Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Familia, Navidad

Tradiciones y Galletas “Melting Moments”

Me encantan las tradiciones.  He buscado el significado de esta palabra el el diccionario:

tradición

 (Del lat. traditio, -onis.)

  • 1s. f. SOCIOLOGÍA Transmisión de conocimientos, costumbres, creencias y obras artísticas o de pensamiento,hecha de unas generaciones a otras la tradición oral mantuvo los rasgos más arcaicos de nuestra lengua .
  • 2SOCIOLOGÍA Conjunto de doctrinas, costumbres u otros hechos históricos, transmitidos y conservados degeneración en generación es un gran conocedor de la tradición del país. acervo

Personalmente, las tradiciones significan mucho para mi.  Jamás me olvidaré de los “Bolinhos”  (Buñuelos) de la abuela María, en la verdad, mi bisabuela.  Hoy puedo mirar hacia tras y entender que hacía estos buñuelos muy básicos pues eran los ingredientes que tenía en casa.  No tenía muchos medios.  Lo interesante es que todos los hijos, nietos y biznietos siempre esperaban con ilusión que al visitarla probaríamos esta delicia que tenía sabor a amor, familia y tradición.  

Las Navidades en Brasil ocurren en el verano, así que mucho de las celebraciones ocurren afuera, al aire libre.  Las comidas son frescas y no muy pesadas.  ¡Cómo quisiera volver el reloj y comer un poco de la ensalada de fruta de mi abuelo Jairo!   La preparaba con mucho mimo para el postre del día 1 de enero.  Todos los años podíamos disfrutar de este postre sencillo pero tan delicioso, seguramente por el amor puesto en ello. 

Estas son dos de las tradiciones que hacen parte de mi niñez.  Cuando pienso en ellas hay un sentimiento de nostalgia, un orgullo de pertenecer, ¡hacen parte de quién soy!  Por eso creo que son tan importantes las tradiciones. 

La Biblia está llena de tradiciones.  En especial en el Antiguo Testamento, cuando Dios les instruye en cómo guardar todos los conocimientos y experiencias muy vivos pasando de generación a generación. 
“Por tanto, cuídate y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, y no se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; sino que las hagas saber a tus hijos y a tus nietos. {Recuerda} el día que estuviste delante del SEÑOR tu Dios en Horeb, cuando el SEÑOR me dijo: “Reúneme el pueblo para que yo les haga oír mis palabras, a fin de que aprendan a temerme todos los días que vivan sobre la tierra y {las} enseñen a sus hijos.” Deuteronomio 4:9-10

Creo que en las Navidades podemos hacer uso de este recurso para desarrollar la unidad familiar.  Es importante poner en las mentes y en los corazones de nuestros hijos lo que queremos que se acuerden todos los días de sus vidas y que pasen a sus hijos.  Algunas tradiciones como las que mencioné nacieron naturalmente por la circunstancia.  Entretanto, tú puedes crear tradiciones con la meta en mente.  Algunas metas pueden ser: 

1. crear un aproximación entre los miembros de la familia
2. crear un vínculo a la familia: todos queremos pertenecer
3. enseñar valores que son importantes para los padres

En mi caso, siempre ha sido muy importante, pasar los valores de mi fe cristiana a mis hijos.  Hoy ya con 19, 22 y 23 años, puedo decir con mucha alegría que han decidido abrazar a la fe cristiana.  Creo que en parte, ha sido el convivir con las tradiciones familiares.  Obviamente la parte principal es la mano de Dios, contestando mis oraciones.

Quisiera dejar constar que ni siempre las tradiciones son relacionadas con la comida, como se puede pensar con esta publicación. Pueden ser una abanico muy variado de posibilidades: leer la historia de la Navidad en la Biblia, escuchar músicas navideñas mientras haces manualidades, dedicar un noche a la semana para ver películas navideñas, ir de comprar y ver las decoraciones, hacer visitas a los abuelos y llevarles unas galletas, etc.

Hacer galletas para regalar puede ser una tradición en que todos pueden participar.  El llenar las cajitas, la visita a los vecinos o amigos, y no olvidemos, el comer juntos, puede crear memorias muy entrañables. 

Aquí comparto una receta sencilla y que puede entretener a los chicos toda una tarde:

Galletas Melting Moments (Momentos que se Derriten)
Foto: Pinterest
Ingredientes:
1 1/2 tazas o 195 gramos de harina
1/2 taza o 60 gramos de harina de maíz Maizena
1/4 cucharita de sal
1/4 taza o 30 gramos de azúcar glas
1 taza (227 gramos) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
1 cucharita de extracto de vainilla

Cubrir con 1 taza o 110 gramos de azúcar glas

Instrucciones:

En un bol mediano, mezclar las harinas, y sal. Apartar.

En el bol de la batidora batir la mantequilla y el azúcar hasta que se haga una mezcla homogénea (más o menos 2 minutos). Añadir la vanilla. Incorporar la mezcla de harinas. Cubrir y refrigerar por lo menos una hora, o hasta que esté firme.

Precalentar el horno a 180º. Puedes hacer bolitas de 2,5 cm de diámetro o cortar cuadritos como en la foto. Dejar espacio entre las galletas. Hornear por 12-14 minutos o hasta que tengan un color dorado. Dejar enfriar por 5 minutos. Cubrir la superficie de un plato con azucar glas, poner las galletas y espolvorear por encima con más azúcar.

Con esta receta preparas 3 docenas de galletas. 

A disfrutar y hacer memorias. 

Mara

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La única tradición que no quiero en mi familia.

Me gustan mucho las tradiciones familiares. Hay valor en ellas. Las tradiciones unen a las familias y crean un sentido de estabilidad en los niños. Las tradiciones forman los recuerdos que con los años se convertirán en tesoros de la memoria. Las tradiciones crean nexos entre las diferentes generaciones. Las tradiciones son una manera de transmitir nuestros valores y creencias.

Dios también valora las tradiciones, por eso estableció en el pueblo de Israel diferentes fiestas y fechas significativas que los judíos todavía hoy celebran.

El cristianismo también tiene sus propias celebraciones tradicionales ya como la Navidad, el domingo de Resurrección, y aquí en los Estados Unidos, el Día de Acción de Gracias.
Sin embargo, hay una única cosa que no quiero que mis hijos vean como una tradición. ¿Sabes qué es? ¡Dios! No quiero que para ellos Dios sea una tradición familiar, algo que han heredado. Sí, hasta cierto punto están recibiendo un legado de fe, un legado de lo que creemos y por qué lo que creemos. 

Pero eso no es suficiente. La verdadera fe como tradición no funciona. ¿Por qué? Porque no podemos llegar a Dios mediante una tradición, ni un rito, ni algo que la familia nos dejó en herencia. A Dios solo llegamos por medio de una relación personal que se hace posible al conocer a Jesús, aceptar su sacrificio en la cruz como pago por mis pecados y reconocerlo como Salvador y Señor de mi vida.Sin embargo, no se puede heredar, ¡es personal!

Como madres, abuelas, tías, etc., tenemos la responsabilidad de “instruir al niño en su camino”, pero también necesitamos orar incansablemente para que en sus vidas haya un encuentro genuino con Dios de manera que Jesús no sea una tradición para ellos sino el centro de su existencia.

Mi querida lectora, tengamos cuidado de no querer ver la vida cristiana como una tradición familiar. ¡Claro que queremos que de generación en generación nuestras familias amen a Cristo y vivan para él, y le sirvan! Pero no podemos convertirlo en un ritual. ¿Y sabes cómo lo evitamos? Al vivirlo; que nuestros hijos vean que cuando vamos el domingo al templo lo hacemos como parte una familia de fe; pero que también puedan ver nuestra relación con Jesús los otros seis días de la semana. Que sepan que no leemos la Biblia solo los domingos, ni alabamos solo los domingos, ni oramos solo los domingos.

La mejor predicación que tus hijos verán y escucharán será tu propia vida porque la tienen frente a ellos constantemente. ¡Aprovechemos esa oportunidad! Que Dios nos use como un instrumento para que en sus corazones crezca el anhelo de tener una relación con Jesús tan real y genuina como la que han visto en su hogar.
Bendiciones,

Wendy