Crecimiento Personal, Espiritualidad

Celebrando mi ciudadanía

En octubre se celebra el Día de España. En América, se llama el Día de la Hispanidad.

Todo que tiene que ver con España ocupa un lugar especial en mi corazón.  Vivo aquí desde veinte “y pico” pasando la mayor parte de mi vida adulta aquí.  Aquí he construido una familia junto a mi marido estadunidense, Dwight (el españolito, como le llamo, pero esta explicación queda para otra publicación).  

Cuando pienso, entretanto, en Brasil, mi país de nacimiento, mi corazón se llena de nostalgia.  Tengo memorias muy humildes pero muy entrañables junto a mi familia. Fue una niñez llena de amor, de aprendizaje, de muchas experiencia bonitas. 

Entonces pienso en el país que me ha adoptado y aceptado, dándome ciudadanía, Estados Unidos.  Siempre me ha encantado su cultura, su idioma, las oportunidades que ofrece a todos los suyos.  Allí pasé los primeros años de nuestro matrimonio.  Fueron momentos que marcaran mucho mi vida.  

Cómo veis, me veo dividida entre amor, pasión y devoción.  Amo a todos “mis” países pero ninguno llenaba un rinconcito de mi corazón, por más que tratara no me sentía totalmente en casa en ninguno de estos tres países.  Una vez entonces, leí una frase de C. S. Lewis que me llamó mucho la atención porque traducía mis sentimientos: 

“Si encuentro en mí un deseo que ninguna experiencia en este mundo puede satisfacer, la explicación mas probable es que fui hecho para otro mundo.” — C. S Lewis

Así me siento, mis experiencias, por más entrañables, no me han satisfecho por completo.  Por más que quiero a todos estos países no me encuentro todavía en casa.  

Juan 14 me dejaba la respuesta que necesitaba.  Jesús me ha ofrecido mucho más que perdón.  Con el perdón viene la vida eterna con Cristo.  No podía ser más claro al explicárnoslo:

1 “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.

5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?

6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

Hoy, en el día de la Hispanidad, como en todo los días, celebro mi ciudadanía eterna.

Mara