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Comienza el año en la Palabra

Estamos de vuelta a la vida “normal” y si deseamos algo para nuestras seguidoras es que puedan “crecer” en este tema.  Lo hemos elegido especialmente para vosotras. 

Imagino que, como la mayoría de las personas, habrás pasado los últimos días del 2018 y pasarás los primeros del 2019 repasando el año que pasó y fijando objetivos para el nuevo año. 

Y, por si en esos objetivos estás intentando ser más intencional en tu tiempo con Dios, te dejo un plan de lectura para el mes de enero. La idea es que cada día puedas leer uno de estos versículos, meditar en él y aplicarlo a tu vida diaria. 

Voy a dejarte el plan de lectura y también explicarte cómo puedes tener un tiempo devocional diario en caso de que no estés acostumbrada a hacerlo. 

PARA TENER UN TIEMPO DEVOCIONAL EFECTIVO…

Antes de comenzar:  

       • Escoge un horario en el que tengas tiempo suficiente para estar a solas con Dios. La duración del     devocional depende de ti y de los horarios que tengas en tu día.  

  • Escoge un lugar tranquilo y sin distracciones para que puedas concentrarte en tu devocional.   

¿Cómo estudiar la Palabra de Dios? 

1. Ora y pídele a Dios que hable a tu vida a través de lo que vas a leer. Que pueda estar abriendo tu entendimiento para Su Palabra (Efesios 1:17-19). Puedes tener un tiempo de alabanza y adoración en este punto. Para ello utiliza tu himnario, tu libro de coros, un CD de música cristiana, etc. y prepara tu corazón para la Palabra y el tiempo con el Señor.  

2. Lee el pasaje – En primer lugar, averigua cuál es el contexto: en qué libro se encuentra, cual es la finalidad del libro y qué dicen los versículos inmediatamente anteriores y posteriores. Después, lee el versículo o el pasaje que vas a estudiar con detenimiento varias veces. Fíjate en las palabras que conectan los versículos, en las palabras que se repiten y, en general, toma nota de aquellas partes que llaman tu atención. Si cuentas con algún comentario o diccionario bíblico, busca las palabras y su significado. Si no, puedes ir a la concordancia de Tu Biblia, buscar el término y leer otros versículos en los que aparece para que tengas una mayor perspectiva de lo que significa.  

 3. Haz las siguientes preguntas para sacarle todo el jugo al versículo: 

• ¿Quién está hablando? 

• ¿Qué está diciendo? 

• ¿A quién se lo está diciendo? 

• ¿Dónde sucede la acción? 

• ¿Cuándo, en qué momento se ubican estos versículos? 

• ¿Qué personajes aparecen? 

• ¿Por qué y para qué se escribieron estos versículos?  

4. Piensa cómo puedes aplicar lo que has aprendido a tu vida diaria. 

Ese es el objetivo principal de hacer un devocional – aplicar la verdad bíblica a nuestra vida diaria. No ser sólo “oidoras” sino “hacedoras” (Santiago 1:22). Para ello puedes preguntarte: 

• ¿Hay algún mandamiento para obedecer? 

• ¿Hay alguna advertencia o algo que deba evitar? 

• ¿Me está mostrando algún pecado que deba confesar o algo que debo cambiar? 

• ¿Qué puedo aprender sobre Dios en este pasaje?   

• ¿Hay alguna promesa en la que deba confiar?  

• ¿Hay algún ejemplo que pueda seguir?  

• ¿Qué puedo aprender de este pasaje? ¿Cómo puedo ponerlo en práctica? 

• ¿Cómo se relaciona este pasaje con mi vida? 

5. Memoriza un versículo que hable especialmente a tu vida 

Escribe un versículo que te haya hablado especialmente en una tarjeta, un cuaderno o un pedazo de papel. Llévalo contigo durante el día, léelo a menudo e intenta memorizarlo. Puedes ponerlo en un sitio visible para ir leyéndolo durante el día: en la nevera, sobre el fregador, en el baño… donde puedas verlo continuamente.   

Déjame explicarte también el sencillo (y tremendamente efectivo) método de estudio que usamos en Ama a Dios Grandemente para hacer nuestros estudios diarios de la Palabra de Dios:

– Escritura – Escribe los versículos. Te sorprenderás de lo que Dios te revelará solo con tomarte el tiempo de escribir lo que estás leyendo. 

– Observaciones – Anota lo que ves en los versículos que estás leyendo, los datos como la audiencia, repeticiones de palabras, significados de términos, personajes…

– Aplicaciones – Piensa en cómo puedes aplicar el versículo de hoy a tu vida. ¿Qué has aprendido de Dios con ese versículo? ¿De qué manera te habla el versículo a ti? ¿Qué te está diciendo Dios en el día de hoy? ¿Cómo puedes aplicar lo que acabas de leer a tu vida personal? ¿Qué cambios necesitas hacer? ¿Hay alguna acción que debas realizar?

– Oración – Ora teniendo en mente las cosas que has aprendido. Si te ha revelado algo durante tu tiempo en Su Palabra, dale gracias. Si te ha revelado algún pecado en tu vida, confiésalo. Y recuerda, Él te ama. 

PLAN DE LECTURA PARA ENERO 2018

DÍAESCRITURADÍAESCRITURA
1Efesios 3:17-1917Lucas 17:3-4
2Deuteronomio 10:12181 Tesalonicenses 4:1
3Josué 24:1519Salmo 46:1-3
4Salmo 4:320Colosenses 4:2-4
5Proverbios 3:27-3121Job 42:1-5
6Isaías 41:17-2022Tito 2:3-5
7Juan 6:2723Jeremías 29:11-14
8Mateo 5:3-1124Gálatas 5:22-26
9Romanos 8:31-32251 Pedro 4:7-11
10Miqueas 7:18-2026Apocalipsis 2:2-5
112 Corintios 1:527Eclesiastés 9:10
12Nehemías 9:24282 Timoteo 4:1-2
13Salmo 121291 Juan 1:6-7
141 Timoteo 2:9-1030Salmo 103:13-14
15Hebreos 3:12-1431Filipenses 1:6
16Habacuc 3:17-19

¡Feliz Año!

Contenta en Su servicio, 

Edurne

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7 Preguntas para ayudarnos a comprender (y aplicar) la Biblia

Colosenses 1:9-10
Por lo cual también nosotros,  desde el día que lo oímos,  no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor,  agradándole en todo,  llevando fruto en toda buena obra,  y creciendo en el conocimiento de Dios;

          Pablo oraba para que los colosenses fueran llenos del conocimiento de la voluntad de Dios, para que tuvieran sabiduría espiritual de forma que estos anduvieran como es digno del Señor, es decir: agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios.


          ¡Esa debe ser nuestra oración para nosotras mismas también! Nuestro objetivo debe ser andar como es digno del Señor, crecer espiritualmente,  agradarle, hacer Su voluntad, llevar fruto…¿pero cómo lo hacemos si a veces no entendemos los versículos que leemos en la Biblia o no sabemos cómo aplicarlos?


Pablo sabía que la ignorancia espiritual es una fuente constante de error, inestabilidad y tristeza y, por tanto, deseaba que los habitantes de Colosas fueran enseñados en las cosas de Dios – Spurgeon


          Hoy quiero compartirte 7 preguntas para que puedas entender cualquier texto bíblico y, lo que es aun más importante, que puedas aplicarlo a tu vida diaria.


          Antes de estudiar la Biblia, toma un tiempo para orar y pedirle al Señor que te ayude en el proceso de comprender lo que estás leyendo y que te muestre en qué formas esos versículos se pueden aplicar a tu vida.


          Comienza con porciones pequeñas, 1, 2 ó 3 versículos por día. Y es mejor que vayas por orden: si comienzas a leer el Evangelio de Juan, comienza con el versículo 1 del capítulo 1. Puedes leer, por ejemplo, Juan 1:1-3. Al día siguiente, continúas con Juan 1:4-6, el próximo Juan 1:7-8… y así sucesivamente hasta que termines el libro completo.


          Te aconsejo también que leas el capítulo completo antes de que te sumerjas en el estudio profundo de las porciones más pequeñas. De esta forma, tendrás en mente el contexto en el que se desarrollan tus versículos para el día. También puedes usar comentarios, diccionarios bíblicos, mapas… ¡cualquier herramienta que te ayude a comprender lo que estás leyendo!


          Una vez que has leído el pasaje, conoces el concepto y has leído dos o tres veces los versículos en los que vas a centrar tu estudio, hazte estas preguntas:
          1. ¿Qué dice este pasaje? Resume en una frase breve el tema de los versículos que estás estudiando. No tiene que ser nada profundo, tan solo unas palabras que te ayuden a resumir lo que dicen los versículos.
          2. ¿Cuál era la audiencia original de este pasaje? ¿Está hablando a judíos o a gentiles? ¿A creyentes o a inconversos? ¿A esclavos, a mujeres, a cautivos? ¿Cuáles son los personajes que aparecen en el  relato? ¿Cómo se relacionan entre sí? ¿Cómo se relacionan conmigo? ¿Hay alguna semejanza/diferencia entre estas personas y yo?
          3. ¿Qué nos dice este pasaje sobre Dios? Quizás es un mandamiento para obedecer, una promesa, una descripción de un atributo de Dios, un ejemplo de la vida de Cristo, una porción que habla sobre la obra del Espíritu Santo…
          4. ¿Qué nos dice este pasaje sobre el hombre? Puede ser un relato de características humanas, hablar de un pecado o de cuál es la forma de comportarnos ante una situación. ¿En qué forma el texto que estoy leyendo se relaciona con mi forma de pensar/hablar/actuar?
          5. ¿Qué me pide este pasaje que haga? Aquí llegamos a la aplicación pura y dura y aquí es donde la Palabra de Dios se hace viva. Tu aplicación no tiene por qué ser igual que la mía, va a depender de nuestras circunstancias, del contexto en el que estamos, del momento que vivimos.
          6. ¿De qué manera cambia este pasaje mi forma de relacionarme con otros?¿Habla de algo que tengo que hacer por otros? ¿Describe una manera especial de tratar a otras personas?
          7. ¿De qué manera me guía este pasaje a orar? Una vez que has pasado un tiempo leyendo en los versículos, meditando en ellos, haciéndote las preguntas para clarificar su significado y llevarte a la aplicación ¿de qué manera te mueven a orar? ¿En alabanza a Dios? ¿Pidiendo perdón por algo en específico? ¿Orando por otros en intercesión? ¿Pidiendo por una necesidad? ¿Dando gracias?

          Hacer este ejercicio no te va a llevar más de unos minutos cada día, pero la diferencia que vas a ver en tu crecimiento espiritual, va a ser enorme. ¿Te animas a estudiar así la Biblia? ¡Cuéntanos cómo te va en los comentarios!


          Te dejo un marca libros con las 7 preguntas para que puedas llevarlo en tu Biblia y recordarlo cuando comiences a leer.

Edurne Mencia