Cosas de Casa, Crecimiento Espiritual

Podada (Jardín de Hadas)

¿Qué bendiciones inesperadas te han sucedido debido a la cuarentena de Covid-19?

En California, nuestro gobierno nos ordenó “refugiarnos en casa”. Se nos permitía salir, pero hasta este fin de semana, no podíamos ir a lugares públicos excepto por necesidades “esenciales”. Es un sistema más basado en el deber cívico que en la supervisión de la policía.

He oído que a mis amigos en España, Italia, China y otros países ni siquiera se les permitió salir hasta hace poco, y que la policía podían multarlos o arrestarlos por no respetar las normas. Nos hemos quedado en casa, por supuesto.

Aunque he derramado muchas lágrimas por extrañar a mis padres, mis planes cancelados, mi soledad y mi hijo mayor que tuvo que abandonar la escuela, el Señor nos ha bendecido durante este tiempo. De repente, nuestra familia ha tenido mucho tiempo para estar juntos.

Aprendí a editar vídeos y publicarlos en la red para nuestra iglesia, ya que no podemos reunirnos en persona. Tenemos un nuevo gatito: Mi dieta ha sido más saludable que antes, mi casa está casi organizada y mi jardín se ve mejor que nunca en mi vida.

Uno de los proyectos en los que mis hijos y yo trabajamos juntos fue crear un Jardín de Hadas. Utilizamos piedras planas, tres arbustos y una área que de otro modo no se usaría para crear este jardín juntos.

En los últimos meses, hemos visto los pequeños arbustos hojear pequeños árboles en miniatura, y cavamos un sinuoso “arroyo” para regar el jardín. Podamos los arbustos para mantenerlos bonitos y saludables.

El jardín en marzo, cuando todo empezó.
Mi hija Juanita de 5 años al lado del jardín en mayo.
La “corriente” que trae agua a nuestros pequeños arbustos como la palabra de Dios riega nuestras vidas en el Salmo 1: 3

Creo que quizás Dios también me está podando durante este tiempo. Él usa cuarentenas, tragedias, dolor y lágrimas para convertirnos lentamente en las personas que Él quiere que seamos.

Y una y otra vez me recuerda que Jesús es suficiente. Le agradezco sus bendiciones durante la cuarentena, le agradezco por podarme y le agradezco por hacernos a mí y a mi familia como un árbol plantado por corrientes de agua.

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
    Ni estuvo en camino de pecadores,
    Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

Sino que en la ley del Señor está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.

Salmo 1:1-3

Sandra

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