Cosas de Casa, Crecimiento Espiritual

El poder de la Palabra: Bizcocho de las Escrituras

Yo no sé vosotras, pero ya que no ha nevado en Madrid, ya estoy lista para la primavera. Mis narcisos han florecido y escucho a los pájaros  que empiezan a hacer sus nidos y estoy lista para la “Nueva Vida”

Me encanta lo que significa que la primavera llegue cada año…. nueva vida, pastos verdes, días cálidos y noches frescas y ¡la promesa del verano en camino!

Desde que vivo en España, he disfrutado muchísimo de las noches de verano españoles. Mi hija (que tiene 21 años ahora) y yo salimos a caminar todas las noches alrededor de las 11:00 de la noche; es tan relajante antes de acostarse.  ¡Ella ha sido una gran bendición para mí en este viaje de la vida!

He sentido que mi espíritu se ha renovado en las últimas dos semanas. Hemos pasado por algunas aguas turbulentas  recientemente y parecía que incluso las pequeñas cosas me resultaban algo frustrantes.  Mi  estado me desagradaba mucho y necesitaba un impulso para combatir la mala racha.

Empecé a memorizar algunos versículos de la Biblia y reemplazar los pensamientos negativos con la verdad de la Palabra de Dios.  ¡Algo empezó a cambiar en mí! Estoy memorizando las escrituras que mi pastor había citado en la iglesia un domingo y el tema era  “La alegría del Señor es mi fortaleza”.

Vaya… La palabra escrita es DIOS CON NOSOTROS.   Es el poder de Dios para ayudarnos y sanarnos. Animo a cada una de vosotras a comenzar un programa de memorización de la Biblia. Nunca se sabe cuándo uno puede necesitar una de esas citas en un momento de crisis o momentos de desánimo.

Esta es una receta para un bizcocho inspirado en las Escrituras, para aquellas de vosotras que os guste cocinar. Es divertido de hacer y puedes aprender sobre la Biblia en el proceso.

Bendiciones en vuestras vidas,

Bizcocho de las Escrituras 

(receta original en inglés y fotos aquí)

Para el bizcocho: Esta primera parte es para que busques en la Biblia y encuentres de qué ingredientes habla.

3/4 taza Jueces 5:25

1 1/2 taza Jeremías 6:20

5 Isaías 10:14

3 tazas Levítico 24:5, cernida

3 cucharaditas 2 Reyes 2:20

3 cucharaditas Amós 4:05

1 cucharadita Éxodo 30:23

2 Crónicas 09:09

1/2 taza Jueces 4:19

3/4 Génesis 43:11, picado

3/4 taza  Jeremías 24:5, picado

3/4 taza 2 Samuel 16:1

Génesis 43:11 enteras para decorar (almendras)

¿Cómo lo hiciste?

Para el bizcocho: Ahora las respuestas para ver si lo hiciste bien.

3/4 taza Jueces 5:25 (mantequilla)

1 1/2 taza Jeremías 6:20 (azúcar)

5 Isaías 10:14 (huevos, separados)

3 tazas Levítico 24:5 cernida (harina)

3 cucharaditas 2 Reyes 2:20 (sal)

3 cucharaditas Amós 4:5 (polvo de hornear)

1 cucharadita de Éxodo 30:23 (canela)

1/4 cucharadita cada 2 Crónicas 9:9 (especias, nuez moscada, jengibre, pimienta de Jamaica)

1/2 taza Jueces 4:19 (leche)

3/4 picado Génesis 43:11 (nueces)

3/4 taza picado Jeremías 24:5 (higos)

3/4 taza 2 Samuel 16:1 (pasas)

Génesis 43:11 enteras para decorar (almendras)

En un recipiente o en el cuenco de una batidora eléctrica, batir la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla esté suave y esponjosa. Batir las yemas de huevo, una a la vez, mezclando bien después de cada adición. Tamizar juntos la harina, sal, polvo de hornear, la canela y las especias.

Batir la mezcla de harina en la mantequilla y la mezcla de huevos, alternando la leche y la harina hasta que esté mezclado.  Batir las claras de huevo a punto de nieve y añadir a la masa. Agregar poco a poco las nueces picadas, los higos y las pasas. Poner en un molde de tubo redondo previamente engrasado y espolvoreado con harina.

Hornear a 180 grados C hasta que un palillo insertado en el bizcocho salga limpio, aproximadamente una hora y diez minutes. Retirar del horno y dejar enfriar. Después de quince minutos, sacar del molde sobre una rejilla de alambre para enfriar completamente. Rociar con el Jarabe Jeremías.

Jarabe de Jeremías:

1 1/2 tazas de Jeremías 6:20 (azúcar) 1/2 taza Génesis 24:45 (agua) 1/4 taza Génesis 18:8 (mantequilla)

En una cacerola a fuego lento, derrita el azúcar, revolviendo de vez en cuando para evitar que se pegue. Después que el azúcar se derrita, continuar la cocción, revolviendo continuamente, hasta que quede un color dorado. Agregue el agua y cocine, revolviendo frecuentemente, hasta que quede suave. Retirar del fuego, agregar la mantequilla y revuelva hasta que se derrita, dejar enfriar.

Rociar sobre el bizcocho y decorar con almendras enteras.

Kathy

Cosas de Casa, Recetas

Una tradición deliciosa: pastel de fresas

Me encantan las tradiciones. Una tradición iniciada por mi madre fue la de preparar una Strawberry Pie (pastel o tarta de fresa) por mi cumpleaños en febrero a cada año. Algunas veces lo hacía, pero en otras ocasiones la compraba en una tienda de repostería. 

Este año las fresas en el mercado estaban preciosas y ¡me compré una caja entera! Me fui a casa a hacer mi propia tarta.  Mis 5 hijos y marido disfrutaron de ella conmigo.  Ahora comparto la receta con vosotras.   Esta traducida de un bonito blog en inglés llamado:  Grateful Prayer, Thankful Heart.  De allí son estas bellísimas fotos también.   

Nunca es tarde para empezar una tradición. Añade una este año, para alguna fecha especial. 

Receta de Tarta de Fresa

Ingredientes:

3 cucharadas de maicena

1 1/2 taza de azúcar (se puede disminuir al gusto)

1 1/2 taza de água

1 sobre de gelatina de fresa

2 tazas de fresas cortadas en  láminas gruesas

Cubrir un molde redondo con una pasta brisa y meter al horno. 

Después de hornear, cubrir toda la base con la fresa troceada.  En un cuenco, llevar a ebullición: la maicena, el agua y el azúcar.  Cuando empiece a hervir, añadir el sobre de gelatina.  Poner sobre la base y llevar a la nevera.  Cuando se solidifique, estará lista para ser disfrutada con nata montada.  

 La Biblia habla mucho del fruto.  Nos dice que cada uno llevamos frutos.  Un árbol malo no puede dar buenos frutos, así como un árbol bueno no puede llevar malos frutos.  La Biblia dice también que “por vuestros frutos los conoceréis”.  

Os dejo las palabras de Jesús:

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. — Juan 15:5

Kathy