Soy brasileña de nacimiento, norte-americana por adopción y española de corazón. Soy esposa y madre de 3 hijos, todos ya en la universidad. Soy una admiradora de la belleza y si puedo crearla, aún mejor. Me encanta el scrapbooking y mixed media, pero estoy siempre dispuesta a aprender otros tipos de expresión artística. Ahora, si me preguntaras qué es lo más importante para mi, sin duda diría: es mi fe. Soy seguidora de Jesús y todo lo que hago en todas las areas de mi vida se tiñe de estos valores.
Os prometo que estas ideas funcionan, probadas por mí.
Ya hace algunos años que las he utilizado, pero creo que en su esencia, los niños no han cambiado. Todavía son estas adorables criaturas con tanta capacidad y creatividad.
Así que me gustaría compartir hoy algunas ideas que espero os ayude. Hay otras publicaciones que siguen en las semanas siguientes. Yo aconsejaría que elijas algunas de las ideas y que empieces a planear.
Os prometo que estas serán unas vacaciones o fin de semana inolvidables para vuestros hijos. Es ideal también para días de lluvia.
1. Hacer un picnic en el salón. Haz todo como si fuera un picnic afuera, una alfombra, cestos, comida de picoteo. Siéntate en el suelo y juega de imaginar que estáis en el bosque. Yo veo … Es muy divertido si todos participan.
2. Construye un fuerte con mantas, utilizando sillas, cuerdas, almohadas, etc.). Lee un libro utilizando una linterna. Si tienes una tienda pequeña de camping, la puedes utilizar para eso. Todo vale, es solamente utilizar vuestra imaginación y oír lo que sugieren los chicos, siempre tienen ideas inesperadamente creativas.
3. ¿Tienes calcetines sin pares? Utiliza estos calcetines para hacer marionetas con retales de fieltro, papel, lentejuelas, etc. Les encantará “actuar” para la familia.
4. Haz plastilina casera y juega de hacer figuritas.
Dejad vuestro comentario si habéis hecho algo semejante.
Os dejo un versículo que habla de la educación de los hijos …
Instruye al niño en su camino,y ni aun de viejo se apartará de él.
Proverbios 22:6
La educación del niño es nuestra responsabilidad como padres. Pasar tiempo de calidad con ellos nos permite pasar nuestros valores de generación a generación.
Como scraperas que somos nos gusta guardar y reciclar cosas… cualquier cosa nos vale. Pues las etiquetas de la ropa que compramos son especialmente muy bonitas para hacer algo especial.
También como estoy aprendiendo hacer lettering, letras bonitas; pues se me ocurrió adaptarlo a la etiqueta o tags. Luego con pinturas acuarelables he decorado haciendo una flor.
«Yo y mi casa serviremos al Señor» — Josué 24:15
Es una promesa de Dios, y tengo la fe que así será.
Nuestra colaboradora Débora Corazzari comparte estas dos recetas con nosotras. A disfrutar de ellas en una de estas tardes frías de otoño.
Bizcocho de Manzana
Ingredientes:
02 manzanas peladas y picadas (rreservar las cáscaras de la manzana)
½ taza de azúcar
01 cucharada grande de canela em pó
Mezclar estos tres primeros ingredientes y reservar.
2 ½ taza de azúcar
2 ½ taza de harina de trigo
01 taza de pasas
01 taza de aceite vegetal
04 huevos
01 cucharada de polvo Royal
01 taza de nueces picadas o cacahuete
Preparo: Batir en la licuadodra el aceite, los huevos y las cáscaras de la manzana. En un bol poner la harina, el azucar, las nueces, las pasas y el polvo Royal. Mezclar el líquido salido de la licuadora y juntar las manzanas. Asar en forma de bizcocho redondo.
Obs. Se puede hacer una mezcla de castañas, higos secos y otro fruto seco por la taza de nueces.
CAFÉ CREMOSO – CAPUCCINO
Ingredientes:
1 taza de café solúvel
2 taza de açúcar
½ taza de água herviendo
1 cucharadita de canela em pó
1 cucharada grande de chocolate em pó
Preparo : En una batidora batir todos los ingredientes hasta que doble de volumen, se parecerá a un mouse. Acondicionar en un tuper y congelar.
Para utilizar: Añadir 1 taza pequeña de água o leche herviendo a dos cucharadas del cafe congelado (que tendrá la textura de una helado), adicionar 1 cucharada de nata líquida.
En un mundo de tanto estrés e inestabilidad, es muy fácil ir con la corriente y convertirnos en un manojo de mujeres nerviosas y temerosas. Sin embargo, nada más lejos del diseño de Dios. Eso no es lo que nuestro Padre amoroso quiere para ti y para mí. El caos seguirá rodeándonos por todas partes, nuestra manera de reaccionar marcará toda la diferencia.
¿Qué hacer entonces? Hoy quiero compartir contigo algunas lecciones que he aprendido en mi caminar con Jesús.
Nuestra paz no viene por un cambio de circunstancias, nuestra paz es una persona, Jesús, y por tanto viene al conocerle. Cultiva cada día tu relación con él.
Sé selectiva al escuchar. Las malas noticias son lo que produce el sustento a la mayoría de las cadenas noticiosas pero no son el alimento para una mujer de Dios. Si les seguimos la rima, acabaremos escondidas debajo de las sábanas.
Cuando el temor saque la cabeza, acude a tu arsenal de promesas de Dios. Si dejas que asome más que la cabeza, le darás oportunidad de apoderarse de ti; si lo atacas desde el principio, la batalla estará ganada.
Pon tus reacciones bajo el control del Espíritu Santo. No podemos controlar lo que sucede, en la mayoría de los casos, pero sí cómo reaccionamos.
El negativismo es muy contagioso, rodéate de personas que te hagan reír y recordar que Dios te ama, sea lo que sea.
Camina, contempla la creación, respira profundo y da gracias por la belleza que nos rodea. Este simple acto nos hace recordar que estamos vivas y eso por sí solo es un regalo de Dios.
Canta, alaba. No importa si eres afinada o no, ni si tu voz es digna de una compañía de óperas. Cuando alabamos a Dios dejamos de pensar en las circunstancias y nos enfocamos en aquel que controla toda circunstancia.
Dedica tiempo a las relaciones humanas. No hay nada que las pueda sustituir. Dios nos hizo para vivir en comunidad.
Memoriza la Palabra de Dios. Aquello que llene tu mente, llenará tu corazón.
Lee un buen libro. La lectura nos enriquece, nos permite viajar con la imaginación y nos da la oportunidad de aprender sin mucho esfuerzo.
Usa la creatividad. Hay algo en este acto que produce una sensación de bienestar. No importa qué sea, desde un rico plato de comida, una manualidad, hasta algo para el hogar, el jardín o algún miembro de la familia.
Descansa. El cansancio es el peor enemigo de un buen estado de ánimo, tal es así que Dios nos mandó a descansar. Sé intencional en disfrutar el descanso. Tú no eres una máquina, eres una persona.
Espero que estos consejos sean de bendición para tu vida, y si así es, ¡compártelos con tus amigas!
Casi llegamos a la temporada de fresas, arándanos, frambuesas y moras. A mí me encantan estas frutas.
Había comprado una caja grande de fresas un día, como eran muchas pensé en aprovecharlas para una mermelada. Las puse todas ellas en una olla con 3 cucharadas de Agave, un azúcar con bajo índice glicémico y nada más. Ha cocinado a fuego lento por 2 horas y ha quedado con una textura increíble. El sabor, ¡riquísimo! No podría ser más sano.
1 caja de 2 kilos de fresas se ha transformado en un bote de 250 gr de mermelada.
Sin conservantes, aditivos químicos ni azúcar blanco.
El azúcar blanco esta entre los alimentos más dañinos a nuestro cuerpo. Es refinado, cancerígeno y nos trae muchas complicaciones a nuestro organismo.
La Dra Odile de Mis Recetas Anticáncer así como otros médicos, nos sugieren el Agave como una opción más sana al azúcar. Mejor sería no consumir azúcar pero cuando se hace imprescindible usar una opción más sana como Agave o Xylitol.
¿Que os parece la receta de mermelada para aprovechar las frutas de temporada?
¿Sabías que en el siglo XXI estamos padeciendo de un problema general? Se llama falta de atención. Y no me refiero a la enfermedad desde el punto de vista clínico. No, me refiero al fenómeno que cada vez se expande más por la sociedad aplastada por el peso de la tecnología.
Varios estudios han demostrado cuánto ha disminuido la productividad de las personas porque sus cerebros están cambiando constantemente de actividad: correo electrónicos, alerta de mensajería instantánea, mensajes de texto, varias ventanas abiertas en el navegador de internet y un ratón que hace clic aquí y clic allá, actualizaciones en Facebook, llamadas telefónicas… solo de pensarlo me agota pero sé que así vivo yo también.
El resultado de todo esto es primero, como dije, poca productividad. El famoso mito de la multitarea quita más de lo que da. Muchas tareas comenzadas, pocas terminadas. Agotamiento físico y mental.
Y últimamente Dios ha estado llamando mi atención al respecto. Aparentemente estamos en muchas cosas y lugares a la vez, pero nuestra mente no está en ninguno. No de manera completa.
Esa no es la vida abundante que Dios quiere para ti y para mí. Una vida de torbellino, agotada, con la mente corriendo de aquí para allá, ese no es el plan de Dios. El plan de Dios es una vida con prioridades, una vida con paz en medio del caos, una vida en la que aprovechemos el tiempo. Pero aprovechar el tiempo no es hacer varias cosas a la vez durante el mismo período de tiempo sino vivir a plenitud cada período de tiempo…porque nuestros días son muy cortos en esta Tierra. El plan de Dios es que vivamos con intención.
intención.(Del lat. intentĭo, -ōnis).f. Determinación de la voluntad en orden a un fin.
¿Qué vamos a determinar? Bueno, empecemos por hacer lo que leí una vez (lamento no recordar el libro): donde estemos, estemos allí 100%. Y no me refiero solamente a un lugar físico, me refiero a la tarea que estemos haciendo, a la conversación que entablemos, etc.
Así que hoy te propongo otra lista de “7”, para vivir con intención la semana y ver qué tal nos va.
Aparta al menos 30 minutos para darle tu atención completa a Dios. {Si esta meta es muy alta para empezar, dedica menos tiempo, pero con toda intención.} Ese será sin duda el momento más importante de tu día.
Cuando tu esposo llegue a casa en la tarde, o los niños regresen de la escuela, conversa con ellos mirándoles a los ojos, escuchando de veras. No trates de combinar ese momento con otro para ganar tiempo. Estas son las personas más importantes en tu vida. Lo demás puede esperar.
Besa y abraza. En la vorágine del siglo XXI hasta esto se ha vuelto escaso. Dicen los que saben que los matrimonios que se besan y abrazan todos los días, son más felices. Y los niños que reciben besos y abrazos de sus padres se sienten más seguros y queridos.
Usa un reloj o temporizador. Dividir las tareas por tiempo ayuda a concentrarnos mejor. Veinticinco minutos es un buen número. Y al terminar los 25, toma agua, camina un poco, haz algo que implique cambio de actividad. Y vuelve a empezar con otros 25 minutos.
Alimenta tu alma. Cambia un poco de televisión por un buen libro. Y si no eres de las que gusta mucho de la lectura {gracias de paso por dedicar unos minutos a esta}, entonces “escucha” un libro. Esta era de tecnología nos da esa ventaja. Leer, o escuchar, un buen libro nos desafía a pensar, y así ejercitamos el cerebro, que a fin de cuentas también es un músculo.
Cuida de tu cuerpo. El templo del Espíritu. Sé que nos cuesta…a mí me cuesta. Pero somos responsables de él. ¿Media hora de ejercicios cada día es mucho? Comienza por menos, quizá tres veces por semana. El asunto es ser intencionales con los ejercicios, con lo que comemos.
Cena en familia. Este es otro de los hábitos casi extintos de nuestra era post-moderna. Pero, ¿sabías que las familias que cenan juntas son más saludables emocionalmente? ¿Y que los hijos que cenan con sus padres son más abiertos y menos propensos a conductas dañinas? Los horarios a veces chocan, el tráfico nos demora, etc. Pero no es imposible. Si no todos los días, busca que sea la mayoría.
Podríamos añadir otras cosas, pero voy a empezar por estas siete. Sí, para mí misma. Tal vez tú las quieras hacer tuyas.
Quiero vivir con intención mis días y así traer al corazón sabiduría.
La cocina provee un espacio ideal para convivir en familia. Cocinando, los niños aprenden, experimentan, y crean memorias que quedarán con ellos por toda la vida.
Me gustan mucho los programas de Canal Cocina: Cocina de Familia – y lo recomiendo.
Cuando cocinas ¿consideras las preferencias de tus hijos?
Cuando cocinas ¿tratas de proveer un menu equilibrado?
Cuando cocinas ¿incluyes a tus hijos en las preparaciones?
Estas son algunas preguntas para reflexionar y quizás cambiar algunas costumbres para mejorar las relaciones familiares. Crea memorias inolvidables en familia … en especial preparando este pastel de Debora. Aprovecha para hablar de cosas importantes como valores y principios para la vida. La Biblia dice:
Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
Deuteronomio 6:6-7
Base:
500 grs de harina
250 grs de mantequilla sin sal
150 gramos de azúcar
2 yemas de huevo
50 gramos de harina de almendras
Mezclar bien hasta que quede suave, reposar durante 30 minutos a temperatura ambiente Estirar la masa con 0,5 cm y acomodar la masa en una forma con fondo desmontable (25 cm de diámetro) Hornear hasta que esté ligeramente dorada.
Relleno: Caramelo de Sal
180 gramos de azúcar
90 g de mantequilla
5 gramos de sal
150 gramos de nata líquida
Lleve el azúcar a caramelizar, agregar la crema agria, mantequilla y sal. Volver al fuego para formar una crema.
Mousse trufado:
360 grs de chocolate semidulce
350 gramos de nata líquida
200 g de crema ligeramente batida
Derretir el chocolate, añadir la nata y añadir la crema batida
Montaje:
En la base asada, distribuir 100 gramos de frutos secos (nueces, almendras a su gusto), por encima añadir el caramelo de sal y sobre ello la mousse trufado. Llevar a la nevera hasta cuajar.
Me gustaría compartir esta tarjeta sencilla pero muy resultona. Puedes variar muchísimo montando diferentes escenas en los diferentes niveles: ciudades, la playa, el campo, etc. Más ideas en mi Pinterest.
Espero que os guste. He utilizado una hoja de doble cara de 30×30, cortada en diagonal: un lado ha quedado 10 cm y el otro a 20. Después doblarla a cada 10 cms. De esta manera sacas dos tarjetas de cada hoja.
Fotos:
Aquí queda es espacio para escribir nuestos mensajes a Sarah.
Por el Señor son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino.
Querida lectora de Dulce Fragancia, hoy os traigo una receta muy sana: Dorada al horno con limón, acompañada de patatas. Esta receta sin duda es fácil, rápida y muy sana!
Ingredientes:
-Dos doradas limpias y preparadas para hacer al horno
-1 limón
-1 cubito de pastilla de caldo de pescado (Opcional)
– Un poco de sal, pimienta y perejil
– 1/4 de vaso de aceite de oliva
– 4 patatas cortadas finas y en rodajas
– cebolla cortada en rodajas finas.
Modo de preparación:
Lo primero que haremos será encender el horno a una temperatura de 180 grados, después haremos el aliño para la dorada. En un recipiente pequeño mezclamos el aceite de oliva con la pimienta, sal y perejil, unas gotas de limón, y la pastilla de caldo, lo mezclamos todo muy bien. En una fuete grande para horno ponemos el aliño preparado, ayudándonos de una espátula o una brocha de silicona.
Hacemos tres cortes a las doradas y las ponemos en la bandeja pra que impregne con el aliño.
Ponemos el aliño también por encima de las doradas para que penetre bien la mezcla.Con las patatas ya bien lavadas, las cortamos en rodajas finas, y las colocamos en la misma bandeja.
Después ponemos en los cortes que le hemos hecho a la dorada unas rodajas de limón, y colocamos por encima de las doradas una cebolla en rodajas finas., y lo metemos al horno y como cada horno es diferente las dejaremos de 35 a 45 minutos, dependiendo del horno.
Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual les dará el hijo del hombre. Sobre éste ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación. Juan 6:27