Espiritualidad, La Biblia

La Meditación Cristiana

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Me gustaría compartir algunos de los pensamientos.


Primeramente, estuve leyendo mucha información de otros tipos de meditación.  Hay muchas maneras de meditar de acuerdo con diferentes ritos o religiones.  Algunas te dicen que elimine todos los pensamientos, vaciarse a si mismo.  Otros que te llenes de cosas buenas.  Muchas te direccionan a un estado de trance físico en que “dejas de existir” para liberarse y relajarse.


Me gustaría detenerme en la meditación dentro del contexto cristiano.
Por tanto me gustaría mencionar lo que la Biblia dice acerca de las disciplinas relacionadas a la meditación.


Romanos 12:2 Y no os conforméis a este mundo, mas transformaos por la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. 


La Biblia nos enseña de la importancia de los pensamientos que “permitimos” en nuestra mente.  Deja el control en nuestras manos.  Hay que renovar, hay que quitar los pensamientos malos y traer los buenos.  Pero ¿en qué pensar?


Filipenses 4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad. 


La gratitud a Dios por las cosas de nuestra vida, puede facilitar que nuestra mente esté llena de estos pensamientos.  También traer a memoria las bendiciones del pasado facilita esta disciplina. ¿Cuándo hacerlo?


Josué 1:8 Este libro de la ley nunca se apartará de tu boca, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 


Es un proceso constante, o debe de serlo.  El creer y tener fe no es un momento en la semana, no es una parte de nuestra vida, ¡es nuestra vida!  De la misma manera, debemos disciplinarnos en controlar nuestra mente para que estos pensamientos inunden nuestro ser por completo, así también se solidifica nuestra fe. 


Ahora comparto mi experiencia personal en la disciplina de Meditación:


1. Aislarse de todo:  aún que debemos controlar nuestros pensamientos constantemente, yo creo que es importante que en un momento dado del día nos aislemos y concentremos en Dios, hablando con Él, leyendo su Palabra, y pensando en lo que leemos, llenando nuestra mente de estas verdades.  

2. Inspiración Bíblica: aún que hay muchos libros de inspiración cristiana muy buenos, la Biblia debe de ser el libro principal.  Hay libros que facilitan el entender y leer la Biblia dándonos citas con ilustraciones. 

3. Actitud de Agradecimiento: como lo he mencionado, la actitud de agradecimiento nos lleva a enfocar en lo bueno, y llenar nuestros pensamientos de cosas positivas.  Las cosas pequeñas de la vida pasan a ser inspiración. 

4. Naturaleza: Yo encuentro muy inspirador un paseo por un parque, el observar un jardín, el mirar al cielo o a las montañas, el observar los animales, etc.  Todo esto me lleva a tener una percepción física de Dios, pues todo es Su creación.  Mis mejores momentos de meditación fueron en nuestras tradicionales vacaciones familiares en Asturias.  ¡Imposible ver la naturaleza y evitar pensamientos de Dios!

5. Hacerlo a diario: Imaginaos que somos un vaso. Al pasar por un tiempo de meditación, este vaso se llena.  Durante el día situaciones estresantes pueden empezar a vaciar este vaso.  Es importante hacerlo a diario, a ser posible, por la mañana para empezar bien el día y siempre tener lo suficiente ánimo para nosotros y para compartir con la familia y amigos. 

6.  Memorización de versos bíblicos: Puede que en algún momento del día encuentres el hueco para meditar.  La memorización nos puede facilitar por si no tenemos la Biblia en manos.  El propio proceso de memorización facilita la meditación. 

7. Asociarlo a una actividad: A mi me encanta caminar y meditar.  Suelo caminar en un parque pues el estar cerca de árboles y plantas me ayuda a concentrarme en Dios.  Se puede hacerlo mientras lavas los platos o planchas la ropa.  Durante los trabajos un tanto mecánicos se puede meditar muy bien.  La música es muy importante, tanto clásica, como Gospel.  Siempre que oigo algún autor clásico, se me hace imposible no pensar en Dios y en los talentos que Él ha dado al ser humano. 

Mara

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Comienza el año en la Palabra

Estamos de vuelta a la vida “normal” y si deseamos algo para nuestras seguidoras es que puedan “crecer” en este tema.  Lo hemos elegido especialmente para vosotras. 

Imagino que, como la mayoría de las personas, habrás pasado los últimos días del 2018 y pasarás los primeros del 2019 repasando el año que pasó y fijando objetivos para el nuevo año. 

Y, por si en esos objetivos estás intentando ser más intencional en tu tiempo con Dios, te dejo un plan de lectura para el mes de enero. La idea es que cada día puedas leer uno de estos versículos, meditar en él y aplicarlo a tu vida diaria. 

Voy a dejarte el plan de lectura y también explicarte cómo puedes tener un tiempo devocional diario en caso de que no estés acostumbrada a hacerlo. 

PARA TENER UN TIEMPO DEVOCIONAL EFECTIVO…

Antes de comenzar:  

       • Escoge un horario en el que tengas tiempo suficiente para estar a solas con Dios. La duración del     devocional depende de ti y de los horarios que tengas en tu día.  

  • Escoge un lugar tranquilo y sin distracciones para que puedas concentrarte en tu devocional.   

¿Cómo estudiar la Palabra de Dios? 

1. Ora y pídele a Dios que hable a tu vida a través de lo que vas a leer. Que pueda estar abriendo tu entendimiento para Su Palabra (Efesios 1:17-19). Puedes tener un tiempo de alabanza y adoración en este punto. Para ello utiliza tu himnario, tu libro de coros, un CD de música cristiana, etc. y prepara tu corazón para la Palabra y el tiempo con el Señor.  

2. Lee el pasaje – En primer lugar, averigua cuál es el contexto: en qué libro se encuentra, cual es la finalidad del libro y qué dicen los versículos inmediatamente anteriores y posteriores. Después, lee el versículo o el pasaje que vas a estudiar con detenimiento varias veces. Fíjate en las palabras que conectan los versículos, en las palabras que se repiten y, en general, toma nota de aquellas partes que llaman tu atención. Si cuentas con algún comentario o diccionario bíblico, busca las palabras y su significado. Si no, puedes ir a la concordancia de Tu Biblia, buscar el término y leer otros versículos en los que aparece para que tengas una mayor perspectiva de lo que significa.  

 3. Haz las siguientes preguntas para sacarle todo el jugo al versículo: 

• ¿Quién está hablando? 

• ¿Qué está diciendo? 

• ¿A quién se lo está diciendo? 

• ¿Dónde sucede la acción? 

• ¿Cuándo, en qué momento se ubican estos versículos? 

• ¿Qué personajes aparecen? 

• ¿Por qué y para qué se escribieron estos versículos?  

4. Piensa cómo puedes aplicar lo que has aprendido a tu vida diaria. 

Ese es el objetivo principal de hacer un devocional – aplicar la verdad bíblica a nuestra vida diaria. No ser sólo “oidoras” sino “hacedoras” (Santiago 1:22). Para ello puedes preguntarte: 

• ¿Hay algún mandamiento para obedecer? 

• ¿Hay alguna advertencia o algo que deba evitar? 

• ¿Me está mostrando algún pecado que deba confesar o algo que debo cambiar? 

• ¿Qué puedo aprender sobre Dios en este pasaje?   

• ¿Hay alguna promesa en la que deba confiar?  

• ¿Hay algún ejemplo que pueda seguir?  

• ¿Qué puedo aprender de este pasaje? ¿Cómo puedo ponerlo en práctica? 

• ¿Cómo se relaciona este pasaje con mi vida? 

5. Memoriza un versículo que hable especialmente a tu vida 

Escribe un versículo que te haya hablado especialmente en una tarjeta, un cuaderno o un pedazo de papel. Llévalo contigo durante el día, léelo a menudo e intenta memorizarlo. Puedes ponerlo en un sitio visible para ir leyéndolo durante el día: en la nevera, sobre el fregador, en el baño… donde puedas verlo continuamente.   

Déjame explicarte también el sencillo (y tremendamente efectivo) método de estudio que usamos en Ama a Dios Grandemente para hacer nuestros estudios diarios de la Palabra de Dios:

– Escritura – Escribe los versículos. Te sorprenderás de lo que Dios te revelará solo con tomarte el tiempo de escribir lo que estás leyendo. 

– Observaciones – Anota lo que ves en los versículos que estás leyendo, los datos como la audiencia, repeticiones de palabras, significados de términos, personajes…

– Aplicaciones – Piensa en cómo puedes aplicar el versículo de hoy a tu vida. ¿Qué has aprendido de Dios con ese versículo? ¿De qué manera te habla el versículo a ti? ¿Qué te está diciendo Dios en el día de hoy? ¿Cómo puedes aplicar lo que acabas de leer a tu vida personal? ¿Qué cambios necesitas hacer? ¿Hay alguna acción que debas realizar?

– Oración – Ora teniendo en mente las cosas que has aprendido. Si te ha revelado algo durante tu tiempo en Su Palabra, dale gracias. Si te ha revelado algún pecado en tu vida, confiésalo. Y recuerda, Él te ama. 

PLAN DE LECTURA PARA ENERO 2018

DÍAESCRITURADÍAESCRITURA
1Efesios 3:17-1917Lucas 17:3-4
2Deuteronomio 10:12181 Tesalonicenses 4:1
3Josué 24:1519Salmo 46:1-3
4Salmo 4:320Colosenses 4:2-4
5Proverbios 3:27-3121Job 42:1-5
6Isaías 41:17-2022Tito 2:3-5
7Juan 6:2723Jeremías 29:11-14
8Mateo 5:3-1124Gálatas 5:22-26
9Romanos 8:31-32251 Pedro 4:7-11
10Miqueas 7:18-2026Apocalipsis 2:2-5
112 Corintios 1:527Eclesiastés 9:10
12Nehemías 9:24282 Timoteo 4:1-2
13Salmo 121291 Juan 1:6-7
141 Timoteo 2:9-1030Salmo 103:13-14
15Hebreos 3:12-1431Filipenses 1:6
16Habacuc 3:17-19

¡Feliz Año!

Contenta en Su servicio, 

Edurne