Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, La Biblia

¿Contradicción o costumbre?

Esta frase que aparece en “Kelly’s Treehouse” significa en español: ¿No es irónico…? Ignoramos a aquellos que nos quieren o que nos necesitan, queremos a aquellos que nos ignoran; amamos a aquellos que nos hacen daño y hacemos daño a aquellos a los que amamos.

Empecé a reflexionar sobre los hábitos o actitudes que a veces tomamos y lo expresamos con un sinnúmero de excusas. Entre las cuales están: “no tengo tiempo”, “él/ella sabe que le quiero”, “es que no hay derecho que me haga esto o aquello”, “ya no le quiero más; ahora he encontrado el verdadero amor”, “ ha sido un malentendido”, “lo está /lo estoy pasando mal, por eso reacciona así”, etc. Cuántas más excusas nos pueden venir a la cabeza en estos momentos…

Por supuesto, en cualquier momento, nos puede acontecer un suceso o experiencia que no esperábamos o deseábamos y pasa por nuestra cabeza alguna de esas frases y hasta la llegamos a expresar en voz alta. Somos humanos. No somos perfectas. No obstante, cada día estamos en nuestro camino de renovación para que seamos un testigo fiel de la obra del Señor Jesucristo en nuestras vidas.

Quizás muchas veces el primer paso para restaurar ese daño, esa contradicción en nuestro pensamiento o reacción, esa costumbre que nos está resultando difícil erradicar, sea dar pequeños pasos de cambio en nuestra mente. Que no nos de miedo dar el primer paso. Por ejemplo, busquemos sentir y tener paz cada vez que vayamos a reaccionar ante cualquier situación. Busquemos poder trasmitir seguridad, tranquilidad y paz a las personas con las que nos relacionamos cada día. Aunque podemos pensar ¿Dónde voy a encontrar paz? ¿A quién debo acudir para buscar paz? Puede parecer difícil o simple, pero las palabras del Señor Jesucristo en el Evangelio de San Juan 14: 27 nos ofrecen la invitación total para encontrar la paz que necesitamos. Aquí pueden ver una imagen que encontré en Internet con ese versículo.

También San Pablo en su primera carta a los Tesalonicenses 5: 15 nos insta a actuar de una manera que puede parecernos un sacrificio. Revisemos esta imagen de DailyVerses.Net

Amigas, demos el primer paso. Marquemos la diferencia para que este mundo que nos rodea sea cada vez mejor. Podemos pensar que mi pequeño cambio, no va a contribuir demasiado. Pero ¿quién ha dicho que sea fácil? Mi pequeño granito de arena en un futuro cercano o lejano será recompensado; de ese modo, el respeto y amor mutuos dejarán de ser utopía y el amor al prójimo sea una verdadera realidad.

Un fuerte abrazo a cada una.

Nilda

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal

La mujer sabia y sus amigas

(Tomado de “Una mujer sabia”)

La mayoría de las mujeres disfrutamos tener amigas, nos gusta compartir con ellas, hacer cosas divertidas juntas, las necesitamos. Sin embargo, tenemos que aprender a ser sabias a la hora de escoger nuestras amigas. Y una vez más, el libro de Proverbios nos va a ayudar. 

Lo primero, si quieres tener buenas amigas, sé tú una amiga excelente.  En el capítulo 11 del libro te comparto siete puntos o consejos para ser mejores amigasToma notas para ti y para compartir con otras.

Lo segundo, escoge bien. Muchas veces nos apresuramos a concederle el título de “amiga” a una compañera de escuela o de trabajo a quien conocemos solo en ese contexto. Tener amigos verdaderos toma tiempo, años. Las amistades reales se forjan al vivir experiencias, pasar juntos momentos buenos y sobre todo malos, tener altas y bajas.
Una hija de Dios necesita entender esta verdad: puedes tener muchas amistades pero tus amigas del alma tienen que ser hijas de tu mismo Padre. ¿Por qué soy tan categórica? Porque 2 Corintios 6:14-15 aplica a todo, no solo al matrimonio. ¿Estoy diciendo que no puedes tener amistades que no sean cristianas? ¡Claro que no! Pero una amiga, alguien a quien puedas ir a contarle tus luchas, dudas, problemas, tiene que ser alguien que pueda darte un consejo de la Palabra de Dios, que pueda orar contigo, que te anime cuando tu fe flaquee, que te inspire a vivir la vida como Dios la diseñó. ¿Me entiendes? Tenemos un llamado a ganar almas pero eso es una cosa y otra muy diferente nuestras relaciones más íntimas. Mira el modelo de Jesús y entenderás lo que digo.

¿Quiere eso decir que tus amigas cristianas serán perfectas? ¡Claro que no! Tú y yo tampoco lo somos.  Tendremos muchas oportunidades para crecer, para mostrarnos unas a otras amor y perdón y juntas aprender a ser mujeres sabias, conformes al corazón de Dios.

Algunos pasajes sobre escoger los amigos:


Hay quienes parecen amigos pero se destruyen unos a otros; el amigo verdadero se mantiene más leal que un hermano. (Pr 18:24, NTV)

No te hagas amigo de la gente irritable, ni te juntes con los que pierden los estribos con facilidad. (Pr. 22:24, NTV)

Como el hierro se afila con hierro, así un amigo se afila con su amigo. (Pr 27:17, NTV)
Camina con sabios y te harás sabio; júntate con necios y te meterás en dificultades.(Pr 13:20, NTV)

Sé que quizá estás leyendo esto y te sientes sola, quizá anhelas una amiga así. ¿Sabes qué? Pídesela a Dios. Él es tu Padre celestial que sabe todo lo que necesitas y te dice que puedes pedirle cualquier cosa. Y claro, haz tu parte. Busca acercarte a las hermanas de tu congregación y estoy segura de que poco a poco irás descubriendo que sí es posible tener una buena amiga.

Así que la mujer sabia decide ser una amiga excelente y sabe escoger sus amigas. ¡Seamos como ella!

{Este artículo forma parte del libro “Una mujer sabia”. ¿Quieres adquirir una copia? Haz clic aquí.}

Wendy