Familia

¿Cómo sería estar casada con alguien como yo?

Esa pregunta la leí en un libro que habla sobre el matrimonio. Decía que si nosotros nos hiciéramos esta pregunta frecuentemente sería raro necesitar terapia matrimonial. Es una estupenda auto-evaluación.

Acepto que en el instante que la leí me auto-evalué y, de momento, sin mucho rodeos, pensé: ¡NO me soportaría!! Lo primero que me vino a la mente fue: soy muy fuerte de carácter, muchas veces puedo dejar pasar esa situación, pero no la olvido. Hay veces en que me encierro en una idea y todo lo demás no tiene validez. Eso provoca que al mantenerme firme no le doy validez ni a la idea ni al sentimiento de mi pareja.

Eso fue sin ir a fondo, porque me imagino que si continuara indagando encontraría más cosas malas. Sin embargo, también encontré cosas que me gustaban de mí como: que soy detallista, estoy pendiente de su bienestar, presto atención a lo que me cuenta y lo que prometo lo cumplo. Esto nos da un panorama más amplio hacia uno mismo de la persona que eres, como tú misma te ves. Es la mejor manera de evaluar cuando uno comienza a sentirte culpable. Al ver hacerlo te das cuenta que de las muchas veces que culpaste al otro, en realidad, la culpa era tuya. Uno se da cuenta que hay actitudes y formas de pensar que hay que romper. SOLO Dios sabe como perfeccionarnos para ser una esposa y esposo ideal.

Dios me ha ido moldeando, me ha pasado por la piedra y fuego para limpiarme y pulirme. Desde el principio de  haberme reconciliado con Dios le dije que me enseñara a ser una esposa NO como la sociedad impone SINO como a Él le agradara. Así que comenzamos la lección sobre el Respeto. ¡Creía que ya lo sabía! Sí, es fácil: serle fiel y respetarlo.. ya … ya!. 

Nunca en mi vida de novia ni de casada había sido de estas mujeres que le hablaba mal a su novio o esposo. Pero para pasar la clase tienes que tomar el examen. Así que un día en mis comienzos de buscar hacer las cosas correctamente, me acuerdo que discutimos fuertemente por teléfono y me irritó, le grité y dejé escapar una mala palabra. Todo fue muy rápido. Algo me hizo sentir TAN MAL, como se hubiera hecho un daño mayor a alguien. Comencé a dar vueltas en mi cuarto porque no entendía lo que me estaba sucediendo hasta que no pude más y comencé a llorar. Ahí Dios trajo a mi mente la palabra RESPETO.

Acabé de rodillas llorando y le pedí perdón a Dios y después le pedí perdón a mi esposo. Ese momento me hizo ver que Dios había puesto en mi una “alarma”, el Espíritu Santo. Mi esposo se merecía Respeto aunque a mi entender no fuera así. Si mi marido me faltara al respeto, ese era su problema, yo tenía la responsabilidad de mi actitud solamente. Debería mostrarle respeto. Me di cuenta de que Dios estaba respondiendo mi oración de hacerme la esposa que Le agradara. Hasta el día de hoy TODO lo que Dios ha cambiado en mi manera de ser ha sido para bendición en mi vida y en mi familia. ¿Qué me falta? Claro que me falta ser moldeada, si después de esto me ha dado un par de clasecitas y exámenes mas …

Según sea la siembra, así es la cosecha. Si siembras respeto, cosechas respeto. Si respetas a Dios en tu corazón, lo más seguro es que respetarás a los demás en cada situación.

Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, ES mentiroso. Pues el que NO ama a su hermano a quien ha visto, ¿CÓMO puede amar a Dios a quien no ha visto?

Juan 4:20

Jelisa

Cosas de Casa, Familia

Nuestro hogar, nuestro refugio

En estos días de cuarentena, el ambiente en nuestro hogar puede haber cambiado. Lo que normalmente es un refugio, puede pasar a ser una prisión. Lo que podemos hacer es utilizar este tiempo para transformar el ambiente y prepararlo para cuando la vida vuelva a su normalidad y vuelva a ser el refugio del mundo de afuera.

Es importante hacer que nuestra casa, nuestro hogar, pueda reflejar paz y amor.  Esto se plasma en los pequeños detalles como limpieza, decoración, orden, etc.   Hay un sinfín de recursos para la mujer ocupada de nuestros días y podemos utilizarlos para nuestro beneficio.

¿Qué sentimientos queremos reflejar en nuestro hogar?  Hoy no doy muchas respuestas, sino os invito a pensar detenidamente en estos temas:

1. Amor: ¿nuestra familia ama de sentimiento y acción? ¿que puedo hacer para que mis hijos y marido se sientan amados?


2. Paz: ¿tenemos paz en nuestras relaciones de familia? ¿les gusta a mis hijos estar en casa o prefieren siempre ir a la casa de sus amigos? ¿Por qué?


3. Tranquilidad: ¿se respira tranquilidad? ¿la decoración y el orden invitan a actividades contemplativas o de relajación?

4. Seguridad: ¿nos sentimos seguros de poder hablar de nuestros sentimientos? ¿sabemos que podemos contar los unos con los otros?


5. Confort: ¿nuestro hogar provee el lugar adecuado para que todos estén relajados? ¿es un hogar que invita a estar? ¿pongo valor en el lujo o en estar a gusto y relajados?


6. Cuidado: ¿cuidamos nuestra casa de manera adecuada? ¿todos participan en el cuidado para que no solo una persona se agote al hacerlo?

Son cosas básicas, podemos pensar, pero analicemos nuestro hogar a la  luz a estas cualidades y podremos ver que en diferentes momentos, alguno de estos valores puede estar minado por la vida rápida y ocupada que llevamos.  

No quiero para nada decir con eso que lo tengo todo controlado. Esas preguntas me las hago también.

Te invito a pensar, sacar un papel y lápiz y hacer una evaluación, incluso preguntando al resto de la familia. Con la información en la manos, puedes poner algunos objetivos. Aprovecha de esta cuarentena para transformar tu hogar.

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. 

Colosenses 3:23-24

Mara

Familia, La oración

Ocho maneras de orar por tus hijos

La vida definitivamente cambia el día en que nacen nuestros hijos o que nos convertimos en madres, como quieras ponerlo. A nuestra lista de “preocupaciones” se suma el educar, instruir, cuidar, velar y luchar por el futuro de estas personitas que Dios ha puesto bajo nuestras alas. Con razón las ancianas siempre dicen a las jóvenes: “a partir de ahora tu vida nunca será igual”. Y tienen razón, no lo es.

Sin embargo, a veces corremos el peligro de volvernos madres tan temerosas que no disfrutamos la bendición de criar a nuestros hijos porque el miedo a lo que pueda suceder nos roba el gozo. Y sí, sé que muchas veces tenemos motivos más que suficientes porque la salud les falla, las cosas en la escuela no van bien, toman malas decisiones, etc. Pero por otro lado, no podemos olvidar que antes de ser nuestros, le pertenecen a Dios. Él sabía de antemano todo lo que sucedería con estas vidas y que no está bajo nuestro control. Hace un tiempo hablé de ello en este video porque la realidad es que los hijos son de Dios.

Lo que sí tenemos bajo nuestro control es pelear la batalla por sus vidas. ¿Cómo? Orando. Después de haber hecho todo lo que nos corresponde, y me refiero a instrucción, disciplina, y demás, tenemos que descansar en que hasta ahí pudimos llegar. El resto lo tenemos que pelear orando.

Así que hoy voy a compartir contigo algunos pasajes para orar por nuestros hijos. Parte de esta guía la escribí hace algún tiempo pero hoy te regalo una versión aumentada que espero te ayude en esta batalla. Estas oraciones están basadas en los pasajes citados.

Por su crecimiento físico.

“…el niño crecía sano y fuerte”, (Lucas 2:40).

Que conozcan al Señor y tengan una relación personal con él.

“Todos los que crean en él y lo reciban, tienen derecho de llegar a ser hijos de Dios. Ellos nacen de nuevo, por medio de un nacimiento que proviene de Dios” (Juan 1:12-13).

Que el plan y propósito de Dios se cumplan en sus vidas.

“Señor, lleva a cabo los planes que tienes para su vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre. No les abandones, porque tú les creaste”, (Salmos 138:8).

Que sus vidas glorifiquen a Dios.

“Ellos, en su justicia, serán como grandes robles que el Señor ha plantado para su propia gloria… que muestren su confianza en ti al obedecer tus leyes y que el deseo de su corazón sea glorificar tu nombre”, (Isaías 61:3, Isaías 26:8).

Que obedezcan a Dios y su Palabra

“Procura que nunca se aparte de tus labios este libro de la ley. Medita en él de día y de noche, para que actúes de acuerdo con todo lo que está escrito en él. Así harás que prospere tu camino, y todo te saldrá bien…Los jóvenes se mantienen puros obedeciendo la Palabra de Dios”, (Josué 1:8 Salmos 119:9).

Que busquen siempre la sabiduría de Dios y aprendan a tomar buenas decisiones

El temor del Señor es la base de la sabiduría. Conocer al Santo da por resultado el buen juicio… el Señor concede sabiduría, de su boca provienen el saber y el entendimiento… La sabiduría les salvará de la gente mala, de los que hablan con palabras retorcidas y de la mujer inmoral… Adquirir sabiduría es amarse a uno mismo; los que atesoran el entendimiento prosperarán”, (Proverbios 9:10, 2:6, 2:12, 19:8)

Que vivan su juventud para Cristo.

“Que no dejen que la emoción de la juventud les lleve a olvidarse de su Creador. Que lo honren mientras sean jóvenes, antes de que llegue la vejez y digan: ‘La vida ya no es agradable’”, (Eclesiastés 12:1).

Que tengan definida su identidad se*ual, dada por Dios, y que huyan de toda inmoralidad.

“¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado se*ual… o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad… ninguno de esos heredará el reino de Dios. Porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo…” (1 Corintios 6:9-10).

Que sean un ejemplo para su generación

“Que no permitan que los subestimen por ser jóvenes sino que sean un ejemplo para todos los creyentes en lo que digan, en la forma en que viven, en su amor, su fe y su pureza” (1 Timoteo 4:12).

Que aprendan a huir de la tentación

“Señor que huyan de todo lo que estimule las pasiones juveniles. En cambio, sigan la vida recta, la fidelidad, el amor y la paz. Que mis hijos aprendan a disfrutar del compañerismo de los que invocan al Señor con un corazón puro” 2 Timoteo 2:22.

Que se guarden puros para el esposo o la esposa que tendrán y sean fieles.

“Que aprendan a honren el matrimonio, y mantenerse fieles el uno al otro. Con toda seguridad, Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio…que entiendan que su cuerpo es el templo del Espíritu Santo, quien vive en ellos y les fue dado por Dios”, Hebreos 13:4, 1 Corintios 6:19.

Que siempre la bendición de Dios sobreabunde en su vida

“Toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo.” Efesios 1:3

Como siempre te digo, esto es solo un punto de partida. Puedes agregar muchos otros pasajes. Orar con la Palabra de Dios nos ayuda a orar conforme a la voluntad de Dios y con un corazón alineado al suyo.

Te invito a dejar tu comentario con respecto a la serie y también a compartir los artículos si están siendo de bendición para tu vida.

Bendiciones,

Wendy

PUBLICADO ORIGINALMENTE EN WENDYBELLO.COM

Familia, La Biblia, La Pascua, La Semana Santa

La Resurrección explicada a los niños

 Una manera especial de explicar la resurrección de Jesús a los niños es haciendo la Galleta de la Resurrección que nos ha presentado Susie hace algún tiempo. Pincha aquí para ver la receta e instrucciones.  Tendrás que empezar el sábado para ver el resultado la mañana del domingo. 

Me gustaría compartir esta película infantil sobre la vida, muerte y resurrección de Jesús. La he utilizado personalmente con mis hijos. 

Sacamos los colores y lo pasamos bien coloreando alguno o todos estos dibujos.  Pinchar en el dibujo para ir a la página de impresión. 

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¡Que lo disfrutéis juntos!

Mara

Cosas de Casa, Familia, La Pascua, La Semana Santa, Recetas

Un cupcake de chocolate delicioso para disfrutar en casa

Nuestra querida Débora de Brasil ha estado muy ocupada con sus huevos de Pascua, clases y actividades con la iglesia, pero ha encontrado un tiempo para enviarnos esta receta digna de esta celebración, un cupcake de chocolate con cobertura y relleno de cacao, triplemente delicioso.  Para disfrutar  en la merienda de una de estas tardes en casa. Puede ser una actividad interesante prepararlos en familia.

Cup Cake

2 tazas grandes de harina de trigo

4 huevos

1 cucharada de vainilla

240 ml de agua hirviendo

½ cucharada  de cacao en polvo

180 ml de aceite de maíz o similar

2 tazas grandes de azúcar

1  pizca de sal

1 cucharada de levadura

1 cucharada de bicarbonato sódico

Batir en la licuadora los huevos con la vainilla.  Juntar el azúcar y batir por 2 minutos.  Juntar el agua y aceite, batiendo de nuevo.  Poner la mezcla en un bol, añadiendo la harina, cacao, bicarbonato, y levadura. 


Relleno Brigadeiro”

2 latas de leche condensada

1 lata de crema de leche

200 gramos de chocolate con leche en trocitos.

Llevar a cocción, removiendo hasta que quede cremoso.  Dejar enfriar para luego rellenar los cupcakes.

Cobertura Terciopelo

400 grs de dulce de leche

100 grs de cacao en polvo

200 grs de chocolate blanco derretido

“Dice Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”

Juan 11:25

Debora

Espiritualidad, Familia, La Semana Santa, manualidades

Lapbook de Pascua

Me encantan los Lapbooks, lo conocí antes del Scrapbook y ¡es mi pasión! Creo que es la mejor manera de enseñar algo a los niños. Se hace con una carpeta de archivo, la doblas por la mitad y pegas una a otra si quieres ampliar espacio para los trabajos. 

Este Lapbook lo he hecho con solo 1 carpeta. Las lecciones que vamos a enseñar se pueden plasmar en trabajos divertidos y se van guardando en su interior.

Portada

Interior

Domingo de Ramos

La Pascua de Jesús

La primera Pascua o Pascua de los Judíos

Un juego de secuencia para poner en orden los acontecimientos.

El billete para el cielo. Con origami o papiroflexia se hace una cruz.

Un mini libro para guardar los versículos aprendidos.

Ascensión de Jesús. Un versículo ilustrado. 

Un Recetario de Pascua. Cordero asado, ensalada de hojas verdes ácidas y pan sin levadura. Se puede hacer las recetas con los niños y probar con ellos.

¡Él esta vivo!

Puedo facilitar los dibujos para hacer este Lapbook. Envíame un correo a suelipgpinheiro@hotmail.com

Sueli

Celebración, Familia, La Biblia, La Pascua, La Semana Santa

Domingo de Ramos para los niños “in English”

Aunque estemos en cuarentena, podemos celebrar la Semana Santa. Con menos distracciones quizás, podremos enfocarnos en el significado de lo ocurrido aquellos días. Empecemos por enseñar a los niños de una manera divertida ¡in English!

Hemos pensado que podemos ver la historia del Domingo de Ramos con los niños y aprender un poco de inglés, o por lo menos revisarlo.  El video tiene un nivel un tanto bajo y de fácil entendimiento.

Os proponemos este orden:

  1. leer (tú sola para entender mejor o con los niños para que tengan una base de fondo): Lucas 19
  2. leer y repetir estas palabras-frases (las ponemos en seguida) para que al ver el video las puedan reconocer.
  3. ver el video en inglés
  4. si no han entendido y tu propósito, más que el inglés, es que aprendan, os ponemos la misma historia en otra versión en español.

Aquí ponemos algunas palabras o frases clave incluidas en el video, para que al oírlas, las podáis entender:

1) God’s story – La Historia de Dios

2) Palm Sunday – Domingo de Ramos

3) Rescue/Rescuer – Rescate/Rescatador: esta palabra es utilizada para explicar que nosotros somos pecadores y necesitamos alguien que nos rescate de nuestra condición.  Jesús, con su muerte en la cruz y resurrección nos rescata y nos adopta en la Familia de Dios.  Él, en verdad, es el héroe que los niños y nosotros buscamos.

4) A young donkey – un borrico joven

5) Obey – obedecer

6) Disciples – Los Discípulos

7) Crowds of people – la multitud de gente

8) Path – camino

9) Coats and branches – abrigos y ramos

10) Yelling – gritando

11) Amazing rescuer – un rescatador increíble

12) Blessed is the King who comes in the name of the Lord – Bendito es el Rey que viene en el nombre del Señor.

13) Peace in heaven and gloria in the highest – Paz en los cielos y gloria en las alturas.

14) If they keep quiet the rocks will cry out – Si se callan (refiriéndose a las personas, en respuesta a la acusación de los que le perseguían), las piedras clamarán.

Si al enseñar a vuestros hijos tenéis alguna duda sobre esta historia, contactádnos y trataremos de responder o buscar la respuesta juntas.   Y si prefieres verlo en español, hemos encontrado este video:

¡A aprender English!

Mara

Cosas de Casa, Crecimiento Personal, Familia

¡Metas y objetivos a la vista! “Coaching” para nuestros hijos

Nota de la editora: Angela comparte este excelente texto. Pensamos que en estos días que los niños se encuentran en casa por las circunstancias relacionadas con el Coronavirus, podréis utilizar estos recursos presentados.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE AYUDAR A NUESTROS HIJOS A PENSAR, VISUALIZAR Y APUNTAR HACIA SUS PROPIAS METAS Y OBJETIVOS?

Tomar un tiempo con cada uno de nuestros hijos por separado para hablar con calma y naturalidad de su futuro, de sus metas y sueños, puede aumentar la productividad, la motivación y la actitud de nuestros hijos en el colegio y en casa.

Proponte un tiempo donde serás positivo y hablarás con ilusión, aún si tu hijo te sugiere ideas poco prácticas o lógicas. Busca un lugar idóneo para poder escuchar las ideas, ilusiones y sueños de tus hijos. Este será un momento para escuchar más de lo que sueles hablar y demostrar que tu intención desde el principio es y será apoyarles en todo lo que se propongan en sus vidas. 

No tienes que terminar este proyecto en un día. Toma tu tiempo y deja que tus hijos decidan cuando esté terminado y listo para colgar en un lugar que puedan verlo todos los días. 

3 FORMAS DE HACERLO

REUNIENDO IMÁGENES, FRASES, E IDEAS QUE AYUDEN A PROGRESAR HACIA LA 

META EN:

Cartulina

Tablero de corcho

Digitalemte por Pinterest

Elige una forma de expresarlo visualmente haciendo un mural en cartulina o sobre corcho con fotos de revistas o con vuestros propios dibujos y fotografías.

Pueden incluir personas a quienes admiran, científicos, deportistas que demuestren buenos valores o fotografías con modelos de quien les gustaría ser de mayor como pueda ser un profesor o un bombero, por ejemplo. Toma esta oportunidad para hablarles de alguna persona, idea o influencias que hayan marcado tu propio camino sin esperar que ellos adopten esos mismos para ellos.

También puedes leerles frases que hablen de valores que compartís en la familia y dejar que ellos te digan si se sienten identificados con algunas de ellas. Limítate a compartirles ideas y recursos y dejar que ellos elijan lo que más les llama la atención.

Metas más concretas también pueden representarse en su tablero con frases escritas que les motiven para esforzarse en los estudios, las relaciones con los amigos y el desánimo que sin duda enfrentaremos todos. Recuerda, que si en un momento de estabilidad emocional y tranquilidad les hablas de cómo pueden enfrentar las dificultades como las riñas entre amigos o el fracaso en alguna área de los estudios, tendrán muchas más probabilidades de enfrentarlas con valor y seguridad y así empezar a resolver sus propios desafíos.

Esta jóven de 14 años colgó en su blog sus metas y objetivos reflejando su ilusión por convertirse en una joyera como su madre. Incluye metas pero también sueños, lugares que le gustaría visitar y palabras que la animan a conseguir sus metas académicas.

¡PERO OJO! DEBES TENER CUIDADO CON ALGUNAS EXPRESIONES DE ESTE TIPO DE VISION BOARDS O TABLEROS DE VISUALIZACIÓN DE METAS.

Durante varias décadas los emprendedores han usado un tipo de tablero de visión para “atraer” el éxito. La idea consiste en reunir visualmente objetivos, metas y visión del futuro. Hay quienes dicen haber logrado todo tipo de éxito con afirmaciones diarias y viendo sus metas de forma visual. Algunos lo llaman incluso “la ley de atracción”, pero muchos expertos han escrito acerca de una motivación más centrada que no se base en el mero hecho de soñarlo o visualizarlo, si no enfocarse en el esfuerzo y el compromiso de lograr metas alcanzables.

¿CÓMO ENFOCARLO DE MANERA POSITIVA?

Pregunta a tus hijos si hay alguna mejor manera de enfocar lo que están intentando lograr, especialmente si ves que eligen ideales, que por falta de madurez, no son los más saludables para ellos.

Si ves que están poniendo mucho énfasis en la apariencia física, el derroche o cualquier otro concepto que sea dañino para ellos, esta es una oportunidad para hablar sobre ello.

Deja que este tablero vaya cambiando durante el año, y cada cierto tiempo comenzad de nuevo.

Algunas de las ideas que solemos comentar en casa se convierten en puntos de fuerza para nuestros hijos cuando ellos las hacen suyas a su tiempo. ¡Estos principios y valores pueden ser el mejor legado que les puedas dejar!

SUGERENCIAS PRÁCTICAS

Proponte una meta como padre: Renunciar a tus propias expectativas para apoyar las metas y objetivos que puedan nacer de tus hijos. No quiere decir que no les encaminemos, asesoremos o sugiramos, pero no es igual que ellos sientan que sus padres esperan que estudien periodismo, por ejemplo, a que ellos se sientan apoyados por sus padres para estudiar algo que realmente han expresado que les gusta y que tienen deseo de hacer.

Este ejercicio puede ser muy positivo con niños y niñas de todas las edades. Si el joven se siente motivado y libre para soñar e imaginar podrá expresar toda clase de ilusiones y deseos. Evita palabras negativas o comentarios que quiten valor a sus ideas. Recuerda que nosotros aprendimos muchas lecciones en la vida cometiendo errores primero y cambiando de parecer y de dirección en varias ocasiones.

Por último, haz preguntas en vez de comentarios negativos. Tus palabras marcan. 

Por ejemplo si tu hijo decide que tiene como meta ser astronauta, la conversación puede que te lleve a decir, “¡Qué interesante! ¿quieres ser astronauta? ¿cómo conseguirías eso?” Si te responde con algo como “… pues me haré amigo de un astronauta para que me invite a ir con él a la luna” puedes contestar con una sonrisa y sugerir que veáis algún vídeo de la NASA para niños explicando cómo los astronautas se preparan para ir a la luna.

Ellos mismos se darán cuenta de lo que implica y podrán llegar a sus propias conclusiones. Qué fácil y desalentador para el niño hubiera sido decir, “¡Anda pero si tú no puedes ser astronauta porque eso es muy difícil y aquí no se puede estudiar eso y además hay que ser muy inteligente…!” Son pequeños matices que nos hacen influenciar a nuestros hijos de dos maneras completamente distintas.

Podemos aumentar o disminuir la ilusión que todo niño tiene de descubrir y alcanzar nuevas metas y conocimientos. ¡Escucha, corrige con amor, brinda apoyo y comparte la vida con tus hijos!

{Imágenes tomadas de blog.studiojewel.com}

Angela

Familia

Como fomentar los lazos de ternura en familia

Nota de la editora: continuamos trayendo artículos que os puedan ayudar en estos días en los que tenéis a los niños en casa.

1) Dale amor incondicional. La autoestima de un niño florece con la devoción incondicional que transmite el amor. Tu hijo se sentirá mejor si lo aceptas tal y como es, sin importar cuáles son sus puntos fuertes, sus dificultades, su temperamento o su destreza. Así que dale mucho amor, abrazos y besos. Y no olvides decirle cuánto lo quieres. Cuando tengas que disciplinarlo, aclárale que lo inaceptable es su comportamiento y no él. Por ejemplo, en lugar de decirle “¡Eres un niño malo!” o “¿Por qué no puedes ser bueno?”, dile: “No estuvo nada bien que empujaras a Gabriel. Puedes lastimarlo. Por favor, no empujes”.

2) Bríndale atención. Aparta tiempo para dedicar a tu hijo tu atención completa. Eso le ayudará a reforzar la sensación de que es valioso e importante para ti. No tiene que ser mucho tiempo. Por ejemplo, si tu niño quiere hablar contigo, deja de mirar la correspondencia o apaga el televisor para conversar con él. 

Míralo a los ojos para que sepa que realmente lo estás escuchando. Y si un día tienes poco tiempo, díselo, pero ten en cuenta sus necesidades. Le puedes decir: “Cuéntame sobre tu dibujo y cuando termines, me pondré a cocinar”. 

3) Establece límites. Establece algunas reglas razonables. Por ejemplo, si le dices a tu hijo que tiene que comer su merienda en la cocina, no le permitas que coma por toda la casa al día siguiente. O si le pides que ponga la ropa sucia en el cesto designado para ello, después no le digas que no importa si la deja en el piso. 

Es importante que sepa que algunas reglas no se pueden cambiar. Es posible que tengas que repetir muchísimas veces las reglas que estableciste, antes de que las realice de forma habitual. Es recomendable que seas claro y consistente.

4) Anímalo a que pruebe algo nuevo. Anima a tu hijo a que explore algo nuevo, como probar comida diferente, hacer un nuevo amigo o montar en bicicleta. Aunque siempre existe la posibilidad del fracaso; sin riesgos no hay oportunidades para el éxito. 

Así que permite que tu hijo experimente y trata de no intervenir mucho. Procura no “rescatarlo” si muestra frustración al usar un juguete nuevo. Si intervienes y le dices “deja que yo lo haga”, puedes fomentar su dependencia y dañar su autoestima. Su autoestima aumentará cuando exista un equilibrio entre tu necesidad de protegerlo con su necesidad de abordar nuevas tareas. 

5) No pasa nada si comete errores. Lo más seguro es que tu hijo cometa errores. Sin embargo, los errores también son lecciones valiosas para que tenga confianza en sí mismo. Por ejemplo, si pone su plato demasiado cerca del borde de la mesa y se cae, pregúntale qué puede hacer de manera diferente la próxima vez para que no suceda lo mismo. De esa forma su autoestima no sufrirá y comprenderá que es normal cometer errores de vez en cuando.

Cuando tú misma cometas un error, admítelo. Al reconocer tú tus propios errores, le estás enseñando a tu hijo una poderosa lección, ya que eso le ayudará a aceptar sus propios errores con más facilidad. 


6) Felicita lo positivo. A todas las personas les gustan las palabras de aliento. Haz un esfuerzo por reconocer, todos los días, las cosas buenas que hace tu hijo y dilo en voz alta. Le puedes comentar a su papá: “Rubén ha lavado todas las verduras para la cena”. El pequeño no sólo disfrutará de tus palabras de afirmación sino también de los comentarios positivos de su padre. Sé específica. En lugar de decir “¡Lo hiciste muy bien!”, di: “Gracias por esperar con tanta paciencia en la fila”. 

Tu pequeño tendrá la sensación de haber logrado algo y su autoestima se fortalecerá. Además sabrá exactamente qué fue lo que hizo bien. 

7) Escucha con atención. Si tu hijo te quiere decir algo, detente y escúchalo. Necesita saber que sus ideas, deseos y opinión importan. Ayúdalo a sentirse cómodo con sus emociones. Dile: “Comprendo que estés triste porque tienes que despedirte de tus compañeros de la escuela”. Si aceptas sus emociones sin juzgarlo, reafirmas sus sentimientos y le demuestras que lo que dice es importante. Si compartes tus propios sentimientos, él expresará los suyos con más confianza. 

8) Evita comparaciones. Comentarios tales como “¿Por qué no eres como tu hermana?” o “¿Por qué no eres agradable como Pedro?”, simplemente le recordarán a tu hijo sus defectos. Es probable que sienta vergüenza, envidia y presión por competir. Incluso comparaciones positivas como “Tú eres el mejor jugador”, son potencialmente dañinas porque a tu hijo se le hará difícil alcanzar tu nivel de exigencia. Si le dices que lo aprecias por ser como es, será más probable que se valore a sí mismo. 

9) Ofrécele empatía. Si tu hijo se compara desfavorablemente con sus hermanos o su amigo (“¿Por qué no puedo botar bien la pelota como hace Javier ?”), muestra empatía y señala uno de sus puntos fuertes. Por ejemplo: “Tienes razón. Javier bota muy bien la pelota. Y tú pintas muy bien”. Esto le puede ayudar a aprender que todos tenemos puntos fuertes y débiles, y que no tiene que ser perfecto para sentirse bien consigo mismo. 

10) Ofrécele aliento. Todos los niños necesitan apoyo de sus seres queridos. Es importante repetirle que creen en él y que lo animen a seguir adelante. Dar aliento significa reconocer el progreso, y no sólo premiar un logro. Si tu hijo tiene dificultades en abrocharse los zapatos, dile: “Estás poniendo todo tu empeño, ¡y casi lo logras!” en lugar de “No, así no. Déjame que yo lo haga”. 

Existe una diferencia entre alabar y dar aliento. La alabanza puede hacer sentir a un niño que sólo es “bueno” si hace algo perfectamente. Dar aliento, por otro lado, reconoce el esfuerzo. Si le dices a tu pequeño: “Háblame de tu dibujo. Veo que te gusta el morado”, es mejor que “Es el dibujo más bonito que he visto”. 

Demasiadas alabanzas pueden impactar de manera negativa su autoestima, ya que se sentirá presionado al esperar que otras personas aprueben sus tareas. Es recomendable que repartas las alabanzas juiciosamente y ofrezcas aliento sin límites. Eso ayudará a que tu hijo crezca con una alta autoestima. 

“Con lazos de ternura, con cuerdas de amor, los atraje hacia mí, los acerqué a mis mejillas como se fuera niños de pecho; me incliné a ellos para darles de comer” –Oseas 11.14

Manualidades en familia

 Es muy divertido cocinar en familia, ahora tenemos un grupo de adolescentes que reunimos en nuestra casa los viernes y cocinamos , mientras cocinamos hablamos, así tenemos tiempo de conocernos y lo mejor viene  después; que es saborear y disfrutar de nuestras creaciones. El otro día hicimos cake pops, los chavales lo pasaron pipa! Lo malo fue que las fotos no han salido bien.

Os dejo una pequeña inspiración para que lo hagan en familia y así ¡fomentar los lazos de ternura! 

Rosa

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia, La Biblia

Coronavirus, malas noticias ¿cómo reaccionamos?

Hace unos años hubo una tragedia en un cine de los Estados Unidos a consecuencia de un tiroteo; algunos muertos y varios heridos, entre ellos niños. Horrible. A los pocos días algo similar ocurre en una escuela. Murieron muchas más personas. 

En aquel entonces mi hija tenía nueve años y en la escuela escuchó algo sobre esas noticias y vino con su carita preocupada a hacerme preguntas. Esas preguntas que nunca quisiéramos escuchar porque nos recuerdan el mundo caído e imperfecto en que vivimos.

Nos recuerdan que aunque queramos, nuestros hijos no pueden vivir en una burbuja y están expuestos al pecado y a sus consecuencias.  Preguntas para las que quisiéramos tener respuestas fáciles, pero no es así.

Hoy las noticias son diferentes, las noticias son acerca de un virus que se ha convertido en pandemia y para la cual todavía no hay muchas respuestas. Sin querer minimizar lo que está sucediendo, sí creo que el hecho de tener un acceso inmediato a tanta información ha sido determinante al crear un estado de pánico en muchas personas. Y te confieso que la ansiedad también ha querido atraparme por momentos. 

El asunto es dónde estamos poniendo la mirada. ¿Cuál es nuestro sentido de seguridad? Voy a compartir contigo lo que compartí con mi hija en aquel momento porque creo que es válido para todas. 

Aquel día me senté con ella e hice lo único que con certeza podría darle una respuesta verdaderamente sabia y tranquilizadora. Busqué mi Biblia y le mostré el versículo en los Salmos que durante tantos años ha dado paz a mi corazón en medio de muchas tormentas de malas noticias: 

“Ellos no tienen miedo de malas noticias; confían plenamente en que el Señor los cuidará.” Salmos 112:7

“¿Y quiénes son ellos?”, le expliqué yo a mi hija. “El Salmo nos da la respuesta un poquito antes: los justos (v. 4)”. Lo que nos llevó a otra pregunta: ¿Quiénes son los justos?  La misma Palabra nos da la definición: “sabemos que una persona es declarada justa ante Dios por la fe en Jesucristo” (Gálatas 2:16). 

¿Será que somos más fuertes que los demás? ¡Para nada! Pero la Palabra de Dios nos enseña que si hemos puesto nuestra fe en Jesús, no debemos tener miedo de malas noticias porque confiamos plenamente en que el Señor es soberano sobre nuestras vidas, y sea lo que sea, estamos en sus manos. 

El temor es un sentimiento humano, y es válido, siempre y cuando no dejemos que nos domine. Una mala noticia puede hacer que nuestro corazón dé un vuelco  y sintamos esta sensación incómoda en el estómago. Pero es ahí donde la Palabra de Dios, se convierte en nuestra ancla, sustento, esperanza. Es  entonces cuando recordamos que aunque la situación puede producir temor, como “justos que hemos creído en Cristo”, no nos quedamos en el temor sino que confiamos. Recordar el amor que Dios nos tiene, y que ha hecho evidente en Jesús, tiene que echar fuera el temor de nuestras vidas.

Lamentablemente no puedo decirte que vivirás una vida exenta de malas noticias, pero sí puedo decirte que al ser declarada “justa” delante de Dios, al ser su hija por medio de la fe en Jesús, ya no tienes que vivir esclava del temor: “Pues ustedes no han recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que han recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!» (Romanos 8:15).

Si ponemos nuestros ojos en la prensa, o si dejamos que nuestra imaginación cobre alas, es muy probable que suframos un ataque de pánico o por lo menos que nos inunden la ansiedad y el temor. Debemos reconocer que tenemos un enemigo que anda buscando a quién devorar y nuestra mente es un campo fértil si nosotros le seguimos el juego. 

Tú y yo estamos viviendo en espera de que llegue la nueva creación. Ahora mismo no podemos disfrutar de todos los beneficios que la obra de Cristo en la cruz hizo posible. Un día sí será así para siempre, como nos revela Ap. 21:1-5. Así que podemos vivir con la esperanza, ¡y debemos vivir de esa manera! 

¿Cómo lo hacemos? Te quiero recordar el pasaje que mi esposo me recordó a mí cuando la ansiedad estaba amenazándome, 1 Pedro 5:7. 

“…echando toda su ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ustedes”

Dos cosas claras ahí: dejar la carga de la ansiedad en manos de quien es el único tiene control y soberanía sobre todo, Dios. Y, segundo, sabiendo que ÉL cuida de nosotros, incluso cuando pasamos por incertidumbre, enfermedad, dolor, coronavirus, o lo que sea. ¡En verdad la Palabra de Dios es nuestra esperanza y sostén!

En estos tiempos de incertidumbre, seamos luz, vivamos el evangelio, ¡hablemos de Cristo a un mundo que tanto lo necesita! Y cuando la ansiedad y el temor quieran atraparnos, corramos a los pies de nuestro Señor y revistamos nuestra mente de Su Palabra.

(Un buen artículo que explica sobre el virus, escrito por un pastor y especialista en enfermedades infecciosas: haz clic aquí).

Bendiciones,

Wendy