Crecimiento Personal, Familia

Explorando el mundo en la sobremesa

Hola, soy Susie … con una idea para cuando recibas invitados en casa. Ahora que el tiempo es mejor, es un buen momento para recibir en casa a nuevas familias o personas que hayas conocido este año.  En España hay personas de todo el mundo, y te animo a invitar a casa los amigos internacionales que tengas o que quieras conocer mejor.

Uso un atlas mundial como un registro de invitados. Esto funciona entre familias y parejas, y es genial para solteros.  Después de comer, en la sobremesa, sacamos el atlas e invitamos a cada persona a mostrarnos en el mapa ese lugar donde nació o se crió. ¿A quién no le gusta hablar de su historia personal?  Los demás pueden preguntar y comentar, y es un tiempo de aprender mucho de primera mano sobre otra cultura. 

Luego, pido que cada invitado esriba su nombre y lugar de origen en un papel que guardo dentro del atlas en la página del mapa de su país. Es una manera simple de mostrar interés en mis invitados y profundizar en el conocimiento de su familia y cultura; además, sirve para recordar momentos gratos de compañerismo. 

Este atlas funciona como registro de invitados, y es un recordatorio para mi familia de que cada persona y cada cultura tienen valor, porque somos creados por el mismo Dios quien ama a todos.  

Porque Dios amó al mundo y envió a Su Hijo … Evangelio de Juan 3:16 

Susie

Crecimiento Personal, Familia, manualidades

Escribiendo cartas a la antigua

Mi hijo se marchó a la universidad.  Ya hace un mes que le dejamos allí y me parece a mi que lo está pasando genial.    Estando allí hubo una charla para los papás en la cual nos hablaron sobre lo importante de la comunicación desde casa y la importancia de escribirles cartas, y si es posible, a mano .  

Las cartas escritas a la antigua son mucho más personales y demuestran que has invertido tiempo y esfuerzo.  Un día, cuando ya no estemos, serán tesoros que serán guardados con mucho cariño por las próximas generaciones. 

Además, en una carta, en especial escrita a mano, te lo piensas más y escribes sobre lo más importante.  Como mi hijo cumple sus 18 años la semana que viene y no estaré presente, decidí escribirle mi primera carta.   Como es algo que estaré haciendo periódicamente, he decidido preparar una carpeta para que en ella guarde las cartas de papá y de mamá.  También hice una tarjeta para acompañarla en los mismos tonos del proyecto, como veis en esta foto:

Aquí veis los dos proyectos, junto a los regalitos: las cartas y el talonario con algo de dinero:

Todo empezó con una carpeta como esta para reciclar:

La he cubierto con papeles coordinados:

He tratado de que hubiera mucho de mí, todo lo escrito es de puño y letra.  «A bit of home» quiere decir:  un poquito de casa.

Adentro he hecho dos bolsillos para que pueda poner las cartas nuestras:

Así mismo, como lo estamos haciendo escribiendo a nuestro hijo, nuestro Dios nos ha dejado cartas para que Le conozcamos mejor.  Estas cartas escritas por hombres pero inspiradas por el Espíritu Santo forman la Biblia.  ¿Sabes lo que la Biblia dice de sí misma?  Os dejo algunas referencias y os animo a leerla para conocer a Dios, Su personalidad, Su voluntad, Sus caminos …

«Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,»

2 Timoteo 3:16
«Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.»2 Pedro 1:19-21

«Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.»Hebreos 4:12

«El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.»Mateo 24:35

«así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.»Isaías 55:11

Mara

Crecimiento Personal

El mayor influencer

Últimamente veo a mi alrededor mucho dolor. Muchas parejas que se separan, muchos madres agotadas, desesperadas por la educación de sus hijos, muchas personas con depresión, muchos niños que sufren malos tratos, jóvenes que quieren suicidarse o que sufren acoso escolar, mucha violencia verbal y física en la televisión, en las redes sociales, en las oficinas, en los hospitales… en definitiva, gente que sufre, porque viven situaciones injustas, vidas que no quieren vivir, responsabilidades que no quieren tener y dentro de un espíritu de crítica y queja constante.

Y pienso que fácil es entrar en ese círculo vicioso, en el que el centro somos nosotros y solo vemos lo que pasa a nuestro alrededor como agentes que nos atacan y nos quitan la paz.

Pero, ¿y si miramos hacia afuera con la idea de qué puedo hacer yo para mejorar la situación (en vez de sólo criticarla)? ¿Y si me enfoco en buscar soluciones? ¿y si empequeñezco los problemas para que no me aplasten? ¿y si pongo en mi mente pensamientos positivos que me animen a dar lo mejor de mi misma?

Y entonces voy a la Biblia (donde encuentro las mejores enseñanzas para mi vida) y encuentro el texto de Filipenses 4:8 que dice: «Por los demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, algo digno de alabanza, en esto pensad.»

Y pienso, Dios nos anima a que llenemos nuestra mente de pensamientos positivos, a que pensemos en todo lo bueno que hay en cada situación y en cómo afrontarla, y no solo en lo que me interesa a mí.

Por ejemplo, en la ámbito familiar, una madre tranquila, que trata con cariño y respeto a sus hijos, que respira antes de decirles a sus hijos que están haciendo algo inadecuado, que hace de su hogar un lugar seguro y sus hijos confían en ella, que busca la comunicación, en vez de la imposición, que da amor incondicional… va a generar un buen ambiente en casa. Es tan importante dar ejemplo, las personas somos muy influenciables, pues influenciemos positivamente a los que nos rodean, seamos luz en medio de esas personas que viven con espíritu de crítica y queja.

Este domingo, el predicador de nuestra iglesia, nos animaba a aprender a estar contento en cualquier situación, como el apóstol Pablo; y nos decía que esto no sale de forma natural, y es verdad. La vida a menudo nos pone en situaciones muy complicadas, de enfermedad, de soledad, de ansiedad, de estrés, y de angustia, y no es fácil estar contento; por eso hay que trabajar en ello, y hay que buscar razones eternas. Nuestra humanidad nos impide vivir con ese gozo, sólo Dios nos puede dar ese contentamiento, entendiendo y aceptando el propósito por el que fuimos creados.

Y nuestro mejor ejemplo, el mayor influencer, lo tenemos en Jesús. Las personas cuando estaban con Él eran cambiadas, eran transformadas: si estaban enfermos, se sanaban; si estaban muertos, resucitaban; si estaban hambrientos o tenían sed, eran saciados; si estaban locos, recuperaban la cordura; si se sentían solos, Jesús los acompañaba. Jesús veía el dolor de los demás, tenía compasión y les influía con su Luz!

Yo soy seguidora de Jesús, le pido que Su Palabra me influya cada día, para ser más cómo Él y para influir y contagiar a los demás.

Y para ti, ¿quién es tu mayor influencer?

Ana Resa

Crecimiento Personal, manualidades

Reciclando una caja de fresas

Esta es una caja reciclada de fresas o cerezas.  Puedes utilizar estos momentos de arte sencillos para relajarse, pensar en la vida, decidir sobre posibles cambios, o sea, para crecimiento personal. 

Cuando estoy creando, durante el proceso, no puedo dejar de pensar que cada una de mis habilidades son un reflejo del mismo Dios.  Él es un Dios creativo a quien le encantan los colores, las formas, la belleza … basta contemplar la naturaleza.  Somos obras primas de Dios, creados para hacer lo bueno.  Saca un tiempo para ti y busca conocer tus habilidades, estarás sorprendida en ver como podrás utilizarlas para ayudar a otros.  

Esto se llama: encontrar tu propósito.  

¡Feliz Agosto!

Os dejo con el proyecto de Ana:

SEGUIMOS CON EL RECICLAJE:

MATERIALES:

– Una caja cuadrada de fresas de madera.

– Un pincel, un pincel de estarcir y Geso. Papel de arroz ó de scrap.

– Una plantilla a elegir.

– Pintura marfil ó blanca y verde.

– Pegamento de decoupage.( para el papel de arroz) ó (daycol) para el papel de scrap..

– Barniz satinado.



REALIZACION:

-1 Pintar toda la caja con geso,(2 manos) y pasar una mano de lija .

-2 Una vez seco,pintamos de color blanco o marfil, según preferencia, 

-3 una vez seco pegaremos el papel elegido con pegamento de decoupage, ó scrap según la elección del papel y dejamos secar,

-4 Cogemos la plantilla y estarcimos con la pintura verde,

-5 Por último barnizamos la caja.

Os animamos a pensar en este tema:

“Pero yo te he levantado para este mismo propósito, para mostrar mi poder y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra” (Éxodo 9:16).

Crecimiento Personal

¡No tengo tiempo!

Aunque este es un tema recurrente para mí, en las últimas semanas ha adquirido un protagonismo mayor, si cabe. “No tengo tiempo”, en cualquiera de sus variantes: “No me llega el día para todo lo que tengo que hacer” “Yo necesitaría días de 25 horas”, “Se me pasa el tiempo volando”… Este pensamiento me acompaña y tortura a todas horas.En realidad las expresiones pueden ser infinitas, adaptadas a las peculiaridades y circunstancias de cada mujer, pero la idea siempre es la misma: Nuestra lucha a muerte contra el tiempo que parece burlarse de nosotras, porque cuanto más lo intentamos aferrar, con más velocidad parece alejarse.

Cada noche al ir a la cama, agotada por un día largo y extenuante en ocasiones, hago una lista mental de las cosas que al día siguiente, ¡un día en el que por supuesto estaré menos cansada!, deberé hacer si no quiero que mi lista de tareas pendientes continúe aumentando hasta el infinito.

Sí, la noche anterior, siempre tengo las fuerzas necesarias para acometer las tareas previstas del día siguiente….. Pero cuando el día siguiente amanece, parece que empieza a devorar demasiado rápido las energías que la noche anterior yo pensé que me ayudarían a eliminar esas tareas pendientes de mi lista, con gran celeridad: Recoger la ropa de la tintorería a la salida del trabajo, pasarme por correos a recoger un envío certificado, ayudar a los niños con sus tareas, leer juntos, preparar una cena saludable, ordenar los armarios de la cocina, cambiar la ropa de temporada, contestar a algunos correos atrasados, repensar la distribución de muebles del salón, arreglarme las uñas….

¡Qué angustia! ¡Qué ansiedad gratuita!

Esas listas infinitas, agotan mis fuerzas y mis recursos limitados.

Esta semana una amiga me recordó un versículo de la Biblia que en muchas ocasiones ha tenido para mí la capacidad de “sintonizarme” de nuevo cuando andaba yo luchando con mis particulares molinos de viento:

“Haznos entender que la vida es corta, para así vivirla con sabiduría” Salmos 90:12.
A menudo les digo a mis hijos que las personas son más importantes que las cosas. Y ha sido recordando esto, que he podido recuperar un poco la calma en estos días en los que, como os contaba al principio, me encontraba luchando cuerpo a cuerpo con un enemigo que en realidad podría no serlo para mí.

Si la vida es corta y lo es el tiempo de que disponemos, merecerá la pena invertirlo en lo más valioso que tenemos, que son nuestras relaciones. Así, he vuelto a recordar que en mi familia es más importante el tiempo que paso con las personas, que las cosas que hago por ellas pero sin ellas, aunque también éstas sean necesarias.

Todas queremos dar lo mejor a los que amamos, pero a veces olvidamos que nosotras mismas somos lo más importante que podemos ofrecerles. Ofrecer nuestra presencia y nuestra atención es el resultado de entender que si la vida es corta y el tiempo escaso, debemos dedicarlo en mayor medida a lo más importante.

Ahora me voy a la cama, pero mañana tendré tiempo de mirar a los ojos a las personas que amo y decirles, con tiempo, que estoy disponible para ellas y que ellas son más importantes que mis listas de tareas pendientes.

Goyi