Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

Una pandemia que trae cambios

Mi 2020 no esta ni dañado ni malo, el 2020 está para sacarme de mi zona de comfort de esa que solo vivimos para el “yoismo” y mis planes.

Para que aprenda el verdadero significado de lo que es amar a tu prójimo, o sea, a los que viven bajo mi techo. Eso porque no les tengo paciencia o tolerancia y exijo cosas que ni yo misma hago. ¡Soy tan imperfecta! Siguiendo y corriendo asfixiada detrás de un Dios perfecto.

Mi 2020 está para darme bofetones para que reaccione que hoy estamos y horita no. Acabo de pasar un domingo donde vi una persona conocida viva y pasaron menos de 6 horas y murió.

Mi 2020 está para que vea que la tierra tiembla, los vientos soplan y las pandemias existen, que todos los meses hay cosas cambiantes PERO Dios sigue siendo el mismo. ¡Él nunca cambia!!! Sigue estando junto a mí y me acompaña en este caminar por este mundo ¡el cual es temporero!

Que el Niagara sí se puede pasar en bicicleta cuando usas una bici tándem y lo montas a Él. Nadie puede asegurar que el 2021 sera mejor SOLO se puede asegurar que Dios si estará contigo si se lo permites…

Al final le doy gracias a Dios por darme un 2020 diferente lleno de muchos subes y bajas emocionales, pero sobre todo que en este 2020, he visto Su mano como nunca lo había visto y con solo eso puedo decirle: No importa ya como serán mis meses venideros, solo importa que sigas conmigo y no me sueltes, sigue acompañándome porque ¡contigo todo se convierte en propósitos buenos!!

«Ya que has puesto al Señor por tu refugio,
 al Altísimo por tu protección,
 ningún mal habrá de sobrevenirte,
 ninguna calamidad llegará a tu hogar»

Salmo 91:9

Jelisa

Familia

¿Cómo sería estar casada con alguien como yo?

Esa pregunta la leí en un libro que habla sobre el matrimonio. Decía que si nosotros nos hiciéramos esta pregunta frecuentemente sería raro necesitar terapia matrimonial. Es una estupenda auto-evaluación.

Acepto que en el instante que la leí me auto-evalué y, de momento, sin mucho rodeos, pensé: ¡NO me soportaría!! Lo primero que me vino a la mente fue: soy muy fuerte de carácter, muchas veces puedo dejar pasar esa situación, pero no la olvido. Hay veces en que me encierro en una idea y todo lo demás no tiene validez. Eso provoca que al mantenerme firme no le doy validez ni a la idea ni al sentimiento de mi pareja.

Eso fue sin ir a fondo, porque me imagino que si continuara indagando encontraría más cosas malas. Sin embargo, también encontré cosas que me gustaban de mí como: que soy detallista, estoy pendiente de su bienestar, presto atención a lo que me cuenta y lo que prometo lo cumplo. Esto nos da un panorama más amplio hacia uno mismo de la persona que eres, como tú misma te ves. Es la mejor manera de evaluar cuando uno comienza a sentirte culpable. Al ver hacerlo te das cuenta que de las muchas veces que culpaste al otro, en realidad, la culpa era tuya. Uno se da cuenta que hay actitudes y formas de pensar que hay que romper. SOLO Dios sabe como perfeccionarnos para ser una esposa y esposo ideal.

Dios me ha ido moldeando, me ha pasado por la piedra y fuego para limpiarme y pulirme. Desde el principio de  haberme reconciliado con Dios le dije que me enseñara a ser una esposa NO como la sociedad impone SINO como a Él le agradara. Así que comenzamos la lección sobre el Respeto. ¡Creía que ya lo sabía! Sí, es fácil: serle fiel y respetarlo.. ya … ya!. 

Nunca en mi vida de novia ni de casada había sido de estas mujeres que le hablaba mal a su novio o esposo. Pero para pasar la clase tienes que tomar el examen. Así que un día en mis comienzos de buscar hacer las cosas correctamente, me acuerdo que discutimos fuertemente por teléfono y me irritó, le grité y dejé escapar una mala palabra. Todo fue muy rápido. Algo me hizo sentir TAN MAL, como se hubiera hecho un daño mayor a alguien. Comencé a dar vueltas en mi cuarto porque no entendía lo que me estaba sucediendo hasta que no pude más y comencé a llorar. Ahí Dios trajo a mi mente la palabra RESPETO.

Acabé de rodillas llorando y le pedí perdón a Dios y después le pedí perdón a mi esposo. Ese momento me hizo ver que Dios había puesto en mi una “alarma”, el Espíritu Santo. Mi esposo se merecía Respeto aunque a mi entender no fuera así. Si mi marido me faltara al respeto, ese era su problema, yo tenía la responsabilidad de mi actitud solamente. Debería mostrarle respeto. Me di cuenta de que Dios estaba respondiendo mi oración de hacerme la esposa que Le agradara. Hasta el día de hoy TODO lo que Dios ha cambiado en mi manera de ser ha sido para bendición en mi vida y en mi familia. ¿Qué me falta? Claro que me falta ser moldeada, si después de esto me ha dado un par de clasecitas y exámenes mas …

Según sea la siembra, así es la cosecha. Si siembras respeto, cosechas respeto. Si respetas a Dios en tu corazón, lo más seguro es que respetarás a los demás en cada situación.

Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, ES mentiroso. Pues el que NO ama a su hermano a quien ha visto, ¿CÓMO puede amar a Dios a quien no ha visto?

Juan 4:20

Jelisa

Equipo

Equipo: Jelisa

Hola a todos!! Mi nombre es Jelisa Marietty Villegas Castro, vivo en Puerto Rico junto a mi esposo Leo y mis tres hijos: Alanis de19, Talisa de 16 e Isander de 13.

Hace 9 años me reconcilie con el Señor. He pertenecido a un ministerio radial dándole seguimiento a las personas que llaman para oración, fui maestra de los juveniles y ujier de la iglesia.

Foto con mi familia, mis padres y hermano. Con mi hijo y yo.

Mis pasatiempos son leer, escribir y cocinar. Tengo un negocio llamado Apacible, es de productos cosméticos artesanales y servicios de estética facial.

Siento una emoción grande en poder colaborar en este blog y escribir lo que Dios deposita en mi corazón, además de compartir de mis conocimientos sobre el cuidado de la piel y otros temas.

Amo a Dios con todo mi ser y vivo agradecida de su amor inmerecido.

Soy de las que ¿algo más me puede pasar? Pero en todo ese pasar he conocido a Dios fiel, misericordioso y que nunca me abandona.

Mi versículo favorito:

El Señor es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en Él confían.

Nahúm 1:7

Vivo de tal manera que cuando Dios hable de mi diga: ¡ella es de las que confía en mí!

Nos leemos pronto!! Dios le bendiga!!

Jelisa