Crecimiento Personal

Un poema: Sé lo mejor

Poema: “SÉ LO MEJOR.”

“Si no puedes ser pino alto y robusto que en la cumbre se bañe de esplendor,

no te aflijas por ello, sé un arbusto, pero entre los arbustos sé el mejor.

Si eres césped tan solo en la pradera, embellece el camino con tus flores,

y si tan solo un pececillo fueres, sé el encanto del lago donde mores.

No podemos  ser todos capitanes, si nadie es tropa el esfuerzo es vano,

no tan solo hay lugares para capitanes, tenemos obra al extender tu mano.

Si no fueres camino, sé vereda, sé una estrella,

si no fueres sol, no es ser grande la gloria verdadera cualquier cosa que seas SÉ LO MEJOR.”

Este poema siempre ha sido un reto para mi vida y te animo a que lo sea también para ti, mujer que lo estás leyendo. Cualquier cosa que hagas, sin importar lo que sea, ni para quien, que des lo mejor de ti.

También sirve para alentar aquellos que piensan que no son tan importantes, pero recuerda para Dios siempre somos importantes. Cuando el profeta Samuel fue a escoger el que sería rey de Israel de de los 7 hijos de Isaí,  jamás pensó que seria David pues era el más pequeño de entre los hijos y tan solo un pastor de ovejas que estaba en el campo.

E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a estos. Entonces dijo Samuel a Isaí: Son éstos  todos tus hijos? y él respondió:Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por el. porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues ,por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo porque éste es.

1 Samuel 16:10-12

Dámaris

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

¡Se vale decir “no”!

Originalmente publicado en wendybello.com

“Me encantaría ayudarte, pero de veras no puedo añadir más cosas a mi vida en este momento”.

Esa fue la respuesta que tuve que dar no hace mucho a alguien que me pidió ayuda, quería que fuera parte de un determinado comité.  E hice algo que por muchos años no había podido hacer. Decir “no”.

Supongo que toma  muchas horas de cansancio, estrés, y sobre todo análisis y reflexión para llegar a entender que decir “no” no es pecado ni tampoco el fin del mundo.

Antes de que pienses que es egoísta, cómodo y hasta poco espiritual decir que no, permíteme ahondar un poco más en el tema.

A mí siempre me ha gustado participar en muchas cosas. Creo que es algo intrínseco a mi personalidad. Desde niña ha sido así. Sin embargo, a medida que la vida avanza nuestro nivel de responsabilidad también aumenta y vale mucho que aprendamosel secreto de la gente verdaderamente exitosa: prioridades

Somos responsables de nuestro tiempo. Muchas cosas pueden demandar nuestra atención, pero no todas pueden tener prioridad en nuestra lista. Muchas necesidades pueden reclamar tu tiempo, pero no has sido llamada a suplirlas todas.Lee eso otra vez.

Por alguna razón que todavía no he podido determinar bien, no sé si es cultural, social, un factor de crianza, etc., la tendencia general entre las mujeres es sentirse culpables cuando dicen “no” a una petición para asumir un rol más, participar de otro comité, asumir otro liderazgo, encargarse de cierta tarea, etc.

Libérate de esa carga. Decide, junto con Dios, qué cosas son prioritarias en tu vida y cuáles no. Aunque quizá alguien pueda decirte que tú eres la persona ideal para determinado cargo o ministerio, solo tú y Dios pueden decidirlo.  Y además te digo que si no es algo a lo que Dios te está llamando, él no tiene ningún problema con que digas “no”.  ¡Hasta Jesús tuvo momentos de escoger sus prioridades y decir “no”!

Otro punto importante, Dios no quiere soldados en su ejército que estén a punto de quemarse.  

Moisés fue un gran líder pero su agenda estaba demasiado llena. Qué bendición que tuvo un suegro sabio que le dio un excelente consejo: delega, reparte, dale la oportunidad a otros. La historia puedes leerla en el capítulo 18 de Éxodo. Esto es algo más que debemos aprender. Cuando tenemos una responsabilidad y podemos compartirla con otros, hagámoslo. Desde lo más sencillo como las tareas hogareñas (que a veces creemos que nadie las puede hacer tan bien como nosotras), hasta el ministerio o el trabajo. Delegar es una marca de los buenos líderes. Cuando creemos que solo nosotros podemos hacer bien las cosas, tenemos un problema. Se llama perfeccionismo, muy emparentado con el orgullo. Vigilemos a esta zorra pequeña que lucha por infiltrarse.

Hace poco escuché esto: lo mejor que el diablo hace para que no hagamos lo que realmente Dios quiere que hagamos es mantenernos ocupados. ¡Muy cierto! A veces llenamos tanto nuestras agendas de actividad que no queda espacio para lo verdaderamente importante. El orden de prioridades en la Palabra de Dios es este: Dios, familia y ministerio/iglesia. Cuando ese orden se altera, más atrás vienen los problemas. Busquemos seguir ese orden y hacerlo con equilibrio.

Así que, independientemente de lo que otros digan, ¡se vale decir “no”!

Bendiciones,

Wendy 

Crecimiento Personal, Espiritualidad

Palabras de vida

He estado pensando en palabras y el poder que conllevan. En mi hogar tengo varios letreros, algunos regalados, otros comprados y algunos hechos a mano. Quisiera compartir con vosotras algunas de las palabras que cuelgo en mis paredes. Estas han sido hechas con manos inexpertas, simplemente jugando con diversos materiales acumulados en los rincones de mi piso. El fin de estos letreros es doblemente inspiración- para mi al verlos y compartir con vosotras animándolas a crear y llenar vuestras vidas y paredes de palabras que os lleguen al corazón.

El primero que quisiera compartir fue hecho por una amiga con papel y botones y lo colgué en mi puerta. Me pregunta a diario: ¿tienes tus llaves, ¿la basura? (para tirarla al contenedor), ¿tu sonrisa radiante? Lo único que me falta ahora, después de haber dejado olvidada dos veces la semana pasada es añadir ¿tu cartera? Os confieso que a veces soy muy olvidadiza.

Este proyecto de mixed-media mezcla mis dos idiomas usando pinturas acrílicas, papel de seda, cartón y papel. Basado en un himno y en una promesa preciosa, este primer intento de mixed-media cuelga en mi habitación.

Hace una semanas leí en un blog estas palabras: Para administrar bien esta hora tengo que creer en un final mayor venidero. Para esperar bien esta temporada, tengo que confiar en una historia mas grande de la que veo. Me gustó tanto que manipulé los tipos de fuentes en el ordenador para crear esta imagen. 

Este es un trabajo en progreso de mixed-media basado en una canción, Beautiful Things. Está hecho de materiales reciclados. Cada vez que oigo la canción es un recuerdo necesario sobre las cosas bellas que Dios hace de lo normal. En Sus manos lo cotidiano se transforma en algo extraordinario.

Este simple letrero de acuarela y tinta tiene la letra de una canción: Cambia algo normal a algo bello. Lo tengo con mis materiales creativos y suelo verlo como un reto para usar lo que tengo para crear.

Por último, os dejo con una pizarra, hecha por una amiga con una bolsa de papel, cinta, y puesto en un cuadro. El vidrio funciona fenomenal con rotuladores para pizarras blancas y sirve para escribir algo diario o semanalmente.

Espero que os sirva de inspiración para llenar vuestras vidas con palabras visuales positivas.

—–

Las palabras dulces son un panal de miel:

endulzan el ánimo y dan nuevas fuerzas.

Proverbios 16:24

Jeannete

Crecimiento Personal

Como la palmera

En estos días de confinamiento en casa,  he tenido la posibilidad de meditar más en la Palabra de Dios. Ha sido una calma en la cual las prisas se han detenido y he podido parar. Uno de estos días leyendo, me detuve en el Salmo 92 y vi que tenia algunos textos marcados entre ellos el versículo 12

El justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro el Líbano,

Salmo 92:12

Posteriormente leí un comentario al respecto. Pensando en lo que Dios quiere para mi vida, pude ver algunas cosas. La Palmera es el árbol nacional de mi país (Cuba). Es precioso ver como abundan a lo largo de toda la isla. La Palma es un árbol que crece desde 25 a 40 metros. Crece muy erguida y dentro de ella nace un tejido vivo protegido por una corteza que puede ser arrancada, herida, golpeada pero sigue creciendo y puede vivir hasta 200 años. Aunque el viento la doble, jamás se quiebra.

Tiene múltiplos usos desde medicinales, para comer, para hacer casas, algo muy común en los campos de Cuba. La Palma no se marchita fácilmente, ni le entran insectos. Su fruto (el coco) es más dulce cuando ha alcanzado los 80 años, dando sus mejores frutos en la vejez.

Dios, en su Palabra, la Biblia, nos compara con muchas cosas y aquí vemos que dice “El justo florecerá como la palmera”.

¿Quién es el justo? Según el diccionario, es el íntegro, perfecto y recto. De ello podemos aprender, como la palmera que crece con su tejido vivo dentro y aunque su corteza pueda ser estropeada o golpeada ella sigue creciendo.

Nosotros aunque seamos maltratados, probados, zarandeados externamente, si nuestro interior está sano nada podrá detener nuestro crecimiento espiritual. Como todo lo de la palma se usa, también nosotros debemos desear ser usados todos los días del año para hacer grandes o pequeñas cosas. Aunque nos llegue a faltar algo o llegue la escasez, no nos debilitemos para no caer.

Sus frutos son más dulces cuando tiene 80 años. Me hace pensar que cuanto más avanzamos en nuestra vida, más dulzura podemos dar. Como mujeres cristianas, qué bendición será ver que las personas disfrutan de nuestra compañía por el sabor que damos.

Mi Oración: Señor Jesús, permite que pueda crecer bien alto y saludable espiritualmente, servirte como una palmera, que lo pueda hacer de muchas y variadas maneras, y sea mi vida tan dulce en mi vivir diario, que pueda derramar esa dulzura que me das por donde quiera que pase.

Dámaris

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

¡Disfrute más de la vida siendo más asertivo!

Me gustaría hablar un poco sobre cómo ser  Asertivo  en nuestra vida personal y en nuestras relaciones personales, ya que la falta de asertividad  ha llevado a mucha falta de comprensión y rupturas de relaciones.

La persona  de estilo  Asertivo  habitualmente  actúa de forma que respeta a los demás  y a sí mismo cualquier forma de pensar, sentir y actuar. O sea respetar al prójimo y a sí mismo.

La Persona  de estilo Pasivo habitualmente actúa de forma que no respeta sus propios derechos. O sea, permite que los demás le pisen,  no defiende sus intereses y hace  lo que le dicen sin importar  lo que sienta o piense a respecto. La ventaja de ser una persona pasiva  es que raramente es rechazada directamente por los demás;  la desventaja es que los demás se aprovechan de ella y se acaba por acumular una pesada carga de resentimiento, irritación y hasta ira. La forma de pensar de una persona pasiva es  la de víctima indefensa.

La persona  de estilo Agresivo  habitualmente actúa de  forma que no respeta los derechos de los demás.  En general  las  personas agresivas piensan que siempre sufren la injusticia de los demás, la culpa siempre  la tienen los otros que  le irritan y que le sacan de quicio. En eso se parece a los pasivos/as, pero los pasivos suelen guardarse lo que piensan y sienten  y no reaccionar.  A la persona agresiva  no le avergüenza lo más mínimo insultar, pelear, acusar, amenazar y todas aquellas actitudes de falta de respeto a los demás,  no teniendo en cuenta  lo que piense o sienta al respecto. La ventaja de este comportamiento  es que nadie pisa al agresivo/a, la desventaja es que nadie lo quiere cerca.

El entrenamiento asertivo ha demostrado ser efectivo en el tratamiento de la depresión (70%), del resentimiento  y de la ansiedad derivados de las relaciones personales, especialmente cuando tales síntomas han sido  provocados  por situaciones injustas. A  medida que el individuo vaya volviéndose más asertivo, empezará a reclamar el derecho a sentirse más relajado y a ser capaz de dedicar tiempo sólo para sí mismo.

Antes de  empezar a desarrollar una conducta asertiva, hay que tener bien claro el hecho de que tanto el estilo de conducta agresivo  como el pasivo, generalmente  no sirven para lograr lo que se desea.  Por esto, el estilo asertivo nos ayuda a mejorar nuestra relación con uno mismo y con los demás.

No te dejes vencer por el mal; al contrario vence el mal  con el bien.

Romanos 12:21

Os dejo una receta, servida en la boda de Paty, mi hija, y Martín:

Brigadeiro no casamento, pode? - Blog da Wedy : Blog da Wedy

Pastelitos de leche condensada:

1 Lata de leche condensada pequeña

2  Cucharas sopera de margarina

2 Cucharas soperas de chocolate

Colorantes alimenticios en pasta de colores, rosa, azul u otro color de su preferencia

Fideos de chocolate

Preparación:

En un cazo poner la margarina y llevar al fuego medio, cuando se derrita añadir el  chocolate, la leche condensada y  mezclar. Seguir removiendo hasta que se despegue de  la olla. Verter en un  plato  previamente untado con margarina.

Si eliges hacerlos de color rosa,  no  uses chocolate. Poner con un palillo poquita cantidad de colorante rosa cuando ya esté apareciendo las burbujitas, remover, dejar hasta que se despegarue y verte en un plato untado con margarina.

Esperar enfriar y untar las manos con margarina. Hacer las bolitas. Pasar  por los fideos de chocolate o azúcar glas y poner en los moldes de papel!

Rosa

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia

La fuerza en los momentos difíciles

Hola mi amiga, soy Nataly. Soy brasileña, casada, madre de dos niñas, una de 6 años y otra de 3 años. Como profesión, elegí el camino de la belleza: he sido maquilladora profesional durante 10 años. Sin embargo, desde el nacimiento de mi primera hija, he optado por darle a mi carrera un poco de tiempo para aplicarme plenamente al cuidado de mi familia.

Confieso que no ha sido un viaje fácil. Es un viaje aparentemente solitario, en la mayoría de las veces. Podemos parecer prácticamente inútiles a los ojos de los extraños. Ser una madre a tiempo completo es dedicarte a una ocupación que no muestra resultados inmediatos. Sin embargo, veo cuánto he aprendido sobre el ser humano, sobre mí y sobre Dios mismo, mientras observo el crecimiento físico, emocional y espiritual de mis hijas.

Siempre he sido realista sobre los grandes desafíos que la maternidad impone. El más grande fue el descubrimiento de una infección asmática de mi hija mayor a principios de 2018, lo que llevó a un ingreso en el hospital durante 4 días. Entró en una crisis grave y llegó al hospital sin poder respirar sola, y fue hospitalizada allí durante 4 días.

Creo que fue uno de los momentos más difíciles de mi vida donde me sentí tan sola. Eso fue al principio, porque poco a poco vi a Dios a mi lado dándome la fuerza que necesitaba y protegiendo a mi hija de lo peor. Ella tenía cuatro años y medio, y yo estaba aterrorizada, llena de incertidumbre, no tenía respuestas a muchas de las preguntas que le hice a los médicos. Todo lo que dijeron fue: no sabemos cuándo podrá volver a casa. Me destrozó el corazón.

Creo que hoy, en todo el mundo, frente a esta pandemia que se ha desatado, estamos buscando respuestas, estamos buscando explicaciones, estamos buscando algo que nos dé paz. Sin embargo, parece que nadie tiene la respuesta, de hecho, parece que nadie puede calmar nuestros corazones.

Así que me gustaría decirles que en ese hospital, en medio del caos encontré paz en la palabra de Dios: la Biblia. Encontré paz cuando cerré los ojos y le pedí que se quedara allí conmigo, que me diera sabiduría, protegiera a mi hija y nos diera fuerzas para vivir lo que teníamos que vivir.

En este momento donde todo el mundo enfrenta el caos, tú y yo podemos volvernos a Dios nuevamente. Habla con El … pongamos nuestros miedos, ansiedades, incertidumbres ante Él, y sepamos que hay un Dios que nos ama, y que está dispuesto a comunicarse con nosotras.

Quiero dejar aquí un texto bíblico que me alienta en tiempos difíciles como la hospitalización de mi hija, como la que estamos viviendo en todo el mundo, o en cualquier otro momento difícil que se presente en nuestra vida.

Mientras callaba, envejecían mis huesos
de tanto gemir todo el día,
pues noche y día me abrumaba tu mano,
se extinguía mi vigor entre intensos calores. [ Pausa]
Pero yo reconocí mi pecado, no te oculté mi culpa;
me dije: “Confesaré mi culpa ante el Señor”.
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. [ Pausa]
Por eso todo fiel te implora
en los momentos de angustia;
y aunque a raudales se desborde el agua,
no les podrá dar alcance.
Tú eres para mí un refugio,
tú me proteges de la angustia
y me rodeas de cantos de salvación. [ Pausa]
Yo te instruiré y te enseñaré
el camino que debes seguir,
te aconsejaré y pondré mis ojos en ti.
No seáis como caballos o mulos que nada entienden:
con el freno y las riendas hay que dominar su brío,
pues de otro modo no se acercarán a ti.
10 Muchos son los sufrimientos del malvado,
pero el amor rodea al que confía en el Señor.
11 Alegraos en el Señor los justos, regocijaos,
gritad de gozo los de corazón recto.

Salmo 32:3-11

Nataly

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

El sufrimiento de los justos

Una de las experiencia más desoladora en mi vida ha sido experimentar:
“El Silencio de Dios”

A menudo los salmistas protestaron porque Dios parecía darles la espalda ¿Por qué, entonces a veces siento que Dios calla  y que Dios  no actúa cuando más le necesito?

San Juan de la Cruz  describió esta sensación llamándola “la oscura noche del alma”.

Me puedo identificar con Jesús, cuando sintió una  gran soledad diciendo: “Padre, porque me has abandonado”.

Job me enseña que es posible desilusionarse de Dios y  ver el poder de Él en mi vida .Y me  enseña el modo más elevado de responder ante lo “irreparable”. El Señor lo dio. Cuando Dios le privó de todo, lo primero que dijo Job fue: “el Señor lo dio”. Job pudo recordar en medio de la desolación que todo lo que había tenido y disfrutado no fueron derechos que podía exigir, sino regalos que Dios en Su bondad le había obsequiado por un tiempo. Eligió dirigirse a Dios en términos de reconocimiento.“La gratitud llenaba su alma con tranquila tristeza, y se despidió de todo con amistad y mansedumbre”. El Señor lo quitó . Responsabiliza a Dios. El Dios de la Biblia es todopoderoso y soberano. “¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?”. Precisamente porque Dios es soberano Job no teme la furia de la tormenta o la violencia de los hombres: “No eres tú, tú nada puedes; es el Señor quien lo ha quitado.”[1] Ante mi desgracia pienso : “Dios podía (guardarme), pero en su soberanía decidió no hacerlo”

¿Pero qué pensar entonces de este Dios? Sea el nombre del Señor bendito. Es cuando Job dice: ‘Bendito sea Dios’, quiere decir que acepta lo que Dios le manda.” Job “no le echó la culpa a Dios”.

Job demostró que es posible adorar a Dios y confiar en Él, aún sintiéndose en la noche más oscura del alma.

Mayo 2013, Basado en un artículo de Emmanuel Buch

Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, y diplomado en Magisterio por la Universidad de Valencia. Se graduó en el Seminario Teológico Bautista Español, donde actualmente es profesor de Ética Cristiana, y pastor evangélico.

Bibliografía:http://www.actualidadcristiana.com.es/2010/06/el-silencio-de-dios.html

Mari Cruz

Crecimiento Personal

¿Se puede encontrar belleza en el caos?

Si comparas realidades, es difícil de saber. Hay fragmentos caóticos y hay fragmentos estables. Hay movimientos y hay esperas. Hay destrucción y hay creatividad. Hay duelo y hay esperanza.

Salí por primera vez esta semana para hacer algo más aparte de la compra. Contando con un permiso oficial, un grupo de voluntarios pudimos juntarnos para repartir bolsas de comida a 130 familias. La semana que viene ayudaremos a 130 familias más. En total,
serían 260 familias a las que esta crisis afectará mucho mas que con un simple confinamiento. Me cuesta aceptarlo.

La calle está vacía. Los parque sin niños y risas. La biblioteca y la churrería del final de la calle están cerradas. Se dice que muchas empresas locales no podrán reabrir. Me pregunto quiénes serán los afortunados que lo logren.

Pronto saldremos, pero no saldremos a la realidad de antes. Más de 20 000 personas ya no están. Es una cifra tan grande que ni se cómo tragármelo. Por ahora, esa realidad no ha llegado a mi fragmento.

En mi fragmento de realidad saldré a una calle llena de mascarillas. Veré miradas que se preguntan: ¿Y tú? ¿Cómo has vivido esto?

Mi fragmento de realidad incluirá viajes cancelados, comidas con mis padres, pero sin abrazos, quedadas dispersas y a distancia con mis amigos y con mi comunidad de fe, trozos de tiempo en los cuales debo decidir qué hacer.

En otros fragmentos de realidad el privilegio resalta. Se reincorporarán a una incertidumbre grave, algunos con pérdida de seres queridos, otros con pérdida de trabajo, ansiedad, depresión, miedo, hambre…

Vivimos en un fragmento de tiempo raro. Hay caos mental, emocional y hasta espiritual. No importa en qué lado del espectro social te encuentres. ¿Realmente podremos encontrar belleza en esto?

Hoy escuché a alguien decir que en chino, la palabra crisis significa peligro y oportunidad. A veces nos tienen que pasar cosas graves para sacudirnos, para movernos hacia el cambio. Me pregunto si esta es nuestra oportunidad.

Sarah

Crecimiento Personal

Estad quietas

Nota de la editora: este texto fue enviando antes de esta pandemia. Interesante es que puede ser totalmente adaptado para este momento, mientras afrontamos este gran reto:

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. –Salmo 46:10

Soy la peor en “estar quieta”. No solo soy una mujer normal que tiene un millón de cosas en mente en un momento dado, sino que también tengo TDAH de adultos, soy una pensadora extrovertida y apenas puedo terminar un pensamiento una vez que lo comienzo.

Me preocupo y pienso demasiado en casi todo lo que podrías poner delante de mí. En un día típico, me pierdo cien veces, y al final de cada día me encuentro con una lista completa de cosas por la mitad, porque en medio de cada nueva tarea me distraigo y empiezo una tarea diferente.

Últimamente, me encuentro agotada, sintiéndome improductiva, cobarde e inútil. En lugar de mantenerme firme y pelear la buena batalla, recurro a un estado paralizante, escondiéndome detrás de cualquier razón que se me ocurra para no ser audaz. Es asqueroso. Parece que el diablo y el ángel, uno en cada uno mis hombros, están constantemente luchando para salirse con la suya.

Esto me hace sentir culpable y no importa cuántas veces mi marido (tan majo) me recuerde que no hay condenación en Cristo y que la próxima vez que vea una oportunidad necesito aprovecharla. Cada una de esas oportunidades perdidas parece dejar una cicatriz.

En los meses más recientes, me encuentro delante del Señor desesperada por saber de Él lo que pretende hacer conmigo. Me he encontrado gritando: “¡Señor! ¡Soy un desastre! ¿Qué puedo hacer para complacerte cuando mi corazón está agotado? No tengo nada y me encuentro vacía. No sé a dónde ir desde aquí y no sabría cómo llegar incluso si lo supiera. ¿Cual es tu propósito? Porque siento que me estoy equivocando “. Me pongo muy nerviosa teniendo esta conversación con Dios una y otra vez. No es de extrañar que esté agotada. Entonces … alivio.

Es cuando oigo este susurro:

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. –Salmo 46:10

Escuchar este recordatorio generalmente me deja sin palabras, en un estado de plena humildad … Mientras estoy tan ocupada, todo lo que Él quiere que haga es estar quieta ante Él. Este versículo me sorprende porque no se limita a que Él me pida que “esté quieta” ante Él, sino que sigue con la esperanza de que Él sea exaltado entre la tierra. Él se dará a conocer. Recibirá toda la gloria que se le debe y cumplirá su propósito global. Sobre todo, Él lo hará con o sin mí. Esto me da esperanza porque me recuerda que realmente solo tengo que tomar una decisión, y es, “¿Estoy en su equipo o no?”.

Deseo desesperadamente ser parte de su propósito y de lo que está haciendo, sea lo que sea que eso signifique. Entonces, cuando se trata de tomar decisiones, ¿realmente importa lo que elijo? Porque si confío en que Él me está guiando, entonces todas, o al menos la mayoría de las cosas que se me presentan pueden ser filtradas por esa pregunta: “¿Es esto para su gloria o la mía?” Si es para su gloria, la respuesta es “sí”, y si es para la mía, la respuesta es “no”. Al menos, DEBE ser tan simple como eso. ¿Cierto?

En los próximos meses, estaré segura de “estar quieta” y elegir las cosas que le traen gloria. Nuestra familia ha estado enfrentando una agitación a la que no podemos dar palabras y en cada esquina hay más decisiones que tomar. Afortunadamente, Dios es Soberano y cuento con que intervenga.

Pase lo que pase, a través de todos mis éxitos y fracasos como madre y como esposa, rezo/oro para que mi familia esté firme en la verdad de que nuestro Creador se deleita en nosotros y tiene un plan para nosotros. Él ya conoce el final desde el principio; y al final es glorificado. Entonces, con fe en el Señor, continuamos en este viaje hacia la quietud. Nos convertiremos en mejores padres al tratar de proteger, enseñar, consolar y amar a nuestros hijos. Nos convertiremos en mejores cónyuges al tratar de protegernos, enseñarnos, consolarnos y amarnos. Nos volveremos terriblemente conscientes de lo humanos que somos y seremos desafiados profundamente por los deseos de nuestra carne.

Sobre todo, seguiremos necesitando desesperadamente de nuestro Salvador para satisfacer todas nuestras necesidades. El caos adquirirá un significado completamente nuevo. Tendremos que esforzarnos aún más para elegir ser pacientes los unos con los otros, amarnos, respetarnos y luchar por los demás. Comenzaremos un capítulo completamente nuevo en nuestro viaje hacia “estar quietas”, y continuaremos preguntándonos, “¿es esto para Su gloria o la nuestra?”.

Mi oración por cada una de vosotras mientras buscáis hacer crecer a vuestra familia en la paz, el amor, el conocimiento y la verdad del Señor es la siguiente: que sean maleables con sus enseñanzas, una esponja al recibir su gracia y un vaso para su gloria. Rezo/oro para que intentéis ser de la misma opinión con vuestro cónyuge para que juntos puedan criar hijos que sepan realmente “estar quietos” ante el Señor Todopoderoso y confiar en Él para satisfacer todas sus necesidades. La verdad que todos podemos sacar es que Dios será exaltado. Así que empieza con Él siendo exaltado en cada uno de nuestros hogares y continúa cuando aprendemos, a pesar de todo, sencillamente “estar quietas”.

Anna

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Salud y Belleza

Un mensaje de esperanza


Parece ser que algo invisible ha llegado a remover al mundo entero. No lo vemos, ni siquiera ha sido experimentado por la gran mayoría de la población, pero muy dentro de la sociedad ha conseguido despertar el miedo. Miedo a lo desconocido, miedo a no saber cómo ni cuándo me puede alcanzar, a no saber si mis precauciones son suficientes o si me atacará y no podré defenderme.

Nos hemos rodeado de armas nucleares, de estrategias militares, somos la sociedad más avanzada en tecnología, tenemos grandes investigadores, científicos, gobiernos de todos los gustos y colores, sin embargo, nada de esto nos es útil ahora mismo, el mundo tiembla ante esta pandemia.

Esta crisis ha destapado nuestro miedo, sin embargo, es casi seguro que saldremos de esta como hemos salido de muchas otras, unidos y codo a codo, cuidándonos responsablemente saldremos adelante.

Pero la fragilidad de la vida está aquí, delante de nuestros ojos, diciéndonos que invertimos nuestro tiempo y nuestras fuerzas en cosas perecederas, hoy estamos y mañana quién sabe.
Por otro lado, hay ciertas cosas, también invisibles, que pueden dar un vuelco al miedo: la paz, la serenidad, el sosiego, cosas que solo se sienten en el espíritu de una persona que ha entendido el sentido de su vida.

Si la vida es tan frágil que un virus nos la puede quitar, entonces es tiempo de reflexionar ¿qué hay después de la vida? Solo los que han encontrado eternidad en su corazón, son los que pueden permanecer en paz en medio de la crisis.

La Biblia dice que Dios puso eternidad en el corazón humano y Jesús dijo: yo soy la resurrección y la vida; por eso el hombre y la mujer que han decidido caminar con Jesús viven con la esperanza de la vida eterna, con la seguridad de que estamos de paso por esta vida y en cualquier momento puede terminar, pero ese final, solo es el comienzo de la eternidad.

Por lo tanto, como dijo Jesús, no temamos a lo que mata el cuerpo, temamos más bien a lo que mata el alma, a lo que la aprisiona y la mantiene con los ojos puestos en el presente y ciegos a la eternidad.

Deja hoy que el Dios invisible, llene de paz y seguridad tu corazón.

Ana Domínguez desde Aglow España.