Crecimiento Personal, Finanzas

Comienza el año con tus finanzas organizadas

Una de las metas que generalmente establecemos para el año es organizar nuestras finanzas. Puede ser que para lograr algunos de tus objetivos para este año, se necesiten algunos ahorros. De cualquier manera, administrar bien nuestro dinero puede permitirnos lograr objetivos muy importantes al largo de nuestras vidas y también nos posibilita ayudar a otras personas. Compartiré 3 consejos básicos sobre cómo comenzar a organizar su vida financiera. Para ponerlos en práctica, comience con lápiz y papel, o un odenador con un programa Excel.

1 – Tienes que calcular cuánto ganas

 Si recibes un salario fijo de manera regular, esta tarea se vuelve mucho más fácil, pero hay que considerar solo la cantidad neta, es decir, ya deducir impuestos y otros valores que su empleador descuente de ti. Pero si no tienes ingresos fijos, como es el caso de aquellos que poseen una empresa o trabajan como autónomos, por ejemplo, puedes ver cuánto has recibido en los últimos 6 meses y hacer un promedio.

2 – Tienes que calcular cuáles son sus gastos actuales

Enumera tus gastos mensuales separándolos por categorías. Por ejemplo: vivienda, alimentación, ocio, estudios, donaciones, transporte, agua, luz, internet, móvil, etc. Comienza enumerando los gastos fijos y luego los esporádicos. Para ayudar a identificar, puedes consultar tu extracto bancario y las facturas de tarjetas de crédito de meses anteriores. Lo importante es no olvidar ningún tipo de gasto que tengas.

3 – Planifica tus gastos en cada categoría

Para los artículos con valores fijos, hay que identificar los que realmente se necesitan y eliminar a los superfluos. Para aquellos que son variables, por ejemplo, el mercado, la ropa y el ocio, puedes establecer un límite basado en el promedio de gastos anteriores, o si te das cuenta de que hayas gastado más de lo que debería, establezca una meta, un límite de gasto por mes. Una categoría muy importante para incluir, si aún no la tienes, es el ahorro, una reserva mensual que pagarás a ti mismo. Esta reserva puede tener objetivos como: pagar una deuda anterior, hacer una reserva de emergencia si aún no la tienes, o incluso cumplir un sueño como comprar un coche, hacer un curso de capacitación o un viaje familiar especial.

Con toda esta información en papel, podrá montar una hoja de cálculo y monitorear mes a mes lo que se ha hecho en comparación con tu planificación, haciendo los ajustes necesarios. La primera vez que preparas esta hoja de cálculo puede ser un poco laborioso, pero luego será fácil de actualizarla.

En la Biblia hay un texto que muestra un muy buen ejemplo sobre la planificación financiera:

“Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla? Porque después que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos los que lo vieren, no comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.” (Lucas 14: 28-30)

Es decir, la planificación financiera es una herramienta esencial para ayudarnos a completar nuestros proyectos con éxito. Comienza con metas pequeñas y luego pasa a las más grandes. Esto pronto se convertirá en parte de su vida y traerá muchos beneficios.

Marília