
Un ambiente obesogénico es aquel que favorece elecciones alimentarias poco nutritivas y comportamientos sedentarios, dificultando la adopción y el mantenimiento de hábitos saludables. Para evitar que tu hogar se convierta en un entorno propicio para el aumento de peso, que te haga descuidarte y caer en la tentación, considera las siguientes estrategias:
1. Organización de la cocina:
* Programa lo que vas a comer con anticipación. Esto ayuda a evitar elecciones impulsivas y a mantener una alimentación equilibrada.
* Mantén los dulces y los snacks calóricos fuera de tu campo de visión. Si no los ves, serás menos tentada a consumirlos.
2. Almacenamiento de alimentos más nutritivos:
* Ten a mano frutas y verduras frescas, limpias y cortadas en porciones para 3 días. Esto facilita el consumo.
3. Porciones y tiempo:
* Usa platos más pequeños para evitar porciones excesivas.
* Mastica bien los alimentos y da tiempo a que tu cerebro registre la saciación del estómago.
4. Entorno de comida adecuado:
* Haz las comidas en la mesa, sentada y prestando atención. Evita comer con distracciones o en el sofá.
* Intenta comer en compañía siempre que sea posible, y en lugares limpios, cómodos y tranquilos. Eso promueve elecciones más saludables y te hace comer más lentamente.
5. Hidratación adecuada:
* Mantén una botella de agua siempre visible. A veces, la sed se confunde con hambre.
6. Actividad física en casa:
* Establece una rutina de ejercicios, aunque sea una caminata dentro de casa o un entrenamiento rápido en YouTube.
7. Evita comer por emociones:
* Estate atenta a los momentos en que comes por aburrimiento, ansiedad, estrés o tristeza, por ejemplo. Busca otras formas de manejar las emociones, empezando por reconocerlas y acogerlas.
Recuerda que no hay nadie más organizado que Dios mismo. Él trajo orden al caos, todo estableció y organizó. Si observamos, en todo lo que apunta a Dios hay orden y perfección. Así que seamos imitadoras de Él, organizando nuestro hogar para convertirlo en un ambiente que promueva la paz y los hábitos saludables.
“Porque Dios no es un Dios de desorden, sino de paz”.
1 Corintios 14:33
Mirna Elena – Nutricionista Comportamental
@mirnaelena.nutri
