Crecimiento Espiritual, Crecimiento Personal, Espiritualidad, La Biblia

¡Manos a la obra!

Photo by Becca Tapert on Unsplash

Nuestra colaboradora Rocío, de Chile pero viviendo en España, ha escrito a las mujeres de su Comunidad Christiana en Chile. Son palabras inspiradas en el libro de Nehemías, en la Biblia. Son pensamientos nacidos de la crisis que sufre su país en este momento. Siendo que tenemos seguidoras de muchos países con crises tan graves o más, hemos creído ser interesante este texto como carta abierta. Os dejamos con Rocío:

Mientras oro por ustedes, mis hermanas amadas, les quiero compartir algunas ideas en base a los dos primeros capítulos del libro de Nehemías que he leído hoy:

¿De qué habla el texto?

1. Nehemías estaba muy triste al ver en ruinas su ciudad (1.4-10)

2. Ante el dolor que esto le provocaba le rogó al Señor que escuchase su oración porque él era su siervo y le complacía honrar el nombre de Dios (1.11).

3. Nehemías necesitaba que el rey le permitiese ir a reconstruir los muros de Jerusalén. El rey accedió a su petición “porque Dios estaba actuando a su favor” (2)

4. Antes de comenzar a reconstruir, recorrió toda la ciudad para inspeccionar las ruinas de los muros (2.11-16).

5. Y después, al contarle al pueblo cómo la bondadosa mano de Dios había estado con él, les animó a ser parte de la reconstrucción (2.17-18).

6. El pueblo contestó: “ ‘¡Manos a la obra!’ Y unieron la ACCION A LA PALABRA” (2.18)

7. Pero… vinieron los enemigos a burlarse de ellos y a intentar poner en duda las razones que sustentaban los planes de reconstrucción de Nehemías (2.19)

8. Nehemías les contestó “El Dios del cielo nos concederá salir adelante. Nosotros, sus siervos vamos a comenzar la reconstrucción. Ustedes no tienen arte ni parte en este asunto, ni raigambre en Jerusalén” (2.20)

Mientras leía este pasaje pensaba en nuestro país y sus ciudades. Me sentía tan identificada con el dolor de Nehemías. Y, a la vez, confrontada por su actitud. Él anhelaba ser un instrumento de Dios para reconstruir su ciudad en medio de las ruinas. La razón de ello era traer honra al nombre de Dios.

Honrarle conllevó: (1) una actitud de reverencia y súplica ante Dios, (2) atreverse a hablar y pedirle cosas concretas al rey, (3) despojarse de su comodidad como “copero del rey” e ir a las ruinas, (4) planear una estrategia de reconstrucción, (5) animar al pueblo y llamarlo a unir la acción a la palabra, (6) enfrentar, con valentía y verdad, a los enemigos que se oponían a la reconstrucción, (7) y, comenzar lo que Dios había puesto en su corazón: reconstruir las murallas

Mi oración hoy es que el Señor nos use, a cada una, sea donde sea que estemos o con quien hablemos, para poder honrar a nuestro Dios al unir la acción a la Palabra. ¡Manos a la obra!

Con mucho amor en Cristo,

Rocío

2 comentarios en “¡Manos a la obra!”

  1. Preciosa reflexión, muchas gracias por tu corazón conforme al amor de Dios.
    El libro de Nehemias nos enseña mucho y tu con mucha sencillez lo has desgranado para alentar a tus hermanas en la fe de Cristo de Chile. Orando por Chile. Gracias por compartirlo.
    Dios siga brillando en tu corazón, y en este Blog de Dulce Fragancia.
    Vuestra hermana en Cristo Conchita ( Barcelona _ Cataluña).

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