Hace poco cumplí 50 años. Ya podríamos decir que estoy en la etapa de la madurez , aunque todavía hay mucho camino por recorrer.
Aquí os dejo algunos apuntes y reflexiones:
Un niño tiende a ser superficial, vive el instante, es inestable en sus sentimientos, no tiene un principio de continuidad en lo que hace, es egocéntrico, tiene la autoestima inflada.
El carácter maduro se basa en principios y en una voluntad firme. No depende de los estados anímicos. Se va adquiriendo un equilibrio entre la «cabeza» y el corazón. Conoce sus limitaciones y sus capacidades, y reconoce el valor de los demás.
El egoísmo es el rostro de la inmadurez. La humildad es la entrega y el sacrificio de la madurez.
No hay atajos hacia la madurez, es un proceso. Sé que todas observamos en nosotras ciertos rasgos infantiles, pero no nos desanimemos. Cada día es un nuevo desafío para crecer y madurar, y aprender de nuestros errores.
A veces retrocedemos, sí, pero así es la vida, seamos compasivas con nosotras mismas.
Aunque los años pasan, y comienza el declive físico, podemos seguir creciendo como personas, y especialmente como cristianas, hacia la imagen de Cristo. ¡Es un hermoso desafío!
Efesios 4: 13-15
«hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, …»
Las tartas individuales están de moda, esta tarta de queso además añade un color muy feminino. Las tartas individuales en potitos reciclados están muy de moda … Mirad esta tarta de queso más mona. Si eres una artista, a volar. Si no, no hace falta muchos dotes artísticos para hacer una tarta como esta. Una tarta «naked» es muy fácil y puede, con la elección de las decoraciones, llegar a ser muy feminina.Una idea muy divertida. Unas magdalenas cupcakes, un poco de color, unas galletas y mucha imaginación. En este caso, la personalidad de la cumpleañera está creativamente plasmada. Una buena idea es servir verduritas con una salsa en recipientes individuales.
Las frutas nos permiten decorar mucho la mesa. Al organizar y decorar una fiesta, mirar por recipientes que puedan tener una nueva utilizad. No hay reglas para alcanzar el efecto deseado. ¡Esperamos que os haya gustado!
La primera reacción al leer Proverbios 31 es que es un estándar inalcanzable de la perfección y simplemente imposible seguir en pleno siglo XXI. Pero no se trata de cualquier texto, sino de la palabra de Dios, que no cambia, que es la mismo ayer, hoy y siempre!
Lo que tenemos que entender es que la mujer virtuosa no es sólo una mujer, pero ¡somos todas nosotras! Fuimos creadas por Dios para tener un impacto positivo y profundo en nuestro alrededor: cónyuge, hijos, padres, amigos, clientes y en la sociedad en general.
Amar a Dios sobre todas las cosas es su principal característica. Se apoya en el Señor para recibir la fuerza para dar su vida por los que ama. Ella está convencida de que sin la búsqueda de Dios, por sus propias fuerzas no puede tener éxito en lo que se espera que haga.
Cuando se casa, honra en amor a su marido porque entiende que el amor en la sumisión mutua son valores inmutables y se somete a este liderazgo con fe, alegría y amor, sabiendo que Dios, en el tiempo, la recompensará. Esto significa que no está sujeta a las «circunstancias», porque su alegría viene del Señor.
Ella es muy trabajadora y hábil. A pesar de que tiene una carrera, entiende que su vida profesional no vale más que su familia. Cuando están en casa, no ven su trabajo del hogar como algo deshonroso sabiendo que fue el Señor quien le dio el privilegio de cuidar de su casa y todos que viven allí.
Está convencida de que la sabiduría del Señor es hacer todo con moderación y amor sin invertir los valores y prioridades.
La mujer que teme al Señor es diferente. Ella tiene dolor, luchas, decepciones, frustraciones, pero toma todos los retos y los convierte en oportunidades para madurar y ayudar a otros con los mismos problemas.
Y lo hace todo esto con «tacones y maquillaje». Ella cuida de todos, pero también se ocupa a sí misma, como dice Proverbios 31:22: «vestidos de lino fino y púrpura». No hablo de una exageración como sometiéndose a los estándares de belleza que impone la sociedad, pero lo hace con equilibrio. Se mira en el espejo y se siente bien con lo que ve.
Así que, ahora sigue unos consejos sobre cómo preparar la piel para recibir el maquillaje:
1. Correctivo- debe aplicarse bajo los ojos, y en algunos casos, en los párpados también.
2. Base-aplicar una fina capa de la cara desde el centro hacia los lados.
3. Polvo- aplicar el polvo, preferiblemente en una cepillo apropiado en un movimiento circular. El polvo sirve para sellar la base y para dar claridad a la piel.
4. Blush o colorete- se aplica en las mejillas, un poco lejos de la nariz.
Sugiero estos pasos para eliminar las ojeras y el posible aspecto cansado del rostro. El colorete en las mejillas favorece un look saludable.
Así que enfrentemos los retos del día a día con los ojos en el Señor, y al mismo tiempo cuidándonos de nosotras mismas.
Mi entrada de hoy está relacionada con las manualidades, aunque más que mostraros un proyecto concreto, os quiero hablar de la perspectiva que ya hace algún tiempo Dios me mostró.
Muchas de nosotras dedicamos parte de nuestro tiempo a algún hobby manual: el scrapbook, la tarjetería, tejer, crochet, repostería, decoración y muchas cosas más que nos encantan. Y qué maravilloso es poder crear, ¿verdad? ¿Os habéis preguntado alguna vez por qué nos produce tanta satisfacción? Para mi la respuesta reside en que cuando creamos nos sentimos conectadas al Señor, ya que nos recuerda que fuimos creadas a su imagen y semejanza, que aplicado a lo que estamos hablando viene a ser «creadas para crear». Fuimos creadas para crear, creadas con creatividad. El crear y la creatividad son dones preciosos que Dios nos ha regalado. ¿Y tal vez haya algo más bonito que utilizar los dones divinos para honrar y glorificar a Aquel que por su inmensa gracia nos los dio?
No nos dejemos llevar por esos pensamientos que nos dicen «lo que hago tampoco es nada del otro mundo», «otras lo hacen mejor que yo», «lo que hago no tiene mucha utilidad» y tantas otras mentiras que el enemigo quiere hacernos creer. Y ahora lee bien lo que Dios le dijo a Moisés sobre Bezalel: «y lo he llenado del Espíritu de Dios, de sabiduría, inteligencia y capacidad creativa para hacer trabajos artísticos» [Éxodo 31:3-4]. Tú y yo también estamos llenas del Espíritu de Dios y por lo tanto de sabiduría, inteligencia y capacidad creativa para ponerlas al servicio de Dios. Y cada cosa que creamos es vista con los ojos de un Padre amoroso y compasivo. Así que no hay excusa que valga, ¿todos esos proyectos que tanto te gusta ver en Pinterest? Tú también los puedes hacer, porque el Señor te equipa con todos los recursos que necesitas.
Y hoy mis preguntas para ti son ¿Qué estás creando hoy?¿Cómo vas a utilizarlo para honrar a Dios? Tal vez puedas alegrar un corazón con una tarjeta de agradecimiento por ser una buena amiga en tiempos difíciles, o tal vez puedas cocinar algún postre para ese vecino que nunca te saluda pero al que Dios también ama profundamente, o incluso tejer una mantita para el bebé de esa mami que te cruzas a diario. Seguro que ahora mismo te están viniendo algunas ideas de lo que tú podrías hacer. Y si no es así, pregúntale al Señor, porque Él está deseando hacerte saber cómo te quiere utilizar. Dios pone un montón de oportunidades ante nosotras de usar nuestros dones creativos para amar a los que están a nuestro alrededor y así honrarle y hacerle sonreír, como un padre orgulloso.
Os dejo alguna fotito de una de las maneras en que uso el don de creatividad, que me permite compartir sobre la Palabra de Dios en las redes sociales. Se trata del Journaling Bible. Y reconozco que muchas veces no me gusta el resultado, pero ¿sabes qué? El Señor no mira el resultado, mira el corazón. Es mi oración que el Señor te guíe para que encuentres la manera de ponerte manos a la obra para servir a otros con tu don de la creatividad.
¿Ya te encontraste en un centro comercial y de repente te das cuenta que están tocando tu música favorita? Te desilusionas cuando ves que son las últimas notas de la música y pones atención tiempo suficiente para disfrutar de los últimos acordes.
Pues de eso quisiera hablar hoy. La vida con sus actividades múltiples tiene el poder de quitarnos de la sintonía de lo que deberíamos oír. A veces insistimos que Dios está allí tan lejos y callado, pero no nos damos cuenta que no estamos sintonizadas a su voz.
¿Cómo habla Dios? Para empezar no voy a cubrir todas las maneras en que Dios habla pues son infinitas como es Él. Lo único que puedo decir de mi experiencia, es que cuando Él habla, tú sabrás que es Su voz.
En mi limitada experiencia, estas son algunas de las manera en que Dios me ha “hablado”, no de manera audible (aún que pudiera si lo quisiera), pero trayendo pensamientos en mi mente, reforzando conceptos suyos:
1) Su Naturaleza : Salmo 19:1 dice …
“Los cielos proclaman la gloria de Dios;
el firmamento revela la obra de sus manos.”
¿Ya has salido de paseo por una ruta natural? Yo sí, y me es imposible ver la naturaleza y no pensar en Dios. La naturaleza, obra de sus manos, proclama quien es Él. A través de ella podemos tener una pequeña visión de la grandeza de Dios.
Yo os recomiendo un día en la naturaleza tratando de “oír” la voz de Dios. Si sintonizas tu oído, Le oirás.
2) Su Palabra escrita: 2 Timoteo 3:15-17
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
Me encanta recibir cartas. Mi proprio noviazgo fue a través de cartas. Llegué a conocer mucho de mi marido por medio de las cartas. Así es la Biblia para nosotros. Son cartas de Dios hacia nosotros, con diferentes propósitos: indicarnos el camino, corregir nuestros pasos, e instruirnos en todo. Dios ha hecho su parte, nos ha escrito. ¿Hemos hecho la nuestra parte en leerla? Muchos no la leemos y aún así, la juzgamos sin conocerla.
Os recomiendo leer las Escrituras. Un buen lugar para comenzar es en Los Evangelios. Todos ellos traen diferentes perspectivas del mismo hecho: la vida de Jesús.
3) Las circunstancias: Romanos 8:28
“Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo a su propósito.”
La experiencia nos enseña que si el cielo está gris, puede llover. Como en este caso, la experiencia nos puede ayudar en “leer” o “oír” la voz de Dios en las circunstancias. Dios no muda. Una vez que empecemos a conocerle a través de su Palabra, empezaremos conocer sus valores, sus facetas, sus maneras de actuar. Poco a poco, puedes empezar a oírle a través de las circunstancias.
Siempre me pregunto, y os recomiento estas preguntas: ¿Cómo ve Dios esto? ¿Qué haría Jesús en mi lugar?
4) Personas:
Proverbios 24:6
“Porque la guerra se hace con buenos planes,
y la victoria se obtiene con muchos consejos.”
La Biblia nos insta a tener buenos amigos y pedir consejos. También en la Biblia está que debemos respectar los que tienen autoridad sobre nosotros: padres, profesores, jefes, etc. Muchas veces, estas son las personas que tienen poder para decidir nuestro futuro. Debemos pedir consejos, oírles y compararlos con lo que dice la Biblia. El consejero perfecto viene de uno que conoce la Biblia para darte la perspectiva correcta. Si tienes un amigo así, date por afortunado y busca consejo. PERO, Dios puede usar a cualquiera persona para hablar con nosotros.
MI CONSEJO PARA TI: Trata de ver Dios en la naturaleza, conócele a través de sus cartas (la Biblia), trata de ver las circunstancias desde Su perspectiva y busca consejos en amigos que Le conocen también.
Nuestros hijos viven inmersos en la generación del “chip”, no concibiendo la vida sin la presencia cotidiana de todo tipo de elementos electrónicos conectados a las redes sociales.
Esta realidad unida al hecho cada vez mas creciente del nulo protagonismo que los padres tienen en la educación de sus hijos, está provocando generaciones de niños violentos, inadaptados, poco perseverantes, y pasivos. Los niños que pasan horas enganchados a los juegos electrónicos, tienden a creer que lo que la pantalla les presenta es un reflejo de cómo se comportan los adultos en la vida real, y dado que su cerebro está en proceso de formación, los niños no están en capacidad de discernir la realidad virtual, de la realidad cotidiana del día a día.
La fascinación por la tecnología y la cultura del consumismo, está llevando a muchas familias a verse inmersas en una rueda donde prima la emoción por lo novedoso, la “aceleración de vértigo” en la aparición de nuevas tecnologías y la pasión por estrenar. Todo esto provoca en los niños insensibilidad ante las cosas sencillas, cotidianas y valiosas, como pasear, hacer deporte, leer, conversar….
Se teme que a las nuevas generaciones sólo les interese lo extraordinario, muy violento o muy sensual, donde la legítima satisfacción de los sentidos se vea suplida por la búsqueda de la sofisticación y el radicalismo emocional. Esto trae como consecuencia que los niños se vean afectados en su proceso de socialización, creencias, valores y normas, así como en la generación de conductas agresivas y violentas.
En definitiva que nuestros hijos vean alterado el normal desarrollo de su naciente personalidad. No debemos infravalorar todo lo dicho. El abuso en el uso de los juegos electrónicos, es una adición que acaba anulando el crecimiento emocional del niño.
Los videojuegos y la tv fomentan la agresividad, la obesidad, el aislamiento, la pasividad, así como atrofian la capacidad de pensar, crear e imaginar, produciendo una mentalidad de autómata regida por la ley del mínimo esfuerzo. ¿Son nuestros hijos los primeros responsables de esta situación? ¿Lo somos los padres? ¿Lo es la industria electrónica y las cifras millonarias en ventas?
La conducta de nuestros niños y adolescentes no es algo que se pueda desligar de la conducta y actitudes del conjunto de la sociedad, ya que una conducta nunca se debe interpretar como aislada del contexto social al que pertenece. Dado que el primer contexto socializador donde crece un niño, es la familia, estamos en disposición de afirmar, sin excusas, que los padres tenemos la primera y la última responsabilidad a la hora de vigilar, seleccionar y temporizar lo que ven y a lo que juegan nuestros hijos.
La pérdida del liderazgo parental, donde las funciones normativas de autoridad, disciplina y respeto, brillan por su ausencia, produce niños, adolescentes y jóvenes desarraigados, violentos y desorientados. los padres tenemos la primera y la última responsabilidad a la hora de vigilar, seleccionar y temporizar lo que ven y a lo que juegan nuestros hijos. Pero, ¿Tienen los padres toda la culpa? Los padres tenemos la responsabilidad de educar a nuestros hijos para que ellos mismos sean capaces de desenvolverse en la sociedad que les toque vivir. Vivimos en la era de la ultramodernidad, corriente social caracterizada por la muerte de todos los ideales, valores, pautas y estilos de vida normativos, que caracterizaron la era moderna, hemos roto la baraja y vivimos en tierra de nadie. La ausencia de estructuras de autoridad, donde los niños puedan crecer con límites que les den seguridad, el poco tiempo del que disponen los padres, que llegan a casa agotados habiendo consumido en el altar laboral el 90% de su tiempo y energía, provoca que la tentadora oferta de las “niñeras electrónicas” supla lo que ninguna máquina podrá suplir jamás: tiempo de calidad con los padres y hermanos, comunicación familiar, espacios de intimidad, momentos enseñables, ocio compartido, juegos tradicionales…etc.
A continuación reproducimos un artículo que habla por si solo: “Un niño meditando en su corazón concluyó: Señor, esta noche quisiera pedirte algo muy especial… convertirme en un televisor, quisiera ocupar su lugar. Quisiera vivir lo que vive la tele en mi casa. Es decir, tener un gran cuarto para mí solo y reunir a todos los miembros de mi familia alrededor. Ser tomado en serio cuando hablo, convertirme en el centro de atención al que todos quieren escuchar sin interrumpir, ni cuestionar. Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no funciona y tener la compañía de mi papá cuando llega a casa, aunque esté cansado del trabajo. Y que mi mamá me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme, y que mis hermanos se peleen por estar conmigo y que pueda divertirles a todos aunque a veces no diga nada. Quisiera vivir la sensación de que lo dejen todo para pasar unos momentos a mi lado. Señor no te pido mucho… sólo vivir lo que vive cualquier televisión”.
Queremos esto para nuestros hijos? ¿Vamos a permitir que se conviertan en ciberadictos? Los padres tenemos toda la responsabilidad para no dejarnos ganar la partida por el “asalto tecnológico” a nuestros hijos, tenemos que ponernos al día y sacar provecho de los años impresionables de la niñez para crear en ellos e inculcarles los precursores del carácter, es decir los valores que harán de ellos hombres y mujeres de integridad: respeto, espíritu de sacrificio, sujeción a la autoridad, disciplina, etc.
Para finalizar sugerimos algunas pautas para organizar el tiempo y la dirección en que lo empleamos con nuestros hijos, librándonos de esta manera de la tentación de “la niñera electrónica”:
– La comunicación (hablar con nuestros hijos, pasar más tiempo con ellos, no limitar nuestra comunicación al papel de correctores)
– Potenciar la autoestima del niño (valorándolo como persona, teniendo en cuenta sus opiniones, reforzando su personalidad con mensajes tipo: te quiero, estoy orgulloso de ti, eres capaz…)
– Aplicar disciplina y autoridad (los niños necesitan límites y figuras claras de autoridad, su equilibrio emocional pasa por normas y reglas que les encaucen)
– Distribución de los roles (es vital que el niño crezca asumiendo determinadas tareas en el hogar, pequeñas tareas que le vayan ayudando a entender el concepto de responsabilidad.
– Selección de los contenidos (los padres no podemos dejar a criterio de la tv ni de los programadores de videojuegos, la selección de lo que pueden ver nuestros hijos. Es nuestra responsabilidad discriminar los programas que pueden ver o con los que pueden jugar y explicarles el motivo. Incluso que sean ellos mismos quienes den su opinión.
– Selección del tiempo (nuestros hijos deberían aprender que su tiempo de ocio electrónico debe estar supeditado al cumplimiento de unas responsabilidades previas (tarea escolar, responsabilidad doméstica, etc.), y que debe limitarse al tiempo que nosotros le marquemos.
No podemos caer en la tentación de anular a nuestros hijos frente al televisor, ordenador o videojuego, sólo porque es más cómodo para nuestros intereses.
Que el Señor nos de mucha sabiduría en la aplicación de estos conceptos y que lo que trasmitamos y leguemos a nuestros hijos, no tenga que ver con electrónica de última generación, sino con valores y normas que les capaciten para enfrentarse bien equipados a la sociedad que les toque vivir, pues no debemos olvidar que nuestros hijos son mensajeros que enviamos a un tiempo en el cual nosotros no estaremos ¿Qué mensaje les vamos a dar? ¿Qué legado les vamos a transmitir?