Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Salud y Belleza

Un mensaje de esperanza


Parece ser que algo invisible ha llegado a remover al mundo entero. No lo vemos, ni siquiera ha sido experimentado por la gran mayoría de la población, pero muy dentro de la sociedad ha conseguido despertar el miedo. Miedo a lo desconocido, miedo a no saber cómo ni cuándo me puede alcanzar, a no saber si mis precauciones son suficientes o si me atacará y no podré defenderme.

Nos hemos rodeado de armas nucleares, de estrategias militares, somos la sociedad más avanzada en tecnología, tenemos grandes investigadores, científicos, gobiernos de todos los gustos y colores, sin embargo, nada de esto nos es útil ahora mismo, el mundo tiembla ante esta pandemia.

Esta crisis ha destapado nuestro miedo, sin embargo, es casi seguro que saldremos de esta como hemos salido de muchas otras, unidos y codo a codo, cuidándonos responsablemente saldremos adelante.

Pero la fragilidad de la vida está aquí, delante de nuestros ojos, diciéndonos que invertimos nuestro tiempo y nuestras fuerzas en cosas perecederas, hoy estamos y mañana quién sabe.
Por otro lado, hay ciertas cosas, también invisibles, que pueden dar un vuelco al miedo: la paz, la serenidad, el sosiego, cosas que solo se sienten en el espíritu de una persona que ha entendido el sentido de su vida.

Si la vida es tan frágil que un virus nos la puede quitar, entonces es tiempo de reflexionar ¿qué hay después de la vida? Solo los que han encontrado eternidad en su corazón, son los que pueden permanecer en paz en medio de la crisis.

La Biblia dice que Dios puso eternidad en el corazón humano y Jesús dijo: yo soy la resurrección y la vida; por eso el hombre y la mujer que han decidido caminar con Jesús viven con la esperanza de la vida eterna, con la seguridad de que estamos de paso por esta vida y en cualquier momento puede terminar, pero ese final, solo es el comienzo de la eternidad.

Por lo tanto, como dijo Jesús, no temamos a lo que mata el cuerpo, temamos más bien a lo que mata el alma, a lo que la aprisiona y la mantiene con los ojos puestos en el presente y ciegos a la eternidad.

Deja hoy que el Dios invisible, llene de paz y seguridad tu corazón.

Ana Domínguez desde Aglow España.

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, La Biblia

Un salmo en la epidemia: la confianza triunfa sobre el miedo

Reproducimos este texto de Pablo Martinez Vila, para Protestante Digital

El Salmo 91 ha infundido aliento y paz a millones de creyentes en el fuego de la prueba. Su mensaje es muy relevante a nuestra situación actual de epidemia.

“El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.
Diré yo a Jehová: «Esperanza mía y castillo mío;  mi Dios, en quien confiaré.»

El Salmo 91, también llamado el “Himno triunfal de la confianza”, es una joya. Ha infundido aliento y paz a millones de creyentes en el fuego de la prueba. Según algunos comentaristas fue escrito en medio de una epidemia de peste (2 Samuel 24:13). Podrían ser circunstancias similares a las que estamos viviendo hoy. Su mensaje, por tanto, es muy relevante a nuestra situación actual de epidemia.

Vivimos días de ansiedad e incertidumbre. El mundo entero está con miedo. De pronto hemos tomado conciencia de la fragilidad de la vida. ¿Qué pasará mañana? La fortaleza en la que el hombre contemporáneo se creía seguro se ha tornado debilidad,  hay grietas en la roca y nos sentimos vulnerables. La gente busca un mensaje de serenidad y tranquilidad. ¿Dónde encontrarlo?

El mensaje del salmo 91 se resume en una frase: la confianza triunfa sobre el miedo. El salmista nos presenta tres frases clave que resumen el “trayecto” dese la ansiedad-miedo hasta la confianza:

  • “Mi Dios”:  lo que Dios es para mí
  • “Él te librará”: lo que Dios hace por mí
  • “Confiaré”: mi respuesta

1. “Mi Dios”: el carácter de Dios

El salmo empieza con una deslumbrante descripción del carácter de Dios. Hasta cuatro nombres distintos se mencionan en los dos versículos iniciales para explicar quién y cómo es Dios. ¡Formidable pórtico de entrada a la confianza! Para el salmista, Dios es el Altísimo, el Todopoderoso, el Señor (Yahweh) y el Dios Sublime.

La conciencia de la grandeza de Dios es el cimiento de nuestra confianza.  Podríamos parafrasear el refrán y afirmar  “dime cómo es tu Dios y te diré cómo es tu confianza”. En la hora del temor el primer paso es alzar los ojos al cielo, mirar a Dios y contemplar su grandeza y su soberanía.  Al hacerlo, el salmista experimenta que Dios es su Abrigo, su Sombra, su Esperanza y su Castillo. El retrato de Dios en “cuatro dimensiones” conlleva una bendición cuádruple. Conocer cómo es Dios realmente es un paso imprescindible en el trayecto hacia la confianza.

Notemos, sin embargo  que el salmista se refiere a Él como MI Dios. Esta pequeña palabra  “mi” nos abre una perspectiva singular y cambia muchas cosas: el Dios del salmista es un  Dios personal, cercano, que Interviene en su vida y se preocupa por sus temores y necesidades. Estamos ante uno de los rasgos más distintivos de la fe cristiana: Dios  no es sólo el Todopoderoso, el creador del Universo, sino también el Padre íntimo, el Abba (“papá”) que me ama y me guarda (Gal. 4:6). Éste es nuestro gran privilegio: Dios nos trata como un padre a su hijo porque en Cristo somos hechos hijos adoptivos de Dios. El salmista describe esta vivencia con una preciosa metáfora:

“Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro” (v. 4)

2. “Él te librará”: la providencia de Dios

 “Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora, escudo y protección es su verdad. No temerás…ni a la pestilencia que ande en la oscuridad, ni a mortandad que en medio del día destruya…. No te sobrevendrá mal ni plaga tocará tu morada” (v. 3-6,10).

Llegamos al corazón del salmo: la protección de Dios en la práctica. La conciencia de la grandeza de Dios ha de ir acompañada de la conciencia de la providencia de Dios.  Estamos ante un punto crucial, decisivo en la experiencia de fe. Si lo entendemos bien, será una fuente insuperable  de paz y serenidad, pero si lo malinterpretamos podemos caer en errores y extremismos, o sentirnos frustrados con Dios.

La manipulación del diablo. Es muy significativo que el diablo tentó a Jesús (Mt. 4: 6, Lc.4) con una doble cita de este salmo: “Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden… En las manos te llevarán para que tu pie no tropiece en piedra.” (v.11-12). Usar mal las promesas de la protección divina es una tentación vigente hoy. ¡Cuidado con la súper espiritualidad  y la súper fe! Puede ser una forma de tentar a Dios como nos enseña la contundente  respuesta de Jesús a Satanás: “No tentarás al Señor tu Dios” (Mt. 4:7). Confiar en Dios no nos exime de actuar de forma responsable y sabia.

Dicho esto, no podemos minimizar la potente acción protectora de Dios sobre los que en Él confían:

«Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia, lo libraré y lo glorificaré” (v. 14-15).

¿Una póliza a todo riesgo? La palabra clave es “librar”. ¿Qué significa “Dios te librará”?  La misma expresión se aplica a José -“Dios le libró de todas sus tribulaciones” (Hc. 7:10), y sin embargo el patriarca tuvo que pasar por muchos valles de sombra y de muerte. Dios no le evitó la prueba, pero  le rescató de ella. Como dijo Spurgeon, “es imposible que ningún mal acontezca a los que son amados por Dios”. La fe no garantiza la ausencia de la prueba, pero sí la victoria sobre la prueba. El apóstol Pablo desarrolla esta idea de forma majestuosa en el cántico de Romanos 8:28-39: “en todas estas cosas (pruebas) somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó, Cristo”.

Así pues, la fe en Cristo no es una vacuna contra todo mal, sino una garantía de total seguridad, la seguridad de que “si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? (Rom. 8:31).  Este salmo no es una promesa de completa inmunidad, sino una declaración de plena confianza. Confianza en la protección de Dios expresada de tres maneras.

La triple “C” de la protección de Dios. En toda situación de prueba,    

  • Dios conoce   
  • Dios controla
  • Dios cuida (de mí)

En la vida de los hijos de Dios nada ocurre sin su conocimiento y su consentimiento. El azar no existe en la vida del creyente. La providencia majestuosa del Dios personal resplandece en los momentos más oscuros: “Caerán a tu lado mil y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegarán”. Nada sucede si Él no lo permite, como vemos tan vívidamente en la experiencia de Job. Esta promesa viene ratificada por el Señor Jesús mismo:   

¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados. Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos” (Mateo 6:15-16, Lucas 12:6-7).

3. Mi respuesta: “Confiaré”

Después de contemplar el carácter de Dios -lo que Él es para mí- y su providencia  -lo que Él hace en mi vida – el salmista exclama con firmeza: “Mi Dios en quien confiaré”.

Es una secuencia lógica. La confianza es la respuesta a unas evidencias. El salmista ha conocido a Dios de forma personal, íntima –“por cuanto ha conocido mi nombre” (v. 14). Tal conocimiento le lleva a enamorarse de Él –“en mí ha puesto su amor” (v.14) y se establece una relación estrecha. Ahí tenemos, por cierto, el meollo de la fe cristiana: es la confianza que nace de una relación de amor, la certeza de que el amado no me va a fallar porque “Él (Dios) es fiel”.

Nuestra vida no está a merced de un virus, sino en manos del Dios todopoderoso.  Ahí radica la certidumbre de nuestra fe y el cimiento de la confianza que vence todo temor. No hay lugar para el triunfalismo, pero ciertamente hay triunfo. Es el triunfo que Cristo nos aseguró con su victoria sobre el mal y el maligno en la Cruz. Es el mismo Cristo cuyas últimas palabras fueron:

“Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28:20)

Cosas de Casa, Crecimiento Personal, Familia

¡Metas y objetivos a la vista! «Coaching» para nuestros hijos

Nota de la editora: Angela comparte este excelente texto. Pensamos que en estos días que los niños se encuentran en casa por las circunstancias relacionadas con el Coronavirus, podréis utilizar estos recursos presentados.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE AYUDAR A NUESTROS HIJOS A PENSAR, VISUALIZAR Y APUNTAR HACIA SUS PROPIAS METAS Y OBJETIVOS?

Tomar un tiempo con cada uno de nuestros hijos por separado para hablar con calma y naturalidad de su futuro, de sus metas y sueños, puede aumentar la productividad, la motivación y la actitud de nuestros hijos en el colegio y en casa.

Proponte un tiempo donde serás positivo y hablarás con ilusión, aún si tu hijo te sugiere ideas poco prácticas o lógicas. Busca un lugar idóneo para poder escuchar las ideas, ilusiones y sueños de tus hijos. Este será un momento para escuchar más de lo que sueles hablar y demostrar que tu intención desde el principio es y será apoyarles en todo lo que se propongan en sus vidas. 

No tienes que terminar este proyecto en un día. Toma tu tiempo y deja que tus hijos decidan cuando esté terminado y listo para colgar en un lugar que puedan verlo todos los días. 

3 FORMAS DE HACERLO

REUNIENDO IMÁGENES, FRASES, E IDEAS QUE AYUDEN A PROGRESAR HACIA LA 

META EN:

Cartulina

Tablero de corcho

Digitalemte por Pinterest

Elige una forma de expresarlo visualmente haciendo un mural en cartulina o sobre corcho con fotos de revistas o con vuestros propios dibujos y fotografías.

Pueden incluir personas a quienes admiran, científicos, deportistas que demuestren buenos valores o fotografías con modelos de quien les gustaría ser de mayor como pueda ser un profesor o un bombero, por ejemplo. Toma esta oportunidad para hablarles de alguna persona, idea o influencias que hayan marcado tu propio camino sin esperar que ellos adopten esos mismos para ellos.

También puedes leerles frases que hablen de valores que compartís en la familia y dejar que ellos te digan si se sienten identificados con algunas de ellas. Limítate a compartirles ideas y recursos y dejar que ellos elijan lo que más les llama la atención.

Metas más concretas también pueden representarse en su tablero con frases escritas que les motiven para esforzarse en los estudios, las relaciones con los amigos y el desánimo que sin duda enfrentaremos todos. Recuerda, que si en un momento de estabilidad emocional y tranquilidad les hablas de cómo pueden enfrentar las dificultades como las riñas entre amigos o el fracaso en alguna área de los estudios, tendrán muchas más probabilidades de enfrentarlas con valor y seguridad y así empezar a resolver sus propios desafíos.

Esta jóven de 14 años colgó en su blog sus metas y objetivos reflejando su ilusión por convertirse en una joyera como su madre. Incluye metas pero también sueños, lugares que le gustaría visitar y palabras que la animan a conseguir sus metas académicas.

¡PERO OJO! DEBES TENER CUIDADO CON ALGUNAS EXPRESIONES DE ESTE TIPO DE VISION BOARDS O TABLEROS DE VISUALIZACIÓN DE METAS.

Durante varias décadas los emprendedores han usado un tipo de tablero de visión para “atraer” el éxito. La idea consiste en reunir visualmente objetivos, metas y visión del futuro. Hay quienes dicen haber logrado todo tipo de éxito con afirmaciones diarias y viendo sus metas de forma visual. Algunos lo llaman incluso “la ley de atracción”, pero muchos expertos han escrito acerca de una motivación más centrada que no se base en el mero hecho de soñarlo o visualizarlo, si no enfocarse en el esfuerzo y el compromiso de lograr metas alcanzables.

¿CÓMO ENFOCARLO DE MANERA POSITIVA?

Pregunta a tus hijos si hay alguna mejor manera de enfocar lo que están intentando lograr, especialmente si ves que eligen ideales, que por falta de madurez, no son los más saludables para ellos.

Si ves que están poniendo mucho énfasis en la apariencia física, el derroche o cualquier otro concepto que sea dañino para ellos, esta es una oportunidad para hablar sobre ello.

Deja que este tablero vaya cambiando durante el año, y cada cierto tiempo comenzad de nuevo.

Algunas de las ideas que solemos comentar en casa se convierten en puntos de fuerza para nuestros hijos cuando ellos las hacen suyas a su tiempo. ¡Estos principios y valores pueden ser el mejor legado que les puedas dejar!

SUGERENCIAS PRÁCTICAS

Proponte una meta como padre: Renunciar a tus propias expectativas para apoyar las metas y objetivos que puedan nacer de tus hijos. No quiere decir que no les encaminemos, asesoremos o sugiramos, pero no es igual que ellos sientan que sus padres esperan que estudien periodismo, por ejemplo, a que ellos se sientan apoyados por sus padres para estudiar algo que realmente han expresado que les gusta y que tienen deseo de hacer.

Este ejercicio puede ser muy positivo con niños y niñas de todas las edades. Si el joven se siente motivado y libre para soñar e imaginar podrá expresar toda clase de ilusiones y deseos. Evita palabras negativas o comentarios que quiten valor a sus ideas. Recuerda que nosotros aprendimos muchas lecciones en la vida cometiendo errores primero y cambiando de parecer y de dirección en varias ocasiones.

Por último, haz preguntas en vez de comentarios negativos. Tus palabras marcan. 

Por ejemplo si tu hijo decide que tiene como meta ser astronauta, la conversación puede que te lleve a decir, “¡Qué interesante! ¿quieres ser astronauta? ¿cómo conseguirías eso?” Si te responde con algo como “… pues me haré amigo de un astronauta para que me invite a ir con él a la luna” puedes contestar con una sonrisa y sugerir que veáis algún vídeo de la NASA para niños explicando cómo los astronautas se preparan para ir a la luna.

Ellos mismos se darán cuenta de lo que implica y podrán llegar a sus propias conclusiones. Qué fácil y desalentador para el niño hubiera sido decir, “¡Anda pero si tú no puedes ser astronauta porque eso es muy difícil y aquí no se puede estudiar eso y además hay que ser muy inteligente…!” Son pequeños matices que nos hacen influenciar a nuestros hijos de dos maneras completamente distintas.

Podemos aumentar o disminuir la ilusión que todo niño tiene de descubrir y alcanzar nuevas metas y conocimientos. ¡Escucha, corrige con amor, brinda apoyo y comparte la vida con tus hijos!

{Imágenes tomadas de blog.studiojewel.com}

Angela

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia, La Biblia

Coronavirus, malas noticias ¿cómo reaccionamos?

Hace unos años hubo una tragedia en un cine de los Estados Unidos a consecuencia de un tiroteo; algunos muertos y varios heridos, entre ellos niños. Horrible. A los pocos días algo similar ocurre en una escuela. Murieron muchas más personas. 

En aquel entonces mi hija tenía nueve años y en la escuela escuchó algo sobre esas noticias y vino con su carita preocupada a hacerme preguntas. Esas preguntas que nunca quisiéramos escuchar porque nos recuerdan el mundo caído e imperfecto en que vivimos.

Nos recuerdan que aunque queramos, nuestros hijos no pueden vivir en una burbuja y están expuestos al pecado y a sus consecuencias.  Preguntas para las que quisiéramos tener respuestas fáciles, pero no es así.

Hoy las noticias son diferentes, las noticias son acerca de un virus que se ha convertido en pandemia y para la cual todavía no hay muchas respuestas. Sin querer minimizar lo que está sucediendo, sí creo que el hecho de tener un acceso inmediato a tanta información ha sido determinante al crear un estado de pánico en muchas personas. Y te confieso que la ansiedad también ha querido atraparme por momentos. 

El asunto es dónde estamos poniendo la mirada. ¿Cuál es nuestro sentido de seguridad? Voy a compartir contigo lo que compartí con mi hija en aquel momento porque creo que es válido para todas. 

Aquel día me senté con ella e hice lo único que con certeza podría darle una respuesta verdaderamente sabia y tranquilizadora. Busqué mi Biblia y le mostré el versículo en los Salmos que durante tantos años ha dado paz a mi corazón en medio de muchas tormentas de malas noticias: 

“Ellos no tienen miedo de malas noticias; confían plenamente en que el Señor los cuidará.” Salmos 112:7

“¿Y quiénes son ellos?”, le expliqué yo a mi hija. “El Salmo nos da la respuesta un poquito antes: los justos (v. 4)”. Lo que nos llevó a otra pregunta: ¿Quiénes son los justos?  La misma Palabra nos da la definición: “sabemos que una persona es declarada justa ante Dios por la fe en Jesucristo” (Gálatas 2:16). 

¿Será que somos más fuertes que los demás? ¡Para nada! Pero la Palabra de Dios nos enseña que si hemos puesto nuestra fe en Jesús, no debemos tener miedo de malas noticias porque confiamos plenamente en que el Señor es soberano sobre nuestras vidas, y sea lo que sea, estamos en sus manos. 

El temor es un sentimiento humano, y es válido, siempre y cuando no dejemos que nos domine. Una mala noticia puede hacer que nuestro corazón dé un vuelco  y sintamos esta sensación incómoda en el estómago. Pero es ahí donde la Palabra de Dios, se convierte en nuestra ancla, sustento, esperanza. Es  entonces cuando recordamos que aunque la situación puede producir temor, como “justos que hemos creído en Cristo”, no nos quedamos en el temor sino que confiamos. Recordar el amor que Dios nos tiene, y que ha hecho evidente en Jesús, tiene que echar fuera el temor de nuestras vidas.

Lamentablemente no puedo decirte que vivirás una vida exenta de malas noticias, pero sí puedo decirte que al ser declarada “justa” delante de Dios, al ser su hija por medio de la fe en Jesús, ya no tienes que vivir esclava del temor: «Pues ustedes no han recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que han recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!» (Romanos 8:15).

Si ponemos nuestros ojos en la prensa, o si dejamos que nuestra imaginación cobre alas, es muy probable que suframos un ataque de pánico o por lo menos que nos inunden la ansiedad y el temor. Debemos reconocer que tenemos un enemigo que anda buscando a quién devorar y nuestra mente es un campo fértil si nosotros le seguimos el juego. 

Tú y yo estamos viviendo en espera de que llegue la nueva creación. Ahora mismo no podemos disfrutar de todos los beneficios que la obra de Cristo en la cruz hizo posible. Un día sí será así para siempre, como nos revela Ap. 21:1-5. Así que podemos vivir con la esperanza, ¡y debemos vivir de esa manera! 

¿Cómo lo hacemos? Te quiero recordar el pasaje que mi esposo me recordó a mí cuando la ansiedad estaba amenazándome, 1 Pedro 5:7. 

«…echando toda su ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ustedes»

Dos cosas claras ahí: dejar la carga de la ansiedad en manos de quien es el único tiene control y soberanía sobre todo, Dios. Y, segundo, sabiendo que ÉL cuida de nosotros, incluso cuando pasamos por incertidumbre, enfermedad, dolor, coronavirus, o lo que sea. ¡En verdad la Palabra de Dios es nuestra esperanza y sostén!

En estos tiempos de incertidumbre, seamos luz, vivamos el evangelio, ¡hablemos de Cristo a un mundo que tanto lo necesita! Y cuando la ansiedad y el temor quieran atraparnos, corramos a los pies de nuestro Señor y revistamos nuestra mente de Su Palabra.

(Un buen artículo que explica sobre el virus, escrito por un pastor y especialista en enfermedades infecciosas: haz clic aquí).

Bendiciones,

Wendy

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

Consejos para vivir en medio del caos

En un mundo de tanto estrés e inestabilidad, es muy fácil ir con la corriente y convertirnos en un manojo de mujeres nerviosas y temerosas. Sin embargo, nada más lejos del diseño de Dios. Eso no es lo que nuestro Padre amoroso quiere para ti y para mí. El caos seguirá rodeándonos por todas partes, nuestra manera de reaccionar marcará toda la diferencia.

¿Qué hacer entonces? Hoy quiero compartir contigo algunas lecciones que he aprendido en mi caminar con Jesús.

  • Nuestra paz no viene por un cambio de circunstancias, nuestra paz es una persona, Jesús, y por tanto viene al conocerle. Cultiva cada día tu relación con él.
  • Sé selectiva al escuchar. Las malas noticias son lo que produce el sustento a la mayoría de las cadenas noticiosas pero no son el alimento para una mujer de Dios. Si les seguimos la rima, acabaremos escondidas debajo de las sábanas.
  • Cuando el temor saque la cabeza, acude a tu arsenal de promesas de Dios. Si dejas que asome más que la cabeza, le darás oportunidad de apoderarse de ti; si lo atacas desde el principio, la batalla estará ganada.
  • Pon tus reacciones bajo el control del Espíritu Santo. No podemos controlar lo que sucede, en la mayoría de los casos, pero sí cómo reaccionamos.
  • El negativismo es muy contagioso, rodéate de personas que te hagan reír y recordar que Dios te ama, sea lo que sea.
  • Camina, contempla la creación, respira profundo y da gracias por la belleza que nos rodea. Este simple acto nos hace recordar que estamos vivas y eso por sí solo es un regalo de Dios.
  • Canta, alaba. No importa si eres afinada o no, ni si tu voz es digna de una compañía de óperas. Cuando alabamos a Dios dejamos de pensar en las circunstancias y nos enfocamos en aquel que controla toda circunstancia.    
  • Dedica tiempo a las relaciones humanas. No hay nada que las pueda sustituir. Dios nos hizo para vivir en comunidad.
  • Memoriza la Palabra de Dios. Aquello que llene tu mente, llenará tu corazón.
  • Lee un buen libro. La lectura nos enriquece, nos permite viajar con la imaginación y nos da la oportunidad de aprender sin mucho esfuerzo.
  • Usa la creatividad. Hay algo en este acto que produce una sensación de bienestar. No importa qué sea, desde un rico plato de comida, una manualidad, hasta algo para el hogar, el jardín o algún miembro de la familia.
  • Descansa. El cansancio es el peor enemigo de un buen estado de ánimo, tal es así que Dios nos mandó a descansar. Sé intencional en disfrutar el descanso. Tú no eres una máquina, eres una persona.

Espero que estos consejos sean de bendición para tu vida, y si así es, ¡compártelos con tus amigas!

Bendiciones,

Wendy

(Publicado originalmente en wendybello.com)

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia, Organización, Salud y Belleza, Uncategorized

7 maneras de vivir con intencionalidad

¿Sabías que en el siglo XXI estamos padeciendo de un problema general? Se llama falta de atención. Y no me refiero a la enfermedad desde el punto de vista clínico. No, me refiero al fenómeno que cada vez se expande más por la sociedad aplastada por el peso de la tecnología.

Varios estudios han demostrado cuánto ha disminuido la productividad de las personas porque sus cerebros están cambiando constantemente de actividad: correo electrónicos,  alerta de mensajería instantánea, mensajes de texto, varias ventanas abiertas en el navegador de internet y un ratón que hace clic aquí y clic allá, actualizaciones en Facebook, llamadas telefónicas… solo de pensarlo me agota pero sé que así vivo yo también.

El resultado de todo esto es primero, como dije, poca productividad. El famoso mito de la multitarea quita más de lo que da.  Muchas tareas comenzadas, pocas terminadas. Agotamiento físico y mental.

Y últimamente Dios ha estado llamando mi atención al respecto. Aparentemente estamos en muchas cosas y lugares a la vez, pero nuestra mente no está en ninguno. No de manera completa.

Esa no es la vida abundante que Dios quiere para ti y para mí. Una vida de torbellino, agotada, con la mente corriendo de aquí para allá, ese no es el plan de Dios. El plan de Dios es una vida con prioridades, una vida con paz en medio del caos, una vida en la que aprovechemos el tiempo. Pero aprovechar el tiempo no es hacer varias cosas a la vez durante el mismo período de tiempo sino vivir a plenitud cada período de tiempo…porque nuestros días son muy cortos en esta Tierra. El plan de Dios es que vivamos con intención. 

intención.(Del lat. intentĭo, -ōnis).f. Determinación de la voluntad en orden a un fin.

¿Qué vamos a determinar? Bueno, empecemos por hacer lo que leí una vez (lamento no recordar el libro): donde estemos, estemos allí 100%.  Y no me refiero solamente a un lugar físico, me refiero a la tarea que estemos haciendo, a la conversación que entablemos, etc.

Así que hoy te propongo otra lista de “7”, para vivir con intención la semana y ver qué tal nos va.

  1. Aparta al menos 30 minutos para darle tu atención completa a Dios. {Si esta meta es muy alta para empezar, dedica menos tiempo, pero con toda intención.} Ese será sin duda el momento más importante de tu día.
  2. Cuando tu esposo llegue a casa en la tarde, o los niños regresen de la escuela, conversa con ellos mirándoles a los ojos, escuchando de veras. No trates de combinar ese momento con otro para ganar tiempo. Estas son las personas más importantes en tu vida. Lo demás puede esperar.
  3. Besa y abraza. En la vorágine del siglo XXI hasta esto se ha vuelto escaso. Dicen los que saben que los matrimonios que se besan y abrazan todos los días, son más felices. Y los niños que reciben besos y abrazos de sus padres se sienten más seguros y queridos.
  4. Usa un reloj o temporizador. Dividir las tareas por tiempo ayuda a concentrarnos mejor. Veinticinco minutos es un buen número. Y al terminar los 25, toma agua, camina un poco, haz algo que implique cambio de actividad. Y vuelve a empezar con otros 25 minutos.
  5. Alimenta tu alma. Cambia un poco de televisión por un buen libro. Y si no eres de las que gusta mucho de la lectura {gracias de paso por dedicar unos minutos a esta}, entonces “escucha” un libro. Esta era de tecnología nos da esa ventaja. Leer, o escuchar, un buen libro nos desafía a pensar, y así ejercitamos el cerebro, que a fin de cuentas también es un músculo.
  6. Cuida de tu cuerpo. El templo del Espíritu. Sé que nos cuesta…a mí me cuesta. Pero somos responsables de él. ¿Media hora de ejercicios cada día es mucho? Comienza por menos, quizá tres veces por semana. El asunto es ser intencionales con los ejercicios, con lo que comemos.
  7. Cena en familia. Este es otro de los hábitos casi extintos de nuestra era post-moderna. Pero, ¿sabías que las familias que cenan juntas son más saludables emocionalmente? ¿Y que los hijos que cenan con sus padres son más abiertos y menos propensos a conductas dañinas? Los horarios a veces chocan, el tráfico nos demora, etc. Pero no es imposible. Si no todos los días, busca que sea la mayoría.

Podríamos añadir otras cosas, pero voy a empezar por estas siete. Sí, para mí misma. Tal vez tú las quieras hacer tuyas.

Quiero vivir con intención mis días y así traer al corazón sabiduría.

¡Esa es la vida que Dios diseñó!

Wendy

Crecimiento Personal, Familia

Amar es una decisión, ¡decídete hoy!

En el amor como en la vida tomamos decisiones y dependiendo de estas, es el resultado de lo que estamos viviendo.  En el matrimonio pasan los años y se acaba la pasión desbordada y toda esa energía, pasa el enamoramiento, … pero si tomas la decisión, nos queda el amor más importante que es el amor verdadero, el que además de sexo nos da paz, seguridad, y muchas alegrías.

Seguramente tú, querida lectora, ya sabes el secreto o los secretos para tener un matrimonio exitoso.  Yo no soy experta ni profesional en relaciones matrimoniales.  No soy consejera, pero quiero compartir lo que yo he aprendido y sigo aprendiendo.  Así que este pensamiento y reflexión es para ti que eres joven, recién casada o que tengas una crisis en tu matrimonio.

Hace tiempo una amiga me dijo que yo tenía suerte en mi matrimonio porque siempre se nos veía felices, que los dos nos entendíamos muy bien, y que le dijera mi secreto.   Ella nunca se imaginó mi respuesta.  

Nosotros estamos muy lejos de ser el matrimonio perfecto, tenemos muchas diferencias, a veces discutimos, otras nos enojamos, a veces tengo sentimiento negativo hacia él cuando me hace enojar y seguramente el siente exactamente lo mismo por mí.  Pero tenemos un secreto:  no dejamos que este enojo supere más de un día, y sobre todo, nunca nos faltamos al respeto, porque hemos decidido amarnos aún con nuestros defectos.  Nadie es perfecto, sólo Dios es perfecto.  Esta es nuestra primera decisión.  Ya sabes lo que se dice  «Amar es una decisión y después un sentimiento».

Nosotros decidimos  construir un matrimonio sólido, decidimos tener fidelidad, decidimos tener respeto, cuidado mutuo y confianza.   No olvides que un buen día tu decidiste amarlo y respetarlo todos los días de tu vida, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad,  así que si ya decidiste pasar tu vida juntos, entonces haz agradable este viaje!  

Amiga, por favor decídete; decídete a perdonar y a pedir perdón cuando te equivoques, a perdonar los conflictos que muchas veces son malos entendidos o mal interpretados porque él no lo dijo en el tono correcto o porque fue en un día que tu no estabas para aguantar nada, perdona siempre que puedas.  

Nunca debemos confundir perdonar con humillarse porque eso no es amor, no debemos soportar abusos, el amor no rompe la integridad moral ni física, ni la dignidad, el amor no humilla, el amor honra. 

Decide honrar a tu esposo, admíralo, respétalo. Fundamenta tu relación en principios sólidos.  Nacimos para amar y ser amados porque el amor te da vida.  Dejemos el egoísmo, tengamos más paciencia y tolerancia,  acéptalo tal como es, admíralo concentrándote en sus virtudes y minimizando sus defectos.

Yo podría darte varios ejemplos de mi vida pero te digo uno muy simple:  A mi no me gusta nada dedicarme a lo que tenga  que ver con mi coche, yo lo uso pero  mi esposo es el que se encarga de tenerlo a punto en todo, de lavarlo, llenarle de gasolina, de llevarlo a la ITV, del cambio de aceite etc.  Él sabe que a mí no me gusta dedicarme a ello y  él lo hace por mí, es una cosa tan simple pero que yo valoro mucho.  Él es generoso conmigo como en tantas cosas y así mismo yo intento agradarle haciendo cosas por él, y las hago con amor.   

El matrimonio es un compromiso, decídete y haz el esfuerzo constante por mantener una buena relación para disfrutarla plenamente.  Fortalece el amor compartiendo tiempo, alimentándolo de los recuerdos, de generosidad, ten empatía, y nunca decidas que tu felicidad depende de tu esposo porque  él sólo contribuye a tu felicidad pero no es el responsable.  Tu felicidad la decides tú y nadie más que tú! Nadie está para llenar vacíos, tu felicidad es una elección personal, Yo llevo mi felicidad a mi matrimonio y contribuyo a la felicidad de mi esposo.

El amor es diferente a el enamoramiento, el amor es un acto voluntario y debemos luchar para que no se apague cuando pasa el enamoramiento, para que se convierta en un amor maduro, con respeto y aceptación mutua.  Amar es más que sentir, el amor no es obligado, es un acto de la voluntad, es un compromiso que asumimos y disfrutamos día a día. 

En el matrimonio siempre habrá días buenos y malos, … y muy malos. Habrá problemas y discusiones pero si entendemos esto del amor verdadero prevaleceremos sobre las circunstancias que estemos pasando.    Hay una frase de una canción que dice: «Amar no es sentir sino actuar».  Amar es un verbo el cual requiere acción, pero no es un sacrificio.  Es un esfuerzo agradable porque sabes que tiene recompensa, si requiere renunciar a los deseos egoístas, requiere de dedicación, de lealtad, de fidelidad, de invertir tiempo, pero no es sacrificio porque es voluntario.  El matrimonio es un proceso educativo donde crecemos mutuamente.   Si decides amarlo…todo lo demás será más fácil!

 Existen muchos consejos para mejorar tu vida en pareja, aquí en este blog las profesionales de Dulce Fragancia, Goyi, Wendy y Mara nos dan unos consejos buenísimos.    Por mi parte te recomiendo unos libros buenísimos de los que yo he aprendido mucho y sigo aprendiendo cada día.  Deseo con todo mi corazón que también te sirvan a ti. 

Siempre que tengo que tomar una decisión ya sea en algo que influye en mi matrimonio o en cualquier aspecto de mi vida le pido dirección a Dios que Él es el único que me puede guiar sin error, te animo a que también lo hagas!

Con sabiduría se edifica la casa,

Con prudencia se ponen los cimientos,

El que es sabio tiene gran poder,

Y el que es entendido aumenta su fuerza.

      Proverbios 24: 3,4.

Sonia

Ahora os dejo mis recomendaciones de libros:

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 41rItyyykYL._SY344_BO1%252C204%252C203%252C200_.jpg
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 1407221350.jpg
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Ayudenme-Siento-Inseguridad-Meyer-Joyce-9780884198130-01.jpg
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es crezcajunto.jpg
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es EL%2BPODER%2BDE%2BLA%2BESPOSA%2BQUE%2BORA%2BG.jpg

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Recetas

Pakora india … y unos pensamientos

Hoy comparto «instrucciones» o «direcciones» de una receta luego abajo. Cuando vamos por la vida siguiendo una dirección, vamos por diferentes caminos. 

Antes, usábamos mapas para ir a la dirección correcta pero ahora hay GPS o navegador. Le dices a la dirección a la que quieres ir y te guía; aunque, no siempre sigues sus instrucciones y claro, si eso sucede, él te «recalcula» el itinerario. 

Esto me hace pensar en lo que Dios hace con nosotros, tenemos un guía que nos dice la dirección a seguir y si no lo hacemos, a veces nos perdemos, o nos cuesta un poco, o bastante más llegar al destino.

Pero el Camino está señalado para que lo sigas. 

Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

Salmos 143:10

Receta de Pakora

Ingredientes (4 personas):

100 g de coliflor

100 g de cebolleta

100 g de zanahoria

125 g de harina de garbanzos

70 ml de agua

10 g de comino molido

10 g de garam masala

5 g de bicarbonato

5 g de sal

aceite de oliva virgen extra

Salsa:

1 yogur griego

1 cucharada de miel

1 cucharada de zumo de lima

perejil

Elaboración de la receta de Pakora:

Pica las verduras finamente. Cuece la coliflor al vapor durante 3 minutos.
Coloca en un bol la harina de garbanzos y el agua y mezcla con una cuchara de palo. Sazona. Añade el bicarbonato, el comino y el garam masala. Mezcla bien. Agrega las verduras y mezcla bien.

Calienta una sartén con aceite. Cuando esté caliente, agrega a cucharadas pequeñas porciones de la masa. Fríelas y escúrrelas sobre una fuente cubierta con papel absorbente.
Pon el yogur en un bol, añade la miel y el zumo de media lima y mezcla bien.
Sirve las pakoras y acompáñalas con la salsa de yogur. Espolvorea la salsa con perejil picado.

Maite

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

El primer paso de una mujer eficaz

En 1989 Stephen Covey publicó por primera vez su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” que ha vendido más de 25 millones de copias. De esto hace ya 25 años, sin embargo, la gente lo sigue comprando. ¿Por qué? Porque todos queremos lograr el éxito en la vida y para eso necesitamos ser personas efectivas.

Sin embargo, se le atribuye a Albert Einstein haber dicho lo siguiente: Seguir haciendo las cosas de la misma manera y esperar obtener resultados diferentes es locura. Esa es la clave. No basta con desearlo, necesitamos hacer algo al respecto, de manera intencional, cambiar lo que hemos estados haciendo que no nos ha dado resultados.

Una de las cosas que he aprendido acerca de la efectividad es el valor de planificar. Necesitamos una estrategia. Básicamente esto responde a una pregunta, ¿cómo llego de donde estoy a donde quiero estar?

Jesús conversaba un día con sus discípulos (aparece en Lucas 14) y usó esta ilustración:

“No comiences sin calcular el costo. Pues, ¿quién comenzaría a construir un edificio sin primero calcular el costo para ver si hay suficiente dinero para terminarlo? De no ser así, tal vez termines solamente los cimientos antes de quedarte sin dinero, y entonces todos se reirán de ti.  Dirán: “¡Ahí está el que comenzó un edificio y no pudo terminarlo!”.¿O qué rey entraría en guerra con otro rey sin primero sentarse con sus consejeros para evaluar si su ejército de diez mil puede vencer a los veinte mil soldados que marchan contra él? Y, si no puede, enviará una delegación para negociar las condiciones de paz mientras el enemigo todavía esté lejos.

Ser eficaz requiere que adquiramos el hábito de tener planes, y para planificar necesitamos comenzar por evaluar:

  • ¿Cómo está mi vida a nivel personal (salud física, emocional, espiritual), relacional, profesional, etc.? Tómate tiempo para hacer esta evaluación. Sé honesta. Pídele a Dios que te ayude a ver con claridad las respuestas.
  • ¿Cómo quiero que esté en el futuro? Si no hago cambios, ¿cómo será? Si sí los hago, ¿dónde estaré? De nuevo incluye los aspectos físicos, emocionales y espirituales y busca la respuesta de Dios.
  • ¿Qué cambios puedo hacer, cómo y en qué orden?  Dice Proverbios 21:15: “Los planes bien pensados y el arduo trabajo llevan a la prosperidad, pero los atajos tomados a la carrera conducen a la pobreza.” Para ser mujeres eficaces, con planes efectivos, necesitamos pensar bien, analizar, no actuar por impulso.
  • Establece maneras de chequear el progreso de tu plan y si es posible, busca una persona que pueda ayudarte a mantenerte enfocada en esos planes. Una especie de rendición de cuentas.

El escritor francés Antoine de Saint-Exupéry dijo: “Una meta sin un plan, es solo un deseo”. Incluso cuando sepamos adónde queremos llegar, la meta, si no tenemos un plan, se quedará en deseo. La gente altamente eficaz tiene planes. 

Y claro, no puedo hablarte de planes sin dejar de decirte algo de parte de Dios: “Podemos hacer nuestros propios planes,  pero la respuesta correcta viene del Señor. Pon todo lo que hagas en manos del Señor, y tus planes tendrán éxito” Pr 16:1, 3. Ahí está la clave. 

Una vez que hayas hecho todo lo anterior, escríbelo. Escribir nos ayuda a visualizar las cosas y enfocarnos en lo que realmente queremos.  Hace que la idea se vuelva más tangible. Y luego, con tu lista en la mano, ve donde Dios y preséntasela. Pero ve dispuesta a que haya cambios, a que quizá el orden se altere, algunas cosas desaparezcan y otras que ni habías considerado se sumen. Pero ten la certeza de que como dice este pasaje, así tus planes tendrán éxito y recibirás la respuesta correcta.

¿Lista para comenzar? Vamos a dar el primer paso hoy para ser mujeres eficaces que viven en las metas y propósitos de Dios.

Wendy

Crecimiento Personal, Finanzas

Comienza el año con tus finanzas organizadas

Una de las metas que generalmente establecemos para el año es organizar nuestras finanzas. Puede ser que para lograr algunos de tus objetivos para este año, se necesiten algunos ahorros. De cualquier manera, administrar bien nuestro dinero puede permitirnos lograr objetivos muy importantes al largo de nuestras vidas y también nos posibilita ayudar a otras personas. Compartiré 3 consejos básicos sobre cómo comenzar a organizar su vida financiera. Para ponerlos en práctica, comience con lápiz y papel, o un odenador con un programa Excel.

1 – Tienes que calcular cuánto ganas

 Si recibes un salario fijo de manera regular, esta tarea se vuelve mucho más fácil, pero hay que considerar solo la cantidad neta, es decir, ya deducir impuestos y otros valores que su empleador descuente de ti. Pero si no tienes ingresos fijos, como es el caso de aquellos que poseen una empresa o trabajan como autónomos, por ejemplo, puedes ver cuánto has recibido en los últimos 6 meses y hacer un promedio.

2 – Tienes que calcular cuáles son sus gastos actuales

Enumera tus gastos mensuales separándolos por categorías. Por ejemplo: vivienda, alimentación, ocio, estudios, donaciones, transporte, agua, luz, internet, móvil, etc. Comienza enumerando los gastos fijos y luego los esporádicos. Para ayudar a identificar, puedes consultar tu extracto bancario y las facturas de tarjetas de crédito de meses anteriores. Lo importante es no olvidar ningún tipo de gasto que tengas.

3 – Planifica tus gastos en cada categoría

Para los artículos con valores fijos, hay que identificar los que realmente se necesitan y eliminar a los superfluos. Para aquellos que son variables, por ejemplo, el mercado, la ropa y el ocio, puedes establecer un límite basado en el promedio de gastos anteriores, o si te das cuenta de que hayas gastado más de lo que debería, establezca una meta, un límite de gasto por mes. Una categoría muy importante para incluir, si aún no la tienes, es el ahorro, una reserva mensual que pagarás a ti mismo. Esta reserva puede tener objetivos como: pagar una deuda anterior, hacer una reserva de emergencia si aún no la tienes, o incluso cumplir un sueño como comprar un coche, hacer un curso de capacitación o un viaje familiar especial.

Con toda esta información en papel, podrá montar una hoja de cálculo y monitorear mes a mes lo que se ha hecho en comparación con tu planificación, haciendo los ajustes necesarios. La primera vez que preparas esta hoja de cálculo puede ser un poco laborioso, pero luego será fácil de actualizarla.

En la Biblia hay un texto que muestra un muy buen ejemplo sobre la planificación financiera:

“Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla? Porque después que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos los que lo vieren, no comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.” (Lucas 14: 28-30)

Es decir, la planificación financiera es una herramienta esencial para ayudarnos a completar nuestros proyectos con éxito. Comienza con metas pequeñas y luego pasa a las más grandes. Esto pronto se convertirá en parte de su vida y traerá muchos beneficios.

Marília