Crecimiento Personal

¿Se puede encontrar belleza en el caos?

Si comparas realidades, es difícil de saber. Hay fragmentos caóticos y hay fragmentos estables. Hay movimientos y hay esperas. Hay destrucción y hay creatividad. Hay duelo y hay esperanza.

Salí por primera vez esta semana para hacer algo más aparte de la compra. Contando con un permiso oficial, un grupo de voluntarios pudimos juntarnos para repartir bolsas de comida a 130 familias. La semana que viene ayudaremos a 130 familias más. En total,
serían 260 familias a las que esta crisis afectará mucho mas que con un simple confinamiento. Me cuesta aceptarlo.

La calle está vacía. Los parque sin niños y risas. La biblioteca y la churrería del final de la calle están cerradas. Se dice que muchas empresas locales no podrán reabrir. Me pregunto quiénes serán los afortunados que lo logren.

Pronto saldremos, pero no saldremos a la realidad de antes. Más de 20 000 personas ya no están. Es una cifra tan grande que ni se cómo tragármelo. Por ahora, esa realidad no ha llegado a mi fragmento.

En mi fragmento de realidad saldré a una calle llena de mascarillas. Veré miradas que se preguntan: ¿Y tú? ¿Cómo has vivido esto?

Mi fragmento de realidad incluirá viajes cancelados, comidas con mis padres, pero sin abrazos, quedadas dispersas y a distancia con mis amigos y con mi comunidad de fe, trozos de tiempo en los cuales debo decidir qué hacer.

En otros fragmentos de realidad el privilegio resalta. Se reincorporarán a una incertidumbre grave, algunos con pérdida de seres queridos, otros con pérdida de trabajo, ansiedad, depresión, miedo, hambre…

Vivimos en un fragmento de tiempo raro. Hay caos mental, emocional y hasta espiritual. No importa en qué lado del espectro social te encuentres. ¿Realmente podremos encontrar belleza en esto?

Hoy escuché a alguien decir que en chino, la palabra crisis significa peligro y oportunidad. A veces nos tienen que pasar cosas graves para sacudirnos, para movernos hacia el cambio. Me pregunto si esta es nuestra oportunidad.

Sarah

Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Salud y Belleza

El cuidado personal durante la cuarentena

Hola!  Me llamo Sarah, soy hija de Mara, y me hace ilusión poder compartir hoy por aquí. Vivo en Alcalá, soy profe de inglés y traductora. Y como la mayoría de los que me estáis leyendo, estoy de cuarentena.

Es un tiempo muy extraño, muchas veces triste. Gracias a Dios, estoy bien de salud y mi compañera de piso también. Pero pensamos mucho en los que no lo están. Este tiempo me está haciendo reflexionar mucho. 

Seguramente como para muchos de vosotros, encontrar un ritmo estos últimos días ha sido difícil. Sé que para muchos el estar en casa no significa que tengan tanto tiempo libre, si tienes hijos, quizás tienes más trabajo ahora que tienes que ayudarles con los estudios. O ves que te está costando poner los límites adecuados en el mundillo del tele-trabajo.

En lo profesional, acabo de terminar un proyecto de traducción, que me ocupó bastante tiempo estos últimos meses. A parte de eso, estuve preparando las clases de inglés que doy en un cole que obviamente se cancelaron cuando se cerraron todos los centros. Así que cuando nos pusimos de cuarentena, de la nada, me encontré con bastante tiempo libre.  

Decidí que quería aprovechar estos días y dedicar tiempo a lo más importante. Obviamente, mi salud física, pero también mi salud espiritual, emocional y mental. Los primeros días no tuve mucha rutina, dije que me venía bien descansar y hacer un poco lo que me daba la gana.  Pero a los pocos días me di cuenta de que esto son circunstancias muy especiales, que no son vacaciones, y que quedarme en casa sin tener rutina no me ayudará a largo plazo con mi salud.

Si soy honesta, la incertidumbre de esta cuarentena y triste realidad de muchos me baja los ánimos si no tengo cuidado. Entonces, con mi compañera de piso, decidimos ponernos una rutina. Nada drástico, pero unas pautas para levantarme con un poco más de propósito. Decidí ponerme una meta en este tiempo: acercarme a Dios y cuidar mi salud. Y elegí cosas concretas y prácticas que me ayudan a cumplir con esta meta. 

Yo tengo los siguientes apartados, pero puedes elegir los que quieras, ya que cada una tenemos nuestras circunstancias diferentes:

1) Agua

2) Ejercicio 

3) Cuidado personal

4) Amigos

5) Familia

6) Música 

7)Trabajo

8) Lectura 

9) Escritura 

Para mí, hacer un poco de cada apartado cada día me mantiene en buen ritmo durante el día y me da la oportunidad de aprovechar este tiempo y de cuidar mi salud. No siempre cumplo cada apartado, pero es importante apuntarlo para que te motive y mantener el ritmo. Adjunto una foto de mi tabla.

 1) Agua. Me apunto los vasos de agua que bebo con puntitos (suena tontería pero es que si no, se me olvida beber agua!!) 

2) Ejercicio. Apunto la sesión de ejercicio del día (estamos siguiendo un plan con una mezcla de HITT,  Zumba y Yoga en youtube). 

3) Cuidado Personal. En esta columna elijo algo que me haga sentir bien. Un día me pinté las uñas, otro una mascarilla para el rostro, y también para el pelo.

4-5) A parte de esto, intento hablar por videollamada o mensaje con al menos un familiar o un amigo al día. Ya que no podemos vernos en persona, es importante para todos seguir manteniendo las amistades y comunicación! 

6) La música. Esto me ha ayudado bastante a centrarme y luego anoto una canción que me haya inspirado de alguna forma. También he aprovechado para escuchar música diferente. 

7) En el apartado de trabajo, anoto cosas que tengo que hacer para seguir avanzando en proyectos, como buscar algunos recursos para algunas clases.

7 y 8) La lectura y la escritura, que para mí ¡son imprescindibles! No me estoy estresando por ser super productiva ni por terminarme muchos libros, si no de leer lo que pueda y utilizar la lectura para que me ayude a relajarme, pensar y reflexionar. Escribir estos días me ha ayudado a procesar mis pensamientos y sentimientos y todo lo que está pasando. Intento publicar algo en Instagram, y en mi cuaderno personal. 

Lo importante para mí en este tiempo es acercarme a Dios, leer la Biblia y pasar tiempo orando. Lo bueno de la oración es que se puede hacer de tantas formas; hablando normal, escribiendo, pintando, cocinando. Así que estoy aprendiendo a ser más creativa en la forma en que me comunico con Dios, y aprovechando este tiempo de silencio para escucharle y descansar en Él. 

Espero que estos consejos os hayan servido de alguna forma. Sé que para muchas de vosotras, tenéis muchos más apartados como cuidar a los hijos, estudiar, escribir una tesis o terminar proyectos profesionales importantes. Aún así, ¡os animo a elegir una o dos cosas que podáis hacer para cuidaros en este tiempo!  Hay días que no cumplo  todo, lo importante es mantener el ritmo para que este tiempo en casa sea de descanso y crecimiento personal. 

Os dejo la receta de una mascarilla hidratante de pelo que me gustó mucho. No soy muy estricta con las medidas, pero tengo el pelo bastante largo y denso, así que añadí unas cucharas más de aceite de coco.

3 cucharas de aceite de coco (puede ser de oliva si no tienes de coco)

2 cucharas de miel 

4 gotitas de aceite esencial de lavanda

2 gotitas de aceite esencial de naranja

Mézclalo, y masajea tu pelo con la mezcla. Cuidado con masajear mucho las raíces,  pues será más difícil de sacarlo por el aceite. Cuando termines de pasarlo por el pelo, hazte un moño y envuelve tu pelo en una toalla. Cógete un libro y descansa por 30 minutos. Después de los treinta minutos, aclara bien tu pelo con agua y lávalo normal con champú y acondicionador. Aclara bien tu pelo, y después de terminar la ducha, aclara tu pelo con agua fría. 

Muchas gracias por leer y mucho ánimo. 

Sarah