
Hoy estrena en Dulce Fragancia una nueva voz. May escribe como habla: con humor, con ternura y con una Biblia que lleva aรฑos esperรกndola. Su historia nos recuerda que la paz que buscamos esta Navidad a veces llega con un solo paso. Bienvenida, May ๐
โ Mara
Me presento, soy ยซMay, la vecina de Maraยป โฆ Sรญ, asรญ tal cual, May de nombre y ยซla vecina de Maraยป de apellido. Y es que, para mรญ, ser la vecina de Mara no es un mote o un apelativo que reste, porque ella siempre estรก ahรญ para sumar a mi crecimiento personal. Suma experiencias y suma amigas.
En ese ir sumando, hace unos dรญas he tenido la inmensa fortuna de conocer en casa de mi vecina a Marรญa, reciรฉn llegada desde Puerto Rico directa hasta nuestros corazones.
Marรญa, receptiva y observadora, capaz de conocerte sin haberte visto, es sin duda una herramienta de Dios. Gracias a Marรญa he podido recordar un pasaje del Evangelio que tenรญa prรกcticamente olvidadoโฆ
Esperaโฆ
A ver, para ser sinceras, he tenido que desempolvar la Biblia. Ahรญ estaba arrinconada en una estanterรญa. Una ediciรณn de la Biblia de Jerusalรฉn del aรฑo de Matusalรฉn. Me ha costado abrirla sin que se me cayesen de entre sus pรกginas un montรณn de recuerdos guardados a modo de marcapรกginas. Flores secas, hojas de รกrboles, pรฉtalos de rosa, textos importantes casi borrados. Tiene ese aspecto de libro viejo, muy, muy manoseado, lleno de anotaciones en los mรกrgenesโฆ. ยกY quรฉ mal veo! ยกNo recordaba que tuviese la letra tan pequeรฑa! Mi Biblia estรก un poco acartonada y cruje al abrirla, igual que mis rodillas y…
ยกVale, sรญ! ยกMi Biblia me delata! Dice de mรญ que, aunque ya no la lea, tiempo atrรกs la leรญโฆ mucho.
ยฟCรณmo son vuestras Biblias? ยฟTambiรฉn un reflejo de la etapa de la vida por la que estรกis pasando?
A ver que me he ido del temaโฆ
Decรญa que, gracias a nuevas amigas como Mara, como Marรญa, estoy dispuesta a redescubrir el Evangelio. Marรญa, en ese encuentro tan bonito que tuvimos, mencionรณ la historia de la mujer que padecรญa hemorragias y que se acercรณ a Jesรบs para tocar el borde de su manto.
Ese pรกrrafo lo leรญ hace aรฑos, pero en mi mente no trascendiรณ. Ahora, he vuelto a leerlo y me descubre cosas que antes no habรญa entendido. La Biblia tiene la capacidad de cambiar su lectura con el tiempo. El texto madura a la vez que madura el lector como el buen vino se aprecia mejor cuando el paladar se entrena.
El pasaje de la mujer enferma no carece de importancia, ya que no uno, sino tres evangelistas mencionan a esta mujer. No sabemos su nombre, ni todos los detalles de su dolencia, pero Mateo, Marcos y Lucas se hicieron eco de aquel momento clave. Asรญ lo expresa Marcos:
ยซY una mujer que tenรญa un flujo de sangre desde hacรญa doce aรฑos, y que habรญa sufrido mucho a manos de muchos mรฉdicos y se habรญa gastado todos sus bienes sin aprovecharle de nada, sino que iba de mal en peor, cuando oyรณ hablar de Jesรบs, vino por detrรกs entre la muchedumbre y le tocรณ el manto โporque se decรญa a sรญ misma: โCon que sรณlo toque sus ropas, me curarรฉโโ. Y de repente sintiรณ en su cuerpo que estaba curada de la enfermedad. Y al momento Jesรบs reconociรณ la fuerza salida de รฉl y vuelto hacia la muchedumbre, dijo: โยฟQuiรฉn me ha tocado la ropa?โ. Y sus discรญpulos dijeron: โVes que la muchedumbre te apretuja a tu alrededor y dices: ยฟQuiรฉn me ha tocado?โ. Y miraba a su alrededor para buscar a quien habรญa hecho esto. La mujer, asustada y temblando, sabiendo lo que le habรญa ocurrido, se acercรณ, se postrรณ ante รฉl. Jesรบs entonces le dijo: โTen รกnimo hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y queda curada de tu dolenciaโยป.
(Marcos 5:25-34)
Doce aรฑos esperando un cambio
Doce aรฑos es mucho tiempo. Pensad que las hemorragias en aquella sociedad y รฉpoca no eran ninguna tonterรญa. Ademรกs de la ruina econรณmica que narra el texto, segรบn las normas de pureza de la ley judรญa, su situaciรณn implicaba importantes restricciones en el contacto con otras personas y en la participaciรณn religiosa. Imaginad la soledad, el malestar, la anemia, la flojeraโฆ Vamos, ยกun horror en vida!
Doce aรฑos de dolor, de aislamiento, de incertidumbre, de cansancio, de decepciones y de tener que aprender a vivir con algo que no habรญa elegido.
ยฟNo es ella igual que nosotras? ยฟNo nos desesperamos cuando creemos que un problema no tiene soluciรณn? ยฟNo pasamos a veces por fases de renuncia, de aceptaciรณn y otras nos rebelamos como fieras hasta encontrar alguien que nos ayude?
No sabemos quรฉ edad tenรญa. No sabemos si era joven o mayor. No sabemos quรฉ pensaba cuando se miraba al espejo ni cuรกntas veces se preguntรณ por quรฉ le ocurrรญa aquello.
Pero sรญ sabemos algo: despuรฉs de doce aรฑos, todavรญa conservaba la esperanza suficiente para intentarlo una vez mรกs.
Una mujer valiente, sin duda, porque se atreviรณ a acercarse a aquel que decรญan que era el Mesรญas. Un gesto pequeรฑo. Dar un paso. Estirar la mano. Tocar el manto. Y unas palabras de Jesรบs que debieron de llegarle al alma: ยซTen รกnimo, hijaยป.

Diez versรญculos. Doce aรฑos de sufrimiento. Mucha fe.
El Evangelio tiene esa capacidad extraordinaria de decir mucho con muy pocas palabras.
ยซHija… Vete en pazยป
Hay algo muy hermoso en la respuesta de Jesรบs. No se limita a reconocer que la mujer ha sido curada. La llama ยซhijaยป.
ยฟNo os encanta el momentazo? Imagino a todos los discรญpulos con los ojos como platos.
ยกEs que Jesรบs era un transgresor! En lugar de decirle ยซapรกrtate, mujer impuraยป โฆ ยกVa y le llama ยซhijaยป!
Y eso, en palabras de Jesรบs, es como decirle: ยซTรบ, mujer valiente, tรบ que no te has resignado, tรบ que has luchado y no has desistido; tรบ…, sรญ, tรบ…, eres familia, eres digna de ser tenida en cuenta y que te traten con ternuraยป.
Su historia no nos dice que todas las personas que sufren vayan a recibir exactamente la misma respuesta ni que la fe garantice que nuestros problemas desaparezcan. Serรญa injusto utilizar el Evangelio para hacer promesas que la vida no siempre cumple. Pero sรญ podemos crecer e inspirarnos en la enseรฑanza de esta historia.
No conocemos a esa mujer. Ni sabemos quรฉ otras cosas deseaba para su futuro. No conocemos sus planes ni sus sueรฑos. Pero sabemos que dio un paso. Y, aunque el Evangelio no nos cuenta cรณmo continuรณ su vida, me gusta imaginar que, a partir de aquel dรญa, volviรณ a vivir con esperanza, libre para soรฑar de nuevo.
A veces basta con dar un pequeรฑo paso, como lo dio aquella mujer. Estirar la mano y tocar la felicidad. No tener miedo a tomar decisiones. Hacer nuevas amistades, vivir nuevas experiencias. Ser valientes y no perder la esperanza.
Y todo eso ella lo logrรณ con sรณlo dar un paso y estirar la manoโฆ
โฆy yo igual, pero con diez pasos y llamando al timbre de la vecina. Que, a veces, la providencia tambiรฉn tiene forma de puerta que se abre y de alguien que te invita a entrar cuando mรกs lo necesitas.

Gracias, Mara.
Gracias, Marรญa.
Fdo: May โla (agradecida) vecina de Maraโ
PD: Ahora que he quitado el polvo al Evangelio tendrรฉ que leerlo mรกs a menudo.

















































