de crémor tártaro (opcional, para mayor duración), colorante alimentario, purpurina (opcional). Mezcla todo y cocina en una olla hasta que se despegue de las paredes formando una bola alrededor de la cuchara. Enfriar y guardar en un recipiente hermético. ¡Lista!
y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.
El verano está a la vuelta de la esquina, y con él llegan las vacaciones escolares. Para muchas madres (incluso yo) que trabajamos desde casa, esta época del año puede ser un reto adicional. Sin embargo, con un poco de planificación y organización, es posible gestionar el hogar y los niños de manera eficiente, asegurando que todos disfruten de un verano productivo y divertido. Desde una perspectiva cristiana, recordamos que Dios nos llama a ser buenos administradores de nuestro tiempo y recursos, y con su ayuda, podemos enfrentar cualquier desafío. Aquí te ofrezco algunos consejos prácticos y motivadores para lograrlo.
Mis hijos están en primaria y secundaria, pero llevo varios años utilizando cada una de estas plantillas y cada vez adapto lo que tengo que adaptar para que sea adecuado a su edad.
Para asegurarnos de que los niños cumplan con sus responsabilidades antes de disfrutar de sus móviles, tabletas, la tele o los videojuegos, hemos creado una lista de cosa ellos tienen que hacer antes que disfruten esta forma de ocio. Estas actividades no solo fomentan la disciplina, sino que también desarrollan habilidades y hábitos saludables.
Plantilla: Guía de Verano
Puedes bajar esta lista en blanco para que la llenes en este ENLACE
Mis hijos no tienen que completar la lista en orden, pero sí tienen que completarla entera antes de poder empezar a utilizar un dispositivo. Además, esta guía no está relacionada con sus rutinas habituales en las que se les pide que participen como miembros de nuestra familia. Eso es un horario separado que mantenemos que actualizo cuatro veces al año y rotar sus responsabilidades, tales como limpiar los baños, barrer, poner la mesa, lavar los platos, etc … Son actividades y hábitos diarios que quiero que realicen antes de entrar en sus mundos electrónicos. Tengo cuatro hijos, así que utilizo cuatro columnas en la plantilla. Plastifico el papel y cada niño utiliza un rotulador de borrado en seco para marcar sus progresos.
Hacer la cama: Comenzar el día con una tarea cumplida.
«Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor
y no para los hombres» (Colosenses 3:23)
Desayunar: Importante para la nutrición. Muchas veces mis adolescentes se levantan horas después de que yo ya haya empezado mi jornada laboral y desayunan ellos solos. Suelo tener opciones para ellos que pueden preparar ellos mismos o cosas que he hecho yo y que pueden recalentar.
«El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel» (Lucas 16:10)
Leer 3 minutos X su edad: Fomenta el hábito de la lectura y el aprendizaje continuo. Por ejemplo, mi hijo tiene 9 años entonces lee al menos 18 minutos diario y mi hija mayor tiene 15 años y lee al menos 45 minutos.
Estudiar la Biblia: Quiero que mis hijos tengan el hábito de recurrir a la palabra de Dios antes de que recurran a distracciones y comportamientos adormecedores para tratar de lidiar con el estrés y la desesperación que nos rodea. Este mundo lo hará y quiero que el hábito de la palabra de Dios esté arraigado en su vida diaria.
Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino (Salmo 119:105)
Al Aire Libre > 30 minutos. Hay numerosos estudios que demuestran la importancia de que los niños jueguen al aire libre. Yo también quiero que mis adolescentes estén fuera, aunque sea pintando en el patio o leyendo la biblia. Dando un paseo. Quiero que disfruten del aire fresco a diario.
Plantilla: Bingo de Lectura
Puedes bajar este cuadro en blanco para que lo llenes en este ENLACE
Para motivar a los niños a leer durante el verano, he creado un divertido plan de lectura en forma de bingo. Cada casilla del bingo representa una actividad relacionada con la lectura. Cuando completen una línea, pueden ganar un pequeño premio (no siempre tiene gastar dinero – un ejemplo el ganador puede ser encargado del radio en coche por una semana). O a mis hijos también les gusta completar todo el tablero de bingo e iremos a tomar un helado.
Plantilla: Horario Semanal de Verano con peques
Puedes bajar esta lista en blanco para que la llenes en este ENLACE
La clave para un verano organizado es un buen horario semanal. A continuación, propongo un ejemplo de cómo estructurar los días para incluir actividades educativas, recreativas y espirituales. Esto me ayuda a planificar mi semana y las actividades para hacer con los niños. También los incluyo en el proceso. Hablamos de diferentes actividades que haremos juntos por la tarde o por la noche. También aprovechamos los fines de semana para recoger material o asegurarnos todo para las actividades de la semana siguiente.
Lunes para los Listos
Hagan algo con su cerebro. Visita a la biblioteca. Proyecto de ciencia en casa. Montar legos. Hacer puzles.
Martes de Manualidades
Actividades artísticas (manualidades, pintura, hacer jabón, crochet,).
Miércoles hacemos Merienda
Talleres de cocinar. Investigar el tipo de comida fue durante la primera época de la iglesia primitiva y hacer una receta. Hacer una nueva receta juntos. Ensenar los niños como preparar las recetas tradicionales de su familia.
Jueves Juegas conmigo
Maratón de juegos de mesa, fiesta de pijamas, hacer una guerra de agua, jugar al frisbee en el parque.
Viernes nos Vamos
Excursión al parque o a un museo. Paseos. Actividades de voluntariado o ayuda comunitaria. Ir al cine de verano. Ir de picnic el parque. Probar un sabor nuevo de helado.
Con un enfoque organizado y proactivo, las madres que trabajamos podemos manejar de manera efectiva nuestras responsabilidades durante el verano. Al planificar actividades significativas y equilibrar las responsabilidades con el tiempo de ocio, no solo mantenemos a los niños ocupados y educados, sino que también creamos un ambiente armonioso en el hogar. Recordemos siempre que, con la ayuda de Dios, podemos encontrar la fuerza y la sabiduría necesarias para enfrentar cada día. ¡Que tengáis un verano bendecido y lleno de alegría!
En la vida jugamos muchos roles: muchas veces tenemos el papel de hija, de hermana, amiga, trabajadora, etc. y al final del viaje que supone el embarazo nace un hijo, pero también una mujer con un nuevo rol que tiene que asumir: el rol de ser madre.
Al ser madres, nuestras prioridades, pensamientos y emociones cambian.
La maternidad supone toda una revolución a nivel biológico, psicológico y emocional. Dejamos de ser la mujer que éramos para transformarnos en una renovada. El ser madres es un rol que se construye, y no por ser madre, se sabe ser madre.
Este cambio comienza a hacerse patente en el embarazo, ya que los cambios físicos no son solo los que se ven a simple vista, sino que también nuestro cerebro «cambia» para adaptarse a ese nuevo ser.
Este camino de transformación no es fácil. En este viaje le damos la bienvenida a un mundo lleno de ternura, de juego, pero también desconocido y de descubrir un amor tan grande que es difícil de explicar.
Supone también una nueva conexión con la propia madre, también reconvertida en abuela, y con las demás madres.
Ser madre significa muchas veces…
• Equivocarse, es posible que no tengamos todas las respuestas.
• Confiar en ti para saber cómo hacer cosas que tal vez no sepas hacer, cómo hacer cosas de las que quizás nunca hayas oído hablar.
• Que el pánico, la preocupación y el estrés te aparecerán.
• Que volverás a ser feliz con dulces sonrisas, suaves manos pequeñas y los abrazos más cálidos.
• Ensuciarse, ser puesto a prueba y, sobre todo, darse cuenta de que el amor por un hijo puede expandirse por encima de cualquier tipo de obstáculo.
• Enseñarle a tu hijo reglas y roles importantes para la vida, desde ser una persona empática, así como aprender a ser responsable de sus acciones.
• Querer aprovechar y exprimir cada momento al máximo.
• Tener sentimientos encontrados al ver cómo tus hijos crecen, sintiendo dicha y nostalgia cuando avanzan dando pasos de gigante por la vida.
Lo que sucede durante ese camino de transformación es único y personal, pero seguro que tú también has sentido ese poder movilizador que tiene la maternidad.
“Enseñaras a volar, pero no volaran tu vuelo. Enseñaras a soñar, pero no soñaran tu sueño. Enseñaras a vivir, pero no vivirán tu vida. Sin embargo…, en cada vuelo, en cada vida, en casa sueños, perdurará siempre la huella del camino enseñado”.
-Teresa de Calcuta-
No mezquines nada de afecto, valores, ni de tiempo. Ama sin moderación. De lo material se olvidan. Del tiempo y de vos no.
Versículo:
“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”.
–Salmos 90:12–
Y ahora te comparto una receta para que puedas hacer junto a tus hijos y acumular tiempo con ellos.
Muffins del amor
Ingredientes:
– 1 huevo
– 1 taza de zanahoria rallada
– Ralladura y jugo de una naranja
– Azúcar mascabo (integral)
– ½ taza de aceite (puede ser de girasol o oliva)
– 2 tazas de avena integral (podes usar también harina integral o harina 000, la que tengas, menos refinada mejor)
– 1 cucharada de te de polvo de hornear
– Frutos secos cantidad a gusto
Modo de preparación:
Batir el huevo, con el azúcar, el aceite y ralladura de naranja hasta que quede una preparación algo homogénea. Luego agregas la ralladura de zanahoria, mezclas y vas integrando poco a poco la harina con el polvo de hornear, alternando con el juego de la naranja, hasta que queden bien integrados los sólidos. Podes agregar frutos secos, si son de tu agrado. Colocas en moldes individuales, previamente pincelados con aceite.
Entre los muffin, aparece un muffin verde, es porque a pedido de mi hija le pusimos colorante comestible azul. Tiene algún aporte nutritivo? NO, pero el recuerdo de haber cocinado juntas, no se lo borra nadie.
Algo que me ha quedado claro es que he el trabajo de la crianza se inicia en uno mismo. Es un trabajo arduo especialmente porque pone en evidencia una cosa que sabemos, pero que se vuelve muy real cuando estamos criando a nuestros hijos: Nos equivocamos.
La biblia dice que “todos fallamos mucho” (Santiago 3:2)
Con estos ojos, podemos ver a nuestros hijos y a nosotros mismos como una obra en construcción que necesita de gracia y perdón continuo.
Una cosa que solemos pasar por alto es que el entrenamiento en la crianza es diferente a la corrección.
Al enseñar y entrenar, nos aseguramos que nuestros hijos no fallan por motivos de ignorancia sobre un aspecto en particular. Esto hace que muchos malos ratos se puedan evitar al estar ya capacitados para actuar en determinarlas circunstancias. Minimizamos la tensión en ellos y en nosotros y optimizamos las probabilidades de que actúen de acuerdo a lo que han aprendido.
La Biblia nos enseña a enseñar a nuestros hijos en todo momento.
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
Deuteronomio 6:5-7
Esto es, no solo cuando estén haciendo algo inapropiado o indebido. De hecho, el entrenamiento es básicamente inefectivo cuando se hace durante un momento de tensión. Esto es porque, mientras se desarrolla el lóbulo frontal del cerebro, los niños responden a los estímulos con las partes del cerebro más primarias (el sistema limbico) con muy baja o nula modulación.
¿Cómo puedo entrenar a mi hijo?
Observar en que circunstancias o situaciones típicamente sucede el mal comportamiento.
Preparar al niño antes de enfrentarse a la situación enfatizando el comportamiento deseado. Recordar mientras menos palabras usemos, más efectivo.
Pedir que repitan la instrucción recibida para verificar que ha llegado el mensaje adecuadamente.
Tomar algunos minutos al día para practicar las destrezas básicas, estrategias en un momento de baja tensión. Esto debe verse como un ensayo.
Leer juntos un libro que trate este tema
Mientras ellos ganan la destreza en el comportamiento deseado es posible que necesiten asistencia del un adulto. Las instrucciones verbales deben ir acompañadas de asistencia física.
APROVECHAR el momento antes de ir a la cama. Haz un esfuerzo por pensar en cómo conectar con tu hijo cuando las luces están apagadas y los ánimos están calmados.
En última instancia, es importante recordar que nuestros hijos al igual que nosotros, tienen un corazón que tiende a la desobediencia. Por esto, extendemos hacia ellos la misma gracia que Dios nos muestra a nosotros en nuestro pecado, esperando que con nuestro ejemplo ellos puedan también conocer al Dios de toda gracia.
En la ajetreada rutina diaria, a veces olvidamos la importancia de los momentos compartidos en familia. Hoy quiero compartir contigo una receta especial que me pareció apetecible: Té con Limón Caramelizado. 🍋
Pero antes de entrar en la receta, quiero hablar sobre la necesidad de construir momentos de relajación, amor y cariño en familia. Recuerdo una vez que preparé una mesa bonita y deliciosa, pero me di cuenta de que mis propios hijos no se sentían dignos del mismo esfuerzo cuando preguntaron quién venía a visitar. Era mi costumbre servir bien mis invitados.
Fue un llamado de atención. A partir de ese momento, comencé a dedicar tiempo a preparar algo especial solo para ellos. Aprendí que la verdadera conexión se construye en pequeños detalles, como una taza de té compartida. ☕💕
La experiencia alrededor de la mesa nos pone frente a frente, con caras y corazones abiertos, fomentando la comunicación abierta. Preguntas sobre la vida y nuestro caminar con Cristo se convirtieron en temas prioritarios en nuestra casa. Seguimos a Cristo, y queremos transmitir esos valores que nos han fortalecido a nuestros hijos.
📖 Deuteronomio 6:6-7 (NVI): «Estas palabras que hoy te mando, estarán en tu corazón. Se las repetirás a tus hijos, y les hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino, al acostarte y al levantarte.»
Receta de Té con Limón Caramelizado: Ingredientes:
🍋 1 limón en rodajas 🍋 Zumo de un limón 🍯 2 cucharadas de azúcar moreno ☕ Té de tu preferencia (puedes agregar canela, anís, etc.) 💧 Agua Instrucciones:
Hierve el limón con el zumo de limón y el azúcar moreno hasta que el azúcar se disuelva y caramelice. Agrega el té y el agua según las indicaciones del envase o tu experiencia. ¡Listo para disfrutar en familia! ¡Que este té te inspire a crear momentos significativos con tus seres queridos! 🌈💖 #Familia #Conexión #AmorEnLaMesa #MomentosEspeciales #RecetaFamiliar 🌟