Crecimiento Personal

Muerte de un hijo: impacto en la pareja

“Es común que las parejas enfrenten conflictos tras la pérdida de un hijo. Las razones son variadas y complejas” (Gina Campalans).

La muerte de un hijo o una hija es una de las experiencias más duras, difíciles y dolorosas que puede sufrir un ser humano. En muchas ocasiones, dependiendo de cómo haya ocurrido el fallecimiento, los padres se sienten responsables de no haber protegido suficientemente a sus hijos, y su pérdida, suele ser vivida como un fracaso y con una gran culpabilidad, por ello es frecuente quela muerte de un hijo produzca tensiones y conflictos en la vida de pareja. El dolor no se vive ni se expresa de la misma manera. Muchos creen que su pareja no siente el dolor de manera suficiente o al contrario, que está exagerando el sufrimiento. Cuesta comprender que el dolor tiene siempre un componente individual, subjetivo e intransferible.

 Las parejas deben aprender a respetar sus dolores y la manera de vivirlo y expresarlo, de otro modo, habrán de enfrentar no solo el duelo de la pérdida de un hijo, sino el desgarro de un conflicto de pareja.

ALGUNOS CONFLICTOS Y TENSIONES QUE SE GENERAN EN LA PAREJA
 Dificultades para aceptar que la pareja viva la pérdida a su manera. Un miembro de la pareja puede sentir, por ejemplo, que al otro no le ha afectado tanto la muerte porque no llora o porque no quiere hablar del fallecido. A veces, la necesidad de parecer fuerte, puede … (Continuar leyendo en Protestante Digital …)

Gina

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¿Perder un hijo y vencer el dolor? Sí, se puede.

El 12 de Septiembre del año 2003, murió nuestro hijo mayor David, mientras practicaba submarinismo frente a la isla de Es Vedrá en Ibiza, a la edad de 29 años.

Él era el mayor de nuestros seis hijos y su muerte nos dejó como familia, completamente conmocionados, devastados y en estado de shock. Unas horas antes estábamos tranquilamente cenando cuando sonó el teléfono para anunciarnos que David no había vuelto a casa, que estaba pescando y que siempre llegaba antes de esa hora.

Entonces, recuerdo: el corazón empezó a latirme fuertemente pero procuré con todas mis fuerzas aferrarme a lo que estaba haciendo, intentando captar el sentido de la película que veía en la televisión, a pesar de que intuía que algo iba mal, muy mal.

Las horas que precedieron al hallazgo de su cuerpo fueron interminables. Mi hermana Patri estuvo conmigo durante estas horas angustiosas de búsqueda, y de incertidumbre, siendo para mí un bastión de incalculable valor. Me transmitió una serenidad y una paz extraordinarias que me permitieron afrontar los primeros momentos sin derrumbarme.

CUANDO EL MUNDO SE DESMORONA
El desenlace se produjo cuando recibí la llamada de mi esposo, al que acompañaban el resto de nuestros hijos, al comunicarme que habían hallado el cuerpo… Y entonces, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, la vida que conoces se detiene. Tu mundo se desmorona y crees (Continuar leyendo en Protestante Digital)

Gina