Celebración, Espiritualidad, La Pascua, La Semana Santa

Michael Belk, Fotógrafo

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Este fotógrafo tiene una historia muy interesante.  Empezó su carrera como fotógrafo profesional de moda. Algunas de sus publicaciones fueron en Vogue, Elle, GQ y Vanity Fair.  

En sus muchos años de trabajo hizo campañas publicitarias para Nautica, J. Crew, Talbot´s y Russell Athletic. 

En suma, un hombre de un talento especial y un instinto de negocios innato.  En sus propias palabras:  “mi carrera era un gran éxito pero con poca sustancia.”

A pesar de este suceso incuestionable, emocionalmente, él no se sentía “entero” y sucumbió a la depresión.  Cayó al fondo del abismo y no podía salir.  Un día tuvo una experiencia, a la cual le da el nombre de “una visita de Dios”. En esta experiencia se acuerda de un pensamiento que le vino muy fuertemente:  “¿Quieres aún más de eso, de tus planes o quizás quieres probar el Mío?

Él se dio cuenta que no estaba cuidando bien de lo que le había sido brindado en la vida. Él optó por los caminos de Dios en su corazón.  Por primera vez en mucho tiempo tuvo una noche completa de sueño

Todo no cambió radicalmente, pero ese día empezó su andadura con Jesús, conociéndole más y más con el tiempo.  Tuvo una idea que creía venir del Señor.  Quería mostrar a Jesús como esa parte relevante que es en el día de hoy.  

En sus fotos puedes ver escenas de la vida de hoy y algunas de historia reciente, donde Jesús aparece como quién es: un amigo, siempre presente, radical, y relevante en cualquier circunstancia. 

Puedes ver el “Making of” de su proyecto “Journey with the Messiah” (Andaduras con el Mesías). Está en inglés. Aunque no lo entiendas, las escenas son preciosas.  Más abajo una presentación de sus fotos con una canción inspiradora.  

Para ver un vídeo del “making of” ir aquí … vale la pena 5 minutos de tu tiempo, os lo prometemos.  Está en inglés pero se puede entender el contexto.  Básicamente explica lo que os mencioné arriba y muestra escenas mientras trabajaba en su proyecto en Italia. 

Que estas fotos y este testimonio pueda traernos a la mente a Jesús, no solamente el que está colgado en la cruz, pero el que está vivo y entre nosotros tratando de llamar nuestra atención. Él quiere ser relevante en cada una de nuestras circunstancias. 

Página Oficial de Michael Belk

Mara

Crecimiento Espiritual, Día de Reyes, Espiritualidad, La Biblia, Navidad

Edurne Mencia: Un Rey inesperado



Para leer – Mateo 2:3-6
Oyendo esto,  el rey Herodes se turbó,  y toda Jerusalén con él.  Y convocados todos los principales sacerdotes,  y los escribas del pueblo,  les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea;  porque así está escrito por el profeta: Y tú,  Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador,  Que apacentará a mi pueblo Israel.

Para meditar – Ayer vimos como los sabios de Persia llegaron al palacio de Herodes a preguntar por el Rey de los judíos que había nacido. Ellos pensaban que los dirigentes políticos de Israel estarían contentos y serían conscientes de la importancia de este hecho, pero Herodes, en realidad, se turbó ante la noticia pensando que habría alguien que le arrebataría el trono.

Herodes el Grande era un rey cruel, un edomita que inspiraba a partes iguales miedo por su proceder y admiración por las grandes obras arquitectónicas que realizaba. Motivado por su paranoia incesante, asesinó a los miembros del Sanedrín, a su esposa, su suegra y sus tres hijos. Y enviaría también a matar a todos los niños menores de 2 años nacidos en Judá al no poder encontrar a Jesús.

Y es que una de las equivocaciones más grandes de los judíos fue esperar a un Mesías guerrero, líder militar que los liberaría de las injusticias de Herodes y del yugo romano. Esperaban un “superman” que los liderara hacia la victoria sobre todos aquellos que los gobernaban. 

Nada más lejos de la realidad. El Mesías llegó, sí. Pero no como un líder militar, sino como un niño envuelto en pañales que apacentaría a Su Pueblo de una forma que nadie esperaba: con amor, poniendo a los demás por delante de uno mismo, ofreciendo gracia y misericordia al que falla, poniendo a Dios en primer lugar para que todo lo demás se coloque en el lugar correcto.

El Mesías, el Cristo, el Rey de los judíos, llegó. Fue un rey inesperado, sí, pero sin duda era el rey que tu corazón y el mío necesitaba.
Celebremos nuestra Navidad Simple, celebremos una Navidad centrada en Cristo y en las personas a nuestro alrededor. Celebremos con un corazón agradecido por ese Rey en pañales que nació para un día morir en una cruz y darnos vida eterna.

Para hacer –
Hagamos nuestro al amor de Cristo. Piensa hoy en las personas de autoridad en tu vida: tus jefes, tu pastor, los ancianos y líderes de tu iglesia o de ministerio… ¿Qué puedes hacer por ellos hoy? Piensa en una forma sencilla de reconocerlos en el día de hoy. Puede ser algo simple como una tarjeta, algo recién salido de tu horno, una nota de agradecimiento o una simple llamada telefónica agradeciéndoles por su labor y diciéndoles que oras por ellos.  

Edurne

Crecimiento Espiritual, Espiritualidad, Navidad

Paz en la tierra

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Escena de la película: La Historia de la Natividad

Jesús es nuestra paz.  

Cuando fue anunciado proféticamente, uno de sus nombres fue Príncipe de Paz.  Los ángeles cantaron, “Paz en la tierra” en ocasión de su nacimiento. Él mismo dijo “Mi paz os dejo, mi paz os doy…”  La paz verdadera, que no depende de las circunstancias, solo se encuentra en Jesús.

Nuestra colaboradora Wendy ha estado publicando una serie sobre los nombres de Jesús que queremos compartir con vosotras. En esta serie habla sobre el nombre Principe de Paz.  Podéis visitar a su blog WENDY BELLO.

Me gustaría dejar con vosotras una sencilla receta para estos días de celebración.  Un sencillo picoteo para recibir los amigos en eventos informales. Puedes tenerlos a la mano, en recipientes herméticos, para una visita inesperada.  
Picoteo de Cereales 

14 tazas de cereales de maíz 

1 paquete de M&M s 

1 taza y media de chocolate de cobertura

1/2 taza mantequilla sin azúcar

1 taza de mantequilla de cacahuate

1 cucharita de vainilla

4 o 5 tazas de azúcar glas

Derretir la mantequilla por unos minutos en el microondas, añadir la mantequilla de cacahuate y en seguida, el chocolate.  Mezclar bien estos tres ingredientes. Poner la mitad de los cereales en un bol grande.  Añadir mitad del la mezcla de mantequilla, mezclando bien con una cuchara grande.  Poner la mitad de esta mezcla a la vez en una bolsa de papel o plástica.  Añadir 1/2 taza de azúcar glas a la vez mezclando bien, añadiendo más azúcar hasta que los cereales estén cubiertos.  Añadir los M&M s. ¡Listo!  Guardar en un recipiente hermético.

Mara

Familia, Navidad

El regalo que satisfaz

Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.

1 Timoteo 1:14 

¡La esencia de la Navidad! Me encanta la Navidad, siempre hablo en mi casa que me debería llamar Natividad… porque vivo intensamente esta fecha. 

Toda mi casa huele a canela, el árbol puesto con todo el detalle y no podría dejar de leer mi cuento preferido “Cuentos de Navidad” de Charles Dickens. 

La primera edición de la novela de Charles Dickens, Cuentos de Navidad, se lanzó el 19 de diciembre de 1843, y nunca dejó de publicarse. Narra la historia de Ebenezer Scrooge, un hombre rico, amargado y avaro, que afirma: «a todos los idiotas que van con el ¡Feliz Navidad! en los labios los cocería en su propia sustancia». 

Sin embargo, una Nochebuena, Scrooge cambió radicalmente y se convirtió en un hombre generoso y feliz. 

Con gran humor y discernimiento, el libro de Dickens refleja el anhelo universal de tener paz interior. Jesús nació en nuestro mundo y entregó su vida para que pudiéramos ser perdonados y transformados por la fe en Él. 

Esta Navidad, aun a la luz del iluminado árbol de Navidad y rodeados de regalos recién abiertos, el verdadero entusiasmo se manifiesta al dirigir nuestra atención al bebé llamado Jesús, quien vino para salvar «a su pueblo de sus pecados» (Mateo 1:21). Su nacimiento trasciende las tradiciones; es el foco de nuestra gratitud al alabar a Dios por este regalo indescriptible de Navidad.

¡Jesús es el convidado especial que trae el regalo que satisfaz!

Rose

Crecimiento Espiritual, Espiritualidad, La Biblia, Navidad

Edurne Mencia: Y será Su nombre

Isaías 9:6
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

UN NIÑO NOS ES NACIDO
El Mesías que salvaría al pueblo de Israel, quien traería la victoria y la libertad al pueblo, sería un hombre, un humano, nacido de una mujer. Teóricamente, el Mesías podría haber sido un ángel. O podría haber sido Dios sin humanidad. Pero en la realidad, ninguna de esas dos opciones hubiera calificado al Mesías para ser nuestro salvador y sumo sacerdote como Jesús lo es. El niño tenía que ser nacido.
No hay nada más débil, más incapaz, ni más dependiente que un niño. Teóricamente, el Mesías pudo haber llegado como un hombre adulto, creado como un adulto tal y como Adán fue creado. Pero para que Jesús se identificara completamente con la humanidad, y para demostrar en su vida la naturaleza de servicio que está en Dios, nació como un bebé identificándose plenamente con nosotros.
Hebreos 4:15 – Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

HIJO NOS ES DADO
Este niño sería un hombre, pero más que un hombre. Él también es el eterno hijo de Dios, la segunda persona de la trinidad. Pero en realidad, ninguna de esas dos opciones hubiera calificado al Mesías para ser nuestro salvador y sumo sacerdote como Jesús lo es.
El hijo tenía que ser dado como pago de nuestros pecados –
Juan 3:16 – Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Y EL PRINCIPADO SOBE SU HOMBRO
Ultimadamente, esto será cumplido en el milenio, cuando Jesucristo gobernará la tierra como Rey de Reyes y Señor de Señores (Apocalipsis 20:4-6, Salmo 72, Isaías 2:1-4, Isaías 11, Isaías 65:17-25, Zacarías 14:6-21).
Este último cumplimiento aún está por llegar. Pero aún podemos ver El principado… sobre su hombro en muchas formas.
Los políticos de hoy en día buscan que pueden obtener de ti. Jesús busca que puede hacer por ti.
Los líderes de hoy en día se rodean de sirvientes. Jesús nos rodea a todos con su servicio.
Los líderes de hoy en día buscan construir sus propios imperios. Jesús usa su poder para lavar nuestros pies y limpiarnos y hacernos sentir cómodos.
Los generales de hoy en día requieren de guerras regularmente para mantener sus armas y habilidades y asegurar su propio desarrollo. Jesús trae paz y descanso a los corazones.
Los líderes de hoy en día están desesperados por ser vistos y escuchados. Jesús escogió el anonimato para que Él pudiera ser de utilidad.

Y SE LLAMARÁ SU NOMBRE…
La idea es que estos no serán literalmente nombres del Mesías. En su lugar, estos son aspectos de su carácter, describen quien es Él y que es lo que vino a hacer. En semántica, un nombre no solo identifica o distingue a una persona, expresa la verdadera naturaleza de su ser.
ADMIRABLE
El Mesías es admirable: La gloria de quien es él y lo que ha hecho por nosotros nos debería de llenar de admiración. Tú nunca vas a poder mirar realmente a Jesús tal cual es, conocerlo completamente, y estar aburrido. ¡Él es admirable, y llenara tu mente y corazón con admiración!
Salmo 8:3-4 – Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,¿Y el hijo del hombre, para que lo visites?

CONSEJERO
El Mesías es nuestro consejero: Jesús es el único apropiado para guiar nuestras vidas, y debería ser el recurso inmediato de todo cristiano como consejero. Jesús puede ayudarte con tus problemas. Él puede usar las palabras y la presencia de otros cristianos, pero Jesús es nuestro consejero.
El consejo de Jesús es un consejo necesario. El consejo de Jesús es un consejo Fiel, sin ningún interés propio. El consejo de Jesús es un consejo sincero. No es aislado ni sin emociones. El consejo de Jesús es un consejo dulce.
Salmo 16:7 – Bendeciré a Jehová que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia.
Sin embargo, en muchas ocasiones, Dios es el último a quien recurrimos a la hora de pedir consejo.
Isaías 30:1 – ¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!

DIOS FUERTE
El Dios de toda creación y gloria, el Señor que reina en los cielos, el único digno de toda adoración y alabanza. No hay distinción entre el Dios fuerte y el Dios todo poderoso. Ambos títulos son usados para Jesús y Jehová (Apocalipsis 1:8, Isaías 10:21).
Salmo 135:6 – Todo lo que Jehová quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.
Lucas 1:37 – porque nada hay imposible para Dios.

PADRE ETERNO
La idea en estas palabras hebreas es que Jesús es la fuente o el autor de toda la eternidad, que Él es el Creador mismo.

Colosenses 1:16 – Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Y, por supuesto, no solo es eterno, también es Padre. Ese padre amoroso, preocupado y que se ocupa de todas y cada una de nosotras.

PRÍNCIPE DE PAZ
La paz es la armonía espiritual producida por una restauración de una persona con Dios. Y es Jesús quien hace la paz entre Dios y los hombres.
Romanos 5:1 – Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
Podemos gozar de paz a causa de la obra de Cristo en la cruz. Esta es la paz profunda y verdadera que viene de una unión con Jesús.

Hace más de 2000 años Dios nos dio a Su Hijo envuelto en humildad, amor y esperanza. Él se convirtió en el regalo perfecto a nuestro mundo herido.
Para las que buscan sabiduría, Él es el consejero admirable.Para aquellas que llevan pesadas cargas y dolor, Él es el Dios fuerte.Para aquellas que sufren de rechazo, abuso o se sienten abandonadas, Él es el Padre Eterno.Para aquellas que viven en miedo e incertidumbre, Él es el Príncipe de Paz.

Dios nos ha dado el mayor regalo y ese es Jesús. Él es lo que necesitas. Ese es el regalo de la Navidad. Él es el sentido de la Navidad, la razón de la celebración.

¡Feliz Navidad!

Contenta en Su servicio,

Edurne

Espiritualidad

La Bienvenida al REY…

Pronto celebraremos la Semana Santa, donde recordamos la muerte y resurrección de Jesús.

Pero antes de ello, sucedió algo muy interesante, la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
Jesús entra en Jerusalén, cabalgando sobre un borrico, y siendo aclamado por la multitud, que extiende sus mantos delante de Él y agita ramas de palmeras a su paso.  Este suceso estaba profetizado de antemano en Zacarías 9:9 , donde dice “Alégrate mucho, hija de Sión, he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un pollino hijo de asna”

¿Qué manera de venir de un rey es esa?, ¿ no desfilan los reyes con toda su pompa y séquito, demostrando su poderío y autoridad?, ¿ cómo se entiende que un rey viene humildemente, no en un maravilloso carro romano, sino sobre un borrico?

Casi parece cómico, pero esto encierra un mensaje revolucionario. Jesús vino a establecer un reino, pero un reino muy diferente a los de este mundo. Jesús vino a establecer un reino en los corazones de las personas, un reino donde el principal motor es el amor. 
Jesús quiere reinar en nuestro corazón, pero Él no se impone, Él nos invita. Él no es un dictador, Él dice: “Venid a mí los que estáis cargados y yo os haré descansar “. Y si nos acercamos a Él, Él continúa diciendo “ Tomad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas” 
Como mujeres, seguro que muchas veces estamos agotadas por el ajetreo de la vida, pero muchas veces es un desasosiego interno, por las diferentes circunstancias de la vida. 

Tenemos un hermoso desafío, si hemos decidido seguir a este Rey : Aprender de Él , y Él ha prometido darnos descanso. Él es nuestro ejemplo a seguir, nuestro “superhéroe”. Una vida de servicio, entrega, humildad, de motivaciones limpias, de sumisión a Dios y dependencia de Él , de misericordia y perdón …

Quisiera dejar una pregunta: ¿ Es Jesús el rey de toda mi vida?, ¿ qué áreas debo entregarle, para que Él trabaje y gobierne en ellas?

Anneli

Crecimiento Personal, La Biblia

¿Huésped o habitante?

“Entonces Cristo habitará en el corazón de ustedes a medida que confíen en él. Echarán raíces profundas en el amor de Dios, y ellas los mantendrán fuertes” (Efesios 3:17)

Este versículo comienza con una palabra que indica consecuencia o fin al que se encamina algo: “entonces” (en la NTV) o “para” (en otras versiones).  La presencia y acción del Espíritu Santo en nosotros es la presencia de Cristo mismo. Pero, sin ponernos demasiado exegéticas, esto fue lo que vino a mi mente mientras lo leía: el Espíritu Santo nos fortalece pero a medida que confiamos en Cristo, y entonces él habitará en nuestro corazón. Permíteme explicarme. 

Hay una gran diferencia en tener a alguien como huésped o visitante y alguien que habita en nuestra casa. La persona que habita se establece, goza de los mismos derechos que el resto de sus habitantes. 

Muchas veces aunque decimos que Cristo vive en nuestro corazón, lo tenemos más bien como un huésped pero no le dejamos habitar, establecerse. ¿Por qué? Varias razones pero esta que Pablo revela aquí me llegó mucho: por falta de confianza, o falta de fe. Cristo se establece, se adueña de nuestro corazón, cuando voluntariamente lo dejamos al mostrar que confiamos en él. 

Normalmente no abrimos la puerta a extraños, y si lo hacemos, solo les dejamos llegar hasta la sala. Algunas amistades tienen acceso a nuestro comedor y cocina. Pero solo los más íntimos han estado en nuestra recámara, ¿cierto? Igual pasa con el Señor. Le limitamos el acceso a áreas de nuestra vida porque, la verdad sea dicha, no confiamos plenamente, incluso cuando lo digamos de labios para afuera.

Te confieso que esta palabra que te comparto me confrontó a mí. Solo la confianza en Cristo, confianza real, hará que él pueda establecerse, habitar en nuestros corazones. Confianza real es confiar cuando no entiendo, cuando llegan los huracanes, cuando el viento sopla, me quedo sin trabajo, llega la enfermedad, se rompen las cosas en casa y hay que reemplazarlas, la muerte ronda, las relaciones se rompen, y aun así poder decir: confío en que él tiene mi vida en sus manos, voy a estar bien.

Ahora mira, el resultado de confiar así es que nos arraigamos en el amor de Dios y eso nos mantiene fuertes. ¡Tremendo! ¿Te percataste? Cuando vienen los embates normales de esta frágil vida terrenal, lo que nos mantiene fuertes es tener raíces en el amor de Dios.  Eso fue justo lo que el Espíritu Santo me hizo notar. Los vientos me estaban derribando porque en el fondo mi corazón dudaba del amor de Dios.

El mismo Pablo nos enseña en Romanos que nada nos puede separar del amor de Dios. Dios nos dice que nos ama con amor eterno. Nos dice que nos ama con amor inagotable. Pero nos toca a nosotros decidir aceptar y creer en ese amor.  Justo por eso Pablo les dice en el versículo 18 que espera que ellos puedan comprender la medida del amor de Dios, y que puedan experimentarlo (v. 19), a pesar de lo incomprensible que es para nuestra mente humana.

Mi amiga lectora, si logramos aunque sea captar esta simple verdad, los embates de la vida no nos derribarán tan fácilmente: DIOS NOS AMA Y SU AMOR GARANTIZA QUE TODO LO QUE NOS SUCEDE TIENE COMO FIN NUESTRO BIEN. Es difícil entender un amor así, lo sé, pero es ahí donde entra la confianza de la que hablábamos antes, la fe.

Vamos a abrir el corazón, con plena confianza, y dejar que Cristo se convierta en residente no huésped. Y, confiando en él, agarrarnos con uñas y dientes al amor de Dios y allí encontrar la fuerza.

Cristo no se impone, él espera que confiemos y al confiar estemos dispuestas a abrir la puerta de nuestro corazón y dejarle entrar a todas las habitaciones.

El amor de Dios es incomprensible, pero real, y lo único que nos mantendrá firmes, incluyo cuando el suelo parezca desaparecer bajo nuestros pies.

Bendiciones,

Wendy

Este artículo forma parte del libro “Vivir en la luz”, ahora disponible en forma impresa. Para adquirir tu copia, sigue este enlace